5. Software Component Development for Reuse
5.2 Process Analysis
Cuando la lucha por el poder se centra en el eje estratégico-militar, es porque la variable ideológica tiene preponderancia, haciendo que esta lucha se vuelva total, en el sentido de no dar lugar a una “coexistencia”, sino a la existencia -preeminencia- de uno u otro, pero nunca de los actores en pugna juntos. A su vez, las relaciones de los actores polares con los miembros de sus ámbitos hegemónicos son de muy baja permisividad a
101 Ver en este mismo trabajo el Cap. dedicado a la estructura.
102 Proceso de “polarización” significa que la futura configuración del sistema, se inclinará en el
sentido hacia el que se orienta el subsistema o subsistemas -unidad/es componente/s- dominantes. Pero también a la “acción” de pugna por imponer pautas propias -por parte de los actores polares- y evitar las ajenas, hasta que esto sea ya imposible; hasta que se sature el proceso de polarización. Esto significa, hasta que las partes no puedan imponer más de lo que han impuesto ni otorgar más de lo que han otorgado.
103 El generador de este concepto -y concepción- es Kaplan, Morton, System and Process in
International Politics, (New York, John Wiley and Sons, 1957). Hay una traducción al español del capítulo que trata esta temática en Hoffmann, Stanley, 'Teorías Contemporáneas sobre las Relaciones Internacionales", (Madrid, Tecnos, 1963), págs. 141-161; ver bajo el título "Especificación de Variables", lo que Kaplan llama "normas de transformación". Esto ha sido muy bien estudiado por Jaguaribe, Helio bajo el concepto de "Viabilidad Nacional" en Crisis y Alternativas para América Latina: Reforma o Revolución, (Buenos Aires, Paidós, 1972), T. 3, Cap. I. También Puig, Juan Carlos ha tratado el tema bajo el concepto de "líneas de borde intra-hegemónicas" mediante el cruce de dos variables: a) permisividad de la potencia hegemónica a las conductas independientes o contestatarias de los miembros del ámbito hegemónico, y b) capacidad de los miembros del ámbito hegemónico para tener conductas independientes o contestatarias. Ver, por ejemplo, su "Doctrinas Internacionales y Autonomía Latinoamericana" (Caracas, Univ. Simón Bolívar, 1980), pág. 148 y 276. He trabajado este tema en La Problemática del Orden, en (et al) "Geopolítica y Relaciones Internacionales", (Buenos Aires, Pleamar, 1981), pág. 15.
104 El concepto de “tendencias autonomizantes” fue acuñado por Puig, Juan Carlos; ver su
Integración y Autonomía, en “Revista Argentina de Relaciones Internacionales, Bs. As., Sept-Dic 1975, Vol. I, N° 3, págs. 10-12; entre la cantidad de trabajos en los que ha desarrollado esta temática. El concepto de “viabilidad” ha sido desarrollado, también de manera muy extensa por Jaguaribe, Helio, El Brasil y la América Latina, en “Estudios Internacionales”, 1975, Vol. VIII, N° 29; entre otros trabajos en los que desarrolló esta temática.
las conductas independientes, ya que no quieren dejar posibilidad de que el otro polo pueda encontrar un punto débil por el cual introducirse y avanzar para sacar ventaja. El problema con este tipo de sistema en lo que hace a la relación polo-polo, es que la pugna no permite una victoria militar decisiva de un polo sobre el otro, particularmente por las características de la confrontación nuclear. Por lo que se definirá en el terreno económico 105, tal como ocurrió entre 1985/89/91.
En cambio, cuando la lucha por el poder se centra en el eje económico, la variable ideológica pierde prioridad, y la pugna entre los actores polares admite la “coexistencia competitiva”. Además, las relación de los actores polares con los miembros de sus ámbitos hegemónicos está orientada a mantener y/o maximizar sus ventajas económicas, sin controles ideológicos cerrados que impidan las relaciones en “diagonal” 106.
El poder sobre los miembros hegemonizados se ejerce, fundamentalmente, a través del control de la exportación de productos, de los mercados -como espacios o a partir de la acumulación de stocks-, de los precios, de las inversiones, de los créditos, la asistencia económica, de su endeudamiento, etc. 107.
La asistencia económica, por supuesto, trata de hacerse en forma directa, canalizando en los organismos internacionales el mínimo indispensable para la ayuda formal. De esta manera, se aseguran un control real sobre los países que reciben la ayuda 108.
En muchos casos, la ayuda otorgada a los países periféricos, fue recibida por la élite funcional a los intereses de EUA o la URSS y considerada como “reaccionaria” por la mayoría de la población; razón por la cual, generalmente se necesitó una alta represión para que pudieran gobernar. Esto dio lugar también a un alto índice de corrupción escudado en el poder 109.
Esta disfuncionalidad impidió que se implementaran proyectos autonómicos, ya que las propias élites no estaban interesadas en ello. Adoptaron un discurso autonómico, tanto local, como en los foros internacionales, pero mantuvieron conductas dependientes. En contraste, la trasferencia masiva de fondos a determinados países del “Tercer Mundo” a partir del “impacto” OPEP, le ha quitado control y espacio de poder al mundo industrializado sobre el mundo subdesarrollado. El problema es que esta transferencia no significó el inicio de un nuevo proyecto de inserción internacional de estos países, sino que fue prácticamente “dilapidado” debido a la corrupción y a una pésima visión de la élite dirigente.
Actualmente, la asistencia favorece más al mercado y las ONG’s, que al Estado.
105 Ver Stoessinger, John G., El Poderío.., op. cit., pág. 256.
106 Esto no significa que no exista una ideología; el liberalismo actual es un buen ejemplo; sino que
esta no es el factor “catalisador” del sistema de relaciones. Ver el análisis que hago sobre el comportamiento de los "ejes" en el contexto del orden mundial en el capítulo dedicado al comportamiento de los “ejes” de poder.
107 Ver Stoessinger, John G., El Poderío.., op. cit., pág. 248.
108 Ibídem, pág. 260.
En general, las relaciones mundiales se orientan principalmente hacia el sector privado. Los actores transnacionales generan “potencia” y también “direccionalidad” en el sistema, buscando establecer reglas de funcionamiento que les convenga, por sobre los Estados. El “cerebro” que los países han armado en sus aparatos públicos, para generar un desarrollo científico y tecnológico, se está privatizando crecientemente en la mayoría de los países, siendo absorbido por consultoras, centros de investigaciones, fundaciones, ONG’s, etc.
La “etapa privada” va a mayor velocidad que la pública, en este proceso de transformaciones mundiales.