“Las contiendas electorales ya dejaron de ser batallas de ideas y propuestas, para pasar a ser un show mediático donde se vende una imagen” (Pinza, Flax, Brito; 2015); Jaime Durán Barba, asesor político con amplia experiencia explica que
de izquierda y dercha no existe más, ahora, los electores se encuentran alejados de ese tipo de debates.
Hoy en día los jóvenes buscan, hedonistas, ejercer sus intereses individuales, consumir, expresar su identidad en el seno de una sociedad civil tajantemente escindida del Estado, matriz de pura imposición forzosa. Lo que ahora los jóvenes quieren es que lo político se ponga al servicio de su vida, de su hedonismo, de su placer. No quieren dar la vida por un ideal. Su ideal es que su vida sea hermosa. Cambiamos de la lucha por la revolución a lo que se llama la búsqueda de «la aventura a la vuelta de la esquina». Del marxismo viejo a una perspectiva anarquista (…) es más interesante tener una aventura a la vuelta de la esquina que cambiar el mundo. (EL País; 22/07/2011).
Si se toma en cuenta estas aclaraciones sobre la muerte de las ideologías y debates, es comprensible que a 99 personas de 120 encuestadas no son simpatizantes de ningún partido político o que 42 personas creen que Mauricio Rodas es de derecha y 35 personas no saben con certeza que significa ser de derecha, izquierda ni mucho menos centro progresista como lo plantea inicialmente SUMA. En entrevista con Diego Dillenberger en La hora de Maquiavelo, también se afirma que no tomar en cuenta estos aspectos fue lo
82 que le significó perdidas a Rafael Correa en las últimas elecciones, “El problema de Correa fue nacionalizar, politizar, ideologizar la campaña”.
Para hacer hincapié además en este surgimiento pos político que obedece a las necesidades hedonistas efectivamente, el 34% identifica al partido político con el slogan “Sí podemos vivir mejor”, porque los electores en la actualidad ya no necesitan cambiar el mundo ni la vida que tienen sino que necesitan que alguien esté al servicio de sus necesidades para tener una vida mejor, este slogan para el comunicador Francisco Machado tuvo un trasfondo en la ciudadanía, porque los quiteños son quienes sostienen que en Quito no se vive mal, pero se puede vivir mejor.
Mauricio Rodas en las elecciones del 2014 bajo estas condiciones, tenía un perfil idóneo para encajar en este pensamiento, pero siempre fundamentado en la presentación de su partido como:
“Un grupo de ciudadanos que queremos lo mejor para nuestro barrio, nuestra ciudad, nuestro cantón, nuestra provincia y nuestro país. SUMA es la única opción para que nuestro país crezca, se transforme y sea el mejor lugar para que nuestras familias se desarrollen. Somos la agrupación política que rescata la democracia, las libertades y el desarrollo de la comunidad, soportada en valores y principios que garantizan los mejores resultados trabajando de cerca con la gente.” (www.suma.ec)
Mauricio Rodas, es un candidato nuevo que para complacer tanto a las nuevas generaciones como a las generaciones clásicas plantea tener una postura centro progresista que se basa en el “Modelo del Gobierno Responsable” Tal como lo estipula la Fundación Ethos: «El Modelo de Gobierno Responsable es la ejecución de acciones que sean realmente convenientes para la sociedad, independientemente de si hacerlo genera réditos o popularidad para los gobernantes».
El modelo de gobierno responsable planteado en los afiches diseñados por el partido político delinean este modelo de gobierno responsable como:
“Modelo encaminado a lograr el bienestar de la población y el desarrollo de un país, dejando de lado motivaciones clientelares o políticas.
83 Combate a la pobreza, entendida ésta en un sentido amplio, como una carencia de derechos, libertades y capacidades.
Representa la antítesis del populismo, del autoritarismo y de todas aquellas medidas que no estén orientadas hacia el desarrollo colectivo, independientemente de su procedencia ideológica.”
En entrevista con Juan Francisco Díaz, dirigente de la agrupación SUMA jóvenes, menciona que el modelo de gobierno responsable no se apega al populismo ni a motivaciones clientelares por lo que es de alguna manera comprensible el reservado manejo de comunicación del partido SUMA, sin embargo que la ciudadanía comprenda que Mauricio Rodas trabaja por el bienestar de la población independientemente de su popularidad sería una pieza clave en la recuperación de su imagen como un político nuevo, joven e influyente como lo cataloga Jaime Durán Barba en la entrevista con Diego Dillenberger en La hora de Maquiavelo.
Del mismo modo este “modelo de gobierno responsable” para Dax Toscano, investigador, declara en una entrevista para la Agencia de noticias Andes, que Mauricio Rodas aplica las reglas de la propaganda de guerra aplicadas a la política a la perfección porque este modelo planteado es simplemente para ocultar los intereses económicos; otra de las estrategias que el investigador resalta es el ocultamiento de la historia o trata de maquillarla diciendo que “si fue partidario de la extrema derecha también fue miembro de una banda de rock”; lo dice para mostrarlo como un tema de juventud e inexperiencia.