Las experiencias
Las experiencias son la colección de vivencias que el individuo ha experimentado a través de toda su existencia, bien hayan sido placenteras o dolorosas. Estas se han ido grabando en nuestra mente y aunque no hayamos sido conscientes de ellas, sin embargo afectan todos los actos de nuestra vida. Como nos dice Santayana: “Los que no pueden recordar s pasado, están condenados a repetirlo”. Esta máxima dice una gran verdad en cuanto a ex- periencias frustrantes se refiere.
Al recordar nuestro pasado, podemos revivir y revisar nuestras grabaciónes y corregirlas, pero si no las recordarnos nada podemos rectificar. Su personalidad esta hecha a imagen y semejanza de sus experiencias; de tal manera que si han sido dolorosas, es muy probable que su personalidad este mal herida y esto le imposibilita llevar una vida equilibrada y feliz; por tanto, usted debe reflexionar profundamente sobre las experiencias de su niñez y lo que no le sea posible recordar, le puede pedir ayuda a sus padres y demás personas que le conocieron en la infancia, y en esta forma puede reconstruir su historia.
Ahora bien, si ya hemos conocido parte de nuestra historia, que nos puede dar la clave de las experiencias de nuestra vida, entonces podemos comparar y confrontar dichas experiencias, con nuestras reacciones y comportamiento de nuestra vida actual, y en esta forma sacamos en conclusión que relación tiene nuestra conducta de ahora, con las experiencias, vivencias y aprendizajes de- nuestra infancia: ejemplo: Si cuando niños éramos demasiado exigentes con nuestros padres y si no nos daban gusto en lo que pediamos. nos llenabamos de rebeldía y llorábamos y nos azotábamos para presionarlos; entonces comparamos esa forma de conducta con la actual, y si aun seguimos lo mismo, esto nos da la clave, para darnos cuenta que se trata de una fijación de la infan- cia, por error de orientación y educación adecuada. En esta misma forma debemos seguirlo haciendo con todos nuestros demás defectos de conducta.
poner en claro todas nuestras experiencias del pasado, más eso no es un obstáculo para superarnos, pues tenemos el moderno método de la psicología del aprendizaje, el cual consiste en ir aprendiendo conscientemente las nuevas formas de conducta que necesitamos adquirir; ejemplo: Usted se da cuenta que es tímido, rebelde o indeciso, entonces su apren-dizaje consiste en portarse conscientemente en la forma diametralmente opuesta, hasta que aprenda a hacerlo con toda la naturalidad del caso. Han sido muchos los individuos que al tener que hablar ante un publico palidecieron, temblaron y se llenaron de terror, pero al verse obligados a realizarlo muchas veces, fueron aprendiendo a do- minarse y con el tiempo lo hacian con toda la desenvoltura y naturalidad del caso.
Si realmente usted quiere mejorar su personalidad, debe analizarse y estudiar las causas que han dejado traumas en ella, pero quizá no sea usted una de esas personas que prefieren culpar a los demás, por sus fracasos, por no tomarse la molestia de buscar las causas donde verdaderamente están, que es, dentro de su propio ser. Son muchas las personas que se niegan a reconocer su mal carácter, y aunque sean víctimas de ello, salen del paso disculpándose con la mala suerte que la vida les ha deparado. Casi estoy seguro que quienes leen este libro para transformar su conducta, a duras penas lo leen una sola vez de carrera y como no se realizo el milagro, aunque no lo hayan aplicado concienzudamente, lo dejan de lado, con la idea de que no posee los mágicos secretos de transformar su vida con solo ojearlo.
Apreciado lector, las personas que triunfan en la vida son las que aprenden bien las cosas y luego las aplican a cabalidad y a conciencia; piense honradamente para si mismo y dese cuenta que si usted lleva a la práctica todo lo que esta leyendo, indudablemente el cambio es notable, cuanto mas, si se dedica a la lectura y aplicación de muchos libros, porque uno solo no puede enseñárnoslo todo.
Sabiendo ya, y estando seguro que son las experiencias las que modelan nuestra personalidad, pues de ahora en adelante, debe dedicarse a buscar y cultivar todas las experiencias positivas que le sean posibles. En el hogar, el estudio, el trabajo, la vida social y en la naturaleza, se encuentran sobrados espectáculos y motivos para cultivar las nuevas y afirmativas experiencias, siempre y cuando uno se proponga disfrutar de ellas.
Para cultivar y aprovechar las experiencias positivas, hay que buscarlas y cultivarlas y para ello nada mas efectivo que tener “una mente abierta a todos los lemas” Esto significa mantener un vivo interés en la vida y en todas las cosas; interesarnos por todas las ciencias, artes, deportes y oficios, es decir, lograr una cultura general. Esto no significa que nos volvamos especialistas y técnicos en todas las artes y ciencias. sino que obtengamos unas nociónes precisas, sobre cada una de las ciencias, artes, deportes y oficios. Procuremos
participar activamente en todo el mayor número de cosas que nos sea posible. esto actio todas nuestrás aptitudes y nos relaciona mas integralmente con todas las cosas del mundo, ampliando nuestros horizontes mentales y emociónales, lo cual indudablemente, nos permite un rápido, dinámico y activo desarrollo de nuestra personalidad y nuestra conducta. El mecanismo es el siguiente:
A buenos pensamientos, buenas acciónes, a buenas acciones, buenas experiencias, a buenas experiencias, buena personalidad.
A buena personalidad, vida equilibrada y feliz. Pero también se puede invertir el cuadro y resulta todo lo contrario. Por esto nos empeñamos en recomendarle que cultive las experiencias positivas y en esa forma transformara su personalidad: porque cada pensamiento, cada emoción, cada lectura o cosa que aprendamos y acto que realizamos, constituye una nueva experiencia, que influye en la formación de nuestra personalidad. En resumen nuestra personalidad se hace de experiencias físicas, mentales y emociónales, por tanto, a buenas expe- riencias, buena personalidad y a malas experiencias mala personalidad.