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Reflection on the linkage between interview themes and PCA four factor structure

El ingreso promedio mensual per cápita de la población paraguaya ha experimentado un aumento paulatino, cuadruplicándose en las últimas dos décadas (1997-2017), tanto a nivel nacional como en cada uno de los deciles de ingreso per cápita mensual. En particular, en el decil de menores ingreso (decil 1) se ha incrementado en 9,6 veces y en los tres deciles siguientes (decil 2 a 4) en promedio 6 veces. A pesar de ello, el decil de mayores ingresos ostenta montos muy superiores (Figura 18).

Figura 18. Monto promedio del ingreso mensual per cápita de la población según deciles de ingreso per cápita mensuala, Paraguay, 1997-2017

Fuente: procesamiento propio a partir de DGEEC, Encuesta Permanente de Hogares 1997/98-2017.

Nota: a No incluye los departamentos de Boquerón y Alto Paraguay. Se excluye a los empleados domésticos residentes

en el lugar de trabajo y sus familiares. Para generar el ingreso per cápita del hogar se debe excluir dado que el ingreso del empleado doméstico constituye un gasto del hogar.

La evolución relativa de la distribución del ingreso per cápita mensual en los últimos veinte años (1997-2017) se mantiene estable, aunque en niveles extremadamente desiguales. En promedio el 41% del ingreso total ha estado concentrado en el 10% más

0 500.000 1.000.000 1.500.000 2.000.000 2.500.000 3.000.000 3.500.000 4.000.000 4.500.000 5.000.000 5.500.000 6.000.000 Total D1 D5 D10

rico (decil 10), mientras el 1,2% en promedio del total del ingreso per cápita corresponde al decil más pobre (decil 1) (Figura 19)46. De allí se desprende que algunos grupos de la población logran acceder al bienestar económico, mientras que son muchos más los sectores que continúan excluidos de los beneficios del crecimiento económico.

Figura 19. Distribución porcentual del ingreso mensual per cápita promedio de la población según deciles de ingreso per cápita mensuala, Paraguay, 1997, 2007 y 2017

Fuente: procesamiento propio a partir de DGEEC, Encuesta Permanente de Hogares 1997/98, 2007 y 2017.

Nota: a No incluye los departamentos de Boquerón y Alto Paraguay. Se excluye a los empleados domésticos residentes

en el lugar de trabajo y sus familiares. Para generar el ingreso per cápita del hogar se debe excluir dado que el ingreso del empleado doméstico constituye un gasto del hogar.

Al ser un país con una alta desigualdad, en 2017, el 71% de la población tiene ingresos per cápita mensuales por debajo de la media (Gs. 1.460.489/ US$ 260) (DGEEC, 2017a). También existe desigualdad en la riqueza puesto que en el percentil 90 de mayores ingresos las personas poseen ingresos per cápita 8,2 veces inferiores al 1% más rico del país (US$ 461 y US$ 3.759 respectivamente) (DGEEC, 2017a).

El ingreso por persona además es desigual entre área urbana y rural y también internamente dentro de cada área se evidencia la desigualdad de los ingresos. En el primer caso, el ingreso per cápita mensual urbano es 1,8 veces el del rural (US$ 314 y US$ 174

46 Cabe advertir que, si bien las encuestas de hogares permiten contar con información actualizada, comparable y posibilitan construir indicadores de desigualdad, las mismas presentan limitaciones para captar los ingresos altos, por lo que la desigualdad podría ser aún más pronunciada.

- 4 8 12 16 20 24 28 32 36 40 44 1 2 3 4 5 6 7 8 9 10 P o rce n taj e Decilesde ingreso 1997 2007 2017

respectivamente) (DGEEC, 2017a). Mientras que, en el segundo caso, la participación del decil más rico en el ingreso total respecto a la del decil más pobre es 18,5 veces mayor en el área urbana y 21,4 veces en el rural, esta tendencia ha sido recurrente en el tiempo (DGEEC, 2017a).

De esta distribución resulta que el monto promedio de ingresos mensuales de un hogar paraguayo es de Gs. 5.015.000 (US$ 892), siendo la principal fuente la de origen laboral (DGEEC, 2017a). En 2017, el promedio mensual de ingresos laborales es aproximadamente de Gs. 4.604.000 (US$ 819); el de un hogar situado en el 20% más pobre apenas alcanza US$ 183 y el 20% siguiente a US$ 377 (DGEEC, 2017b.). Es decir, que casi el 40% de los hogares no logra, a través del trabajo de sus miembros, garantizar un ingreso mínimo (en términos del salario mínimo -US$ 356-) para su subsistencia, estructura que se complementa con ayudas familiares y del Estado.

La desigualdad de ingresos –medida por el coeficiente de Gini- fluctúa sin una tendencia regular en torno a 0,52 durante el periodo analizado de 1997 a 2017, con un valor máximo de 0,572 en 2002 y mínimo de 0,477 en 2012 (DGEEC, 2017a). Es decir, se observa una leve tendencia a la baja pero que no ha sido importante ni sistemática, con periodos de tendencia a su incremento entre 2016 y 2017, por lo que en general, los niveles de desigualdad en la distribución de los ingresos se mantienen elevados.

Estos valores son consistentes con los de países en desarrollo y muy superiores a los de países desarrollados que oscilan desde un índice de Gini de 0,25 en Dinamarca, Islandia, Noruega y Eslovenia, hasta 0,41 en Turquía y 0,39 en los Estados Unidos, según información de la Organización de Cooperación y Desarrollo Económicos (OCDE) (Amarante y Colacce, 2018). En América Latina en promedio el índice alcanza 0,49 entre 2010 y 2014 (Gimenez et al., 2017).

Esta situación ubica al Paraguay entre los países de mayor desigualdad en América Latina, tanto en la medición del índice de Gini, como por la proporción de la participación en el ingreso nacional de los hogares por deciles. Además de presentar un alto nivel de desigualdad económica, fue uno de los países de la región que menos reducción presentó entre 1999 y 2013, a pesar de su buen desempeño económico (Tabla 3).

Tabla 3. Evolución de indicadores seleccionados de desigualdad en países de América Latina

País (año de información)

Índice de Gini Participación del ingreso por persona

Circa 1999 Circa 2013 Circa 1999 Circa 2013 D1 D10a D1 D10 A.L 0,541 0,497 1,5 36,1 1,9 31,9 Argentina - - - - Bolivia (1999 y 2013) 0,586 0,491 0,4 37,2 1,3 29 Brasil (1999 y 2013) 0,64 0,553 1 47,1 1,3 38,9 Chile (1998 y 2013) 0,56 0,509 1,6 39,9 2,1 36,2 Colombia (1999 y 2013) 0,572 0,536 1 40,1 1,5 34,5 Costa Rica (1999 y 2013) 0,473 0,512 1,3 29,4 1,4 33,5 Ecuador (2000 y 2013) 0,559 0,477 1,1 40,2 2,3 31,3 El Salvador (1999 y 2013) 0,518 0,453 1,2 32,1 2,5 29,6 Guatemala (1998 y 2014) 0,56 0,553 1,8 39,1 2 37,9 Honduras (1999 y 2013) 0,564 0,564 1,1 36,4 0,9 36,1 México (1998 y 2012) 0,539 0,492 2,2 36,7 2,6 31,4 Nicaragua (1998 y 2009) 0,583 0,478 0,5 40,5 1,9 29,9 Panamá (2001 y 2013) 0,555 0,527 1 33,6 1,4 32,5 Paraguay (1999 y 2013) 0,558 0,522 1,3 35,6 1,4 35,1 Perú (1999 y 2013) 0,545 0,444 1,4 36,5 1,9 27,3 Uruguay (2007 y 2013) 0,456 0,382 3,7 27,7 4,1 21,9 Venezuela (1999 y 2013) 0,498 0,407 1,2 31,4 2 24,1

Fuente: procesamiento propio a partir de CEPAL (2016). Anexo estadístico. Panorama Social de América Latina 2015. Cuadro 14 y Cuadro 12

Nota:a D1: decil de menores ingresos, D10: decil de mayores ingresos

Según Alvaredo et al. (2018) “El hecho de que los niveles de desigualdad sean tan disímiles entre países, incluso entre aquellos con niveles similares de desarrollo, muestra la importancia de las políticas e instituciones nacionales para influir en la evolución de la desigualdad” (p. 5) con el fin de aminorarla.

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