EXTERNAL ACTION: A WORK IN PROGRESS
5. THE NEW ENVIRONMENT
En este apartado dedicado a la época antigua, analizaremos la prostitución femenina, la prostitución masculina, y las relaciones homosexuales principalmente entre varones.
En la época antigua la prostitución es un fenómeno bastante común. No obstante, cuando nos referimos a la prostitución no tenemos que pensar únicamente en la que practicaban las mujeres sino que también existía la prostitución masculina. Asimismo, otra característica que analizaremos son las relaciones homosexuales, principalmente entre varones.
32 1.2.1. Grecia
La prostitución en la Grecia antigua es un hecho históricamente reconocido. Los varones griegos buscaban una solución sexual fuera de casa, con la exclusión de su mujer. En la Grecia clásica, era habitual que la mujer honrada permaneciese en casa sin salir, sin participar en la vida común. Su función quedaba reducido a ser una mera reproductora, un papel considerado con respeto, pero en el que el elemento de la afectividad era prácticamente inexistente. Por tanto, había una gran permisividad y tolerancia frente al placer extramatrimonial por lo que respecta a los hombres, no así con las mujeres13.
El legislador ateniense legalizó las prostitutas y la prostitución14. La mayoría de ellas eran consideradas esclavas. Se caracterizaban por tener un status en el que no podían ser consideradas ciudadanas, pero sí que podían ser extranjeras libres15.
Junto con la prostitución que se ejercía de forma habitual había un grupo especial de mujeres prostitutas formado por las que se conocían como “cortesanas”. Se trataba de mujeres cultas que podían ser concubinas y que incluso podían vivir en casa del cliente, conviviendo con la esposa legal y se las consideraba de la misma manera que a la mujer legal de éste. Por tanto, eran libres16.
Como hemos señalado anteriormente, en la época antigua no únicamente existía la prostitución femenina sino que también existía la prostitución masculina. Si la practicaba un hombre no libre, se consideraba como una profesión. Los chicos eran alquilados y pagaban sus impuestos. Algunos, pocos, eran eunucos. Los clientes acostumbraban a ser hombres, pero también había mujeres. Ahora bien, si un ciudadano se alquilaba, perdía el derecho a hablar en la asamblea y el padre podía renegar de él. El ciudadano que ofrecía sus servicios no podía ser un niño, ya que si éste era libre, el
13 PÉREZ ALMOGUERA, Arturo, “La sexualidad en el mundo antiguo. La prostitución en la Grecia clásica: entre Oriente y Occidente”, en Sexualitat, Història i Antropologia (Coord. ROIGÉ, Xavier), Universidad de Lleida, 1996, pág. 15.
14 En Atenas había un templo dedicado a AFRODITA PANDEMOS, patrona de las prostitutas. 15 PÉREZ ALMOGUERA, Arturo, “La sexualidad en el mundo antiguo…” cit., pág. 15. 16 Ibídem, pág. 22.
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cliente cometía un delito que implicaba la pena de muerte; no pasaba lo mismo si el menor prostituido era esclavo o extranjero17.
Otro aspecto característico de la sociedad griega durante la época antigua eran las relaciones homosexuales. La conducta más conocida es la denominada paiderastia, que consiste en la relación que mantenía un maestro con su discípulo, relación que tenía unas características especiales, pues se establecía entre ambos un vínculo afectivo, de tipo espiritual, intelectual y pedagógico que, en ocasiones podía ser sexual, aunque con ciertas limitaciones. Pero la importancia de las relaciones homosexuales en la sociedad griega ha sido discutida por la doctrina18.
Es preciso señalar que en este periodo de la historia la homosexualidad femenina está menos documentada aunque existen algunas manifestaciones que constatan su existencia, como la obra poética de SAFO, poetisa de la isla de Lesbos, de donde provienen los términos safismo y lesbianismo para referirse a la homosexualidad femenina19.
1.2.2. Época Romana
17 Ibídem, pág. 23.
18
Para algunos autores, el amor homosexual ocupaba un lugar preferente en la sociedad griega. Entre ellos cabe destacar a BOSWELL, John, Cristianismo, tolerancia social y homosexualidad: los gays en Europa Occidental desde el comienzo de la era cristiana hasta el siglo XIV, El Aleph, Barcelona, 1993, págs. 78 y ss. En cambio, para otros autores, tenía un carácter elitista, y era exaltado por los grandes filósofos griegos. Esta teoría es defendida por LICHT, Hans, Vida sexual en la antigua Grecia, Quatto Ediciones, Madrid, 1976, pág. 372. Para otros, era una situación aceptada por la sociedad griega, pero no constituía la norma habitual, en FINNIS, John, “Derecho, moral y orientación sexual”, en la Revista Persona y Derecho, número 41, 1999, págs. 591 y ss. Otros autores estiman que lo habitual era la existencia de bisexualidad en la sociedad griega, dado que los varones debían contraer matrimonio para salvaguardar la continuación de la estirpe, en CANTARELLA, Eva, Según natura. La bisexualidad en el mundo antiguo, Akal, Madrid, 1991, págs. 271 y ss.
19 MARTOS MONTIEL, Juan Francisco, “Desde Lesbos con amor: homosexualidad femenina en la
antigüedad”, en Orientaciones: Revista de Homosexualidad, Ediciones Clásicas, S.A., Madrid, 2001, págs. 37 y ss.
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También en el mundo antiguo romano existían indicios de homosexualidad, tanto masculina como femenina20. Sin embargo, en la sociedad romana las prácticas homosexuales se limitaban a que el varón asumiera el papel de sujeto activo, y nunca el pasivo. Esta conducta, así como la paiderastia, eran sancionadas en la Lex Scantinia
con una pena pecuniaria. Sin embargo, la decadencia del imperio romano, y la recepción de una nueva ideología religiosa, el cristianismo, instauraron una nueva ética social que renegaba de los principios romanos, creando una corriente aún más contraria a la admisión de las conductas homosexuales21.
La repulsa de tales conductas se basaba en algunos textos del Antiguo Testamento22, en donde se condenan las relaciones homosexuales. También se encuentran algunos textos en el Nuevo Testamento que censuran expresamente tales conductas23. Posteriormente, dicha condena se hará palpable en los Concilios de Elvira, celebrado en el año 306 o 307, que excomulgó a los homosexuales, privándoles de la comunión aún en peligro de muerte (canon 71), y el de la Ancyre, celebrado en el año 314, donde se les excluyó de recibir los Sacramentos24.
En definitiva, ya de antiguo, tanto en Grecia como en Roma, la prostitución era una práctica habitual, al igual que la homosexualidad que si bien por estar más oculta no era menos frecuente, aunque se castigaba en función de quienes la ejercían y de su status.