CHAPTER FOUR: PRACTICAL COMPETENCY FRAMEWORKS
4.3 Practical Application to the Professions
4.3.5. Reflections from practical applications
La institución
Ya que en la actualidad las bibliotecas universitarias se enfrentan a una gran cantidad de información disponible en una diversidad de formatos, que van desde impresos en papel
hasta productos digitales, además de familiarizarse con las tecnologías que permiten una mayor diseminación y transferencia de la información, evolucionando éstas de forma acelerada, se requiere de personal profesional, con características específicas que han definido autores como Martínez Arellano, María Pinto, Mai Chan, el Colegio Nacional de Bibliotecarios (CNB), y que fueron abordados en el capítulo anterior.
Las Bibliotecas del Tecnológico de Monterrey, no son ajenas a estos cambios que se dan en su entorno, debiendo familiarizarse con las diversas formas como se presenta la información e implementar el uso de nuevas tecnologías y los diferentes servicios que permiten el acceso al conocimiento; es por eso que la investigación que se realiza se enfoca en los departamentos de Procesos Técnicos de las Bibliotecas del Tecnológico de Monterrey; en donde el personal que se desempeña en este Departamento tiene la responsabilidad de seleccionar, analizar, presentar y brindar acceso a la información.
Dentro del departamento de procesos técnicos, como se pudo observar en el capítulo anterior, se realizan los procesos de Selección y Adquisición de recursos de información en sus diversos formatos (libros, publicaciones periódicas, videograbaciones, audiograbaciones, etc.), en donde el personal realiza el análisis de los contenidos de los recursos de información y de las necesidades de información de la comunidad para desarrollar colecciones adecuadas a éstas.
Dentro de este Departamento se realizan también los procesos de catalogación o descripción física de los materiales documentales; que como se pudo observar en el capítulo anterior, ésta es una de las actividades más normalizadas ya que su registro correcto permite una adecuada recuperación de la información, ya que ésta se encuentra dirigida a preparar los catálogos necesarios para uso del público, así como algunos de uso interno para el personal de la biblioteca; así mismo se realiza la catalogación temática para definir la palabra o palabras que expresen al contenido intelectual de los recursos de información; por último se menciona que también se lleva acabo el proceso de asignación
de clasificación, misma con la cual se le da a estos recursos un lugar específico dentro de la colección.
Al ser una investigación de tipo cualitativo, y tomando en cuenta que Sampieri (2002, p.302) menciona que las muestras para estos casos son “una unidad de análisis o grupo de personas, contextos, eventos, sucesos, comunidades, etcétera, de análisis; sobre el (la) cual se habrán de recolectar datos, sin que necesariamente sea representativo(a) del universo o población que se estudia”, se eligen las Biblioteca de los Campus Estado de México, Monterrey, Ciudad de México, Querétaro y Guadalajara para la realización de esta investigación, ya que las características del trabajo, del personal, de los valores y estándares que se manejan, pueden ofrecer un mejor manejo de la información, así como una alta viabilidad y veracidad en la obtención e interpretación de los resultados; esto se determinó a través de la búsqueda de información de qué y cómo funcionan los departamentos de proceso técnicos de las bibliotecas seleccionadas, datos que son analizados a detalle en el punto 3.3. Muestra: Selección y Características.
Las competencias de los bibliotecarios
A nivel nacional puede decirse que las “escuelas y programas de bibliotecología tiene sus propias características y currícula; sin embargo, todas ellas incluyen una área que comprende cursos relacionados con la organización de la información” (Martínez Arellano, 2001), mismas que definen los conocimientos de los individuos a formar en el ámbito de los proceso técnicos (Anexo 1); estos conocimientos forman parte de los perfiles profesiográficos de las carreras que cada escuela imparte en el área de bibliotecología, biblioteconomía, o ciencias de la información, dichos perfiles, enmarcan de manera muy general las competencias que han de poseer el profesional de la información, por lo cual para darles un mayor soporte conceptual y metodológico, se consultaron organismos y asociaciones de carácter internacional que se encargan de la certificación y determinación de las competencias laborales que han de poseer los profesionales de la información.
Se buscaron pues organismos y asociaciones encargadas de la determinación y certificación de competencias laborales, obteniéndose las listas que describen las competencias de los bibliotecarios, que brindan la SLA, ECIA y el SEDIC, se analizaron lo que cada organismo propone, la forma en que ha de aplicarse, los escenarios en que se han de desenvolver y los niveles de aplicación, llegando a las siguientes conclusiones:
• SLA: Ofrece un conjunto de seis competencias que el personal que se dedica a la administración de los recursos de información debe de tener, así como también pide tener ciertos conocimientos especializados para la realización de dicho trabajo; estas competencias que ofrece la SLA, propone los ámbitos o escenarios de aplicación, ejemplificando estos; también ofrece un listado de competencias personales o aptitudes que este personal ha de tener.
• SEDIC: Aunque tiene una estructura similar a las competencias descritas por el ECIA, las competencias que propone el SEDIC es un listado de cocimientos que el personal deberá de tener, pero no ofrece campos de aplicación; este organismo también nos ofrece las competencias personales que debe tener el personal que quiere desempeñarse en esta área.
• ECIA: Las competencias que propone, son bastante amplias, estas incluyen varios niveles y subniveles de aplicación, mismos que ejemplifican las actividades, conocimientos y habilidades que debe de tener el personal que se desempeñe en los procesos de la organización bibliográfica, esto dependiendo del nivel de preparación que marca la ECIA, que va desde el auxiliar hasta el experto en información y documentación; este organismo también brinda las aptitudes esenciales o primordiales que ha de tener el personal que se desempeña en esta área.
Un aspecto relevante e importante por el que se seleccionaron las competencias que la SLA (2004) aporta, es que “fue fundada en 1909 en el Estado de Nueva York, y es ahora una asociación internacional que representa los intereses de miles de profesionales de la información en más de ochenta países alrededor del mundo”; esta representación de carácter internacional, sus múltiples publicaciones sobre el tema, hacen de la SLA un organismo con bastante peso para considerar su propuesta de competencias.
Con respecto al SEDIC, la selección de las competencias que propone radica en que “el propósito del grupo de trabajo al elaborarlo ha sido colaborar a la clarificación de las funciones y tareas propias de los profesionales de la información tan poco conocidas y tan infravaloradas en el contexto social de nuestro país [España]” (SEDIC, 2002); estas competencias están basadas en las definidas por “Guide interentreprise pour la caracterisation des profils de compétence des professionnels de l'Information et de la Documentation" editada por la ADBS de 1995” (SEDIC, 2002), además de basarse en la primera definición de las competencias de la ECIA del año 2000, y están encaminadas a la certificación del personal profesional que se desempeñe en bibliotecas, centros de información, documentación, etc.
La decisión de seleccionar las competencias que ofrece la ECIA (2004), comienza en atender que desde “1997, ECIA inició el proyecto DECIDoc: Desarrollar las Eurocompetencias de la información y la documentación”, proyecto que a lo largo de su desarrollo concluyó en la definición de las competencias que deberían de poseer los profesionales de la información que se desempeñaran en las diversas áreas en que laboran, el seguimiento que se dio a este proyecto y su actualización llevó a “la aparición de un proyecto similar, el proyecto CERTIDoc: certificación europea de profesionales de la información y documentación”(ECIA, 2004); mismo que permite observar la actualización de las competencias que se habían definido en 1997; ahora bien toda esta historia del desarrollo y determinación de las competencias, tienen su importancia en que están
definidas para todos los profesionales de la información que laboran en la Unión Europea, y que aunque no ha tenido una fuerte presencia en la línea de tiempo, si ha entrado más a fondo en lo que el profesional de la información debe de ser capaz de hacer y ser, aspecto que la SLA o el SEDIC no han tratado tan detenidamente o por lo menos no con tanto rigor.
Así pues, tomando en cuenta estas características y el nivel de la descripción de los contenidos de cada documento analizado, mismo que se abordaron en el capítulo anterior, se determinó el emplear las competencias que propone la ECIA, que aunque extensas, se acoplan más a los conocimientos y al ambiente profesional que se describen en y por las carreras de bibliotecología, biblioteconomía y/o ciencias de la información, mismos que se llevan acabo en los departamentos de proceso técnicos de las bibliotecas del Tecnológico de Monterrey, y que por lo mismo son susceptibles de ser evaluados para conocer el nivel en que se tiene desarrolladas la competencias profesionales que los hacen estar desempeñando las actividades propias de los Proceso Técnicos; estas características también se acoplan a las aptitudes o competencias personales que los individuos deben de tener para desenvolverse de una mejor manera.
Tomando en cuenta que la investigación esta enfocada a la evaluación de las competencias laborales del personal que labora en el área de procesos técnicos de las bibliotecas del Tecnológico de Monterrey, se puede decir que las competencias laborales enfocadas en el desempeño de los recursos humanos y de las aptitudes del personal de procesos técnicos, se determina como la variable dependiente, misma que está subordinada a la variable independiente que resulta encontrarse en el proceso de evaluación; esta misma permite reflejar otra variable dependiente que estaría enfocada al diseño de un perfil para el personal de proceso técnicos.
Considerando las variables definidas, los conocimientos que se ofertan dentro de las diferentes escuelas de bibliotecología en función de los proceso técnicos u organización de la información, así como las características, contenidos, ventajas, y atributos que cada
organismo y asociación maneja sobre las competencias laborales, se determinó el implementar las propuestas por la ECIA, debido al nivel de profundidad con que trata las competencias, y sobre todo por que están enfocadas a establecer un estándar tanto en el tipo de profesionales a formar como los que laboran en los centros educativos, bibliotecas, centros de documentación, archivos, etc. de todos los países que conforman la Unión Europea, situación que pone en desventaja a las propuestas del CEDIC que sólo las maneja para implementarse en España, también pone en desventaja las de la SLA ya que no busca un estándar para un grupo de instituciones, países, etc. si no que sólo las ofrece para aquellas instituciones que las crean convenientes o que sean miembros de esta asociación.
Así pues y tomando en cuenta lo anterior, de los puntos que trata la ECIA con relación al cómo se dividen las competencias, en su documento, se hará referencia a la división “Grupo de Información”, de la cual se toman aquellas competencias que están enfocadas al tratamiento, organización y administración de los recursos de información o Procesos Técnicos, y así mismo dentro de estos puntos se seleccionaron los niveles descriptivos de cualificación de cada competencia.
Cabe aclarar que los niveles descriptivos de cualificación que se seleccionaron están basados en la definición profesional de estos mismos que ofrece la ECIA (2004) y que son:
Nivel 1: Auxiliar en información y documentación. Nivel 2: Técnico en información y documentación.
Nivel 3: Técnico superior en información y documentación. Nivel 4: Experto en información y documentación.
Estos cuatro niveles corresponden respectivamente a cada uno de los cuatro puntos que incluye cada competencia.
A continuación se muestra la guía de las competencias y sus rangos de cualificación que marca la ECIA (2004), así como las aptitudes personales que ésta marca, mismas de las que se definirá el cuestionario (Anexo 2) para determinar si el personal de Procesos Técnicos de las Bibliotecas del Tecnológico de Monterrey cuenta con las competencias que se muestran:
Organizar, estructurar y gestionar los recursos (documentos o colecciones de documentos, archivos, información o conocimientos); elaborar modelos, crear y explotar metadatos y accesos.
• Identifica y conoce los conceptos de los elementos principales de descripción de los recursos de información.
• Conoce y aplica normas de descripción sobre recursos de información, y es capaz de controlar y organizar dichos recursos.
• Estructura normas y sistemas de información documental para la institución y organismos colaborativos.
• Planifica y gestiona proyectos relacionados con las normas y sistemas de información.
Identificar, evaluar, seleccionar y validar fuentes de información (documentos impresos, sitios web, organismos y personas).
• Identifica los diferentes soportes documentales, así como los proveedores de la información.
• Identifica, evalúa, selecciona y clasifica recursos de información con base el tipo de usuarios y en herramientas de localización de información.
• Desarrolla y gestiona repertorios de fuentes de información
• Desarrolla normas y estrategias de evaluación de contenidos, calidad y complementariedad de las fuentes de información.
Identificar y describir el contenido de un recurso documental para facilitar la búsqueda, por la indización y la elaboración de resúmenes documentales.
• Conoce y aplica conceptos sobre organización, catalogación, puntos de acceso, materia, síntesis documental, etc.
• Analiza los contenidos de los recursos de información, los traduce a lenguajes documentales y emplea sistemas de clasificación.
• Elabora lenguajes documentales: vocabularios controlados, sistemas de clasificación, etc.
• Define políticas de análisis y elaboración de lenguajes documentales.
Elaborar y aplicar criterios de selección, de adquisición, de conservación y de eliminación de documentos que permiten constituir y organizar colecciones de documentos de toda naturaleza o fondos de archivos, conservarlos garantizando su accesibilidad, desarrollarlos teniéndolos al día y expurgarlos de elementos que se hayan convertido en inútiles, siguiendo la evolución de las necesidades de los usuarios; describirlos en catálogos de toda clase (manuscritos, impresos, microformas, multimedia, bases de datos, sitios Internet).
• Integrar y ordenar recursos de información a una colección o fondo.
• Evaluar la calidad y utilización de los recursos de información de una colección o fondo.
• Determinar criterios de uso, expurgo y gestión de las colecciones. • Define políticas de desarrollo y conservación de las colecciones.
Definir y aplicar una política de desarrollo de los fondos y colecciones, seleccionar los recursos de información que deben adquirirse (documentos, productos, prestaciones, etc.) y abastecer las colecciones y los fondos en función de las normas de gestión establecidas.
• Da seguimiento al suministro/prestación desde el pedido hasta la entrega. • Negocia condiciones de adquisición de recursos de información.
• Coordina proveedores y define políticas de adquisición y procedimientos de control de calidad en la recepción de recursos de información.
Determinar y aplicar métodos, medidas y técnicas destinadas a ordenar, proteger, conservar, restaurar y comunicar al público soportes documentales, cualquiera que sea su naturaleza.
• Clasificar y separar documentos de acuerdo al estado físico de conservación.
• Describir técnicas de protección de los documentos contra el deterioro y/o robo de estos.
• Establecer, controlar y aplicar un programa de conservación y preservación de los recursos de información.
• Desarrollar políticas y aplicar nuevos sistemas de conservación y preservación.
Hacer disponibles y explotables los recursos (documentos y colecciones de documentos, información, conocimientos) mediante el suministro de productos y/o de servicios documentales, y asegurar su mantenimiento.
• Conocer los usos posibles de la colección, productos y servicios de la biblioteca.
• Desarrollar una Diseminación Selectiva de la Información.
• Definir la organización interna y la presentación de un producto de información.
• Colaborar con organismos internos para el desarrollo de estrategias de acceso y difusión de la información.
Competencias o aptitudes personales
Aunque estas competencias fueron definidas previamente en el capítulo anterior, se mencionan para hacer énfasis en qué otros aspectos esta guía estará basada.
A) RELACIONES: Autonomía, (Capacidad de) Comunicación,