• No results found

On interpretation, triangulation and translation

20 Parts o f this section were presented at the Postgraduate Anthropology-Sociology Workshop ‘Ethnography Beyond Anthropology: Interdisciplinary perspectives on a method gone public’,

3.6 Data Collection

3.6.4 On interpretation, triangulation and translation

Al abordar un campo problémico como el nuestro, las formas de producción socio cultural

de los raperos de Cali en la década de los noventa, la consideraciones epistemológicas,

contextuales, históricas y musicales, deben dar razón de cómo los contextos de la aparición de estas formas y sus fenómenos derivados, son analizados a lo largo de este trabajo investigativo. Esto nos lleva a preguntarnos ¿Cómo emergieron, se consolidaron y se comunicaron en sus distintos niveles? Por estas y otras razones, es necesario –por nuestra parte–, delimitar las categorías y conceptos que se perfilan como primordiales respecto a su importancia en el problema identificado.

Comenzaremos por demostrar, cómo en nuestro caso es posible hablar de distintos tipos de

segregación, las cuales operaban como factores implicados dentro las problemáticas

evidenciadas alrededor de las temáticas, imaginarios y demás desarrollos artísticos de la comunidad rapera caleña. Desde este punto de vista es importante recalcar el papel que ejerció el rap cómo expresión musical urbana, en su forma de respuesta a un diseño urbano percibido y reinterpretado de modo subjetivo por este colectivo, tanto en canciones como en imaginarios de lucha sociocultural. Por lo tanto, la etnicidad como aspecto relevante en nuestro análisis, nos permite reconocer aquellos aspectos (implícitos y explícitos) propios de la sociabilidad de nuestro grupo estudiado. Debido a la importancia antropológica que asume esta perspectiva, retomamos de manera sucinta el contexto original en el cual apareció la importante noción de grupo étnico y sus implicaciones teóricas, políticas y metodológicas. En consecuencia, el concepto de etnicidad simbólica de Herbert Gans (1979) –como veremos–, nos posibilita comprender la elucidación de los fenómenos documentados en este espacio. Por otra parte, la contextualización histórica de nuestro caso, bajo el lente de distintos autores, sumados a los aspectos relevantes del enfoque etnomusicológico del performance propio de la investigadora Regula Qureshi (1987) nos aportan un marco de trabajo sólido, dentro de la operacionalización propuesta en los aspectos metodológicos contemplados por nuestra parte. Por último, veremos cómo algunos factores generales como la imagen y apropiación de la calle, los medios de transporte y la

32 identificación periférica en las temáticas musicales de los rappers en general, son relacionados con los imaginarios que se tenían del rap en aquel entonces, lo cual nos permite hablar e identificar ciertos tipos de esta música, además del diseño y sentido del

territorio en tanto espacio físico e imaginario dentro de sus narrativas, basándonos en

algunos teóricos y sus investigaciones.

Segregación

Comencemos por definir algunos aspectos de la segregación a la luz de una muy breve revisión de tipo histórico, además de algunos elementos sociológicos, escogidos de modo intencional debido a la familiaridad con el estudio de lo urbano como aspecto central dentro de la vida de las ciudades contemporáneas.

La segregación espacial y social es tristemente común en todas las urbes del planeta. Esta afirmación por extravagante que parezca parece ser cada vez más evidente. Desde los tiempos coloniales, es sabido cómo bajo la apariencia del color de la piel, las sociedades del planeta con el pasar de tiempo cada vez más se encargaron de estratificar y situar la diferencia. En el caso de la Inglaterra decimonónica por ejemplo, estaba mal visto que dos personas que no fueran de la misma clase contrajeran matrimonio e incluso podía haber cárcel o castigo por ello: ―En la América colonial se esperaba que la gente rica tuviera esclavos y que los pobres y desempleados de África y el Caribe fueran esclavos‖ (Hauser, 2007: 205-206). Por otro lado, podemos observar el modo en el cual las leyes de higiene

racial que se promovieron en la Alemania nazi, fue otra aberrante realidad de lo que

significó esta forma de pensamiento diferencial, al despojar de toda humanidad a un grupo por su condición étnica.

Algunos de los casos más recientes y de fácil remembranza para en nuestro presente son el

Apartheid norteamericano producto de las leyes segregacionistas denominadas leyes Jim

Crow (disposiciones federales que operaron entre 1876 y 1965) y el Apartheid sudafricano.

En el primer caso, la forma de abolición o mejor la disolución gradual de esta mentalidad, fue la victoria llevada a cabo por el movimiento de los Derechos Civiles y su ratificación en 1964. En el tomo VI, se escribió claramente la obligación de incluir el acceso libre al sistema educativo norteamericano, prohibiendo el financiamiento federal a las instituciones

33 que no acataran esta orden. O sea, se podría decir que se abolió la segregación racial.17 En el segundo caso, en Sudáfrica con el advenimiento de Nelson Mandela y su partido Político

Partido de Congreso Nacional Africano (CNA) El 26 de abril de 1994, este régimen directo

de segregación socioracial después de unas elecciones libres llegaría a su fin en 1996 con la aprobación de una nueva Constitución en Sudáfrica.18

Segregaciones espaciales

Para los fines de esta investigación nos referimos a la segregación de tipo espacial y ejemplarmente de carácter residencial. Las nuevas dinámicas de segregación evolucionaron como se puede ver en los trabajos de Teresa Caldeira (2007a; 2007b; 2010), esta autora plantea que en un inicio fueron las distancias (centro-periferia) las que jugaban un papel importante en el diseño de las ciudades, pero debido a sus distintos crecimientos, las dinámicas de poblamiento territorial se tornaron bruscas y las distancias se redujeron, por lo tanto se podría decir, que hoy por hoy existe mucho más contacto. Esta tensión se aplica en la síntesis que se puede inferir a partir de la investigadora, las ciudades poseen muros de contención entre grupos poblacionales disimiles producto del miedo y la jerarquización del

territorio urbano (2007a). Es decir, la distinción gestiona esta capacidad de señalar quién

es quién, a partir de una dinámica regida por paredes. Su intensidad medida a través de estructuras espaciales, históricas, económicas, infraestructurales o concentración de poblaciones permiten situar perspectivas no solo censales, sino además correlativas, entre quienes viven en cada espacio territorial. En nuestro panorama nacional, por ejemplo, en Cali se denominan este tipo de estructura como comunas al igual que en Medellín, a diferencia en Bogotá llamadas localidades ¿Cómo operan estas distinciones? ¿Qué tienen

17 A su vez, para algunos, ésta sería la inauguración de una conflictiva política multicultural en el panorama

estadunidense a nivel educativo y laboral (ver Martín, 2009: 183). Es necesario recordar que entre los años 20´s y 30´s existían una serie de colegios denominados como Negro Colleges, a los cuales asistían exclusivamente los afroamericanos es decir, una serie de universidades ubicadas en el sur de los Estados Unidos.

18 Ahora bien, lo anterior es una de las tantas interpretaciones de los hechos como los reviste la historia.

Trouillot (2011: 208) de modo reflexivo considera con un fino análisis al respecto: ―Quizás querremos investigar cómo las corporaciones de Estados Unidos —usualmente dominadas por hombres blancos— venden formas de hablar, códigos de vestido y estilos de desempeño desarrollados en las ciudades norteamericanas bajo condiciones de segregación como ―cultura negra.‖ La ―cultura negra‖ que ahora se promueve, mundialmente, es un producto reciente de las industrias del entretenimiento y el espectáculo basado en un cuidadoso reempacamiento de estos estilos con propósitos comerciales‖.

34 en cuanto a formas materiales y que tipo de etnia o raza, edad y origen geográfico, se encuentran dentro de ellas?19

Tabla 2.1 - Evolución de la densidad poblacional en la ciudad de Cali, entre 1945 y 1993.

Fuentes: *Vázquez (2001: 270); **Censo Dane; Barbary (2004: 167), (ha: hectárea).

En el anterior cuadro sobre la densidad de la ciudad de Cali podemos observar la dinámica del poblamiento del espacio es decir habitantes/hectárea tuvo un cambio paulatino y procesual, esto sugiere cómo las formas de movilización urbana a través de esta densificación, evolucionaron y la densidad de la ciudad aumento el área urbanizada. La

19 Para el caso de Cali y el Pacífico colombiano, ver Barbary y Urrea (2004) y sobre las migraciones afro y

sus desplazamientos internos en la misma Cali, ver Urrea, Arboleda y Arias (2000a; 200b), para el caso de Bogotá ver Arocha (2002) y desde una perspectiva histórica ver Díaz (2006).

99% 100% 100% 1945* 1958* 1970* 1993 ajustada** 1945* 1958* 1970* 1993 ajustada** Población urbana 154.860 455.070 846.045 1.809.054

Área urbanizada (ha) 730 1.850 3.900 11.939

Densidad bruta (habitantes/ha) 212 246 217 152 10 100 1.000 10.000 100.000 1.000.000 10.000.000 1945* 1958* 1970* 1993 ajustada** Población urbana Área urbanizada (ha) Densidad bruta (habitantes/ha)

35 constatación de estos datos es precisa al comprobar como en las afueras de la ciudad de Cali y en el oriente de ésta, existía para la época de la década del noventa un fuerte conglomerado de personas pobres, por ejemplo, en los barrios de la franja oriental o las laderas montañosas del occidente de Cali, vemos que; ―la mayoría de los núcleos de más fuerte densidad residencial (los dos anteriores), reagrupaba hacia 1998 el 55% de la población total de la ciudad (Urrea y Ortiz, 1999: 7; Barbary, 2004: 167).

Para Caldeira existen básicamente tres tipos de segregación urbana en el siglo XX, a propósito del caso de San Pablo; 1) el modelo efectivo de segregación por ‗tipos de vivienda‘, basado en un área urbana pequeña y regido por la ubicación espacial de los predios, lo cual ocurrió –según ella– hasta 1940; 2) de ahí en adelante se establecería lo que conocemos como el modelo de ‗centro-periferia‘, el cual es una forma urbana mediada por la clase social, las distancias enormes entre una y otra, y las condiciones particulares de desplazamiento urbano, proceso que culminaría en 1980 como producto de la nueva visión; 3) las trasformaciones de este modelo desencadenarían lo que Caldeira denomina como ‗enclaves fortificados‘ los cuales son fortificaciones de muros provistos de vigilancia privada mediante tecnologías de seguridad difundidas en conjuntos cerrados o condominios, centros comerciales, discotecas o clubes privados y particularizados, donde la privatización del espacio público coincide con la lógicas contemporánea del consumo, el divertimento pago, la recreación y el trabajo supervisado bajo el monitoreo de seguridad de la empresa privada (Caldeira, 2007a: 257).

De este modo la segregación vista como una condición de la modernidad y en todo su despliegue jerarquizado, es decir legitimando la violencia, situando a unos y a otros según su fenotipo, construyendo la historia de las naciones, creando las clases y subclases sociales, la segregación entonces contrario a acabarse se modificó, es decir, mutó.

Expresiones musicales urbanas como respuesta

De este modo, las expresiones musicales a cargo de jóvenes subalternizados (o diferenciados por clase, etnia o ubicación), con pocas capacidades de acceder a la educación superior con tasas alarmantes de desempleo y en medio del trabajo informal y su economía de libre mercado, en nuestro caso tuvo una clara forma contestaría, la cual difícilmente puede reforzar la segregación, por el contrario, aunque existían arraigos o

36 mejor circuitos socio-sónicos bajo distintos sectores y perímetros urbanos (norteños y viajeros venidos de Buenaventura y ubicados comúnmente en el oriente caleño y viajeros migrantes de clase media de Cali, como explicaremos más adelante), sus materiales se dispersaron de maneras incontroladas, ya que en general, la cultura hip-hop posee estas características como reconoce Teresa Caldeira a lo largo de sus escritos.

Una de nuestras hipótesis de trabajo es que la música rap más que un producto emanado de la marginalización poblacional, yace sobre el estandarte de la polifonía propia del entramado urbano, como consecuencia de la necesidad expresiva de un grupo poblacional especifico (afrojuvenil), al cual se sumaría con el pasar de los años distintos tipos de participación de sectores igualmente juveniles, pero con características socio-espaciales distintas, como trataremos de demostrar. Sobre este particular, respecto a la ciudad de San Pablo, Caldeira escribe:

Éstas (las formas artísticas de las periferias, especialmente el hip-hop) representan lenguajes y estilos apropiados por grupos que sufren discriminación y prejuicios en todo el mundo para reelaborar sus identidades y exponer las injusticias a las que están sometidos. Cada una de estas apropiaciones establece simultáneamente un dialogo con gente en situaciones similares en todos lados y crea una particular interpretación local del estilo (Caldeira, 2010: 48).20

A continuación veremos la forma en la cual los grupos de tipo étnico, son capaces de viabilizar mediante su comunicación estrategias expresivas y líneas de fuga, perspectiva que se ajusta a nuestro análisis a raíz del desespero social que vivía la ciudad, tal como parecía que experimentaban gran parte de las sociedades suramericanas. En este sentido, establecer un vínculo entre música y grupo étnico nos permite establecer posibles conexiones de tipo población en relación a algunos de sus fenómenos socioculturales. Etnicidad

En efecto, recurriendo a una perspectiva histórica de la etnicidad en tanto concepto teórico dentro de las investigaciones sociales, encontramos que Fredrik Barth (1976) –quien es uno de los representantes más sobresalientes de la antropología inglesa del siglo XX y alumno del renombrado Edmund Leach–, sería quien se ocuparía de manera frontal del estudio de

20 Debemos aclarar que aunque realmente Caldeira (2010), solo analiza una pequeña parte de la obra del

grupo más representativo de San Pablo: Racionais M C´s (Racionales M C´s) en la década de noventa hasta la mitad del dos mil, su investigación recoge una visión interesante respecto a la seriedad de su trabajo a propósito de una visión de ciudad contemporánea y densa poblacionalmente.

37 la etnicidad y los grupos sociales o mejor grupos étnicos. Su trabajo, el cual se puede considerar como una antropología de la práctica o transaccionalista, sostenía que los grupos étnicos mantenían en sus búsquedas y estrategias sociales distintos modos de realizar intercambios y transacciones dentro de la vida social, su organización y la diferencia cultural (Kuper, 1973: 226). Así, el grupo étnico para Barth, es una suerte de tipo organizativo encadenado a una identidad contrastante (contrastive identity). Una de las ideas centrales de Barth, en la introducción a su texto de referencia compilado por él mismo, es la forma de elaborar el análisis de los grupos étnicos en términos de fronteras, es decir en lugar de centralizarse en las cuestiones de tipo esencial pertenecientes a éstos, su idea recalca en las formas mediante las cuales podemos abordar estas cuestiones desde las condiciones de cambio, es decir según la identificación étnica. Para tal fin Barth, define ésta idea en términos de autoatribución (clasificación de la identidad e identificación étnica por parte de los propios agentes) y atribución (referencia interétnica a lo atribuido por parte de los ‗Otros‘) en el marco de la interacción social en pleno.

En efecto, para el caso que nos ocupa, hablar del grupo étnico afrojuvenil, en términos de

minoría, no cumple con la realidad demográfica que se evidencia en los distintos estudios

del tema (Bruyneel et al. 1999; Urrea y Murillo; 1999; Urrea y Quintín, 2000), la desigualdad en perspectiva histórica vivida por los grupos afrodescendientes en el acontecer colombianano, en términos de política étnica, economía territorial y formas de segregación, datan de la época colonial y sugiere la formación del devenir de la brecha de la desigualdad como factor explicativo razonable, al analizar aspectos puntuales como el ingreso a espacios académicos de alta calidad, la inserción en el mundo laboral y las formas de una vida digna, presentando carencias considerables y definitivas sobre la consecución plena de los aspectos básicos del desarrollo de la vida.

Sobre la etnicidad en perspectiva histórica

En la actualidad se dice poco sobre la introducción del concepto de etnia y sobre sus batallas contra el concepto de raza, sabemos por ejemplo, que aunque muchos antropólogos y humanistas de diversas corrientes de pensamiento se ubicaron en contra del racismo, sería el genetista y biólogo inglés Julian Huxley (hermano de Aldous Huxley el reconocido novelista) quien introdujera el termino etnicidad en su libro African View (Luján, 2013), el

38 cual designaba al término raza como un enorme sesgo, a luz de los hallazgos en materia de genética y además, poseía –como le atribuía Huxley–, una incapacidad explicativa enorme, señalándolo como un término de pura conveniencia. Vale la pena recordar que para el año de 1936 junto al antropólogo Alfred Cort Haddon en su recordado texto titulado We

Europeans: A Survey of Racial Problems establecieron como forma de análisis, el concepto

de grupo étnico. Asimismo, ésta postura, la de la abolición del concepto de raza también

aparecería con fuerza en el interesante libro de del historiador Jacques Barzun (1937)

Race: A Study in Superstition, reivindicado poco después en el decisivo texto del recordado

antropólogo Ashley Montagu quien en 1942, en su obra Man‟s Most Dangerous Myth: the

Fallacy of Race, redacta el que sería el texto fundacional sobre el pensamiento antiracial en

las ciencias sociales contemporáneas.

Tal como opina Coquery- Vidrovitch (2005: 816) sobre las disputas en torno a la raza: ―Son los biólogos los primeros que renunciaron al término: por primera vez, en 1951, un diccionario de biología no utilizaba ningún lugar este término (raza), al que se sustituyó definitivamente por los de especie y subespecie.‖21

En esta responsabilidad histórica, en junio de 1965 el propio Huxley organiza una conferencia en la prestigiosa Royal Society con el título de ritualización en el comportamiento en animales y el hombre, algunas de las figuras de renombre que participación en el debate fueron: el premio nobel Konrad Lorentz, Robert Hinde, el antropólogo mancuniano y ritualista Victor Turner, el reconocido antropólogo simbólico Edmund Leach, el antropólogo social Meyer Fortes, y el controversial psicólogo R .D. Laing, la idea central de este encuentro fue establecer un dialogo interdisciplinar entre las visiones sociales del comportamiento de grupos humanos y animales en distintos niveles; etológico, cultural y social.

En realidad las idead de Huxley giraban en torno a dos forma de concebir la evolución, es decir un carácter dual tal como lo planteaba Darwin, la primea atiende como: ―Por un lado, crea la diversidad a través de modificaciones adaptativas: nuevas formas se diferencian a partir de las viejas. Por otro lado, la evolución genera progreso: formas superiores se desarrollan a partir de las inferiores y las suprimen‖ (Sahlins y Service, 1960: 12; Harris,

21 No obstante es importante recordar que tempranamente la escuela relativista y particularista de Franz Boas

iniciaría una larga lucha contra el racismo y sus condiciones imperantes en la antropología norteamericana (Trouillot, 2011: 180-200).

39 1996: 564).22 Por lo tanto, encontramos que lo interesante de este tipo de razonamientos antiesencialistas, son las formas como se sitúa el concepto de etnicidad, el cual a decir verdad se discute en el marco de esta discusión donde se propone concebir –para sorpresa de algunos investigadores–, las formas donde los grupos étnicos de muchas maneras a través de su complejidad encuentran en otros grupos y poblados, tanto características

símiles y disimiles de orden social, cultural, psicológico y biológico y no solo formas

esenciales y particulares que se centran en dinámicas de autosegregación. Las cuales quizá algunos investigadores de buena voluntad, en lugar de dignificar los pueblos estudiados, dibujan una serie de retratos anclados en el imaginario investigativo de la diferencia

exaltada y espectacularizada (Hall, 1997 en Restrepo et al. 2010). Lo cual es en realidad,

una visión deshumanizada con consecuencias políticas ancladas en el imaginario contemporáneo pasivo de la representación política discursiva, desprovista de una lucha pragmática por las reparaciones históricas, las cuales por supuesto, no son solo económicas. De los aspectos enunciados, podemos decir que cuando la etnicidad es comprendida desde un aislamiento cultural el cual a grandes rasgos es poco razonable en términos científicos contemporáneos, se virtualizan las formas de producción cultural de aquellos que se encuentran desde los regímenes discursivos, en el centro de las narrativas de un espacio privilegiado de la ideología de tipo autoral. Creemos entonces, que esta actividad estructurante puede ser igual o más poderosa que cualquier supuesto que determine de

22

Huxley fue en realidad un personaje controversial. Se le conoce además como el creador del

Outline

Related documents