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CHAPTER 4 : RESEARCH METHODOLOGY

4.9 Questionnaire development

4.9.5 Questionnaire administration

(Ver escalonada en descenso, E07).

I06 - IMPRECISA, Escritura:

Llamamos escritura imprecisa a aquella en que por omisión de letras, de partes de letras (puntos, acentos, comas, barras de las “t”, etc., así como por deformación de algunas letras interiores, como puede ser la “r”, la “p”, la “s”, las “m” y “n”, etc.) la lectura del texto resulta imprecisa o dificultosa.

La diferencia con la escritura Ilegible, descrita antes, se debe, generalmente, al tono vital. La escritura ilegible puede haber sido realizada por sujetos de nivel vital alto, mientras la escritura imprecisa sólo la hemos observado en sujetos asténicos, hipovitales o de nivel vital bajo, es decir, en sujetos perezosos, negligentes, distraídos, con atención floja y dispersa.

La falta de tensión neuropsíquica genera impotencia y dejadez e inclina a estas personas a realizar las cosas siguiendo la curva de menor esfuerzo. De aquí las interpretaciones corrientes de fatiga, enfermedad, desinterés, debilidad cortical, excesos de masturbación. En los sujetos de escritura imprecisa, la atención es muy inestable, se desplaza con suma facilidad y frecuencia a estímulos diferentes a aquellos en que debe permanecer fijada. Un ejemplo corriente es el del alumno que observa el vuelo de una mosca en vez de estar atendiendo las explicaciones del profesor.

La debilidad cortical es bastante frecuente en la edad crítica. Muchos padres se desesperan ante el cambio en los resultados de los estudios. Alumnos con buenas notas antes de llegar a la pubertad, cuando entran en la transformación de niños a adultos, se vuelven distraídos, perezosos, les cuesta concentrarse en los estudios y sacan malas notas, a veces, malogrando las vacaciones de los padres. Toda censura a estos muchachos, por parte de los progenitores, es injusta, malsana e inadecuada en esa edad. De la incomprensión de los padres al alcohol, a la droga y al mismo suicidio, puede haber solo un paso.

I07 - IMPULSADA o LANZADA:

Ciertos elementos del grafismo, como pueden ser los finales, las barras de las “t”, los puntos y acentos, etc. son lanzados hacia la derecha y arriba o hacia la derecha y abajo (figs. 49, 66b, 74, 90, 96 y la “y” final de la firma de Kennedy, fig. 111 bis). En principio, todo elemento gráfico lanzado, expresa un ánimus agresivo, apasionado, combativo, un vivo impulso de lucha, de iniciativa y de acción. El sujeto no tiene paciencia frente al obstáculo, no lo evade o rodea con habilidad, lo ataca de frente, con o sin razón. Este ardor combativo es de esencia masculina.

La punta aguda o la maza en la terminación de los trazos lanzados, matiza la agresividad. Si la terminación es en punta, la agresividad tiene un sentido sádico, es decir, el sujeto siente satisfacción en hacer sufrir a los demás física o moralmente.

Si la terminación es en maza, la descarga agresiva es violenta y brutal e indica una necesidad de liberar las tensiones emotivas contrariantes, la acumulación de afectos negativos y perturbadores. La dirección de los trazos impulsados, matiza también su significado.

Si la dirección es ascendente, expresa la rebelión, la oposición, la discusión por inconformidad y el ataque a todo cuanto, procedente del exterior, resulta contrariante para el sujeto. En cambio, los trazos impulsados, en dirección descendente orientan la agresividad hacia el propio Yo o a los inferiores en la esfera familiar o profesional. En la fig. 49, los trazos impulsados se producen en las jambas, previa distorsión de forma y dimensión. El ambiente gráfico es negativo y la inclinación ambivalente, es decir, oscilante o discordante, esencialmente en las mayúsculas y las jambas con relación a la tendencia vertical de las letras de la zona media. Podemos interpretar este grafismo como propio de personas que sufren deterioro en las ideas y en la conducta por falta de unidad y coherencia entre lo que piensan, sienten y quieren, unido a anomalías sexuales.

En la fig. 66b, los trazos impulsados corresponden a las barras de las “t” en una escritura apretada y con finales de palabra desviados hacia abajo, hacia la zona de los intereses materiales. Por la altura de las barras, podemos deducir la necesidad de independencia y el uso de exigencias autoritarias, pero a la vez, por la dirección ascendente de esas barras, deducimos la combatividad, el ataque a toda persona, situación u objeto que pueda perjudicar a esta persona su bolsillo.

En la fig. 74, las “d” con trazo final en forma de barra de “t”, indica también la necesidad de independencia y el uso de la autoridad como medio de imponer las propias ideas.

En la fig. 90, los disparos desproporcionados de las barras de la “t” en “golpe de látigo” y de los finales en distintas formas y direcciones reflejan el carácter impulsivo, apasionado, falto de compostura, de respeto y consideración hacia el entorno de la persona autora de este grafismo.

El fuerte ritmo, vigor y dinamismo, la simplificación en las formas, la armonía de espacio y movimiento visibles en la fig. 96, reducen el sentido psicológico de violencia e impulsividad que tiene la barra de “t” del texto y muy especialmente la “t” de la firma y el fuerte subrayado del nombre.

Finalmente, en la firma de Kennedy, el sobrealzamiento de las mayúsculas del nombre (orgullo de clan), y el violento final de la “y” precedido de una jamba plena y profunda, señalan la tendencia a las reacciones desmedidas en los casos de contrariedad a su orgullo. Pese a su habilidad política (escritura filiforme) y a la simplificación de las formas (cultura), Kennedy habría sido capaz de desencadenar un conflicto bélico con Rusia, en un rapto de orgullo.

I08 - INACABADA, Escritura:

La escritura inacabada se caracteriza por la abreviación voluntaria, el olvido u omisión de letras o partes de las letras, como pueden ser, por ejemplo, la omisión o sustitución por un trazo de las letras finales de las palabras, la falta de puntos, de acentos, de barras en las “t”, etc.

A veces, puede darse el caso de olvido de palabras enteras en las frases. La escritura inacabada puede producirse por diversas causas por necesidad de tomar apuntes o comunicaciones o de anotar algo de manera rápida, escritura abreviada, precipitada, filiforme, etc. por debilitación de la atención a causa de estados postoperatorios, por causa de fuerte estrés, etc. Pero también puede ser un signo de desidia, pereza o negligencia, o un deseo expreso de dejar la comunicación incompleta o dubitativa. En estos casos, la escritura es pausada o lenta, teniendo siempre en cuentael nivel positivo y negativo, y la velocidad del grafismo. Puede producirse esta escritura por algún tumor o trastorno mental que afecte al centro emisor del lenguaje escrito. Es preciso vigilar aquí la presencia de angulosidades, congestión, torsiones y otras anomalías en las cúpulas de las hampas, en la puntuación y en la cohesión.

I09 - INARMÓNICA, Escritura:

Decimos que una escritura es inarmónica cuando el conjunto del grafismo, o ciertos elementos del mismo, carecen de belleza y equilibrio estético a causa de desproporciones, distorsiones y desequilibrios chocantes en la forma de las letras, en la presión, en la distribución de letras, palabras y líneas, en la ornamentación, etc. (figs. 37, 38 y 49).

La escritura inarmónica es un indicador de vulgaridad, de falta de sentido equilibrado entre la imaginación y la realidad. Enturbiada la mente por la emotividad, por el exceso de subjetivismo o por la desproporción de la autoimagen con relación a los valores reales, el sujeto ofrece una visión desordenada y desproporcionada de sí mismo, del mundo y de las cosas, carece del sentido de la medida y de la ponderación en los juicios.

La escritura inarmónica, es un signo evidente de incapacidad para poder apreciar y comprender las manifestaciones elevadas del espíritu, para conducirse socialmente de acuerdo con los más elementales principios de honesto respeto a las reglas de la educación y a la personalidad de otros. Es, como dice Crepieux-Jamin, un signo de inferioridad.

I10 - INCLINADA, Escritura:

Las letras, en el conjunto de la masa gráfica, se inclinan a la derecha en relación con la base horizontal de las líneas (fig. 46), de acuerdo en este caso, con el modelo caligráfico seguido. Hay que tener en cuenta, para la justa interpretación, el modelo caligráfico del cual procede cada tipo de grafismo y su ángulo de inclinación. La inclinación en el modelo caligráfico de la llamada escritura inglesa, es de 54 grados.

La inclinación hacia la derecha, en un grafismo vibrátil, con ritmo, con pequeñas oscilaciones y dirección progresiva, es un claro signo de sensibilidad y de vinculación afectiva del sujeto hacia los demás, es decir, señala, según Brach, la necesidad de la presencia de otros y de los actos y palabras de los demás para que

el sujeto se encuentre a sí mismo. Ahora bien, la presencia de otros, lo mismo puede indicar una necesidad de apoyo o de vinculación afectiva hacia los demás (fig. 10), que la necesidad de tener cerca a los otros para descargar las tendencias agresivas (fig. 28).

Por tanto, para interpretar ajustadamente la inclinación de la masa gráfica hacia la derecha, no sólo hay que tener en cuenta el nivel positivo-negativo y el dinamismo y sentido progresivo o regresivo de la dirección de los movimientos, sino también las formas en el coligamento. No es lo mismo la dulzura expresada por el movimiento en curva del grafismo de la fig. 10, que la dureza expresada por la fuerte angulosidad de la fig. 28. En el primer grafismo (fig. 10), el suave y espontáneo contacto con los demás, a pesar de las pequeñas inhibiciones (mayúscula inicial separada y primera letra distanciada de las siguientes en la palabra “que”, señal de prudencia en la expansión de los propios sentimientos), que la dureza combativa expresada por la fuerte angulosidad, los apoyos brutales en la presión y el aceramiento del grafismo que presenta la fig. 28.

Por tanto, la escritura inclinada, con buen dinamismo, redondeada, abierta, progresiva, etc. será un buen indicador de un carácter sociable, agradable y participativo, al que podemos agregar todo lo que se refiere a la sensibilidad, a la actitud generosa y complaciente, al deseo de ganar afecto, a la ternura y al deseo de encontrar apoyo en los sentimientos de los demás.

Cuando el coligamento es anguloso y duro seguido de apoyos bruscos en la presión, de movimientos acerados y de rígida inclinación a la derecha, el sujeto necesita la presencia de los demás para descargar sus pulsiones agresivo- combativas. En este caso, el sujeto no busca ningún apoyo, sino descargar sobre los demás la agresión que no puede dirigir contra sí mismo a causa de sus deseos frustrados y de su insatisfacción interior.

Un equipo del G.G.C.F. formado por Ana María Sallerin y Claude Soulié, trató de buscar estadísticamente el sentido psicológico de la escritura inclinada. Las conclusiones eran parecidas a las nuestras: la vinculación, la participación, la inclinación por el sentimiento o por la sensación a la elección de “objeto”, en el sentido psicoanalítico.

I11 - INCLINADA, MUY (Tumbada a la Derecha), Escritura:

La inclinación sobrepasa en mucho los 55 grados de desviación sobre este módulo, de aquí la denominación de escritura “tumbada”. Podemos tomar como ejemplo la misma fig. 28, aunque la intensidad de la inclinación no corresponde totalmente al grado de escritura “tumbada”.

La escritura “tumbada” o muy inclinada a la derecha, supone un desequilibrio del autocontrol en la relación del “sujeto” con el “objeto” debido a la irreprimible fuerza e intensidad de las pulsiones, las cuales, normalmente, suelen ir seguidas de rigidez, de apasionamiento obsesivo y de falta de control en la elección de “objeto”, entendiendo por tal, no sólo el objeto amoroso, sino también cualquier pensamiento relacionado con deseos o impulsos de todo tipo.

Cuanto más angulosa, rígida y apretada sea la escritura, mayor será la actitud irreductible y desadaptada del sujeto, de cara a una relación social armónica con los

demás y tanto más susceptible, quisquilloso, incomprensivo, litigioso y rencoroso en su modo de reaccionar a cualquier mínima contrariedad.

La predominancia de las longitudes verticales (jambas y hampas) sobre las letras que forman la zona media (fig. 120) serán un indicador de un estado de insatisfacción permanente de sí mismo y del mundo que rodea al sujeto. Esta insatisfacción le corroe el alma y le invita a criticar, a plantear resistencias, disconformidades y oposiciones en torno a cualquier cuestión, proposición o proyecto de otro, sin más apoyo argumental que el de un Yo siempre contrariado y ofensivo, cuyo amargo “negativismo” debemos atribuir al fracaso de la expansión de las necesidades sexuales y sentimentales del sujeto.

I12 - INCOHERENTE, Escritura:

Llamamos escritura incoherente a la ausencia de conexión lógica, de correlación entre los módulos normales y los tres grandes aspectos gráficos: El movimiento, la forma y el espacio. Las distorsiones o discordancias en esos aspectos, son muy visibles y pueden afectar de modo destacado a las formas de las letras, a su ocupación de espacio, a la dirección, a la inclinación, a la distribución, a las proporciones, etc.

Ejemplos: En la figura 49, la incoherencia afecta a la forma, a la dimensión, a la inclinación y a la distribución de espacios entre las palabras. En las figuras 64 y 203a, la incoherencia afecta a la dirección de las líneas.

La escritura incoherente es generalmente un indicador de trastornos mentales de los que se produce una cierta disociación entre el pensamiento lógico y el pensamiento mágico. La realidad circundante, aparece deformada por los disturbios internos tal como sucede en los individuos esquizóides, si el signo es poco acusado o en sujetos esquizofrénicos, si el signo es muy chocante o extravagante.

Toda incoherencia es una ruptura del equilibrio en los juicios, una discordancia en las ideas, en la afectividad, en las pulsiones instintivas y , por tanto, en las reacciones y en la conducta, en el caso de la figura 49 y sobre las variaciones de animo (excitación-depresión) en el caso de la figura 203a.

I13 - INCONSTANTE, Escritura:

En la escritura inconstante se producen variaciones de forma, espacio y movimiento a lo largo de la pagina escrita, dando la impresión, a veces, que ciertos tramos de escritura pueden haber sido escritos por otra persona distinta al autor.

Cuando se observan cambios de letra en documentos distintos y no dentro de un mismo escrito, la escritura se llama cambiante. Muchas personas cambian de grafismo según la posición afectiva en que están escribiendo.

Por ejemplo, la escritura se verticaliza cuando el sujeto escribe sobre asuntos y a personas con las que no le ligan lazos afectivos. El grafismo se inclina a la derecha,

si con la persona a la que dirige el mensaje tiene buenos lazos de amor o de amistad.

Cuando la escritura es inconstante y presenta variaciones en el mismo escrito, Hay que sospechar la inestabilidad, las variaciones de ánimo, de posición afectiva y las reacciones cambiantes propias de los sujetos en quienes predomina el vector “N” (nervioso). Sobre el temperamento nervioso, hemos hecho un estudio bastante profundo en nuestro “Manual de grafoanálisis”.

La nota clave de estos individuos es la ansiedad, es decir, un sentimiento de inquietud, seguido de un estado de alerta y de inseguridad que es vivido en lo mas profundo, estimulado por la impresionabilidad y sugestibilidad que el sujeto padece. La ansiedad, supone una mala integración de las pulsiones inconscientes.

En sentido psicoanalítico, la escritura inconsciente, puede ser un indicador que el Ello se siente frustrado en una necesidad vital (que puede referirse lo mismo a una necesidad sexual, que a una necesidad de poder y de dominio Alderiano), o bien puede señalar una amenaza, un complejo de culpabilidad ante el Super-Yo, por haber faltado a una prohibición moral previamente establecida como principio de conducta.

Esto justifica en temperamentos de predominio nervioso, su constante estado de alerta, su inquietud, su inestabilidad y su necesidad de cambio que es como una especie de huida hacia delante.

Todos los significados clásicos, tanto positivos como negativos de: hipersensibilidad, conducta caprichosa y cambiante, infidelidad, versatilidad, cambios repentinos de animo, de humor y de voluntad, etc. Pueden justificarse por las explicaciones que acabamos de dar.

I14 - INESTABLE, Escritura:

La escritura inestable es un modo acentuado de la escritura inconstante.

Se caracteriza, esencialmente, por las variaciones de dirección de las líneas (escritura sinuosa, serpentina, imbricada etc.), por las variaciones de inclinación y dimensión (zona media), por las variaciones de coligamento, en la colocación y forma de los signos complementarios de las letras (barras de las “t”, puntos, acentos, etc.).

La escritura inestable indica cierta discontinuidad en la conducta, es decir, incapacidad para mantener una conducta sosegada, tranquila y estable, sometida a un buen control y a una capacidad de inhibición de los estímulos no adecuados a una trayectoria fija de objetivos a lograr.

Por tanto la escritura inestable es más propia de la agitación, del descontrol emotivo, de la dispersión de la atención y de la actividad desigual y caprichosa, que de una actitud perseverante y un ritmo regular en el trabajo, en los estudios y en el comportamiento.

La inestabilidad puede estar producida por factores de herencia (sujetos excesivamente nerviosos) o puede haber sido adquirida a causa de una educación

demasiado autoritaria o por celos frente al trato especial de los padres con otro hermano menor o mayor.

El sujeto inestable puede caer en la delincuencia, si los amigos, en los cuales busca apoyo y ternura, son ya delincuentes o intentan serlo.

La nota clave, como en el caso de la escritura inconstante, y con mayor motivo, puede ser la ansiedad.

I15 - INFANTIL O PUERIL, Escritura:

Es la escritura del niño o del analfabeto cuando aún la atención está puesta en la pluma y no en el mensaje a escribir. Esta escritura puede ser mas o menos torpe, desgarbada y titubeante (figs. 80 y 83) o puede haber alcanzado cierto grado de evolución como, por ejemplo, el caso de los grafismos de las figuras 47 y 48, que ya son plenamente caligráficas.

Para determinar el grado de evolución de la personalidad del sujeto que presenta una escritura infantil, es recomendable cotejar la escritura con las 37 componentes establecidas por Gobineau y Perron.

Para interpretar este tipo de escritura, es necesario tener en cuenta si se trata de un niño que aprende a escribir, o de un adulto más o menos analfabeto. En el caso del niño se observa una incertidumbre o inestabilidad, una falta de dominio en las formas, las vacilaciones en la dirección de las líneas y en la inclinación y , a menudo, las letras trazadas al revés. Existen varios tratados dedicados al estudio de los grafismos infantiles, el más recomendable es “Génétique de l´écriture et étudie de la personnalité”, de Gobineau y Perron.

La interpretación se complica mucho cuando se trata de un adulto más o menos analfabeto (fgrs. 49, 80, 83 y 123a). Según el ambiente gráfico, la escritura infantil en el adulto, puede tener diversidad de interpretaciones. Tomamos algunas de ellas de la acreditada obra de Dr. Gille-Maisani “Escritura y Personalidad”: “Infantilismo de los instintos; predominio de la actividad física sobre la intelectual, gusto inmoderado por los deportes; sado-masoquismo; exhibicionismo; incertidumbre de elección de “objeto”, dificultad para permanecer vinculado a una relación amorosa estable; posible homosexualidad masculina etc.”.

“El infantilismo -seguimos con el Dr. Gille- puede ser afectivo (fijación a los padres, egoísmo parasitario, avidez, falta de sentido de las responsabilidades). Y puede ser también intelectual. Tendencia a las fabulaciones, subjetivismo, pobreza de sentido critico y falta de previsión en cuanto a las consecuencias de los propios actos. En cuanto a la voluntad, agrega el Dr. Gille, la escritura infantil puede ser un indicador de falta de perseverancia, de terquedad de sugestibilidad”. La suciedad, con formas vulgares y frecuentemente angulosas, (fig. 88), puede señalar el carácter sádico- anal agresivo e inadaptado.

Es frecuente que los grafismos infantiles, vulgares y toscos, pertenezcan a individuos maleducados y con un lenguaje grosero y soez del cual hacen alarde ante los demás, como si su zafia descortesía fuese un distintivo de machismo o de virilidad agresiva que creen poseer.

Este tipo de grafismo, fue siempre descartado en nuestros trabajos de selección de personal, por lo que hemos podido estudiar a fondo las características psicológicas