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La resolución 798/1999 implementó las primeras LNA para la importación de productos de cartón. La justificación oficial fue la necesidad de asegurar que las importaciones cumplieran las regulaciones técnicas. En la revisión del Comité de Licencias a la Importación de la OMC encontraron que el gobierno argentino había citado el argumento de las medidas técnicas sin la

con las reglas relevantes de la OMC.

La cantidad de líneas tarifarias alcanzadas por las LNA fueron creciendo a lo largo de los 2000 y pegaron dos saltos claros. El primero en 2008-09, luego de la recesión local causada por la crisis internacional desatada por la caída del banco Lehman Brothers, cuando la cobertura pasó de 158 líneas tarifarias en 2007 a 479 líneas tarifarias en 2009-2010. El segundo salto fue en la primer mitad de 2011, cuando la economía crecía rápidamente. Por lo tanto, las LNA se implementaron durante períodos de alto y bajo crecimiento.

La evidencia muestra que el principal objetivo de las LNA es promover la sustitución de importaciones. La resolución 444/2004 dice que debe existir cierta armonía entre las LNA y el objetivo de “ estimular la producción nacional”.

Los requerimientos en términos del procedimiento y transparencia de las LNA en la OMC son significativamente menores que las medidas proteccionistas típicas.

En algunos casos, el gobierno argentino se tomó más de doscientos días para dar una respuesta a pedidos de LNA. Algunos miembros del Comité de Licencias de Importación de la OMC se quejaron de que sus exportadores tuviesen que esperar ciento veinte días para tener una respuesta, el doble del máximo de sesenta días (el mínimo es treinta) que el acuerdo permite. El Banco Mundial en 2010 también documentó que en Argentina se requerían en promedio setenta y siete días para aprobar la licencia, muy por encima del promedio de Latinoamérica (cuarenta y seis días) y del mundo (treinta días).

La Argentina también usó la discrecionalidad para que la aprobación de las LNA tuviera como contrapartida una compensación con inversión en producción local (sustitución de importaciones) o con exportaciones. El objetivo del gobierno de los Kirchner era preservar la neutralidad (valor 0) en la cuenta corriente (exportaciones menos importaciones) para cada negocio importador y así preservar las reservas del BCRA. Un absurdo mercantilista de características monumentales.

Por ejemplo, la compañía John Deere, productora de maquinaria

agropecuaria, acordó en 2011 con el gobierno que a cambio de la aprobación de LNA iniciaría la producción de cosechadoras en Argentina.

• Motocicletas (año 2010): el ministro de Industria anunció que para importar una moto se debían producir dos domésticamente y luego esto se incrementaría a 4 en 2012. A aquellos que decidieran no producir domésticamente se les requeriría que reducieran las importaciones en un 40%, mientras que para los productores de autopartes la reducción sería del 20%.

• Textiles (año 2011): durante la Convención Anual de la Agroindustria Textil el ministro de Industria dijo, en sustancia, lo siguiente: “ El Ministerio ha trabajado para cumplir el objetivo de parar las

importaciones. Las LNA ahora cubren 116 líneas tarifarias y se abrieron 9 investigaciones antidumping. La sustitución de importaciones re- industrializará Argentina por medio de firmas internacionales como Lacoste, Nike, Adidas, Puma, Levi Strauss, Wrangler y Zara, así como también otras firmas brasileras. En ocho años el sector textil creció un 146%, creando 500.000 puestos de trabajo. Este progreso contrasta con el de los 90 donde el sector perdió 180.000 puestos y cerraron 2.500 firmas.”

• Automóviles: durante el 2011 el Ministerio de Industria realizó una serie de acuerdos para la importación de autos de lujo. Porsche tuvo que lograr acuerdos con compañías productoras de vino y aceite de oliva para exportar sus productos a cambio de recibir permisos para importar autos por un valor similar. BMW acordó reducir su déficit comercial mediante la exportación de una serie de productos, como por ejemplo arroz procesado. Para cerrar el déficit comercial, Hyundai acordó exportar aceite de soja, biodiesel, y vino a Vietnam. Para recibir permiso e importar autos y camiones, Fiat acordó producir maquinaria agrícola que requirió una inversión de aproximadamente 100 millones de dólares. Ford, Mercedes Benz, Alfa Romeo, General Motors, Peugeot, y Citroën acordaron balancear sus flujos comerciales en diferentes mix de sustitución de importaciones y por medio de exportaciones.

En mayo de 2011 los ministros de Economía e Industria anunciaron que para el 2012 el déficit comercial (exportaciones menos importaciones) del sector automotor declinaría en u$s 4.000 millones.

El absurdo de todo este sistema es que productos como el arroz, vino, y aceite de oliva ya son exportables de por sí, por lo que obligar al sector

automotriz, que es un importable, a exportar arroz, vino y aceite de oliva de ninguna manera iba a aumentar las exportaciones de esos productos. De hecho, forzar a las compañías de autos a exportar bienes cuando carecen de ventaja comparativa en el manejo de esos productos puede haber incrementado los costos. A su vez, este tipo de acuerdos también se hicieron con otras empresas como BlackBerry y Samsung.

Cuestionamientos acerca del tiempo de demora en los procesos de aprobación de LNA (recordemos: entre 30 y 60 días según los artículos de la OMC) fueron realizados por primera vez por EE.UU. en 2004. En esa ocasión el reclamo involucraba la ropa deportiva, y en 2007 los juguetes. La falta de una respuesta satisfactoria por parte de Argentina impulsó a EE.UU. a reclamar nuevamente en 2008. A su vez, otros miembros de la OMC se sumaron a este cuestionamiento, cosa que se muestra en el Cuadro 9.

Fuente: en base a Bacarat, Finger, Thorne y Nogués (2013)

En la reunión del comité del año 2010, EE.UU. argumentó que el manejo de las licencias no automáticas de importación (LNA) por parte de la Argentina representó una prohibición de facto contra las importaciones de varios productos y que la discreción varió dependiendo de la firma importadora, el país exportador y el producto en cuestión, o sea, una discrecionalidad “ para todos y todas”. Esto, sumado a la falta de una respuesta satisfactoria ante los cuestionamientos de los miembros de la OMC, llevó a crear dudas acerca del compromiso de parte de la Argentina con respecto a los principios generales a los que adhirió cuando ingresó al GATT en 1994.

En la reunión de la OMC del 2010, la Unión Europea también se quejó de que las medidas de Argentina estaban aumentando los costos de muchos

exportadores europeos y exigieron una respuesta antes de que la UE elevara el conflicto a los foros de la OMC. La Argentina replicó que las LNA eran un régimen transitorio. Perú y la EU criticaron esta respuesta, enfatizando que, al revés de lo que afirmaba la Argentina, el sistema de LNA estaba presente desde hacía varios años, durante los cuales la cobertura a más productos continuó creciendo sin pausa. Por su parte, Japón adhirió a las quejas europeas y agregó que la gran distancia geográfica que lo separa de la Argentina (alrededor de 20.000 km) y los 30 días límite de las LNA implicaban una prohibición de

facto a las importaciones japonesas.

La Argentina respondió a algunos de estos cuestionamientos. Dijo que: (a) los hechos son diferentes que los expuestos por los países que se quejaron, (b) las respuestas a los pedidos por LNA fueron siempre realizadas dentro de los límites de tiempo establecidos en el acuerdo del OMC, y (c) las condiciones cambiantes del comercio internacional justificaron los requerimientos para las LNA y la cantidad de tiempo que se han implementado.

El 30 de marzo de 2012 varios países desarrollados y en desarrollo firmaron una declaración conjunta desde el Council on Trade in Goods de la OMC, que reflejaba varias de las frustraciones que los miembros venían expresando en el Comité de Licencias de Importación de la OMC.

• Los requerimientos de licencias no automáticas (LNA) debían cumplir con todas las provisiones relevantes del Agreement on Import Licensing Procedures, incluyendo un período máximo de proceso de 60 días. • Muchas compañías reportaron haber recibido llamados de oficiales del gobierno argentino en donde les informaban que debían aceptar los compromisos de balancear el saldo comercial antes de recibir la autorización para importar bienes.

• El comité jamás tomó conocimiento de manera directa de las autoridades argentinas de la existencia de directivas oficiales o resoluciones para generar este balanceo comercial o requerimientos de inversión.

• Argentina debe proveer una explicación detallada por escrito sobre por qué desde su punto de vista estas medidas y prácticas son consistentes con la reglas de la OMC.

El tercer punto es de suma importancia, porque dice que las barreras a la importación estaban siendo implementadas en una laguna legal que dejaba amplio lugar a la discreción.

Las siguientes conclusiones surgieron de la discusión en el Committee on Import Licensing y el Council on Trade in Goods de la OMC:

• Tanto los países en desarrollo como los desarrollados han criticado activamente la administración del régimen de LNA y han cuestionado su consistencia con las obligaciones de la OMC.

• Estos miembros han encontrado insatisfactoria la respuesta de Argentina. • Ningún miembro del Mercosur participó activamente en las discusiones del comité.

• A pesar de las presiones y críticas, Argentina no se ha visto empujada hacia un acercamiento a los principios de las obligaciones de la OMC.