2.4 EFT systems categories
2.4.2 Non-customer-activated EFT systems
Con nuestra retina cargada de información atravesamos largos periodos evolutivos de hominización en la historia. Amparados por el instinto y el sentido común, codificamos nuestros primeros pensamientos encaminados a comunicarnos y resolver enigmas que se volvían muy presentes en nuestro diario vivir. Descubrimos que el universo es lo más grande y antiguo que existe. Entonces que mejor introducción para comprender sus enigmas; ¿cómo apareció el universo, la materia, el espacio y el tiempo? y ¿por qué el tiempo sigue una misma flecha del presente hacia el futuro?
Para saber ¿dónde estamos, de dónde venimos y hacia dónde vamos?, no solo podemos decir el lugar donde nos encontramos si no también el tiempo, y viceversa. Así que tiempo y espacio son características inmanentes de este universo. Por eso es importante conocer ¿cómo y cuándo? apareció el universo para responder preguntas de ¿cuándo apareció el tiempo?, ¿cómo funciona junto al espacio? Estas preguntas han sido respondidas a lo largo de la historia por grupos de personas, en todo el planeta, dando respuestas desde el tipo dogmáticas pasando por filosóficas y en la actualidad científicas, apoyadas en
14
Crosby, A. (1999). The Measure of Reality: Quantification. USA: Cambidge University Press.
cálculos y observaciones con aparatos científicos de punta. Así este viaje en busca de la verdad que esconde el universo, el tiempo y el espacio nos lleva a rescatar desde antiguos pensamientos codificados en escritura siendo esta la base para próximos descubrimientos, en los cuales afirman o desmienten estas posturas. Sin más preámbulo empezaré con esta narración cronológica basada en conjeturas filosóficas y científicas.
Hace alrededor de unos 10.000 años A.C. es el tiempo en que se terminó la última era glacial, aparecieron así factores propicios para que prosperaran las civilizaciones humanas (argumentan los arqueólogos). Evidencias encontradas pertenecientes a distintos campos tecnológicos, utensilios en piedra, hueso, metal, cerámica, además crearon estructuras arquitectónicas para un sinnúmero de fines entre: astrológicos, vivienda, sepultura etc. Así también inventaron medios de comunicación como el lenguaje y luego la escritura de este modo fue como transmitieron entre sus semejantes mitos, cuentos y leyendas algunos con trasfondo religioso (dogmas donde se impone la fe por encima del razonamiento lógico) para explicar el porqué de las cosas, para arrojar luz sobre actividades y acontecimientos misteriosos que pasaban a su alrededor desde fenómenos naturales, acontecimientos: de la vida, la muerte, los astros, el cielo y el universo lugar donde creían que habitaban los dioses, esta característica se repitió alrededor de todas las culturas que se desarrollaron en torno del planeta tierra. Sin embargo se han planteado miles de hipótesis, tesis y teorías que se han afirmado y desmentido mediante la observación y experimentación. Teorías acerca del funcionamiento y la forma del universo que nos rodea, estas suposiciones parciales son numerosas y han sido tomadas como verdad universal en algún punto de la historia.
Para develar Interrogantes acerca del ser, conocer y obrar, preguntas más concretas que conciernen a esta tesis tales como: ¿Cuál es el origen y la forma del universo? , ¿El origen del tiempo y el porqué de su marcha? La filosofía y la ciencia se unen para brindar respuestas certeras acerca de estos temas.
Desde la Antigüedad pensadores clásicos griegos formularon sus teorías a través de la reflexión y la observación un tanto limitada, así nacieron los pilares donde más tarde sostendrían la edificación de nuestra ciencia.
En el antiguo oriente, concretamente en Egipto, Babilonia forjaron una visión mítica donde el universo era líquido, el lugar donde vivían fue una influencia decisiva para este pensamiento, ya que estaba muy marcado por la presencia de ríos tales como el Nilo, el Tigris y el Éufrates. En Persia se dio una principal importancia a todos los astros (los que poseen brillo) ya que para ellos eran dioses, de esta creencia parte el Zoroastrismo religión de gran aceptación impulsada por Zoroastro que significa “estrella dorada” o “esplendor del sol”.
En la India, aparecieron tendencias del tipo hedonista, materialista e interesadas en vivir el presente como la escuela Chárvaka, Nyaya, Vaisheshika. Además de otras integradoras entre la materia, el espíritu y el universo tales como el Budismo y el Jainismo.
En la China siguió la tendencia integradora de entre el ser con el universo, a través de la meditación, el perdón, la paz y el autoconocimiento como lo promulgan el Confucianismo, el Taoísmo, y el Moísmo.
En América su visión fue más del tipo panteísta, basado en la observación de la naturaleza y como los seres humanos deben vivir en comunión con esta. Los Mayas, Náhuatl e Incas tenían una importante valorización del número cuatro en su concepción del mundo y el universo, dado que coincidían en los 4 puntos cardinales, las 4 estaciones y elementos conocidos que lo conformaban tales como el aire, el fuego, la tierra y agua.
Todas estas concepciones de la antigüedad coinciden en la observación de su entorno y la valorización de este, concibiéndose dentro de un conjunto entre la naturaleza y la humanidad.
Ya en Grecia para esta época la filosofía tenía un papel muy importante en toda la civilización, aparecieron distintas escuelas que corroboraban con sus teorías la explicación del universo y defendían sus argumentos como verdaderos. También se lograron descubrimientos importantes en distintos campos como la matemática, literatura, astronomía, geometría y retórica. Siendo esta civilización la cuna de nuestra cultura occidental. Su pensamiento se divide en:
La Escuela Jónica del tipo materialista, busca respuestas en lo físico. Con sus representantes Tales de Mileto (630 a.C. - 545 a. C) dice que todo lo que existe radica en el agua, Anaxímedes de Mileto (585 a. C - 524 a. C) el aire dispersa a la vida la misma que se forma por la condensación o rarefacción de la misma, Anaximandro (611-546 a. de C.) introduce un término el apeirón el cual dice que todo cuanto existe está formado de una sustancia infinita, en cuyo interior se producen intensos remolinos, supuesto que más tarde sería confirmando por el descubrimiento del átomo. Heráclito (536-470 a. de C.) dice que todo fluye y en el tiempo existe una constante el “eterno retorno” que la historia se repite con regularidad.
La Escuela Matemática o Pitagórica, siendo Pitágoras (580 a. C. – 495 a. C) su fundador, el mismo creo un teorema que lleva su nombre y dice que el origen de todo radica en la unidad, es decir las matemáticas, la fuente de todo, y el universo o cosmos es compacto y que a causa del movimiento entra el vacío y da origen a cosas duales como el amor y el odio, el bien y el mal, etc.
También fue uno de los primeros en argumentar la forma de circunferencia de la tierra y los planetas.
La Escuela Eleática es escéptica en cómo lograr el conocimiento, afirma Zenón (siglo V a. de C.) El conocimiento es incompleto por medio de los sentidos ya que las circunstancias cambian constantemente y engañan a estos, Jenófanes (570-480 a. de C.) dice que el universo es inmutable e infinito, en tiempo y espacio, además Parménides (540-470 a. de C.) sienta las bases para la metafísica de Platón, al dar su criterio de que el mundo se divide en dos el sensible que es finito e imperfecto y el inteligible que es verdadero e inmutable. La Escuela Atomista estudia a la materia y su estructura. Afirma Demócrito (460-370 a. de C.) que todo el universo está formado por materia y esta a su vez está formada por partículas diminutas llamadas átomos que son infinitos y múltiples, de diversos tamaños y formas, los mismos que actúan por presión y choques. Anaxágoras (500-428 a. de C.) aporta con su juicio de que existen unas semillas de las cosas llamadas homeomerías, y que la experiencia sea la base de todo conocimiento. Empédocles (492-430 a. de C.) manifiesta que el origen de todo es la unión de los 4 elementos, tierra, fuego, aire y agua.
Pues bien estas teorías que fueron como semillas que luego cayeron en tierra fértil para posteriores análisis de filósofos en el periodo ático o clásico el cual se vio marcado por la aparición de sofistas los cuales se encargaron de todas las ciencias del saber y en especial de teoría política, social y ética. Además en esta época se encuentran Sócrates (469 a.C.-399 a.C.), Platón (428 a.C. – 347 a.C.) y Aristóteles (384 a.C. – 322 a.C.) Filósofos cuyo pensamiento fue ampliamente difundido y de gran influencia en la edad media, y épocas posteriores.
Así llegamos a las postulaciones de diferentes teorías, las mismas que serían unánimes en ciertos periodos históricos, separados por largos intervalos de tiempo.
En principio está la teoría geocéntrica la cual argumenta que la tierra se encuentra en el centro del universo y que todos los planetas giran a su alrededor. Esta teoría está acompañada de características variables tales como afirmar que la tierra es plana hasta que la tierra se encuentra sobre unas tortugas gigantes y que el planeta tierra se trataba de una media naranja, en fin teorías un tanto descabelladas pero que tenían el apoyo multitudinario y además el de la iglesia católica (ya que decían que este modelo concordaba con su biblia). Es el caso del astrónomo griego Ptolomeo (100 d.C. - 170 d.C.) quien en el siglo II, describió esta teoría, basada en artículos anteriores de Aristóteles, Hiparco (190 a. C. - 120 a. C.) y varios sabios que afirmaban que todo el cosmos se movía y la tierra de forma esférica, permanecía inmóvil en el centro de toda la creación. Su teoría permaneció vigente hasta el Renacimiento
en donde se llevaron a cabo importantísimos descubrimientos que cambiarían el rumbo de la ciencia y la filosofía.
La teoría heliocéntrica vendría en el siglo XIV de la mano de importantes astrónomos como Copérnico que señalaría en 1514 que el sol se encuentra en medio de nuestro sistema solar, y Galileo (1564-1642) aportaría con su descubrimiento a partir de observaciones mediante un telescopio de que las orbitas de los planetas que giran alrededor del sol serían de forma elíptica al observar el movimiento en las lunas de Júpiter, Kepler (1571-1630) llegaría a la misma conclusión varios años antes, la diferencia sería que este se basó en meras especulaciones, además sentaría las bases para el posterior trabajo sobre la ley de gravitación universal.
Estos descubrimientos trascendentales habían cambiado dramáticamente todas las antiguas concepciones del universo que estuvieron vigentes durante centenares de años. Hecho que motivaría a científicos a desmerecer las teorías clásicas y más bien a buscar nuevos descubrimientos, cobijados por la ciencia y tecnología que estaban comenzando a ser revolucionarias.
En 1676 el danés Olaus Roemer (1644-1710) confirmaría que la velocidad de la luz era finita aunque muy elevada al observar como parpadeaban luces provenientes de Júpiter y sus lunas, estimó que la velocidad de la luz era de 227 000 km. Por segundo. Hecho notable ya que al ser el primer intento científico en medir la velocidad de la luz, su resultado se acercaba al que se tiene en la actualidad.
En 1687 Isaac Newton (1642-1727) publica sus leyes de movimiento, gravitación universal y masa en “Principios Matemáticos de la Filosofía Natural”. Empezando así a develar uno de los misterios que tanto habían apasionado a científicos de todas las épocas, el del movimiento de los astros. Y aun así creando más incógnitas de cómo funcionaba y había sido creado el universo.
Para esta instancia la ciencia y los descubrimientos aunque eran notables, solamente habían levantado la diáspora de la inquietud y la investigación. La incógnita de cómo había aparecido el tiempo dentro del universo aun persistía, este tema fue abordado por el filósofo alemán Immanuel Kant (1724-1804) en 1781 en su obra “Critica a la Razón Pura” en la que expone que mediante la superposición de conceptos (dialéctica), por un lado como tesis el universo tiene un principio y por el otro lado la antítesis, el universo siempre había existido, por lo cual existiría un periodo de tiempo infinito anterior, si no existiese un principio lo que consideraba absurdo, o de otra forma el tiempo continuaría infinitamente para atrás, antes de la creación del universo. Ambas conclusiones eran las mismas. Por otro lado cuando a San Agustín (354 – 430) se le preguntó ¿Qué hacía Dios antes de crear el universo? este respondería,
que el tiempo era una propiedad del universo que había creado dios y que antes sencillamente no existía.
Estos temas un tanto abstractos y obscuros serían abordados en primera instancia por la filosofía, la misma que abriría el camino para que la ciencia se ocupe de una manera más clara y comprobable mediante la observación. Sin embargo la ciencia se volvió cada vez más técnica y combinando a la física y astronomía entre los siglos XVIII y XX haciendo que la filosofía disminuyera cada vez más su campo de acción, a lo que renombrados filósofos entre ellos Wittgestein (1889-1951) dijera: “la única tarea que le queda a la filosofía es el análisis del lenguaje” y Bachelard (1889-1962) apoyaría la separación entre el conocimiento científico y el de carácter especulativo con lo que se denominaría ruptura epistemológica. Por otro lado los descubrimientos científicos entusiasmaban más en la indagación de aspectos tales como el funcionamiento del universo, y el espacio tiempo.
En 1865 el británico James Clerk Maxwell (1831 –1879), corroboraría con su investigación que la propagación de la luz es una velocidad constante y se dispersan como las olas que produce una balsa, además de la existencia de ondas de radio que viajan con una frecuencia de metros y las microondas en una frecuencia de centímetros. Y Albert Michelson (1852 - 1931) en 1887 demostraría que la luz se mueve igual en cualquier medio.
En 1905 Albert Einstein (1879-1955) señalaría que el éter, una sustancia propuesta por Newton, por la que suponía que se propagaba la gravedad y la luz era innecesaria. A la vez proponía una revolucionaria teoría, en la que la gravedad y la luz se movían a la misma velocidad, a través de un tejido de tiempo y espacio, el mismo que se encontraba en todo el universo, además proponía abandonar la antigua concepción de que el tiempo era absoluto. Todo esto argumentado por la física ya que Henri Poincaré (1854-1912) habría llegado a las mismas conclusiones semanas antes de esta publicación por un medio matemático.
También Einstein había demostrado con una ecuación E=mc2 que la energía era proporcional a la masa, aparte predecía que la luz tenía una curva al viajar por el tejido espacio tiempo,15 (Rumer, 1994) además explica la existencia de una paradoja que basada en cálculos físicos afirma que mientras un nave se acerca a la velocidad de la luz (300 mil km por segundo) el tiempo pasaría más lento para las personas que se encuentren dentro de la nave que para los que se quedan dentro de la tierra, esto se queda en meras especulaciones científicas ya que en la actualidad ningún transporte a llegado a la velocidad de
la luz, los transbordadores más veloces tiene una capacidad de viajad a 20 kilómetros por segundo, una medida ínfima para la velocidad de la luz. Además en el Fermilab un laboratorio de física ubicado en Norteamérica y otro en Europa ubicado en el CERN (Organización Europea para la Investigación Nuclear) han podido acelerar partículas a un 99.9 % de la velocidad de la luz y colisionarlas, esperando recrear la situación inicial similar a la de cómo se creó el universo.
Estas ideas maravillarían a más de un escritor de ciencia ficción para la creación, un tanto especulativa, de máquinas que viajan por el tiempo.
15Rumer, Y. (1994). ¿Qué es la teoría de la relatividad?. Madrid: Akal.
En 1929 Edwin Hubble (1889-1953) demostraría a través de la observación que las galaxias más distantes se estaban alejando, lo que nos llevaba a la conclusión que en épocas anteriores (hace 10 o 20 mil millones de años) todas estas estaban juntas, lo que daría el punto de partida para la famosa teoría del
Big bang.
El descubrimiento de los agujeros negros revolucionaría para siempre la concepción del universo, Roger Penrose (1931- ) en 1965 demostraría mediante una teoría corroborada con Stephen Hawking (1942- ), que todo cuerpo que sufriera un colapso gravitatorio, en este caso una estrella quedaría comprimida en una región de volumen casi nulo a lo que llamaron una singularidad. Esta sería la clave para develar como apareció el universo, Además comprobaron que incluso la luz desaparecía en estos hoyos negros, pero que emitía calor radiactivo. Lo que hiso suponer que la segunda ley de la termodinámica, se aplicaba incluso para estas instancias, la entropía era una forma desordenada en la que se trasformaba la energía, por ejemplo, cuando uno come un alimento este es una forma ordenada de energía, pero luego se dispersa de forma desordenada como el calor que se disipa en convección produciendo el sudor cuando realizamos alguna actividad física, aumentando el desorden en el universo.
Este es el sentido en el que se dirige el tiempo en el que vivimos. Denominada flecha termodinámica del tiempo, a la que se añade la flecha psicológica que es la que percibimos y la flecha cosmológica que arguye un universo en expansión, todas estas siguen la misma dirección, así la entropía antes descrita, también predice un universo dirigido a una muerte térmica, en donde el universo se comenzaría a contraer y al final se colapsaría denominando a una actividad llamada Big crunsh contraria al Big bang.
La ciencia que explica la relación entre materia y energía es la mecánica cuántica, uno de los grandes avances del siglo XX, pero esta se aplica sólo a las más pequeñas partículas de materia, y por otro lado la relatividad a lo más grande como planetas, galaxias, incluso a cuerpos vivos e inertes y objetos naturales y artificiales. Por lo tanto estas dos teorías no son compatibles entre sí, y esto ha demandado mucho esfuerzo a los astrofísicos encontrar una teoría que las unifique.
En conclusión se ha determinado que el universo se creó a sí mismo y el tiempo no existía antes, además podemos claramente diferenciar a dos tipos de tiempo; el cíclico, que nos conduce a la idea de ver repeticiones tales como las estaciones climáticas, el día y la noche, las olas del mar y la marea, etc., idea que ha cautivado a pensadores de distintas épocas en afirmar que la historia se repite, el “eterno retorno” argumentado y sostenido por Nietzsche (1844–1900) idea basada claramente en la influencia de la misma forma
redonda de los planetas, lunas y más aún del movimiento elíptico de las estrellas y galaxias, el cual parece cumplir un ciclo. Este tiempo objetivo el que todos vemos. El tiempo subjetivo que cada uno de nosotros lo vivimos de una forma individual, en diferentes lugares y en un mismo lapso de tiempo o viceversa, el mismo que es lineal, y que comienza con el nacimiento y termina en la muerte, sin darnos más esperanza de retrocederlo o repetirlo, dado por estos acontecimientos cruciales en la vida de cada uno de los seres humanos, inspirados para crear artes temporales como la música y la poesía las cuales siguen un ritmo y métrica. Y de grabadoras de audio y video, junto con los relojes instrumentos para medir el tiempo, por eso es tan importante rescatarlos y conservarlos porque combinan el tiempo cíclico con el individual, dando una mayor importancia a este último ya que es lo único que tenemos. Una flecha