Este sistema tiene por objeto ayudar a la memoria a retener un texto rimado. Tiene su principal utilidad en los estudios clásicos y en el teatro. Es debido a Aimé Paris,
mnemotécnico francés del siglo XIX, cuyas obras son muy difíciles de encontrar en la actualidad.
Para darse cuenta en el acto del procedimiento que vamos a explicar, haremos observar previamente que un texto es tanto más difícil de retener cuanto más diferentes son sus períodos. Cien líneas de versos que desarrollan una misma idea directriz formando un encadenamiento continuo, parecen ser más fáciles de retener que ciertos poemas más
breves, pero en los que cada estrofa no lleva necesariamente a la imaginación al sentido de la siguiente.
Un ejemplo de los dos casos; estrofas dispares y encadenadas, nos los proporciona una
misma composición poética de Baudelaire 1: la que a manera de introducción puso el autor
al principio de sus Flores del mal .2
La sottise, l’erreur, le péché, la lésine
Occupent nos esprits et travaillent nos corps, Et nous alimentons nos coupables remords Comme les mendiants nourrisent leur vermine. Nos pechés, sont têtus, nos repentirs sont (lâches,
Nous nous faisons payer grassement nos aveux, Et nous rentrous gaîment dans le chemin
Tratándose de un sistema mnemotécnico francés, hemos preferido no cambiar los versos.
1
He aquí una versión española de los mismos.
2
“La necedad, el pecado, la roñería,
ocupan nuestras imaginaciones y trabajan nuestros cuerpos, y alimentamos nuestros culpables remordimientos como los pordioseros nutren su miseria.
“Nuestros pecados son testarudos, nuestros arrepentimientos, (cobardes.
Nos hacemos pagar ricamente nuestras confesiones Y penetramos alegremente en el camino cenagoso Creyendo lavar c on viles lloros nuestras manchas. “A la cabecera del mal está Satán Trimegistro, que mece lentamente nuestro encantado espíritu, y el rico metal de nuestra voluntad
(bourbeux
Croyant par de vils pleurs laver toutes nos (taches.
Sur l’oreiller du mal, c’est Satan Trimmégiste Qui berce lentement notre esprit enchanté Et le riche métal de notre volonté
Est tout vaporisé par ce savant chimiste. C’ est le Diable qui tient les files qui nous (remuent,
Aux objets répugnants nous trouvons des (appas;
Chaque jour vers l’Enfer nous descendons d’ un (pas.
Sans horreur, a travers des ténébres qui (puent.
Ainsi qu’un déshérité pauvre qui boise et (mange
Le sein martyrisé d’ une antique catin,
Nous volons au passage un plaisir clandestin Que nous pressons bien fort comme une vielle (organge.
Serré, fourmillant comme un million d’hel- (minthes
Dans nos cerveaux ribote un peuple de Démons, Et quand nous respirons la mort dans nos
(poumons
Descend, fleuve invisible, avec de sourdes plaintes. *
“Es el diablo quien sostiene los hilos que nos mueven en los más repugnantes objetos hallamos encanto, cada día damos hacia el infierno un paso, sin temer atravesar las tinieblas que hieden.
“Tal como un un libertino pobre que besa y mordisquea el martirizado pecho de una prostituta,
queremos, al pasar, un clandestino placer, que estrujamos muy fuerte como una seca naranja. “Apretado, hormigueando como un millón de helmintos, en nuestro cerebro se agita un pueblo de demonios, y, cuando respiramos la muerte en nuestros pulmones, desciende como un río invisible, entre sordas quejas. “Si el estupro, el puñal, el veneno, el incendio no han bordado aún con sus “placenteros” dibujos el vulgar cañamazo de nuestros míseros destinos, es porque nuestra alma, ¡ay! no es lo bastante atrevida. “Mas entre los chacales, las panteras, los perros,
Si le viol, le poignard, le poison, l’incendie,
N’ont pas encore brodé de leurs plaisants dessins Le canevas banal de nos piteux destins,
C’est que notre âme, hélas!, n’est pas assez (hardie.
Mais parmi les chacals, les panthéres, les lices, Les singes, les scorpions, les vautours, les (serpents,
Les monstres glapissants hulants, grognants, ramptants,
Dans la ménagerie, infâme de nos vices. Il en est un plus laid, plus méchant, plus im- [monde!
Quoi qu’il ne pousse ni grands gestes, ni grands [cris,
Il ferait volontiers de la terre un débris Et dans un ballement avalerait le monde. C’es l’ennui!, l’oeil chargé d’un pleur invo- (lontaire,
Ir rêve d’échafauds en fumant son houka. Tu le connais, lecteur, ce monstre délicat, Hypocrite lecteur -mon semblable- mon frére!
Las siete primeras estrofas que anteceden se encandenan de una manera menos inmediata, que las otras tres. Observad el último verso de la primera estrofa y el primero de la
segunda:
Comme les mendiants nourrisent leur vermine Nos pêchés sont tetus, nos répeintirs sont lâches.
De uno a otro existe una vacilación forzada. Observad ahora el último verso de la octava estrofa y el primero de la novena:
los monos, los escorpiones, los buitres, las serpientes, los monstruos aulladores, gruñidores, rampantes en la infame casa de las fieras de nuestros vicios, “hay uno más feo, más malo, más inmundo
que aunque no hace grandes gestos ni lanza grandes gritos, con gusto haría de la tierra un residuo,
y en su bostezo se tragaría el mundo.
“Es el aburrimiento, con los ojos llenos de un lloro involuntarios, sueña con patíbulos minetras fuma su “houka”.
Tú le conoces, lector, a ese monstruoso delicado ¡Hipócrita lector -mi semejante- mi hermano!”
Dans la ménagerie infâme de nos vices
Il en est un plus laid, plus méchant, plus inmon- [de.
En este caso, la imaginación no podría extraviarse ni siquiera vacilar: la idea directora sigue su curso y se encadenan tan bien los dos versos, que están íntimamente de acuerdo. El llamado jalón consiste en hallar una corta fórmula que forme un encadenamiento, tan preciso como sea posible para unir la última palabra de una estrofa a la primera de la siguiente. Ejemplos:
“como los pordioseros nutren su miseria
…aferrada a su piel…
nuestros pecados son testarudos, nuestros arre- [pentimientos cobardes”.
“creyendo lavar con viles lloros nuestras man- [chas
…blandamente apoyada su cabeza…
a la cabecera del mal está Satán Trigemisto”. “es vaporizado por ese sabio alquimista…
…porque es él…
Es el diablo quien sostiene los hilos que nos [mueven”.
“sin temer atravesar las tinieblas que hiden
…con las cuales delectamos nuestra delicues-
[cencia… Tal como un libertino pobre que besa y mordis- [quea”
“que estrujamos muy fuerte como sea naranja,
…la cual no podría calmar nuestra fiebre por- [que…
apretado, hormigueando como un millón de hel- [mintos”,
“desciende como río invisible entre sordas que- [jas
…eco de los más sombríos pesares, porque, fon- fesémoslo…
Si el estupro, el puñal, el veneno, el incendio”. “es porque nuestra alma, ¡ay!, no es lo bastante [atrevida.
…bajo la inspiración de infames consejeros…
Mas entre chacales, las panteras, las perras”.
Si al leer, se intercala la corta frase denominada de ligazón, o jalón, y que en los versos cedentes va en bastardilla, el trabajo de la memoria se facilita singularmente.
He aquí, según Aimé Paris, otro ejemplo de jalones aplicados a un trozo de Boileau ( L’art
poétique ), del que también damos una versión española:
I '
Souvent la peur d’un nous conduit dans [un pire;
Un vers était trop faible; et fous le rendez dur; J’evite d’être long, et je deviens obscur;
L’un n’est point trop fardé, mais sa muse est (trop nue?
L’autre a peur de romper, IL SE PERD DANS [LA NUE
Jalón:
Si le plaiser de cet homme est de se perdre [DANS LA NUE.
VOULEZ VOUS les suivre?
II
VOULEZ-VOUS du public mériter les amours?
' “A menudo, el miedo a un daños nos conduce a otro peor.
Un verso era demasiado débil, y tú le haces duro:
uno no está en modo alguno demasiado compuesto, pero su mus a está (demasiado desnuda,
el otro tiene miedo de arrastrarse y se pierde en las nubes”. JALÓN:
Si el placer de ese hombre es “perderse en las nubes”. ¿QUIE- RES seguirle?
II
¿”Quieres” del público amores? Sin cesar, al escribir, varía tus discursos. Un estilo demasiado igual es siempre uniforme
En vano brilla a nuestros ojos, es preciso que él nos duerma. Se lee poco a esos autores nacidos para fastidiarnos, Que siempre en un mismo tono “parecen salmodiar”. JALÓN:
A mí me gusta oír salmodiar: “Beati Pauperes Spiritu” (Dicho- So los pobres de espíritu).
Sans cesse en écrivant vos discours. Un style trop égal et toujours uniforme
En vain brille á nos yeux, il faut qu’il nous en- [dorme.
Qui toujours sur un ton SEMBLENT PSAL- [MODIER.
Jalón:
J’aime á entendre PSALMO DIER: “BEATI (PAUPERES SPIRITU. (Heureux les
(paubres d’esprit).
III *
HEUREX qui, dans ses vers, sait d’une votx (légère,
Passer du grave au doux, du plaisan au sévère! Son livre aimé du ciel, et chéri des lecteurs, Est souvent chez Barbin ENTOURE D’A- CHETEURS.
Jalón:
Si vous n’avez pas de réputation, votre libre ne (sera
jamais ENTOURE D’ACHETEURS. QUOI QUE VOUS ECRIVIEZ.
¡”Dichoso” aquel que en sus versos sabe con vos ligera pasar de la gravedad a la dulzura, de lo gracioso a lo severo! Su libro, amado del Cielo y querido por los lectores, está a menudo en casa de Barbin “rodeado de compradores”. JALÓN:
Si no tenéis reputación, vuestro libro jamás estará “rodeado de Compradores”, SEA LO QUE FUERE LO QUE ESCRIBÁIS. IV
“Sea lo que fuere lo que escribáis”, evitad la bajeza: El estilo menos noble tiene con todo su nobleza.
Con desprecio del buen sentido, lo jocoso y desvergonzado engaña a los ojos primero, pues gusta por su novedad: Que jamás ese estilo mancille vuestra obra.
Imitemos a Marot las chanzas elegantes
y dejemos lo jocoso a los bromistas del Puente Nuevo; pero no vayáis tampoco, siguiendo los pasos de Brebeuf, ni siquiera en una Farsala, a amontonar en las orillas “de muertos y moribundos cien montañas “lastimeras”. JALÓN:
¿Por qué obstinarse en cantar romanzas “lastimeras”? COGED MEJOR VUESTRO TONO.
IV
QUOI QUE VOUS ECRIVIEZ, évitez la bas- [sesse
Le sytle le moins noble a pourtand sa noblese. Au mépris du bon sens, le burlesque effronté Trompa les yeux d’abord, plut par sa nouveauté: Imitons de Marot l’élegant badinage,
Et laissons le burlesque aux plaisants du Pont- [Neuf,
Mais n’allez point aussi, sur les pas de Brebeuf, Même en une Pharsale entasser sur les rives “Des morts et de mourants cent montagnes [PLAINTIVES.
Jalón:
Pourquoi vous obstiner à chanter des romances [PLAINTIVES? “PRENEZ MIEUX VOTRE [TON”.
V *
PRENEZ MIEUX VOTRE TON. Soyez sim- [ple avec art,
Sublime sans orgueil, agréable SANS FARD.
Jalón:
Plutôtque d’offrir du FARD, “N’OFFREZ- [RIEN”.
• V
“Coged mejor vuestro tono”. Sed sencillos con arte, sublimes sin orgullo, agradables “sin fingimiento””. JALÓN:
VI *
N’OFFREZ RIEN au lecteur que ce qui peut [lui plaire.
Ayez pour la cadence une oreille sévere:
Que toujours dans vos vers, les sens coupant les [mots
Suspende l’hémistiche, en marque le REPOS.
Jalón:
Si quelqu’un aime son REPOS, GARDEZ, [VOUS de le troubler.
VII
GARDEZ qu’une voyelle, à courir trop hâtée, Ne soit d’une voyelle en SON CHEMIN HEUR- [TEE.
Jalón:
Si une femme de la halle est par vous en “son CHEMIN HEURTEE, “IL EST UN HEREUX CHOIX d’épithétes, emprunté au vocabulaire de
• VI
“No ofrezcáis nada”, al lector, sino aquello que pueda agradarle Tened para la cadencia un oído severo:
Que siempre en vuestros versos, el sentido al cortar las palabras Suspenda el hemistiquio y marque el “descanso”.
JALÓN:
Si alguien gusta de su “descanso”, PROCURAD no turbarlo. VII
“Procurad” que una vocal por correr demasiado precipitada, no sea una vocal “en su camino tropezada”.
JALÓN:
Si una verdulera es por ti “en su camino tropezada”, será UNA AFORTUNADA ELECCIÓN de epítetos del vocabulario de su pro- fesión aquello que gratificará.
sa profesión dont elle vous gratifiera.
VIII *
IL EST UN HEREUX CHOIX de mots har- [monieux,
Fuyez des mauvais sons le concours odieuz. Le vers le mieux rempli, la plus nable pensée, Ne peut à l’esprit quand l’oreille est bles- [sée.