• No results found

3.1 The Description Logics EL and M

3.1.3 Reasoning and Computational Complexity

Ejercicio Nº 1 (Vista) .- Tomad un objeto usual por ejemplo, una llave, colocadla ante

vosotros sobre una mesa. Recorred con la mirada sus diferentes contornos, y, después de haber repetido atentamente esa operación varias veces, cerrad los ojos y tratad de acordaros mentalmente, con precisión, de la forma exacta de la llave. Probablemente muchos detalles de ella serán omitidos en este primera tentativa de recordación. Entonces hará falta mirar nuevamente el objeto y estudiar sus detalles; después volved a cerrar los ojos y completad vuestra imagen mental hasta que sea perfecta, aunque, para ello, os sea preciso recurrir mcuhas veces, al modelo. Cuando creáis haber retenido por entero la forma de la llave, dibujadla, de memoria, en un papel y comparad vuestro croquis con el original. Acaso descubriréis entonces olvidos que necesitarán una nueva contemplación, seguida de otro dibujo. Para llegar tan rápidamente como sea posible a la perfección, sed metódicos. Fijad vuestra atención en las proporciones generales del objeto. Comparad su longitud (después de haberla calculado) con la anchura de la parte superior y con la de la inferior. Estudiad en seguida por separado esas dos partes aquilatando sus respectivas superficies, y, finalmente, ocupaos de los pormenores de la parte inferior. No es indispensable llegar a dibujar el modelo en su dimensión, pero por lo menos hay que ejecutar un boceto de proporciones exactas.

Ejercicio Nº 2 (Oído) .- Para este ejercicio, a menos de poseer un gramófono, es preciso

contar con el concurso benévolo de un músico cualquiera o de un cantor, a fin de que sea posible oír muchas veces un aire o un tema musical. Durante la primera audición deberéis abandonaros por entero a la impresión sin hacer ningún esfuerzo para analizara o para retenerla. Algunos minutos después del fin de ejecución, tratad de repetiros vocalmente o mentalmente algunos pequeños trozos. Escuchad una segunda ejecución, esta vez con el fin de retener las primeras y las últimas notas, y, después, tratad de recordarlas. Procurad

encontrarlas. Una tercera audición os permitirá comprobar la exactitud de vuestro recuerdo y recordar una serie de nueva serie de sonidos; unos, a continuación de los primeros

compases ya retenidos; otros, precediendo a los últimos igualmente registrados.

Continuando de ese modo, lograréis fijar en vuestra mente el conjunto del trozo musical, os haréis cargo de sus matices, de los diversos movimientos de las pausas, etc. Entonces será necesario encontrar la manera de procuraros la ilusión de que estáis oyendo una nueva ejecución en vuestro interior, recordando el sonido exacto del instrumento o de la voz ejecutante.

A falta de los medios necesarios para practicar el ejercicio que precede, ejercitaos

simplemente en recordar diversos sonidos: el tintineo de una moneda, el grito de un animal, la voz de una persona oída con frecuencia u otras cosas análogas. Todo eso puede ser

reemplazado por el ensayo de repetición de una composición poética de versos muy musicales que se hará leer previamente a un amigo. Las poesías de Alberto Samain son

muy apropiadas para este ejercicio .1

1

Ejercicio Nº 3 (Tacto) .- Disponed delante de vosotros, sobre una mesa, diferentes objetos

constituidos de diversas materias: madera, metal, piedra, papel, tela, etc. Cerrad los ojos y palpad sucesivamente cada objeto sosteniéndolo en vuestras manos. Poned toda vuestra atención en la impresión táctil que conservaréis de cada contacto. En seguida, tratad de recordar las sensaciones experimentadas por vuestro tacto en lo que se refiere a cada objeto por separado. Volved a efectuar muchas veces esa doble operación, procurando que vuestro recuerdo se halle cada vez más cerca de la realidad.

Después de haber operado con substancias muy distintas, utilizad una serie de objetos menos dispares. Por ejemplo, diferentes muestras de tejidos de lana, algodón, hilo, seda, crepé, sarga, paño, etc. Proceded como en el caso anterior. Finalmente podréis tratar de distinguir pasando vuestros dedos sobre la superficie impresa de un juego de naipes, el pequeño relieve que queda al ser impreso cada uno de ellos. Ciertos ilusionistas han llegado así a poder distinguir instantáneamente las cartas sacadas de una baraja. Para ello hacen que numerosas personas elijan sucesivamente en ésta varias cartas, y en el momento en que se les da cada naipe para volver a colocarlo entre los demás, pasan los dedos sobre la

superficie de él y dicen a cada cual la carta que eligió.

La agudeza táctil tiene utilidad directa en numerosas profesiones.

Ejercicio Nº 4 (Olfato) .- Como para los ejercicios anteriores relativos al oído, será conveniente en este caso preparar un pequeño dispositivo: una docena de frasquitos, que contengan substancias de diverso olor y una segunda serie conteniendo productos de aroma semejante pero de intensidad variable (por ejemplo, muchas cualidades de agua de

Colonia). Como es natural, conviene empezar por la serie de perfumes variados; después de haber aspirado largo tiempo cada frasquito se reptie la operación mentalmente y luego se colocan los frascos en línea, acercando muchas veces las narices a sus bocas, del primero al último, después de lo cual se trata de recordar los aromas de toda la serie. Hay que procurar no limitarse a la adquisición de la diferencia de los perfumes, sino procurar revivir

íntegramente, la impresión obtenida al aspirar cada uno de ellos. La segunda serie de frasquitos se estudia de la misma manera.

Para terminar pueden numerarse los frasquitos o pegarles una etiqueta; y, tomando uno al azar, pasar algunos minutos tratando de acordarse de la sensación olfativa producida por su contenido, comprobar inmediatamente a otro para proceder con él de igual modo.

Todos estos ejercicios tienen la doble ventaja de habituar las diversas modalidades de la atención y de acrecentar la agudeza sensorial.

Ejercicio Nº 5 (Gusto) .- Lo mismo para los otros cuatro sentidos, será conveniente ejercitar el gusto, porque la agudeza sensorial debe ser homogénea. Por otra parte, al

concentrar la atención sobre diferentes sujetos u objetos, a ésta se le da flexibilidad. En este caso no se precisa utilizar modelos, porque frecuentemente se tiene ocasión de comprobar el sabor de diversos comestibles. Basta con redactar algunas listas de manjares muy

diferentes, o análogos pero de cualidades diversas. Según el método ya empleado, se “trabaja” primero con la serie más diferente, para terminar con la menos diferenciada.

Ejercicio acumulativo .- Este ejercicio consiste en buscar todas las precipitaciones que es

posible obtener de un objeto dado. Así, la llave que hemos estudiado visualmente mirada, palpada, olida, arrojada al suelo o sobre el mármol o una superficie metálica, y llevada por último a la boca. Si se experimentara alguna repugnancia en este último contacto, será conveniente recordar que el dominio de los sentidos ayuda al desarrollo de su agudeza. Después de haber visto así, olido, oído y gustado el mismo objeto, se busca el recuerdo de las diversas sensaciones experimentadas y se repite todo el ejercicio hasta lograr una exacta coincidencia entre la realidad y la imaginación.