Condiciónes negativas de la personalidad y la conducta
La perfección de la propia conducta, estriba en mantener cada cual su dignidad, sin perjudicar la libertad ajena.
Bacon
Nuestros actos son nuestros ángeles, buenos o malos, nuestras sombras fatales, que caminan siempre junto a nosotros .
J. Fletcher
Nuestra conducta es la única prueba de la sinceridad de nuestro corazón. T. Wilson
El objetivo de esta segúnda parte es lo relaciónado con la conducta, tanto en sus aspectos negativos, como también en los positivos; porque es un factores ensencia-lísimo para poder corregir los defectos de conducta, que impiden las correctas relaciónes con los demás y con el medio ambiente; a demás para poder conocer y desarrollar las buenas cualidades de la misma.
Antes de adentrarnos a estudiar las condiciónes negativas de la conducta, es indispensable hacer algunas aclaraciónes respecto a la “personalidad y la conducta”. Aquí nos vamos a referir solamente a las sutiles diferencias que se pueden concebir entre personalidad y conducta, y sin embargo, debe haber alguna diferencia, veámosla:
Hemos dicho que la personalidad es el resultado de la acumulación de todas nuest rás vivencias, y experiencias biológicas, mentales y emociónales, unificadas en lo que estudiamos con el nombre: Bases de la personalidad. Ahora bien, la conducta viene a ser la resultante de dichos componentes; lo cual quiere decir, que la base y causa de nuestra conducta, es la personalidad. En conclusión, la personalidad vendría a ser como la unidad de causas de la conducta, y la conducta, la expresión concreta de la personalidad; esto es, la manifestación de nuestra personalidad en nuestros actos concretos.
conducta, teniendo una mala personalidad. Podemos definirlo así: A buena personalidad, buena conducta y a la mala personalidad, mala conducta. Esto nos permite comprender que quien mejora su personalidad, mejora su conducta y a la inversa.
Personalidad y conducta, casí podrían unificarse en un mismo termino. Esta separación de conceptos la hacemos para hacer comprender al lector, que las causas de la mala o buena conducta, están ocultas en los componentes de la personalidad, los cuales vienen a ser como mecanismos reactivos, que nos condicionan para responder a ]as circunstancias y situaciónes que se nos presen- ten. En esta forma la persona cree que actúa y se conduce en la vida de acuerdo a las situaciónes del medio, pero no se da cuenta que también lo hace de acuerdo con sus contenidos y condiciónamientos albergados en su mente.
Ejemplo: Un agresivo, actúa con agresividad frente a los demás, porque cree que esa es la forma como le corresponde actuar, para protegerse de la maldad de los demás, pero no se da cuenta, que se debe a que ya esta condicionada su conducta para comportarse de esa manera, dado que no conoce otra forma de reacciónar para hacerse respetar porque quizá esa fue la conducta que asimiló y aprendió desde su infancia.
Esto no quiere decir. sin embargo, que la conducta de una persona este previamente programada, sin que tenga poder para transformarla, pues un individuo se comporta según entiende las cosas y según se conoce a sí, mismo, pero en tanto es consciente, de que su comportamiento no es correcto y que debe mejorarlo, puede, si se lo propone, actuar como quiere actuar voluntaria- mente, frente a situaciónes en las cuales antes se portaba desacertadamente.
Esto nos permite ver que la conducta es situacional y circunstancial, hasta donde el individuo es ignorante de lo que ocurre en su personalidad, pero cuando empieza a ser consciente del porque de sus actuaciones; de esta, o de aquella manera, puede empezar a controlarlas y ser dueño de sus circunstancias; en otros términos, el mejoramiento de la conducta de una persona, marcha para- lelo a lo consciente que es de ella lo que quiere decir, que el concientizar nuestra conducta es mejorarla, y por último, podemos llegar a ser dueños de una conducta consciente y no inconsciente, como la que hemos aprendido desde nuestra infancia. por imitaciónes y condiciónamientos inconscientes.
El propósito del estudio de las relaciónes humanas, es hacer nuestra conducta consciente, y corregirle todas sus condiciónes inconscientes y negativas, que vamos a exponer en este capítulo. Solo cuando corregimos nuestros defectos de conducta, que nos hacen personas indeseables para los demás, estamos en condiciones de obtener el triunfo en relaciónes humanas, de lo contrario, solo sistematizamos nuestra conducta aprendiendo a ser mas hipócritas, creyendo con ello haber mejorado nuestro comportamiento; relaciones humanas, no consiste en ser sistemáticamente hipócritas con los demás, sino en ser mas íntegros,
dignos, sinceros y leales.
Advertimos que nuestra conducta ha sido asimilada y aprendida del medio ambiente por los tres medios siguientes:
a) Por imitación, de nuestros padres y, sabe Dios, de cuantas miles de personas que se han relaciónado con nosotros, incluso, novelas leídas. noticias, modas, cine, radio, televisión y mil cosas más.
b) Por condiciónamientos, que en otros términos se refieren a los hábitos acunados y forjados por repetición de ciertos y determinados actos; esto es, hábitos condiciónados y a la vez condiciónantes.
c) El aprendizaje consciente y voluntario. Este viene a ser lo eficiente y adecuado que la persona va decidiendo aprender y adoptar, por conciencia y voluntad propia, convencida en que es el comportamiento correcto.
Como vemos, los dos primeros medios por los que hemos aprendido nuestra conducta, no son nada dignos de confianza. porque han sido obtenidos automática e inconscientemente: lo que quiere decir, que solo es valida .la conducta que aprendemos consciente y voluntariamente expuesta en el punto c).
La inmadurez mental y emocional
Inmadurez mental y emociónal se refiere a las formas de conductas que aun el individuo no ha asimilado ni aprendido. Es la fijación de su conducta en etapas de desarrollo de su pasado infantil. Es una falta de integración y desarrollo de sus emociónes y sentimientos; puede decirse, que es un ret ráso afectivo, o conducta infantil, fijada en X etapa porque ha carecido de las vivencias y ex- periencias necesarias, para su madurez y desarrollo; por falta de un ambiente y educación acertada. Naturalmente, que esto marcha paralelo a los factores congénitos y genéticos. Recuerdese que no hay que confundirla con el retardo mental, porque esto se refiere a trastornos en el desarrollo cerebral, nervioso y glandular, de causa orgánica.
Con esta definición podemos aclarar que se trata de un desnivel de la edad cronológica (en años) y la edad psíquica, o sea, que la edad adulta que tiene la persona, no equilibra con la edad afectiva y emocional de ella, de tal manera, que sus deberes y responsabilidades resultan superiores a su madurez emocional, y por tanto, la persona entra en conflicto y rebusque de los motivos de sus fra- casos; los cuales, no atribuye a fallas de su personalidad, sino a circunstancias del medio ambiente.
Las causas de la inmadurez pueden ser por educación desacertada y errónea, desde la primera infancia; también puede ser transmitida por nuestros padres: cuando ellos son inmaduros indudablemente, educan a sus hijos con esa misma inmadurez, dejándola fijada en la vida afectiva de su hijo, por imitación y acondicionamiento. Es importante saber que la educación adecuada del tempera- mento, es fundamental para superar la inmadurez.
En cuanto se refiere a las personas adultas, se dice que una persona es inmadura, cuando su actuación es desacertada con relación a lo normal; tal como la persona que comete un grave error al hacer un negocio; y cuando fracasa lo atribuye a la mala suerte, negándose a reconocer que fue un error lo que condujo su negocio al fra-caso. Hay muchos individuos que fracasan en el matri- monio porque no supieron llevarlo, o porque desde un principio se equivocaron en la elección; no obstante, lo atribuyen a su mala suerte o culpan el ciento por ciento a la otra persona. Estos son casos muy típicos de las conductas inmaduras.
Una de las mas típicas características de la persona inmadura, es su tremenda dificultad e incapacidad para reconocer sus propios errores, y la gran facilidad con que se engaña a si misma y encuentra con quien disculparse; como lo veremos mas adelante con los “mecanismos de defensa”. La otra es la tremenda falta de lógica, respecto a los acontecimientos de la vida y del medio en que vive; lo cual le conduce a vivir en una eterna lucha con las demás personas, con su medio ambiente, con su trabajo, su estudio y consigo mismo; es decir, carece de, flexibilidad y facilidad de adaptación, porque su conducta carece de un desarrollo cabal y normal. He tenido la oportunidad de estudiar a muchas personas inmaduras; de aquellas que no pueden adaptarse a ninguna profesión: al matrimonio, ni al medio en que viven, y han viajado a varios paises buscando el sistema social ideal para poderse adaptar y en ninguno les ha sido posible lo- grarlo. En los empleos cambian constantemente con la esperanza de encontrar el que llene sus aspiraciónes y en ninguna parte del mundo lo han encontrado; porque el inmaduro es un típico inconforme inadaptado, y sobre todo espera encontrar todas las cosas a su acomodo, sin tener en cuenta que tenemos que acomodarnos a las cosas, de lo contrario es muy difícil que todo se acomode a los caprichos de cada uno. Claro, que hay que estar buscando siempre lo mejor que podamos, pero como no es posible encontrarlo todo hecho; pues tenemos que comprender que lo que buscamos son medios para hacerlo, perfecciónarlo y lograrlo como deseamos.
Es indispensable que usted tenga en cuenta que mas del 80% de la humanidad, carece de muchos grados de madurez, y digo grados, porque no todos tienen el mismo grado de inmadurez; hay unas personas mas inmaduras que otras. Para que pueda calcular su grado de inmadurez, vamos a darle una lista de características, y cuanto más acentuadas estén, significa un mayor grado de inmadurez. Es importante que haga esta valoración con toda serenidad y objetividad, para que no vaya a caer en los extremos.
Algunas de las típicas características del inmaduro son las que siguen: La timidez, el nerviosismo y las preocupaciónes.
Los temores de toda índole.
Los complejos de todo tipo. La indecisión y la inconstancia.
La duda y desconfianza exagerada en los demás. La tendencia al odio, la soberbia y la venganza. La dificultad para reconocer sus propios errores.
La tendencia crónica de culpar a los demás por sus fracasos. Las mil disculpas para justificar su comportamiento.
Los mecanismos de defensa.
La tremenda tendencia egoísta de exigir demasiadas recompensas por todos los favores que hace, y sin embargo, esperar que las demás personas si le sirvan sin interés.
La tendencia a los chismes y las críticas.
El egoísmo y falta de colaboración con los demás. La desconsideración por los sufrimientos ajenos.
El buscar la amistad y el amor, solo para su propio beneficio, sin querer devolver nada a cambio.
El miedo al que diran y a las críticas.
La tendencia a creer en toda clase de amuletos, hechizos y talismanes de la buena suerte.
“La tendencia a dejarse sugestionar de los demás con argumentos X propagandas y seguir incondicionalmente las modas, políticas, religiones y de- portes, sin discernir lo bueno o esclavizante que puedan tener.
La facilidad para desanimarse ante la menor dificultad.
La fuerte tendencia a tener siempre la razón y discutir de cosas que no conoce, solo por llevar la contraria. Este es un recurso para compensar su débil personalidad, llamado rigidez mental y carácter discutidor.
La dificultad para cambiar su manera de ser y adaptarse a nuevas situaciónes de vida.
Una característica compensadora del inmaduro, es la vanidad y el orgullo, el querer dar la impresión de que lo sabe todo y que no necesita de nadie: el hacer tremendos esfuerzos para representar lo que no es. Puede hasta gastar lo que no tiene, en bebidas y objetos de lujo para dar la impresión de que es rico.
Tiene a demás el inmaduro, todos los defectos de conducta que vamos a estudiar a lo largo de este capítulo.
Cabe añadir, otro curioso caso de la persona inmadura, y es el tremendo esfuerzo que hace por negarse a reconocer su inmadurez, como las verdade rás causas de sus desgracias, porque esto les resulta absurdo; y el otro es, la inclinación crónica a resolver sus problemas por el lado negativo; como destruir
las cosas, destruirse a si mismos o a las demás personas, pero siempre se niegan a seguir el camino correcto de la vida, porque les parece algo ridículo y sin lógica. El psicologo para ellos resulta un enemigo y no un guía de su conducta, porque les dice que sus problemas nacen de su inmadurez y trastornos de conducta. Ellos esperan que se les apruebe la rea- lidad que ven a través de su inmadurez y visión distorsionada; por eso se dice que ser inmaduro no está en capacidad para reconocer sus problemas y resolverlos, porque carece de la objetividad que esto requiere.
En cambio en la persona en la que todas sus facultades se han desarrollado armoniosamente. estas. constituyen una solida estructura de su personalidad, lo cual equivale a tener una personalidad madura y ajustada emocionalmente. Esta persona, esta centrada sobre si misma, porque no tiene vacíos, desordenes y conflictos internos; por lo tanto es génerosa y se interesa por el bienestar de todos, porque tiene amplias perspectivas internas.
Lo más interesante de una personalidad madura es el gran ajuste y sincronismo con la vida real, es decir, la realidad personal funciona en concomitancia y acuerdo con su medio ambiente, de tal modo que no está en lucha con su medio, sino al contrario, en plena armonía con el. Estas personas tienen a demás una gran capacidad para sobreponerse a los problemas y dificultades que les plantea la vida, porque tienen mucha facilidad de adaptación y una tremenda energía interior para luchar y sobreponerse.
La persona madura emocionalmente es valiente para afrontar las adversidades de la vida y dispone de un habitual estado de buen humor; a demás de una gran habilidad para controlar sus emociónes; así que no la encontramos cambiando bruscamente de genio, puesto que es una persona serena y tranquila y con una alta dosis de seguridad en si misma; por esto, se adapta fácilmente a todo ambiente y congenia con toda persona, porque también dispone de un buen grado de comprensión; por eso tiene éxito en su trabajo, en relaciónes humanas, en el amor y en la vida en todos los aspectos. Es una persona con muchas condiciónes para ser feliz.
Apreciado lector, vamos a trabajar con un esfuerzo mutuo, con el firme propósito de que logre una verdadera madurez de su conducta. Para lograr este objetivo, es muy importante su interés y motivación. ya que el 80% del esfuerzo depende de usted; pero tenga en cuenta que todo lo que vale la pena lograr en la vida, supone un esfuerzo, un sacrificio y una conquista; por eso, necesitamos de su cooperación esmerada, para que obtenga la superación y la felicidad que anhela diariamente. Si todos los dais anhela y desea su felicidad, todos los días debe estar perfecciónándose para lograrla.
Para superar la inmadurez, el inmaduro tiene primero que todo que identificar y reconocer su inmadurez, que por lo general proviene de una infancia atormentada y una educación errónea y desacertada; la cual, analizara al estudiar
las bases de su personalidad. Este estudio. unido a una profunda meditación y reflexión sobre si mismo, junto con su comportamiento en el pasado y a la vez la lista de características de la inmadurez que le acabamos de dar, le revelan la clave de su grado de inmadurez .
Luego de haber identificado su grado de inmadurez y los aspectos en que es inmaduro, y digo aspectos, porque unas personas son inmadu rás en unos aspectos y otras en otros, ejemplo: unos son inmaduros en lo relativo al amor y al sexo opuesto, otros en cambio, en lo relacionado con el estudio y el trabajo, y otros en lo tocante a su organización y ubicación en la vida y así sucesivamente; el alcohólico o drogadicto puede ser un inmaduro en todos los aspectos, o en lo concerniente a sus deberes con la sociedad y adaptación al medio ambiente.
Luego de este análisis y pesquisas, el individuo inmaduro debe empezar a ser consciente y dueño de su comportamiento; esto quiere decir, que no llevará a ca- bo ningún acto sin ser consciente del por vigilará su conducta y examinará bien el motivo de sus reacciones frente a cada situación de la vida; todo lo hara sobre planes y propósitos bien definidos, no se permitira actuaciones por hábitos inconscientes Y automáticos; pondrá su voluntad de manifiesto en todo, para controlar sus reacciones, tales como la soberbia, los celos, la inseguridad, la indecisión, la timidez y el nerviosismo Y demás reacciones inconscientes y automáticas.
Esto significa, que el inmaduro tiene que vigilar sus reacciones hasta hacerse consciente de ellas para poderlas dirigir y controlar voluntariamente, para hacerse dueño de su comportamiento, pues mientras actúe inconscientemente bajo el impulso de sus viejos hábitos adquiridos por imitación y condiciónamiento, no podrá ser dueño de su conducta y de su destino. En párrafos anteriores decíamos que dentro de las tres formas en que aprendíamos nuestra conducta, la