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Online Model Checking for Safety Properties

2.5 Bounded Model Checking (BMC)

4.1.2 Online Model Checking for Safety Properties

Husserl comienza a elaborar desde 1917 un análisis genético que se ocupa de las remisiones que corresponden a la situación temporal en que se encuentra el sujeto. Con anterioridad, Husserl había desarrollado una fenomenología de

75 Hua II, 39.

76 Hua VI, 154, 202, 209, 247. Husserl ya había hablado antes de «cambio de valor» (Umwertung) (Hua III/1, 54).

carácter estático que analiza la vida trascendental como algo acabado, es decir, se ocupa de una determinada situación en el desarrollo de la vida de la sub- jetividad. La atención está puesta en la descripción de tipos de objetos, en su ordenamiento sistemático, y en el desvelamiento de las operaciones subjetivas que permite su constitución. Es una fenomenología de los hilos conductores. Se guía por las unidades ya alcanzadas de los tipos fundamentales de objetivi- dades, y describe los nexos que al respecto están presupuestos en la conciencia. Para ello procura poner de manifiesto las donaciones de sentido subjetivas que supuestas en una estructura de sentido dada, analiza las remisiones del darse oscuro de los objetos a su darse claro, y se centra en la fundamentación de la validez, es decir, en las remisiones de lo fundado a lo fundante:

Idea de la fenomenología estática: la estructura universal de la validez del

mundo, el desvelamiento de la estructura de validez en referencia retrospec- tiva a la estructura ontológica como la del mundo válido mismo. Estructura de validez = el sistema de las fundamentaciones de validez.77

Este esclarecimiento estático debe preceder al análisis genético.

La fenomenología genética añade el análisis de la autoconstitución o au- todesarrollo de la vida trascendental. Su nuevo enfoque examina la génesis de la constitución y muestra «cómo la conciencia llega a ser a partir de la con- ciencia» de tal modo que distingue formaciones precedentes o formaciones subsiguientes en la vida de la conciencia, según un «nexo de condicionamiento entre lo motivante y lo motivado».78 Así, se contempla la historia de los actos

y sus objetos mediante preguntas retrospectivas por las distintas implicacio- nes intencionales de orden temporal. Al explicitar de qué modo surgen los sistemas de remisiones temporales inherentes a los objetos, el análisis gené- tico tiene en cuenta el contenido y de ese modo trasciende la caracterización puramente formal o indeterminada de los horizontes. Es posible porque la

77 Hua XV, 615. 78 Hua XIV, 41.

CAPÍTULO I. Etapas en la fenomenología husserliana [47]

intencionalidad encierra «un nexo de operaciones que están implicadas como una historia sedimentada en la respectiva unidad intencional constituida y en sus respectivos modos de darse, una historia que se puede desvelar en cada caso

con un método estricto».79 La fenomenología genética no sustituye la fenome-

nología estática, y la subsistencia de ambos tipos de análisis permite a Husserl hablar de «el doble rostro de la fenomenología».80

La fenomenología genética permite reelaborar las nociones fenomenoló- gicas fundamentales y ampliar el esquema primero de la indagación fenome- nológica. El yo deja de ser un mero polo vacío porque es examinado como sustrato de habitualidades, mientras que el objeto constituido ya no se limita a lo que le corresponde como mera individualidad, sino que aparece en medio de un sistema de referencias determinadas que le confieren una configura- ción típica que se extiende a sus relaciones con el mundo circundante. Así, la correlación entre el sujeto y el objeto se convierte en un paralelismo entre el horizonte de capacidades potenciales adquiridas por el primero a lo largo de la historia de su vida y el conglomerado de tipos empíricos que organizan los horizontes interno y externo del segundo. Esto significa que el horizonte está sujeto a una génesis respecto de su darse, de modo que un darse-previo, que resulta de la sedimentación de los actos pasados, es la condición de posibilidad del darse actual de los objetos. En consecuencia, todo acto de conciencia no se dirige solo al objeto que le es dado, sino también a este horizonte predado.

Importante en la fenomenología genética es que la noesis, como donación de sentido, responde también a la sedimentación de la experiencia pasada a través de una transferencia de sentido que es motivada por la semejanza entre la experiencia actual y la experiencia pasada. Con la noción de transferencia se modifica el modo de concebir la captación del objeto elaborado en el ámbito de la fenomenología estática. La aprehensión ya no implica necesariamente una institución originaria de sentido a fin de interpretar los datos sensibles, sino que coincide por lo general con una transposición de sentidos instituidos

79 Hua XVII, 252.

80 Hua XV, 617. Sobre el método estático y genético, cf. Hua I, 110 ss.; Hua XI, 336-345; Hua XIV, 40 ss.; Hua XV, 613-618; y Hua XVII, 315 ss.

en anteriores experiencias. La institución originaria en la percepción anterior tiene un efecto genético porque la asociación entre las afecciones presentes y las experiencias previas de contenido hylético semejante produce en la pa- sividad la trasposición de su sentido. Además, el dato hylético adquiere una vida propia porque es configurado por una síntesis de fases temporales y una asociación según semejanzas y contrastes de contenido, y se incorpora a un campo sensible que responde al movimiento del cuerpo propio. Se observa que, tanto en la institución como en la transferencia, la asociación adquiere un papel fundamental. Por un lado, una institución originaria de sentido es más bien una respuesta a, o un reconocimiento de, las funciones asociativas que, en el ámbito hylético, provocan una afección. Por el otro, la transferencia de sentido se efectúa por la semejanza entre el objeto actualmente presente y los objetos dados con anterioridad, es decir, los objetos ya interpretados origina- riamente. O sea, la exposición genética del modo en que la conciencia confiere sentido al objeto es paralela a una nueva versión del dato hylético como una unidad que tiene vida propia gracias a la fusión asociativa interna y el contras- te con el trasfondo.

Consideraciones más exhaustivas sobre la fenomenología genética quedan reservadas a la exposición ulterior. Aquí bastan estas indicaciones para com- pletar este sucinto examen de la evolución del pensamiento de Husserl.

[49]

CAPÍTULO II.

La génesis de la intencionalidad

A

partir de un nivel primigenio en que no hay una formación y dife- renciación de horizontes, Husserl muestra, a través de un método de desconstrucción (Abbau), la «construcción constitutiva de horizon- tes, y finalmente de objetos y mundos de objetos».1 Esto significa poner de

manifiesto la conciencia del mundo como un resultado constitutivo a través de una «arqueología fenomenológica» concebida como «la excavación de los edi- ficios constitutivos ocultos en sus componentes de construcción, los edificios de las operaciones de sentido aperceptivas que se encuentran ante nosotros de modo acabado como mundo de experiencia».2 Esta arqueología pone de re-

lieve, por medio de una pregunta retrospectiva, el proceso de constitución del mundo a través de una serie de niveles que emergen en el curso de vivencias de cada subjetividad. Husserl se expresa de la siguiente manera:

Ante todo se deben distinguir: 1) la proto-intencionalidad pasiva, la de la temporalización pasiva de unidades, respecto de la cual no se puede hablar de objetos; 2) las afecciones que ejercen tales unidades en tanto estimulación

1 HuaM VIII, 320. Este volumen de Husserliana se compone de manuscritos del grupo C, es decir, los manuscritos que Husserl dedicó entre 1929 y 1934 al tema del presente viviente. Cuando se citan manuscritos de este grupo publicados en otros volúmenes, se indica esta condición.

del yo como yo sintiente; 3) los actos constituyentes en sus diferentes modos que operan en la unidad de una constitución. Estos son los actos a partir de los cuales surge por primera vez la apercepción de objetos, […] 4) a los actos constituyentes (que como fundación implícita ingresan en los actos expe- rienciantes) se contraponen estos actos experienciantes, […].3

En una nota a este texto aclara: «Es fundamental comprender el concepto mundano de experiencia y de conciencia (conciencia-de, mentar) como el de un resultado constitutivo; […]». La intencionalidad y preintencionalidad de la conciencia se expresa en la afirmación de que el curso de vivencias es bilate- ral, y esta bilateralidad puede analizarse en diferentes niveles que se escalonan desde el fluir primigenio de un preyo, en que los dos lados aún no aparecen di- ferenciados, hasta el yo maduro que se vuelve de modo activo a los objetos del mundo con actos que se apoyan en una sedimentación de experiencias pasadas, es decir, en una historia subjetiva. Son los niveles del fundamento primigenio de la constitución, la diferenciación de unidades, los actos constituyentes y los actos de experiencia. En ellos la horizonticidad se presenta respectivamente como una totalidad indiferenciada, un relieve de manifestación, un trasfondo articulado y un estilo ontológico.

1. La indiferenciación inicial

Para un análisis genético de la intencionalidad de horizonte, es necesaria una interrogación retrospectiva por los diferentes estratos en los que se ha orga- nizado la conciencia de horizonte. Por eso Husserl señala: «En mi presente trascendental está implícito mi pasado trascendental y todos los niveles de mi ser “infantil” trascendental con mi “mundo” en cada caso constituido de manera correlativa».4 El análisis genético desvela diversos estratos en relación

3 HuaM VIII, 335. 4 Hua XV, 583.

CAPÍTULO II. La génesis de la intencionalidad [51]

con un desarrollo paralelo del mundo y el yo. Husserl formula al respecto una serie de preguntas en las que pone de manifiesto la significación del tema de la horizonticidad:

¿Cómo conduce el interés regresivo de la pregunta retrospectiva tan lejos que se alcanza el comienzo concreto para el cuestionamiento progresivo? ¿Tiene un sentido poner en el “comienzo” ya la naturaleza y en general un mundo que es aún totalmente desconocido pero ya se encuentra en el modo del horizonte en la sensibilidad? Cuanto más retrocedo en el recuerdo, tanto menos conocimiento del mundo tenía yo, pero siempre tenía ya conciencia de y aparecía un mundo espacio-temporal. ¿Hasta dónde se deja descons- truir ahí el conocimiento del mundo? Hasta dónde puedo tomar conciencia retrospectivamente de que tenía yo siempre ya cosas, siempre ya mundo circundante, siempre ya lo conocido y lo desconocido. [...] ¿Puedo yo re- troceder a un horizonte desconocido en forma absoluta? La pregunta re- trospectiva conduce al problema fundamental de la formación del concepto “horizonte” [...].5

Husserl investiga un protonivel (Urstufe) anterior a cualquier tipo de constitución interpretativa y lo refiere, del lado del ego, a protokinestesias (Urkinästhese) y protosentimientos (Urgefühle) dirigidas de manera indife- renciada a una protohyle (Urhyle), también indiferenciada, que llena todo el curso de vivencias. Es el nivel de la protointencionalidad pasiva que, a pesar de su pasividad, está orientada de alguna manera al mundo. No obstante, debido a la falta de referencias intencionales explícitas, no hay objetos y la horizonti- cidad está fusionada con la hyle indiferenciada. Así, la desconstrucción pone

5 „Wie führt das regressive Verfahren der Rückfrage soweit, dass man den rechten Anfang für die progressiven Fragestellungen gewinnt? Hat es einen Sinn, an den ‚Anfang‘ schon die nur noch ganz unbekannte, aber schon horizonthaft im Sinne liegende Natur und überhaupt Welt zu setzen? Je weiter ich in Erinnerung zurückgehe, umso weniger Weltkenntnis hatte ich, aber raumzeitliche Welt war immer schon bewusst, schon erscheinend. Wie weit lässt sich da Weltkenntnis abbauen? Soweit ich mich zurückbesinnen kann, hatte ich immer schon Dinge, immer schon Umwelt, immer schon Bekanntes und Unbekanntes. […] Kann ich zurückkommen auf einen absolut unbekannten Horizont? Die Rückfrage führt auf das Hauptproblem der Begriffsbildung ‚Horizont‘ […]“ ( Ms B III 9, 69ab).

de manifiesto una protohyle como un núcleo extraño al yo en el presente de su curso de vivencias. La aprehensión noética del mundo, y la secuencia de niveles que conducen a ella, son puestos entre paréntesis a fin de alcanzar un núcleo hylético que funciona como un material para ulteriores operaciones del yo. Husserl se refiere a «la prototemporalización en que un cuasi-mundo hylético extraño al yo (eine ichfremde hyletische Quasi-Welt) tiene su preser (Vor-sein)».6 En el otro lado del curso de vida se encuentra:

El ego para el cual existe este premundo (Vor-Welt), y a través del cual, o a través del funcionamiento del cual, en la afección y acción, el mundo en sentido propio (die eigentliche Welt) llega a la creación, en una pluralidad de niveles de creación, a los que corresponden mundos relativos (relative

Welten).7

Cada curso de vida tiene un polo-ego (Ich-Pol) como un polo de unidad que pasa a través de él. Esto significa que un yo idéntico, aun cuando se encuentre implícito como un polo al que se orienta teleológicamente, es un estrato cons- tante en el curso de vida, mientras que la hyle compone el lado opuesto de lo que es extraño al yo. Por tanto, el curso de vida es bilateral: «Cada vivencia, y por ende ahora de modo más concreto una vivencia bilateral, tiene un lado yoico y un lado carente de yo, extraño al yo, […]».8 Sobre la base de este curso

de vida y sus dos lados se debe mostrar el orden de la configuración constitu- tiva del mundo. Pero los dos lados son todavía indistinguibles en contenido. Como lo expresa Husserl:

La constitución de entes de diferentes niveles, de mundos, de tiempos, tiene dos protopresuposiciones, dos protofuentes (Urquellen), que [...] siempre ‘subyacen’ a ella: 1) mi yo primigenio como operante, como protoyo en sus

6 HuaM VIII, 350. «La protohyle en su propia temporalización es el núcleo por así decirlo extraño al yo en el presente concreto» (HuaM VIII, 110).

7 HuaM VIII, 350. 8 HuaM VIII, 189.

CAPÍTULO II. La génesis de la intencionalidad [53]

afecciones y acciones, con todas sus estructuras esenciales en los modos per- tinentes, 2) mi no-yo primigenio como curso primigenio de la temporali- zación […]. Pero ambos protofundamentos (Urgründe) están unidos, son inseparables, y por ende abstractos cuando se los considera por separado.9

En este nivel, en el que aún no se ha producido una diferenciación, Husserl se ocupa del «instinto con un horizonte vacío» y de un «horizonte universal del instinto».10 Se refiere al «instinto que tiene su efecto sobre la kinestesia», y

habla de un «impulso instintivo de objetivación», que conduce eventualmente a la constitución de un «único mundo» (einzige Welt), del cual la naturaleza es el «protonúcleo» (Urkern).11 Pone de relieve una «conducción de los protoins-

tintos» en la «construcción protoconstitutiva del mundo en sus regiones de ser».12 Husserl considera estas protokinestesias en el preyo en términos de una

interpenetración (Durcheinander) de diferentes tipos parciales de kinestesias, y subraya que la relación entre la orientación kinestésica preyoica y la hyle in- diferenciada cambia continuamente. Así tenemos «un “obrar” (Tun) unitario, sin metas, a una con una totalidad no-separada de la hyle (mit einer ungeschie-

denen Totalität der Hyle)».13 El lado subjetivo del curso de vida no solo debe

ser tomado en consideración a través de las kinestesias, sino también «como

9 HuaM VIII, 199. Dan Zahavi señala que, «si bien Husserl insiste en que la subjetividad es una condición de posibilidad de la manifestación, no piensa, al parecer, que sea la única, esto es, aunque podría ser una condición necesaria, no es una condición suficiente. Puesto que Husserl ocasionalmente identifica el no-ego con el mundo (Hua XV, 131, 287; Ms. C 2 3a (HuaM VIII, 2)) [...] y puesto que incluso encuentra necesario hablar del mundo como un no-ego trascendental (Ms. C 7 6b (HuaM VIII, 120)), pienso que se tiene el derecho de concluir que concibe la constitución como un proceso que implica varios constituyentes trascendentales entrelazados: tanto la subjetividad como el mundo […] la idea es exactamente que la subjetividad y el mundo no pueden ser entendidos en una separación uno del otro» (Zahavi, Dan. «Merleau-Ponty on Husserl: A Reappraisal». En Toadvine, Ted y Embree, Lester (eds.). Merleau-Ponty’s Reading of Husserl. Contributions to Phenomenology 45. Dordrecht/ Boston/London, Kluwer Academic Publishers, 2002, p. 13.

10 HuaM VIII, 283; Hua XLII, 115. 11 HuaM VIII, 328, 331, 336. 12 HuaM VIII, 318 n. 13 HuaM VIII, 225.

sentimiento, como temple de ánimo, como “sentimiento vital” (Lebensgefühl) universal y horizóntico»,14 que ha de condicionar el modo en que el ego se

relaciona con lo que le es extraño.

Husserl observa que la pregunta retrospectiva nos conduce al final a una «protoestructura» (Urstruktur)15 configurada por la protohyle, la protokines-

tesia, el protosentir y el protoinstinto. Lo que procura explorar es una estruc- tura primaria integrada por un componente exclusivamente hylético, un sentir sensible configurado por el agrado o desagrado que provoca —esto es, un inte- rés o desinterés en el ser atraído por este material hylético—, y el movimiento kinestésico que lo motiva. Y no deja de aclarar que en este nivel no se pueden hablar de intencionalidad en el sentido de la conciencia de un objeto. Por eso procura mostrar los nexos entre estos tres elementos. Por un lado, ahondando la relación de motivación entre datos hyléticos y kinestesias, conecta los trans- cursos kinestésicos y los instintos de modo que estos se reflejan en aquellos. Por otro lado, trata de poner de manifiesto un nexo entre el sentir y la hyle, es decir, destacar el papel del sentimiento en la configuración de la sensación. Solo una relativa situación de agrado permite el marco de normalidad que da lugar a una proto-objetivación de la naturaleza. Mientras que el contenido hylético es extraño al yo, el sentir es propio del yo. Y no hay afección de una hyle tan solo sensible. Ella solo puede estimular al yo si el yo es sintiente. De manera que lo hylético puede afectar al yo porque el sentir le confiere un cierto valor o des- valor, y una gradualidad en el sentir corre paralela con una gradualidad en la afección, esto es, una variación en la atracción o rechazo ejercida sobre el yo. A la afección dirigida hacia el yo del lado de los datos hyléticos corresponde del lado del yo un sentirse atraído o rechazado en la forma de un placer o despla- cer motivado por ese material. En este contexto, Husserl se refiere a un sentir total (Gesamtgefühl) y a un pre-sentir (Vor-Gefühl) que se convierte en sentir efectivo cuando el yo se vuelve hacia la hyle dejando atrás el estadio de la pro- toafección de unidades que no han alcanzado aún la condición de objetos. La

14 HuaM VIII, 362. 15 Hua XV, 385.

CAPÍTULO II. La génesis de la intencionalidad [55]

objetivación primaria debe tener lugar en una situación normal en la que solo hay una situación de placer: «Aquí la afirmación aristotélica “todos los seres humanos tienen por naturaleza alegría en la aisthesis” alcanza su verdad».16

En suma, debemos considerar «los datos de sensación, con sus momentos de sentimiento, y también los momentos impulsivos (Triebmomente), todo en la manera de lo más internamente temporal […]».17 Estos tres momentos pri-

migenios establecen los fundamentos para la construcción del mundo, pero no se han de considerar todavía como momentos de una «conciencia», porque unidades intencionales no han sido aún apercibidas y por ende no son toda- vía objetos. Se trata del nivel de la constitución inferior de unidades en «el universo del preser» (das Universum des Vor-Seienden).18 Importante es que

Husserl sostiene que «hasta la objetivación (mundanización) estos momentos desempeñan constantemente su papel, o más bien siempre reciben nuevos y superiores papeles, adquieren estructuras funcionales superiores».19

Respecto de la protohyle es importante una consideración que concierne a la génesis del horizonte temporal. Husserl subraya la relación entre los dos lados del curso de vida, en una temporalización paralela, al decir que el es-