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En verde los municipios que están por encima de la tasa pro- vincial (49,60), en rojo los que están por debajo.

16 a 19 años 20 a 24 años 25 a 29 años

Localidad Hombre Mujer Hombre Mujer Hombre Mujer Demandan-tes jóvenes Tasa de jóvenes

Abadiño 111 126 469 456 480 453 2.095 49,09

Abanto y Ciervana—Abanto Zierbena 91 13 331 146 441 254 1.276 37,00

Ajangiz 36 23 85 84 42 37 307 79,74 Alonsotegi 26 149 33 125 34 367 48,55 Amorebieta—Etxano 560 158 1.458 706 1.336 872 5.090 50,97 Amoroto 5 3 53 37 23 28 149 33,33 Arakaldo 1 3 20 8 15 7 54 42,19 Arantzazu 1 1 4 7 11 8 32 30,77 Areatza 13 3 14 13 16 33 92 45,32 Arrankudiaga 71 3 181 31 89 36 411 56,44 Arratzu 0 0 3 4 2 9 60,00 Arrieta 12 11 63 58 34 41 219 59,19 Arrigorriaga 175 56 816 237 669 308 2.261 49,98 Artea 5 6 28 28 27 19 113 45,20 Artzentales 4 15 17 17 15 68 50,00 Atxondo 93 28 202 107 79 69 578 53,57 Aulesti 4 0 2 3 7 15 31 42,47 Bakio 11 12 81 70 45 72 291 47,16 Balmaseda 34 28 133 99 131 97 522 38,01 Barakaldo 992 971 3.456 4.759 2.625 3.339 16.142 53,52 Barrika 8 4 17 75 35 56 195 34,51 Basauri 315 185 1.330 930 1.528 1.010 5.298 47,47 Bedia 58 8 154 67 192 99 578 47,59 Berango 41 67 149 154 192 131 734 44,38 Bermeo 64 41 373 308 389 332 1.507 33,79 Berriatua 191 116 596 397 639 366 2.305 66,78 Berriz 57 29 185 204 220 206 901 47,65 Bilbao 5.509 5.340 23.464 29.415 24.141 24.563 112.432 52,53 Busturia 7 4 17 23 16 13 80 40,00 Derio 224 68 915 466 960 771 3.404 46,85 Dima 0 21 16 50 13 31 131 48,00 Durango 693 270 2.239 1.386 1.770 1.686 8.044 50,96 Ea 1 2 4 14 7 14 42 41,18 Elantxobe 0 0 11 2 15 1 29 49,15 Elorrio 148 67 471 366 396 462 1.910 43,10 Erandio 231 174 1.008 967 1.291 1.189 4.860 43,15 Ereño 1 0 6 2 2 3 14 33,33 Ermua 149 42 285 218 298 281 1.273 45,70 Errigoiti 3 8 16 25 15 12 79 66,39 Etxebarri 161 39 637 152 533 195 1.717 49,37 Etxebarria 20 20 74 49 91 83 337 47,61 Forua 13 8 55 36 13 16 141 73,44 Fruiz 0 0 3 5 2 10 24,39 Galdakao 289 107 1.122 614 1.086 636 3.854 48,09 Galdames 12 6 37 15 37 0 107 44,53 Gamiz—Fika 6 1 14 7 20 24 72 43,64 Garai 0 1 3 2 3 7 16 20,25 Gatika 12 9 52 97 54 60 284 50,62 Gautegiz Arteaga 11 16 75 26 17 13 158 72,81 Gernika—Lumo 82 68 266 341 247 372 1.376 41,23 Getxo 276 315 977 1.598 979 1.803 5.948 46,16 Gizaburuaga 21 2 62 21 51 26 183 51,84 Gordexola 10 5 28 37 32 29 141 37,70 Gorliz 18 16 67 109 68 85 363 50,07 Güeñes 25 14 151 74 111 97 472 49,37 Ibarrangelu 8 2 16 18 18 21 83 58,04 Igorre 105 14 364 116 370 143 1.112 51,06 Ispaster 4 1 7 2 9 9 32 33,33 Iurreta 125 19 321 193 541 434 1.633 47,97 Izurtza 16 3 63 23 161 14 280 34,65

Karrantza Harana—Valle De Carranza 20 2 35 46 35 49 187 44,24

Kortezubi 0 1 4 7 7 11 30 34,48

Lanestosa 0 1 52 16 6 62 137 51,12

Larrabetzu 20 12 196 48 126 81 483 60,12

16 a 19 años 20 a 24 años 25 a 29 años

Localidad Hombre Mujer Hombre Mujer Hombre Mujer Demandan-tes jóvenes Tasa de jóvenes

Leioa 409 317 1.230 1.309 1.146 1.324 5.735 43,16 Lekeitio 28 18 54 95 60 96 351 34,34 Lemoa 83 5 222 59 216 108 693 44,35 Lemoiz 2 5 6 3 8 16 40 40,82 Lezama 65 6 172 38 114 61 456 60,80 Loiu 113 27 451 319 583 344 1.837 45,71 Mallabia 56 4 164 72 150 184 630 43,85 Mañaria 2 8 2 16 5 33 35,87 Markina—Xemein 43 24 142 154 122 168 653 45,10 Maruri—Jatabe 3 0 14 3 9 3 32 37,21 Mendata 0 0 1 2 1 1 5 62,50 Mendexa 2 4 3 4 2 2 17 47,22 Meñaka 0 0 2 7 2 11 22 21,57 Morga 4 0 8 4 10 1 27 72,97 Mundaka 5 0 16 34 19 41 115 38,59 Mungia 146 63 813 449 984 476 2.931 49,62 Munitibar—Arbatzegi Gerrikaitz 2 1 7 2 12 2 26 39,39 Murueta 2 2 13 13 17 13 60 41,10 Muskiz 45 22 181 144 234 180 806 31,00 Muxika 6 1 36 12 46 24 125 45,62 Nabarniz 1 1 6 0 2 4 14 31,11 Ondarroa 26 20 93 96 113 79 427 24,26 Orduña 24 34 74 85 63 85 365 39,80 Orozko 73 61 263 276 225 371 1.269 44,23 Ortuella 99 60 540 254 606 306 1.865 49,04 Otxandio 22 4 33 12 24 12 107 40,38 Plentzia 21 20 71 69 53 41 275 42,44 Portugalete 173 125 639 837 702 774 3.250 43,67 Santurtzi 161 105 548 950 600 832 3.196 37,89 Sestao 178 127 705 455 679 472 2.616 45,52 Sondika 72 17 395 224 481 288 1.477 48,85 Sopelana 68 43 147 158 141 166 723 46,96 Sopuerta 18 2 39 235 59 96 449 46,19 Sukarrieta 9 10 19 17 11 24 90 68,18 Trucios—Turtzioz 8 2 19 14 12 6 61 43,26 Ubide 0 0 2 1 5 1 9 60,00 Ugao—Miraballes 25 12 141 69 110 86 443 46,12 Urduliz 94 113 371 291 277 249 1.395 63,48 Valle de Trápaga—Trapagaran 190 39 1.241 319 1.375 483 3.647 47,66 Zaldibar 41 3 125 118 119 99 505 44,42 Zalla 63 54 225 364 214 277 1.197 42,65 Zamudio 276 70 1.224 516 1.206 772 4.064 52,64 Zaratamo 115 1 346 60 363 96 981 51,71 Zeanuri 1 2 8 10 7 32 60 47,62 Zeberio 6 1 20 5 27 18 77 34,84 Zierbena 10 4 62 41 59 42 218 38,05 Ziortza—Bolibar 0 0 6 1 3 1 11 31,43

VII.- CONCLUSIONES

¾ Tendencias Globales20

Las tasas de desempleo de los jóvenes suelen tender a ser superiores a las de los adultos; y las de las mujeres jóvenes son más altas aún. En Asia y Oriente Medio, esas tasas pueden ser cin- co veces mayores que la de los adultos.

La falta de experiencia laboral; la apertura y cierre de los ciclos escolares; el menor costo del despido, vinculado a una menor antigüedad y a una menor inversión en formación; puede ex- plicar en parte esas diferencias, aunque las tasas fluctúan de forma similar a los de los adultos. No se debe olvidar, que la flexibilidad laboral debe tener asociada una seguridad, que evite o reduzca los riesgos de marginación social.

Las tasas de desempleo en jóvenes registradas en el Norte de África en 2006 superan el 26%; y superan el 33% en las mujeres jóvenes. Cuando menos, cabe esperar que, los afectados caigan en el desaliento y posiblemente, de forma directa en la pobreza, la marginación y en la exclu- sión social.

¾ Los límites de la dicotomía empleo/desempleo21

La tradicional dicotomía empleo desempleo, funciona en los países desarrollados, especialmente en aquellos que tienen un estado del bienestar desarrollado, aunque cada vez se cuestiona más la calidad del empleo.

Los indicadores internacionales homogéneos se basan en sistema de contabilidad nacional e incluyen trabajos marginales; mal pagados; de pocas horas semanales; en la economía infor- mal; etc. junto a trabajos de altos ingresos y beneficios sociales.

En los países con redes sociales poco desarrollados, o en aquellos en los que se están redu- ciendo las prestaciones sociales, el desempleo no es una alternativa al trabajo, sino el comienzo de la caída hacia la pobreza y la marginación.

Los indicadores actuales no consideran habitualmente; ni a los trabajadores desalentado; ni al subempleo; al empleo vulnerable; ni al sector informal de la economía, ni las horas excesivas de trabajo, ni los tipos de contrato; ni la seguridad en el empleo, ni la seguridad del ingreso, etc.

¾ Lo que sabemos del mercado laboral globalizado de los jóvenes22

La población activa, obtenida por vía censal o muestral, distribuye a la población entre, los tra- bajadores, los desempleados y los inactivos.

Pero lo que no sabemos de esa población activa es cuantos están trabajando como subemplea- dos; si los inactivos que estudian están haciéndolo a tiempo completo y forma profesional o es una mera matricula; cuántos son trabajadores desanimados.

No sabemos cuántos jóvenes están, en situación de riesgo de exclusión, o son especialmente vulnerables entre los desanimados, los desempleados, los subempleados o los estudiantes.

20 ILO—OIT. Cuestiones Clave en el Mercado de Trabajo ILO—OIT. ICMT 9. Desempleo en Jóvenes. Obra ya citada.

21 ILO—OIT Cuestiones Clave en el Mercado de Trabajo. C.- Más allá de la dicotomía empleo/desempleo: medir la calidad del em-

pleo en países de bajos ingresos.

¾ Creencias erróneas sobre la juventud y el mercado laboral de los jóve-

nes 23

Afirmar que el acceso a la educación ya no es un problema para los jóvenes, muestra la ten- dencia a la enseñanza obligatoria y a su prolongamiento, pero oculta que muchas veces es un lujo, o cuando menos una opción que requiere grandes sacrificios personales.

Para muchos, el que nuestros jóvenes estén mejor formados implica que no tienen problemas para encontrar empleo, pero niveles altos de formación no remueven de forma automática los problemas de empleo. El sistema educativo no provee de las habilidades que requiere el siste- ma productivo.

Para muchos los jóvenes, “curiosean” en el mercado laboral, prueban diversos empleos, tempo- rales y breves para ganar experiencia y orientarse. Este fenómeno puede ser cierto en épocas de gran expansión y demanda de mano de obra, pero en realidad los contratos ofrecidos a los jóvenes son intrínsecamente de baja calidad.

Considerar el desempleo como un paso previo, como un desafío previo a la inserción en el mer- cado labora, oculta el que los jóvenes no sólo están en desempleo, sino en subempleo, que sus ingresos están por debajo de sus expectativas y muchos casos cercanos a los criterios de po- breza, de grave inseguridad en el empleo, o en la economía informal.

La opinión de que el desempleo juvenil es un reflejo del desempleo en su conjunto, no recono- ce que los sistemas de cobertura social requieren un mínimo de antigüedad en el mercado labo- ral como activo en la economía formal, situación que resulta más complicada entre los jóvenes. También esconde el origen social, racial o nacional de esos desempleados.

Quizás el error más obvio, es considerar a la juventud como algo homogéneo, y que las políti- cas que se realicen sean universales.

Pensar que el creciente proceso de pérdida de peso del medio rural, y las migraciones hacia entornos urbanos hacen innecesarias políticas de empleo juvenil en áreas rurales, supone igno- rar que las tasas de desempleo suelen ser mayores en las áreas rurales, y que los únicos traba- jos disponibles pueden ser muy poco cualificados y de baja calidad, lo que finalmente aumenta los riesgo de exclusión social y de pobreza.

La suposición de que los jóvenes “son pobres” porque trabajan poco, contrasta con el subem- pleo, o los trabajos de corta duración, o tiempo parcial que se les ofrecen. En muchos la esca- sez de recursos se debe sólo a que ocupan los escalones más bajos del mercado laboral.

Las políticas que fomentan el empleo en los adultos, porque necesitan más los ingresos para mantener a sus familias, que los jóvenes, enmascaran que con sus ingresos los jóvenes pueden mantener a sus mayores.

Estos errores comunes, ponen en cuestión el concepto de juventud, el delimitado por unos tra- mos de edad y el cultural, hasta qué edad una persona puede o debe vivir con su núcleo fami- liar.

Se cuestiona como debe plantearse la transición a la vida adulta, cuáles son las habilidades que debe ofrecer la educación formal.

La transición a la vida adulta, supone “sufrir” muchas “primeras veces”, desde un punto de vista individual como colectivo. El primer trabajo, el primer salario, el primer despido. Las primeras prestaciones sociales, las primeras elecciones con derecho a voto,…

Pero también supone el primer proyecto de vida, solo o acompañado, la creación o no de una familia, tener o no tener descendencia y en que número.

Si a estas nuevas responsabilidades e inexperiencias se le añade el componente de un mercado laboral que puede ser excluyente para los jóvenes, excesivamente exigente, etc. podríamos cuestionarnos los posibles traumas tanto personales como sociales y sus consecuencias.

¾

Modalidades de transición profesional24

Partiendo de que en nuestra sociedad la transición a la vida adulta se realiza fundamentalmente a través de los procesos formativos y el empleo, y basándose en los itinerarios educativos y laborales-profesionales, establecen tres perfiles:

ƒ Trayectorias de éxito precoz: jóvenes con altas expectativas de carrera profesional, es decir ciclos universitarios con resultados positivos, buenos expedientes, alta empleabilidad. Se insertan de forma estable, en profe- siones con cualificación.

ƒ Trayectorias de aproximación: las altas expectativas laborales, pasan por prolongados procesos formativos en la enseñanza reglada y por diversos itinerarios formativos ocupacionales y formales. Son procesos no sólo complejos, si no también en algunos casos erráticos, debidos a procesos de ensayo-error, fracasos parciales, etc.

ƒ Trayectorias de precariedad: la poca calidad de los contratos, su corta duración, el subempleo, los bajos salarios, la alta rotación, etc. llevan a procesos de inserción muy poco satisfactorios y poco constructivos. Se llega una instalación en la precariedad ante sala de la pobreza o de la ex- clusión social

Estos procesos están fuertemente vinculados a valores socioculturales, educativos y de clase social.

¾ La segmentación del mercado de trabajo25

Cada mercado específico tiene una serie de barreras, techos, normas de acceso y salida. Este conjunto “normativo” diferencia unos de otros.

Los itinerarios laborales de una persona están limitados y orientados, por su situación en uno de los segmentos.

Al parecer en el caso de los jóvenes, hay prejuicios, estereotipos, prácticas socioculturales, te- chos de cristal, que llevan a preferir adultos, varones…

Esta segmentación tiende a reproducir las desigualdades de los orígenes sociales, y los colecti- vos menos favorecidos sufrirán más las oscilaciones y recortes de los mercados de trabajo. El consenso de los autores define cuatro grandes ámbitos:

24 Retratos De Juventud 11. Obra ya citada.

Se refiere a “Modalidades de transición profesional, mercado trabajo y condiciones de empleo” Casal, Joaquín. En Jornadas sobre “ La nueva condición juvenil y las políticas de juventud”. Barcelona, 5-7 Noviembre 1998.

25 Retratos De Juventud 11. Obra ya citada.

Se refiere a “La segmentación del mercado de trabajo en España”, Recio, Albert. En “Las relaciones de empleo en España” Coordi- nan Miguelez y Prieto. Madrid. Siglo XXI. 1995.

ƒ Primario superior: con empleo muy cualificados de categorías directivas y ejecutivas, donde la movilidad responde a opciones personales de mejo- ra.

ƒ Primario inferior: son trabajos estables con cualificación media baja, don- de la movilidad es reducida y se da en el entorno de la misma empresa. ƒ Secundario superior: son trabajos inestables, temporales en la economía

formal, de cualificación media o baja. Hay gran movilidad y rotación entre las empresas.

ƒ Secundario inferior: los empleos son inestables y temporales en áreas po- co formales de la economía o directamente informal. Son áreas poco va- loradas socialmente, de poca cualificación, bajos salarios y alta rotación. Habitualmente, los jóvenes entran en los mercados secundarios, y su carrera profesional co- mienza con ciertas desventajas, que pueden acompañarles durante toda su vida laboral.

ANEXOS

RECURSOS

¾

Organizaciones internacionales

• United Nations—Naciones Unidas o http://www.un.org/spanish/

• International Labour Organization–Organización Internacional del Trabajo o http://www.ilo.org/global/lang--es/index.htm