Chapter 3: Methodology
3.4 Qualitative Data Analysis
Fuente: Elaboración propia en base a resultados de investigación de campo.
La discusión en esta parte no es sencilla, ya que las interpretaciones de estos resultados pueden estar en dos sentidos: por un lado el reconocer que efectivamente se están dedican mayor cantidad de recursos de la familia en atender la enfermedad de las mujeres lo que implica una valoración importante como tal, y la otra es que los padecimientos y complicaciones por las enfermedades sufridas por la mujer son más graves, por lo que requiere una mayor cantidad de recursos para restablecer la condición de salud.
Debido a esta situación, el peso de los resultados de esta subvariable de salud debe considerarse endeble para no influenciar de manera importante la elaboración de las conclusiones finales.
5.2.4 Carencias materiales.
Los resultados de esta variable son elaborados a partir de información obtenida en materia de las condiciones de la vivienda; el tipo de acceso al servicio sanitario y drenaje; electricidad y agua potable; y la forma de acceso o tipo de camino hacia la vivienda.
5.2.4.1 Vivienda.
En la subvariable de vivienda se tienen cuatro puntos importantes para caracterizar las condiciones del inmueble en que habitan las familias jornaleras de Cuaxuxpa: el número de habitaciones o cuartos por vivienda, el índice de hacinamiento (total de individuos que habitan la vivienda entre el número de habitaciones de la misma), la superficie, los materiales de construcción, y el estado de la vivienda.
En el número de habitaciones por vivienda de las familias jornaleras de los tres estratos reportó un promedio de 2.31 habitaciones por vivienda. Por cada estrato se tiene que el promedio de habitaciones por vivienda más alto fue el del E1 con 2.41, seguido del E2 con 2.31 y finalmente el E3 con 2.21.
En relación al índice de hacinamiento el promedio general de los tres estratos se calculó en 2.16 individuos por habitación, mientras que por estrato el número de individuos por habitación se registró en el E1 con 2.10, posteriormente en el E2 con 2.13 y finalmente el E3 con 2.29 individuos por habitación.
En lo que respecta a la superficie por vivienda, se encontró que el promedio general fue
de 62.2 m2, mientras que las viviendas del E1 estuvieron 3.5 m2 arriba de este
promedio, las viviendas del E2 estuvieron arriba solo 0.01 m2 del promedio general, y
las del E3 estuvieron abajo en 3.04 m2.
Para hacer mas explicitas las precarias condiciones de las familias jornaleras en la zona, se vierte la siguiente observación derivada de la temporada de campo: “aquí en Cuaxuxpa la pobreza de las familias jornaleros se observa en todos lados, en el
vestido, en la vivienda, en la alimentación. Los animales domésticos no escapan a esta situación, los perros parecen ser una raza tipo bonsái por lo mal alimentados que se encuentran” (Diario de Campo, 2009).
Cuadro 21. Hacinamiento y superficie promedio de viviendas por estrato.
Fuente: Elaboración propia en base a resultados de investigación de campo.
Hasta esta parte de las condiciones de vivienda, podemos observar que las mujeres en el E1 tienen mejores niveles de vida ya que tienen el más alto promedio de habitaciones por vivienda en comparación de los otros dos estratos, el índice de hacinamiento es el menor de los tres estratos, y también el promedio de superficie de vivienda es el más alto.
En relación a los materiales de construcción de las diferentes áreas que constituyen las viviendas, se encontró que para los techos de las viviendas de los tres estratos el 98.3% tiene lámina de zinc, y solo una del E1 tiene lámina de ferrocemento.
El material más común empleado en las paredes es la madera, ya que se encuentra en 53 de las 60 viviendas (88.3%), 6 de las 60 viviendas (10%) tiene paredes de block (4 en el E2 y una en los Estratos Uno y Tres), y 1 de las 60 tiene paredes de ladrillo perteneciente al Estrato Tres.
Los pisos en la cocina son en su totalidad de tierra, en las 60 viviendas de los tres estratos. En la sala-comedor el 70% de los pisos son de tierra y el restante 30%, de cemento en términos generales. Proporcionalmente en el E1 el 83.3% tiene piso de tierra, el E2 solo el 58.82%, y el E3 85.71%. En los cuartos, el 71.6% de pisos es de tierra y el restante 28.4% de cemento; sin embargo, proporcionalmente el E1 tiene 0% de pisos de cemento, el E2 44.11% de pisos de cemento, y en el E3 el 14.28% de pisos de cemento.
En cuanto al sentir de la condición de la vivienda, las mujeres encuestadas de los tres estratos manifestaron lo siguiente: el 35% opina que sus casas se encuentran en buenas condiciones, el 63.3% en regulares condiciones y en malas condiciones, el 1.7%. Por estrato, fue posible determinar que las mujeres jornaleras manifestaron que sus viviendas estaban en condiciones buenas, regulares y malas de la siguiente manera: en el E1 45.4%, 54.5% y 0.1%; en el E2 de 41.1%, 58.9% y 0%; y en el E3 de 14.3%, 85.7% y 0%.
Cuadro 22. Caracterización y estado de la vivienda por estrato.
Fuente: Elaboración propia en base a resultados de investigación de campo.
Sin embargo, en el análisis transversal podemos ver que en relación a la calidad de los materiales de las viviendas no existe evidencia importante de que las familias y en especial las mujeres en el E1 tengan mejores condiciones ya que en su mayoría tienen láminas de zinc (solo una tiene lamina de ferrocemento), la mayoría tiene paredes de tabla de madera (solo una de las siete viviendas con pared de mampostería en los tres estratos es hecha de ladrillo ); al tiempo, las viviendas del E1 tienen en sus cocinas pisos de tierra en su totalidad, ocupa el segundo lugar en pisos de tierra en el área de sala comedor, y en los cuartos ocupa el primer lugar con pisos de tierra.
5.2.4.2 Servicio sanitario y drenaje.
En el total de las viviendas de las familias jornaleras de los tres estratos, se encontró que el tipo de servicio sanitario que poseen es la letrina (83.3% la abonera y 16.7% otra
letrina). En el E1 la proporción fue de 58.3% y 41.7% de letrinas aboneras y de otro tipo, respectivamente; en el E2 el 100% fue de otro tipo de letrina; y en el E3 21.4% y 78.6% de aboneras y de otro tipo, de manera correspondiente.
En relación a la percepción sobre el estado del servicio sanitario que poseen las viviendas jornaleras, el 25% del total de las familias de los tres estratos señaló que se encuentran en buenas condiciones y el 75% en condiciones regulares. La opinión por estrato se comportó de la siguiente forma: en el E1 el 41.6% señaló que estaba en buenas condiciones su servicio sanitario y 58.4% en condiciones regulares; en el E2 la proporción fue de 26.4% y 73.6% respectivamente; y en el E3 de 7.14% y 92.86%. En lo referente al drenaje, solo una familia del E1 tiene drenaje en su comunidad, pero está conectado al desagüe de la comunidad vecina de Coxólico que durante la investigación se terminó de instalar, lo que invalida el resultado sobre la condición de drenaje de esta vivienda para las conclusiones finales.