1.4 Convex optimization for structured sparsity
1.4.1 Proximal gradient methods
A nivel escolar se observa muchos problemas de aprendizaje como: bajo nivel de lectura, dificultades para comprender textos cortos, deficiente ortografía y desinterés por actividades lectoras. Dificultades que tanto para los maestros como para sus padres son motivos de preocupación, en tal razón es necesario aclarar sus definiciones y diferenciarlas.
En el proceso de aprendizaje se han detectado varias dificultades que interfieren en el desarrollo de destrezas de lectura, la orientación espacial, las matemáticas y las relaciones sociales. Los problemas con la lectura (dislexia) y conducta (hiperactividad) son las causas de derivación más frecuentes.
Los problemas de aprendizajes más frecuentes son: Hiperactividad,
Déficit Perceptivo Motores, Labilidad Emocional,
50 Déficit de coordinación general, Trastornos de Atención,
Impulsividad
Trastorno de la memoria y el pensamiento, Dificultades de Aprendizaje específicos,
Trastornos del habla y audición y signos neurológicos equívocos.
La lectura es una conducta que depende de diversos procesos en el transcurso de varios estadios distintos. Por tanto, la interferencia con la adquisición de la capacidad de lectura puede ser consecuencia de distintas causas.
A nivel de propuesta conceptual los planteamientos neurológicos-psicológicos según Lemmer, (1993) sobre las dificultades de aprendizaje dice:
Este término hace referencia a aquellos niños que tienen un trastorno en uno o más de uno de los procesos psicológicos básicos implicados en la comprensión o el empleo del lenguaje oral o escrito, este trastorno puede manifestarse en una discapacidad para oír, pensar, hablar, leer, escribir o realizar cálculos matemáticos. Tales trastornos incluyen condiciones tales como discapacidades perceptivas, lesión cerebral, disfunción cerebral mínima, dislexia y afasia evolutiva. No incluye a los niños que tienen problemas de aprendizaje que son causados primariamente por discapacidades visuales, auditivas o motoras, retraso mental, alteración emocional o desventaja ambiental, cultural o económica. (p. 87).
Es decir se refiere a los niños con necesidades educativas especiales que anteriormente se los identificaban como discapacitados. Esto demuestra que existen
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diversos problemas de aprendizaje, los cuales deben ser tratados por especialistas y orientados al trabajo docente en el aula.
Además según Kirk y Gallagher (1986)
Los factores motivacionales y afectivos también contribuyen a la aparición de las dificultades de aprendizaje. Un niño quién ha fracasado en el aprendizaje, por una u otra razón, tiende a tener bajas expectativas de logro, escasa persistencia ante tareas escolares y desarrolla una baja autoestima. Tales actitudes reducen la motivación y generan sentimientos negativos respecto del trabajo académico (p. 374).
Este enfoque se refiere a las relaciones intrafamiliares, que inciden directamente en el aprendizaje de los estudiantes, por ello es importante conocer la situación familiar de cada estudiante, para evitar problemas de aprendizaje en el aula.
“Los psiquiatras de niños y adolescentes nos aseguran que los problemas del aprendizaje se pueden tratar, pero si no se detectan y se les da tratamiento adecuado a edad temprana, sus efectos pueden ir aumentando y agravándose. Por ejemplo, un niño que no aprende a sumar en la escuela primaria no podrá aprender álgebra en la escuela secundaria. El niño, al esforzarse tanto por aprender, se frustra y desarrolla problemas emocionales, como el de perder la confianza en sí mismo con tantos fracasos. Algunos niños con problemas de aprendizaje se portan mal en la escuela porque prefieren que los crean "malos" a que los crean "estúpidos." (American Academy of Child and Adolescent Psychiatry (AACAP), 2013)
Los padres deben estar conscientes de las señales que indican la presencia de un problema de aprendizaje, para que puedan ayudar con las tareas de la escuela y logren sacarlo adelante en la vida, para verificar que un niño tiene problemas deben fijarse si el niño tiene:
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Tiene dificultad recordando lo que se le acaba de decir;
No domina las destrezas básicas de lectura, escritura y matemática, por lo que fracasa en el trabajo escolar;
Tiene dificultad distinguiendo entre la derecha y la izquierda, por ejemplo, confundiendo el número 25 con el número 52, la "b" con la "d", y "le" con "el"; Le falta coordinación al caminar, jugar deportes o llevar a cabo actividades
sencillas, tales como aguantar un lápiz o amarrarse el cabete del zapato;
Fácilmente se le pierden o extravían sus asignaciones, libros de la escuela y otros artículos;
No puede entender el concepto de tiempo, se confunde con "ayer", "hoy" y "mañana."
Tales problemas merecen una evaluación comprensiva por un experto que pueda analizar todos los diferentes factores que afectan al niño. Un psiquiatra de niños y adolescentes puede ayudar a coordinar la evaluación y trabajar con profesionales de la escuela y otros expertos para llevar a cabo la evaluación y las pruebas escolásticas y así clarificar si existe un problema de aprendizaje.
Después de hablar con el niño y la familia, de evaluar la situación, de revisar las pruebas educativas y de consultar con la escuela, el psiquiatra de niños y adolescentes hará recomendaciones sobre dónde colocar al niño en la escuela, la necesidad de ayudas especiales, tales como terapia de educación especial o la terapia del habla y los pasos que deben seguir los padres para asistir al niño para lograr el máximo de su potencial de aprendizaje. Algunas veces se recomienda psicoterapia individual o de familia y algunas veces se recetan medicamentos para la hiperactividad o para la distracción. (American Academy of Child and Adolescent Psychiatry (AACAP), 2013)
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Es importante reforzar la confianza del niño en sí mismo, tan vital para un desarrollo saludable, y también ayudar a padres y a otros miembros de la familia a que entiendan y puedan hacer frente a las realidades de vivir con un niño con problemas de aprendizaje.