Otra situación de suma importancia, tal como se mencionó en el capítulo II, es que para llevar a cabo la labor de evaluación del alumno en la escuela comunitaria es necesaria la observación y el registro de dichas observaciones. Para lo anterior, el instructor debe apegarse a lo que señala la guía 8 de MAEPI acerca de la evaluación; en dicha guía, se señala que es fundamental evaluar cada tarea para determinar si se alcanzaron las competencias y; como se menciona en la Guía 8 (2006) de MAEPI, los aprendizajes del estudiante se manifiestan en cambios lingüísticos, intelectuales, afectivos, emocionales y sensomotores. El Instructor Comunitario realiza el registro de todas las actividades o
114 sucesos, mediante un amplio número de formatos a los cuales tiene acceso por medio de las distintas guías MAEPI.
Para evaluar con justicia el aprendizaje de los alumnos, MAEPI considera ciertos elementos fundamentales para esta labor:
• El diagnóstico y valoración inicial del educando. • Las producciones periódicas de los estudiantes.
• Los registros de observación del Instructor Comunitario. • Los controles y registros de los propios estudiantes.
• Las autoevaluaciones, coevaluaciones y evaluaciones comunitarias sobre el trabajo del estudiante.
Todo lo anterior es posible llevarlo a cabo si el instructor conoce los
formatos de la guía 8 de MAEPI. De las respuestas a la encuesta, se deduce que sólo el 76% de los instructores encuestados afirman que registran resultados utilizando todos los
115 Figura 5.14 Registro de información en formatos MAEPI
El hecho de que no todos los instructores utilicen las guías, demuestra de algún modo, que no se emplean todas las herramientas de que se dispone para obtener una evaluación más objetiva del avance de los alumnos.
Las estrategias del MAEPI intentan favorecer: los intercambios orales y escritos; la investigación conjunta, los procesos de equipo y colectivos, la realización de asambleas, exposiciones, muestras, foros, debates, círculos de estudio y lectura; los grupos de arte y experimentación; el trabajo en talleres y laboratorios; las fiestas, la convivencia, las excursiones y, otras actividades que fortalecen la actividad y la ayuda grupal, como puede observarse en la propuesta educativa en la Guía 15 (CONAFE MAEPI, 2006).
Todo lo anterior evidencia que la cultura forma parte importante dentro de la planeación de las actividades escolares, tal como se demuestra en la figura 5.15 donde el 31% afirma que toma mucho en cuenta las festividades, el 30% menciona que toma
116 suficientemente en cuenta las festividades para el desarrollo de actividades, mientras que el 36% confirma que utiliza poco esta información.
Que utilicen en mayor o menor medida esta información podría ser materia de un análisis más profundo, pero los números demuestran que el 97% de los instructores sí toman en cuenta a las festividades de cada comunidad o localidad, lo que es adecuado, pues sin lugar a dudas éstas forman parte importante de su cultura.
Figura 5.15 Se toman en cuenta las festividades en el desarrollo de actividades docentes La Propuesta Educativa de MAEPI considera como base de la enseñanza y del aprendizaje significativo en el contexto escolar, la recuperación y revaloración de la lengua y la cultura de la comunidad y de los docentes indígenas, pues los elementos del saber que resultan tener mayor significado son los que provienen de sus ambientes más cercanos: el familiar y el comunitario, tanto los que tienen que ver con la costumbre como los que se refieren al medio natural, geográfico y tecnológico.
Partir de los conocimientos comunitarios y de los que cada estudiante, son algunos de los principios pedagógicos de los programas educativos del CONAFE y de MAEPI, para producir nuevos saberes y definir necesidades de aprendizaje,.
117 Para que la cultura se vea beneficiada es indispensable que la participación de toda la comunidad sea tomada en cuenta, en este sentido, los padres también juegan un papel importante en la transmisión de la cultura, por lo que la APEC debe participar. Tal como se ha mencionado con anterioridad, gracias a la participación de la APEC, se incorporan prácticas y saberes comunitarios y de esta manera se consigue un modelo educativo
significativo para cada comunidad, por la importancia que se le da al apoyo de la cultura en estas comunidades, el trabajo con los padres y el resto de la comunidad en las clases del Instructor Comunitario es sumamente importante.
En la encuesta se preguntó a los instructores: ¿Cuánto ayudan los padres de familia a sus hijos con respecto a las actividades escolares? Las opciones para responder eran: Mucho, suficiente, poco o nada. Los resultados demuestran que en la mayoría de los casos los padres ayudan poco, incluso 18 instructores afirman que los padres no ayudan, esto sin duda puede interferir en el adecuado aprendizaje de los alumnos, tal como puede
observarse en la figura 5.16.
Figura 5.16 Recepción de ayuda de los padres
118 En la perspectiva de CONAFE, se pretende que para el desarrollo de las llamadas competencias: el docente haga más énfasis en lograr que sus estudiantes desarrollen y perfeccionen habilidades para conseguir, ordenar, analizar y transmitir información, en vez de que aprendan de memoria la información que recuperan. En la gráfica de la figura 5.17 es posible leer esta información.
Figura 5.17 Competencias que se desarrollan más y menos
En la gráfica anterior, cada una de las competencias están representadas con números, dichas competencias y sus correspondientes números son:
1. Problematización 2. Investigación 3. Organización y Socialización 4. Bilingüismo oral 5. Bilingüismo escrito 6. Matemáticas
En el capítulo II se menciona a la guía 6 de MAEPI la cual corresponde al taller de lengua y cultura, en ella, se señala que el Instructor Comunitario debe realizar un trabajo
119 acorde a las necesidades de la comunidad en la que labora. De acuerdo a la guía, el
Instructor debe trabajar en diferentes momentos que son: • Problematización.
• Elaborar un plan de seguimiento bimestral.
• Mostrar por medio de una agenda de trabajo las actividades que deben ser realizadas.
• Preparación de clases magistrales o de clases modelos sobre temas que presentan dificultad académica.
A este respecto, de las entrevistas se deduce que algunos instructores no realizan los diagnósticos o evaluaciones que les permitan trabajar según las necesidades de las comunidades en las que trabajan.
Por otro lado, en el mismo capítulo II, también se menciona que para que los estudiantes indígenas alcancen el éxito en sus aprendizajes es indispensable contar con una buena forma de enseñar, es decir, con una metodología pedagógica acorde con la forma de ser, pensar y actuar de la comunidad en la que se trabaja; en ese caso, es indispensable tomar en cuenta cuáles son las necesidades particulares de cada comunidad. En este
sentido, se confirma con los resultados de las gráficas, lo importante que es tomar en cuenta las festividades, para la elaboración de la planeación, inclusive, en una de las entrevistas realizadas a un Instructor, éste comentó que salía de su salón a conocer los seres de su localidad como plantas y animales y que a partir de ahí desarrollaban sus fichas
comunitarias, esto podría indicar que es posible el aprendizaje significativo considerando que, lo que aprenden los niños, tiene que ver con el ambiente que les rodea.
120
5.3 Tecnología
En el marco teórico de esta investigación, se menciona que la tecnología se ha convertido en un soporte básico de la vida cotidiana urbana, porque prácticamente en todos los ámbitos se puede disfrutar de las ventajas que brindan un sinnúmero de artefactos y, a pesar de que el de la escuela es uno de los ámbitos menos invadidos, poco a poco deja de ser una excepción. Así, el avance de la ciencia y de la tecnología aunado a la inquietud de muchos educadores, han provocado que los salones de clases se estén transformando.
5.3.1. Perspectivas
Para averiguar que está sucediendo alrededor de los Instructores Comunitarios y el uso de la tecnología, se les cuestionó en las encuestas sobre la frecuencia del uso de ésta, específicamente sobre el uso de equipos de cómputo e Internet y se encontró lo señalado en la figura 5.18.
121 Los resultados que se leen en la gráfica anterior muestran que más de la mitad de los Instructores Comunitarios no utilizan la tecnología en la preparación de sus clases.
Evidentemente, hace falta que se amplíe uso de esta herramienta con más frecuencia, pues todas las actividades pedagógicas se verían beneficiadas con la posibilidad de hallar información que les permitiera mejorar continuamente las clases y aunque el acceso a ella no es sencillo en muchas de las comunidades, y esto puede muy probablemente ser una de las causas por las que existe una diferencia entre el aprendizaje conseguido por los alumnos de las escuelas urbanas, comparado con el de alcanzado en las escuelas rurales.
Para indagar la opinión de los Instructores, en otra de las preguntas se les preguntó si consideran que el uso de la tecnología mejoraría las sesiones de la capacitación
permanente. Ellos respondieron en su mayoría que los resultados serían mejores con el uso de tecnología, lo anterior está representado en la gráfica de la figura 5.19
Figura 5.19 Consideración de que la tecnología mejore la capacitación docente
La lectura de esta gráfica se refuerza al leer los comentarios de los Instructores Comunitarios al término del taller Cultura y Uso de la lengua, donde una de las
122 enseñar a los niños, y me di cuenta que la tecnología puede ser muy útil para mejorar el aprendizaje de los alumnos. (Cultura y uso de la Lengua, 2008)
Hoy en día el uso de aparatos electrónicos y específicamente los que promueven la comunicación es lo común, los niños que viven en esta época asumen que esta tecnología ha existido por siempre, los docentes que interactúan con estos niños deben estar tan preparados como los propios alumnos para su uso y aprovechamiento.
Es muy probable que el hecho de vivir en zonas rurales y de difícil acceso dificulta aun más el acceso a este tipo de herramientas, por lo que probablemente los niños de las escuelas comunitarias no tengan un amplio dominio de la tecnología, sin embargo los docentes que trabajan con ellos sí deben estar preparados para usar estos recursos. Si los Instructores Comunitarios reciben, con el uso de la tecnología, la capacitación que se ofrece a través de un curso en línea o a distancia, ellos mismos podrían aprovechar ésta para mejorar su práctica docente y estarían habilitados para una mejor preparación de sus clases y que de esta manera los alumnos se verían beneficiados.