• No results found

Organizations as complex adaptive systems

PART I – Review of the literature

Chapter 3 – Risk Management in a Complex Adaptive System

3 Organizations as complex adaptive systems

Los partidarios del libre albedrío pueden dormir tranquilos gracias a algunas investigaciones que parecen cuestionar los fundamentos del ex- perimento de Benjamin Libet.

En 2009, Judy Trevena y Jeff Mil- ler, de la Universidad de Otago, pi- dieron a algunos voluntarios que, tras escuchar un sonido, decidiesen pulsar una tecla o no hacerlo. El re- gistro del electroencefalograma reve- ló la existencia del potencial de pre- paración independientemente de la decisión final. Ello demuestra, seña- lan los autores, que el fenómeno no tiene nada que ver con la decisión de moverse. Sin embargo, esa interpre- tación continúa siendo vaga.

En agosto de 2012, Aaron Schur- ger, del INSERM de Saclay, publicó en la revista Proceedings of the Na-

tional Academy of Sciences un estu-

dio que podría proporcionar una alternativa a la interpretación de Libet. Basándose en la pregunta «¿Cómo decide el cerebro iniciar un movimiento espontáneo?», Schur-

ger y sus colaboradores comproba- ron qué ocurre en el cerebro cuando se llevan a cabo otras actividades en las que se deben tomar decisiones.

«Cuando tomamos una decisión a partir de un estímulo visual, por ejemplo, unos grupos de neuronas con tareas similares empiezan a acumular pruebas de los resultados posibles. La decisión se pone de ma- nifiesto cuando las pruebas a favor de un resultado particular son sufi- cientemente sólidas para llevar el conjunto de neuronas más allá de un umbral de excitación determina- do», explica el científico. Es posible que algo parecido sucediera en el cerebro durante el experimento de Libet, aunque en el ensayo de Schurger, el estímulo no procedía del exterior. Aun así, el investigador señala: «En el cerebro existe un rui- do de fondo que induce la decisión de moverse cuando supera un deter- minado umbral de significación. Mediante la simulación por ordena- dor de este modelo hemos descu-

bierto que el esquema con el que se presenta el ruido neuronal, y que conduce a la decisión de moverse, se asemeja al potencial de preparación del experimento de Libet».

Asimismo, Schurger repitió el ensayo de Trevena y Miller con una variante: los probandos siempre de- bían apretar el botón cuando oían el sonido. La respuesta más rápida se dio en los sujetos que tenían un rui- do neuronal de fondo más cercano al umbral que desencadena el po- tencial de preparación. «Libet soste- nía que nuestro cerebro ya ha deci- dido moverse antes de que haya una intención consciente», recuerda. Y concluye: «Nosotros sostenemos que lo que parece un proceso de deci- sión preconsciente no es el reflejo de una decisión. Parece que lo sea, pero solo porque se trata de la natu- raleza de la actividad espontánea del cerebro. Si estamos en lo cierto, el experimento de Libet no propor- ciona ninguna prueba contraria al libre albedrío».

S I T E I N T E R E S A E S T E T E M A . . .

Descubre En busca de la consciencia, nuestro monográfico de la colección Cuadernos sobre cómo el cerebro construye la mente:

www.investigacionyciencia.es/ revistas/cuadernos

RETROSPECTIVA

brazo a sus espaldas. Puesto que el conocimiento de lo que se ha llevado a cabo constituye el requisito previo esencial para establecer la responsabilidad individual, el acusado podría afirmar que es inocente.

Con el objetivo de evitar esta paradoja, Libet desarrolló el modelo en dos etapas. Según definió, no se da al libre albedrío la opción de hacer algo, sino de no hacerlo. En 1999 describió su hipótesis en el artículo «¿Tenemos libre albedrío?», publicado en Journal of Consciousness Studies. En él argumentaba: «He abordado la cuestión de forma experimental. A los actos voluntarios les precede un cam- bio eléctrico específico en el cerebro que comienza 550 milisegundos antes de la acción. Los humanos se dan cuenta de sus propias intenciones de actuar entre unos 350 y 400 milisegundos después del inicio del cambio eléctri- co, pero 200 milisegundos antes del movimiento en sí. Por tanto, el proceso voluntario comienza de manera incons- ciente. De todos modos, la consciencia aún puede contro- lar el resultado, pues puede impedir la acción. De esta forma, el libre albedrío no queda excluido. No obstante, tales descubrimientos imponen límites operativos: el in- dividuo no puede iniciar un acto voluntario, pero puede controlar la forma en que se realiza dicho acto».

Una de las objeciones que Libet recibió estando toda- vía en vida plantea que el veto a la acción también podría tener un componente preconsciente y, de ese modo, no ser totalmente voluntario. El investigador respondió a esta conjetura con investigaciones posteriores, las cuales le permitieron demostrar que el veto ejerce una función moduladora del proceso de volición. En otras palabras, regula el sistema que gobierna nuestras acciones volun- tarias, pero no lo genera. Por ello, no requiere un com- ponente preconsciente o preparatorio. Sin embargo, aún hoy este planteamiento constituye uno de los puntos menos sólidos y probados de todo su marco teórico.

Aunque se han repetido los experimentos sobre el control voluntario de la acción con métodos más moder- nos, los resultados discrepan de los iniciales. Con todo, la teoría de Libet sobre el libre albedrío ha hecho verter ríos de tinta a filósofos, teólogos y juristas. También ha abierto las puertas al llamado neurodeterminismo, es decir, a la idea de que el cerebro controla la mente, y no al contrario. Y también al supuesto de que la mente y el cerebro forman un todo y que nuestra visión dualista es,

en el fondo, una ilusión. H

© Mente & Cervello

PA R A S A B E R M Á S

Hirnpotentialänderungen bei Willkürbewegungen und passiven Bewegungen des Menschen: Bereitschaftspotential und reafferente Potentiale. Hans Helmut Kornhuber y Lüder

Deecke en Pflügers Archiv, vol. 284, págs. 1-17, 1965. Do we have free will? Benjamin Libet en Journal of

Consciousness Studies, vol. 6, n.o 8-9, págs. 47-57, 1999.

Mind time: The temporal factor in consciousness. Benjamin Libet, Harvard University Press, 2004. Brain preparation before a voluntary action. Evidence against unconscious movement initiation. Judy Trevena y Jeff Miller en

Consciousness and Cognition, vol. 19, n.o 1, págs. 447-456, 2009.

An accumulator model for spontaneous neural activity prior to self-initiated movement. Aaron Schurger, Jacobo de Sitt

y Stanislas Dehaene en PNAS, vol. 109, n.o 42,

págs. 2904-2913, 2012.

E N N U E S T R O A R C H I V O

Tras el libre albedrío. Christoph Hermann en MyC n.o 53, 2013.

El reloj que Benjamin Libet empleó en sus experimentos presentaba un punto que giraba alrededor de la esfera con un tiempo de rotación de 2,56 segundos. El sujeto debía fijar la mirada en esa señal. Al realizar un movimiento voluntario, el probando debía informar sobre la posición del punto en el momento en el

LIBROS