• No results found

The Radio Authority in power

6. Chapter Six: 1991 – 2004:

6.4 The Radio Authority in power

intento por conformar un gobierno de integración, en aras de lograr la re- conciliación y la paz en el territorio nacional.

Podría correr el riesgo de fracturar la acción gubernamental al crear peque- ños islotes de poder, que acaban convirtiendo al aparato estatal en una especie de archipiélago de influencias, intereses y ambiciones. Eso fue lo que le sucedió al ex presidente Manuel Zelaya en los inicios de su gobierno en el año 2006: por tratar de unir al partido gobernante, satisfaciendo los apetitos de sus diferentes facciones, se acaba dividiendo al gobierno y debi- litando su acción conjunta.

Hay un nuevo Ministerio que está llamado a ser clave y fundamental en el esquema político del presidente Lobo, el de Planificación Económica. Será el encargado de velar por el cumplimiento de las metas y objetivos del Plan de Nación, un viejo sueño y promesa electoral de Porfirio Lobo, quien firmó la ley que le da vigencia en el mismo día de su toma de posesión.

Este Ministerio, que estará estrechamente vinculado a la Presidencia de la república, deberá tener una influencia muy grande en el diseño y aprobación del Presupuesto anual de la Nación, lo que sin duda será motivo de roces y controversias con los grupos económicos (Maduro, Callejas, banqueros, empresarios, etc.) más influyentes del país. El encargado de este Ministerio todavía no ha sido anunciado, pero se sabe que Arturo Corrales, el empre- sario y jefe del partido demócrata cristiano, es uno de los candidatos más fuertes para ocupar tan importante puesto.

Corrales ha sido el encargado de coordinar la elaboración final del Plan de Nación y hacer el cabildeo necesario para generar consenso en torno al mismo. Cuenta para ello con el respaldo del influyente Consejo Económico de la Empresa Privada (COHEP) y el apoyo político del ex presidente liberal Carlos Flores. Sin embargo, así como cuenta con importantes influencias también enfrenta la oposición de varios líderes del PN que no quieren ceder un cargo tan decisivo a una persona ajena a las filas nacionalistas.

Por otro lado, en el círculo de los aspirantes presidenciales que no comul- gan plenamente con las iniciativas del presidente Lobo, destaca la figura de Ricardo Álvarez, alcalde reelecto de la ciudad capital y hombre estrecha- mente vinculado con el grupo económico FICOHSA (Familia Atala) y políti- camente ligado al ex presidente Ricardo Maduro. Álvarez no esconde sus pretensiones de convertirse en el próximo candidato presidencial del PN, para lo cual ha empezado a trabajar desde ya, organizando sus cuadros y creando estructuras propias en todo el país. Sus prematuras aspiraciones lo llevarán a confrontar muy pronto con otros aspirantes menos notorios pero igualmente interesados como Miguel Pastor, Mario Canahuati y Oscar Álva-

Página | 90

Diario de la conflictividad en Honduras 2009 - 2015

rez o, eventualmente, Juan Orlando Hernández, el influyente nuevo presi- dente del Congreso Nacional.

A propósito del Congreso Nacional, ahí también se llevó a cabo la integra- ción nacional al incluir en la Junta Directiva a representantes del partido Liberal, de la Democracia Cristiana y, por primera vez, de Unificación De- mocrática también. De esta forma, Hernández realiza, a nivel del Poder Legislativo, el mismo esfuerzo integracionista que lleva a cabo el presidente Lobo a nivel del Poder Ejecutivo. Dos esfuerzos conjuntos, enmarcados en el llamado “humanismo cristiano”, plataforma doctrinaria que tanto Lobo como Hernández se han esforzado por imponer e institucionalizar al interior del PN.

Así, en este contexto político tan complicado y controversial, da inicio el gobierno constitucional de Porfirio Lobo Sosa, un acaudalado agricultor de la zona centro-oriental del país (departamento de Olancho), conocido por sus condiciones de benefactor de estudiantes pobres, simpatizante izquier- dista en sus años de juventud, fundador del hoy reconocido Comité para la defensa de los derechos humanos (CODEH) y responsable principal de la difícil tarea de reinstalar el orden constitucional y reinsertar a Honduras en el concierto mundial de naciones.

En medio de la relativa desconfianza de sus compañeros de la vieja guardia del PN, ante el recelo manifiesto de los grupos económicos de poder y fren- te al malestar evidente de los sectores golpistas más recalcitrantes, Porfirio “Pepe” Lobo deberá dirigir un gobierno contradictorio en medio de grandes desafíos, problemas enormes y una oposición agrupada en la llamada Re- sistencia Popular, cada vez más impaciente y demandante. Ojalá que tenga éxito.

Página | 91

FEBRERO

2010

La situación política

l gobierno de Porfirio “Pepe” Lobo acaba de cumplir su primer mes de funcionamiento. Treinta días difíciles, en medio de una gravísima crisis fiscal, preocupante descontento en las filas de sus propios partidarios, desconfianza creciente de la ultraderecha criolla, junto a un evi- dente escepticismo y cautela excesiva de la izquierda local. Pero no sólo eso. El cuadro se complica más por el reavivamiento de viejos conflictos agrarios, laborales y gremiales, auge de la delincuencia, en especial los secuestros, además de una lenta recuperación de la necesaria confianza de la comunidad internacional y, sobre todo, de los organismos y agencias financieras y de cooperación externa.

La tiene difícil don Pepe Lobo. Y para hacerle frente a esta complicada si- tuación, ha logrado ya -por fin- conformar plenamente su gabinete ministe- rial, al nombrar en sus cargos a los ministros que todavía faltaban:

· Plan de Nación y Cooperación Externa: Arturo Corrales Álvarez,

el conocido empresario y jefe, casi propietario, de la minúscula De- mocracia Cristiana. Hombre de confianza, al menos por el momen- to, del presidente Lobo y, a la vez, confidente cercano del ex presi- dente Carlos Flores. Corrales es de profesión ingeniero.

· Agricultura y Ganadería: Jacobo Regalado, también ingeniero, pe-

ro en agronomía, hijo de un ex jefe de las Fuerzas Armadas (Gene- ral retirado Humberto Regalado) y de una conocida empresaria de origen judío de la zona norte. Fue director de Hondutel en la primera etapa del gobierno de Manuel Zelaya (2006-2007), de donde fue separado por sospechas de mal manejo en la administración. Fue propuesto para el cargo por Elvin Santos, como parte del reparto de posiciones en la cuota asignada por el presidente Lobo al partido Liberal (PL).

· Recursos Naturales y Medio Ambiente: Rigoberto Cuéllar, abo-

gado, ex Director de Fiscales en el Ministerio Público y ex consultor

Página | 92

Diario de la conflictividad en Honduras 2009 - 2015

de Foprideh, asociación de ONG financiada por la Agencia para el Desarrollo Internacional, adscrita al gobierno de los Estados Unidos. Fue propuesto para el cargo por Elvin Santos, en premio a su de- fensa jurídica de la tesis de la “sucesión presidencial”, negando el golpe de Estado del 28J.

· Turismo: Nelly Jerez, odontóloga, dirigente intermedia del PN y

diputada al Congreso Nacional. Muy cuestionada por su manifiesto desconocimiento del tema que le corresponde manejar, el turismo, pero recomendada especial del Grupo Ficohsa (familia Atala), que buscar proteger sus intereses empresariales en el gran proyecto tu- rístico de la Bahía de Tela.

· Defensa: Marlon Pascua, hombre estrechamente ligado al presi-

dente Lobo, ex diputado y cuadro político en la dirección del partido Nacional (PN). El Viceministro, en cambio, fue nombrado a propues- ta del PL (Elvin Santos).

Con el nombramiento de estos Secretarios de Estado ha quedado completo el gabinete ministerial de la presente administración nacionalista. Ya sólo falta designar, a nivel de otras entidades menores, al nuevo director de la compañía telefónica, una de las principales instituciones descentralizadas del Estado hondureño.

Por decisión de Lobo, el Consejo de ministros se reunirá una vez por sema- na, los días martes, y sus sesiones serán televisadas al público por el canal 8, que todavía sigue funcionando como canal oficial.

La difícil transición militar

na vez que ha terminado la complicada tarea de formar el equipo ministerial que habrá de acompañarle en la administración del país, el presidente Lobo decidió abordar el incómodo problema del cam- bio, es decir las sustituciones y destituciones, en la cúpula militar. Presiona- do discretamente por algunos países amigos y aconsejado prudentemente por colegas presidentes vecinos, Lobo decidió coger al toro por los cuernos y separar al General golpista Romeo Vásquez Velásquez del cargo de jefe del Estado Mayor Conjunto (EMC) dentro de la institución armada. Vásquez debía permanecer en el puesto por lo menos hasta diciembre de este año, cuando cumpliría los tres años de su segundo periodo al frente del Estado Mayor. Pero Lobo decidió cesarlo y, en su lugar, nombró al General Carlos Cuéllar, quien se desempeñaba como Inspector General de las General de las FFAA, un cargo relevante pero de menor perfil en la cúpula castrense. Por eso Cuéllar no figuró como protagonista destacado en el entramado del

Página | 93