2.2 Instrumentation
2.2.1 UHPLC-PDA
“ liberalismo salvaje”, corrupción y desindustrialización. No es éste el lugar para discutir esos conceptos; lo cierto es que, pese a las justificadas críticas que puedan hacerse a ese período, es un hecho que en materia económica se introdujeron dos importantes reformas.
Vimos al comienzo de este capítulo que existen por lo menos dos tipos de medidas proteccionistas: las arancelarias y las no arancelarias. Entre las primeras, como señalamos antes, está el llamado antidumping y entre las segundas, las más utilizadas por Argentina, en particular desde la década kirchnerista hasta el presente, son las licencias automáticas y no automáticas.
El mecanismo antidumping se aplica ante situaciones en las que se sospecha que la importación de cierto producto está dañando la producción nacional. Para investigar si esto ocurre, se compara el precio de importación de un determinado bien en el país importador con el costo de producción de ese mismo bien en el país exportador. La diferencia del primero con el segundo se llama dumping. En este caso, se toman medidas para frenar la importación del bien en cuestión. Por desgracia, los intereses políticos hicieron que en nuestro país esas medidas se tomaran en forma disparatada.
En los años 90 hubo un intento de enderezar estas cosas. En primer lugar, se quitó al Ministerio de Industria, donde predominaban los intereses
proteccionistas, la administración del examen del daño por dumping. Esto intentaba replicar los mecanismos antidumping de otros países: un camino saludable, donde el examen del daño estaba realizado en forma profesional y en lo posible aislado de influencias políticas. Conforme a este objetivo, en 1994 se creó la Comisión Nacional de Comercio Exterior (CNCE) dentro del Ministerio de Economía.
Por otra parte, las nuevas reglas y regulaciones administrativas mostraron un claro giro hacia la apertura económica. En este sentido vale la pena mencionar dos reformas: primero, si había un daño o no sería decidido por el voto de cinco comisionados de la CNCE en base a la evidencia analítica y cuantitativa. La legislación también incluyó una cláusula de interés nacional que permitía al presidente o al ministro de Economía decidir que no se tomarían medidas de freno a las importaciones aunque se hubiera encontrado evidencia de dumping y daños ocasionados.
La CNCE de comercio exterior fue clave en el sostenimiento del giro aperturista que Argentina emprendió en los 90. Pero sólo en términos relativos. Porque la economía argentina siguió estando cerrada al comercio durante ese período, salvo con el Mercosur, y hasta por ahí nomás, porque el arancel externo común variaba entre el 0% y 20% según el producto (62).
La misma CNCE aperturista de los 90 tuvo un rol saliente en el rancio proteccionismo que se aplicó durante la primera década del siglo XXI. Mientras que el proteccionismo en los 90 se ejerció con los antidumping, a partir del siglo XXI giró hacia medidas más informales y discrecionales como las LA (licencias automáticas) y LNA. Las importaciones cubiertas por medidas antidumping cayeron del 1,9% en el 2000 al 0,5% en 2010. Más tarde, entre fines de 2011 y fines de 2015, se profundizaron con el control de cambios.
Las diferencias entre el mecanismo antidumping de los 90 y los 2000 incluyeron lo siguiente:
• Audiencias públicas: durante los 90 en general se llevaban a cabo para mejorar la transparencia de la información y eran consideradas por los oficiales de la CNCE en las votaciones, pero durante los 2000 fueron discontinuadas.
• “ Lesser duty” (el menor arancel antidumping que subsana el daño causado al sector doméstico por el ingreso de la mercadería importada): continúan siendo utilizadas hoy intensamente. Pero a diferencia de los 90, la razón durante los 2000 fue, esencialmente, administrar medidas contra China con mayor cuidado. China no es aún reconocida como una “ economía de mercado” y los márgenes de dumping de las importaciones de China son usualmente altos.
• Duración de las medidas: en los 2000 hubo un incremento de la proporción de medidas implementadas por el máximo de cinco años permitido por las reglas de la OMC. En los 90 la mayoría de las medidas duraban entre dos y tres años, aunque el lapso aumentaba a medida que las crisis se
profundizaban (por ejemplo 2008-2009).
• Cláusula de interés nacional: se usaba para tratar a las posibles represalias de los países exportadores. La intención original de la cláusula de interés nacional era darle al gobierno cierto grado de libertad para decir que no ante la imposición de medidas antidumping cuando se concluyera que éstas podrían dañar a los productores y consumidores a un nivel considerado poco razonable o que fueran peligrosas políticamente a los intereses comerciales del país. El uso de ésta cláusula es otro indicador de que tanto Argentina como los gobiernos exportadores están reinstaurando el único instrumento que estaba disponible antes de las reglas impuestas por el sistema del GATT/OMC: represalias con restricciones comerciales en contra de las restricciones comerciales de terceros países.
Las importaciones provenientes de Brasil y China han sido el principal objetivo de las medidas antidumping y ambos países han requerido y mantenido conversaciones con el gobierno argentino sobre el mantenimiento de esas medidas. En 2004, Argentina y China hicieron un acuerdo de principios por el cual se consideraría a China como “ una economía de mercado” en las investigaciones antidumping. Sin embargo, la Argentina nunca implementó este acuerdo y esto parecería ser otra importante razón por la cual China tomó represalias.
Durante el período de liberalización de los años 90, el instrumento de control de las importaciones fue usado para frenar las presiones proteccionistas. de forma tal que se mantuviera el espíritu general de la política comercial, que apuntaba a integrar a la Argentina a la economía internacional.
Pero todo hizo un nuevo giro de 180º en los 2000. Las decisiones administrativas han acercado a la Argentina al lado proteccionista del acuerdo por antidumping de la OMC y todavía hoy no nos hemos despegado del todo. La eliminación de las audiencias públicas, la mayor duración de las medidas
son una clara tendencia proteccionista en relación a los 90. Este cambio refleja una de las principales lecciones de este estudio: el sistema del GATT/OMC es un instrumento útil para los gobiernos que se quieran liberalizar, pero no implica una regla lo bastante rígida como para garantizar la liberalización de todos los países participantes.