1 Introduction and Contextual Background
1.5 Research framework and methods–summary
Desde el relato de Leonel Miranda, que fue el primer gerente de Al Colegio en Bici, se puede decir que este proyecto surgió a partir de una iniciativa de colectivos de la bicicleta en Bogotá en el año 2012. Esta iniciativa fue acogida por el Alcalde Mayor de Bogotá, que en ese entonces era Gustavo Petro. En este orden de ideas, es desde la Alcaldía Mayor que empieza a gestionarse la posibilidad de tener un proyecto de movilidad sostenible con niños, niñas y adolescentes en los colegios públicos de Bogotá.
Luego, en este mismo año, desde la Alcaldía Mayor se delegó a la Secretaría Distrital de Planeación la tarea de conformar mesas de trabajo interinstitucional para estructurar la propuesta de transporte en bicicleta con estudiantes de colegios públicos de Bogotá. En dichas mesas de trabajo estuvieron presentes diferentes entidades: IDRD (Instituto Distrital de Recreación y Deporte); Secretaria de Movilidad (SDM), Secretaría de Educación del Distrito (SED Bogotá), Secretaría de Cultura, Secretaría de Salud, y, además, estuvieron presentes los colectivos de la bicicleta de la capital.
En el marco de estos esfuerzos, a finales del año 2012 se le presentó un documento al alcalde Gustavo Petro, y él, a partir de esta presentación, dio unas líneas generales para la gestión del proyecto. Dentro de estas directrices se estipuló que Al Colegio en Bici debía tener una gerencia, y que además debía instalarse en la SED Bogotá. Así pues, siguiendo las directrices del alcalde, para el año 2013 inició como tal la ejecución de la propuesta.
En el primer año de ejecución (2013) ACB—tal como lo indica María Isabel Rodríguez Vargas (Asesora en la creación del proyecto, 2012; y líder del proyecto Al Colegio en Bici, 2019
40 I)—tenía un objetivo : “[…]fomento del uso de la bicicleta como medio de transporte de los niños, niñas y adolescentes en el distrito”. Además, para esta fecha, ACB ya contaba con un presupuesto asignado, que sirvió, entre otras cosas, para contratar un equipo de gestión inicial. En este momento, el equipo dirigido por Leonel Miranda inició la misión en los colegios por medio de una reunión con los rectores de las Instituciones Educativas del Distrito. Este primer momento fue crítico, pues aunque había un presupuesto asignado y un equipo base para comenzar a ejecutar la propuesta, la gran mayoría de los rectores se mostraban escépticos ante la iniciativa; frente a este punto, Miranda relata que “[en 2013] una vez nos sentamos con cincuenta y dos rectores en el auditorio y solamente quedaron cuatro; dijeron que estábamos locos(…)”. En este sentido, el primer paso del proyecto consistió en convencer a los rectores, porque si bien es cierto que la SED Bogotá puede proponer algunos proyectos; al final, cada colegio es autónomo y tiene la capacidad de decidir si lo acepta o no.
En esta labor de convencer a los rectores, hubo dos colegios que vale la pena destacar, a saber, el colegio El Porvenir (IED) de la localidad de Bosa, y el colegio CEDID San Pablo (IED) de la misma localidad. Estos colegios, gracias a la voluntad de sus rectores, comenzaron con un proyecto piloto en el año 2014 que fue el que contribuyó a que ACB siguiera multiplicándose en otras instituciones.
Cabe mencionar que el 2013 no sólo fue para convencer a los rectores, sino que, además, en el marco de este año, también se definieron los elementos de dotación: bicicletas y kits de seguridad vial para los niños bici-usuarios. Esto último, aunque parezca un trámite aparentemente sencillo, implicó un desgaste importante, pues al ser un proyecto con niños y de inversión pública, no era posible licitar cualquier tipo de bicicleta, sino que tenía que contemplarse el mejor modelo para realizar desplazamientos diarios tratando de impedir cualquier accidente y tratando impulsar la mejor comodidad desde el diseño mismo de la bicicleta.
Una vez que fueron gestionados los elementos de dotación, fue posible iniciar con los planes piloto en los colegios CEDID San Pablo y El Porvenir. Así pues, para el año 2014 comenzaron a realizarse capacitaciones en seguridad vial con los estudiantes de estos colegios. A la par que se realizaban las capacitaciones, se empezaron a estructurar las rutas de confianza, es
41 decir, rutas para ir desde la casa hasta el colegio en bicicleta de forma segura. Para ello Miranda nos comenta que se inició de la siguiente manera:
[para la formulación de las rutas de confianza]Nosotros hacíamos ferias. Recuerdo [que] nos encerrábamos con 700 niños en el IDRD y con un Google Street y con los ingenieros y arquitectos del IDU y Secretaria de Planeación a diseñar las rutas; entonces los niños empezaban en las pantallas “no por acá no porque por ahí atracan, por acá no porque es muy obscuro, porque hay unos escombros” entonces tocaba mirar que la defensoría quite los escombros, luego la policía…fue todo un ejercicio de aprestamiento, surgieron muchos liderazgos…hasta que ya en el 2015, decidimos como en semana santa lanzar las primeras rutas
En este orden de ideas, va quedando claro que los niños tenían un papel fundamental en el diseño de las rutas de confianza, pues se contemplaba que ellos conocían mucho mejor su entorno. Luego, ya habiendo avanzado en la gestión de dotaciones, en la capacitación de los estudiantes, y en el diseño de las rutas de confianza, como bien se pude observar en el relato de Miranda, es en el año 2015 que inicia como tal la operación en vía con los recorridos diarios de los estudiantes desde la casa hasta el colegio y viceversa. Estos recorridos tenían la característica de que eran dirigidas por un guía escolar que contrataba la SED Bogotá, y el ideal era mover todas las bicicletas que tenía el colegio en las rutas; es decir, si el colegio tenía 100 bicicletas, la idea era que el guía de la jornada mañana entregara cincuenta, y el guía de la jornada tarde entregara la otra mitad.
Hay que resaltar que en este año empezó como tal a notarse mucho más el proyecto, pues fue desde el 2015 que los niños utilizaron las bicicletas de dotación de la SED Bogotá en sus recorridos diarios de la casa al colegio y del colegio a la casa. Ahora bien, cabe mencionar que para esta fecha había una priorización de localidades en relación con la topografía de estas y la infraestructura para la bicicleta con la que contaban. En ese sentido, las localidades que se escogieron para arrancar con Al Colegio en Bici fueron: Bosa, Kennedy, Suba, Engativá, y Rafael Uribe Uribe. Sin embargo, en el trasegar de la marcha hasta el 2018 se incluyeron otras localidades como Barrios Unidos, Puente Aranda, Tunjuelito, Mártires, Antonio Nariño, Usaquén, y Barrios Unidos.
42 Ahora bien, ya se dijo que Al Colegio en Bici comenzó con un objetivo que era del de fomentar el uso de la bicicleta en los escolares de forma segura; es decir, Al Colegio en Bici comienza como una propuesta de proyecto que pretendía instaurarse como programa. Sin embargo, tal como destaca Rodríguez Vargas:
El objetivo cambió, porque el objetivo fue haciendo una migración hacia acceso y permanencia […]. Entonces, [la bicicleta] se propuso como un medio de transporte para que los niños accedan al colegio y para que permanezcan. Entonces ahí hubo un quiebre, porque al principio se veía únicamente como acceso, igual que las otras dos modalidades que hay de movilidad escolar
Es decir, Al Colegio en Bici se reestructura y ya no solo busca el acceso del estudiante mediante la movilidad segura del mismo; sino que, además, pugna por la permanencia del estudiante en la institución por medio de la realización de actividades club siklas que generen interés en el niño/a o adolescente para seguir yendo al colegio. Aquí es válido mencionar que la idea de club siklas es la que mantiene a los estudiantes en las rutas, y esto será demostrado más claramente con las estadísticas de la localidad de Kennedy. Sobre esta idea cabe anotar lo que dice Rodríguez Vargas:
[Club Siklas fue una idea que formulamos] Fernando [Luis Fernando Rubiano] y yo basados en experiencias internacionales. Donde vimos que había experiencias en donde se prestaba la bicicleta, donde se hacía clubes […] la idea era que se pudiera arraigar más los grupos dentro de los colegios, que no solamente se volviera como un servicio tal como estaban los motorizados, que es “voy llevo a los niños y los traigo” pero no hay nadie que los esté educando acerca de la ciudad, de la ciudadanía, de convivencia, de amar la ciudad…
En ese sentido, se comprende que ACB vaya consolidándose como una estrategia pedagógica para la ciudadanía, pues, más allá de realizar los desplazamientos al igual que las otras
43 modalidades de transporte de la Secretaría de Educación; aquí se trataba de forjar un proyecto en el que los estudiantes pudieran participar, convivir y divertirse3.
Luego, teniendo en cuenta este marco general, hay que mencionar que la sistematización
se organizó de forma tal que pudiera recoger de la mejor manera los datos de la localidad de Kennedy, pues es de la que se tiene más información. Sin embargo, aunque en Kennedy se comenzó con toda la ejecución del proyecto en el año 2015, solo se tiene información completa desde el año 2017.
Así bien, para el año 2015 hay que mencionar que el estado de la localidad en términos de colegios atendidos y estudiantes graduados fue el siguiente:
Gráfica 1 Colegios y estudiantes beneficiados por Al Colegio en Bici 2015.
Como se observa en la Gráfica 1, en el año 2015 se intervinieron pedagógicamente cuatro colegios de la localidad de Kennedy, y en estos se capacitaron en total 108 estudiantes en el taller de la bicicleta colectiva. Cabe mencionar que de este año no se cuenta con información certera sobre las actividades desarrolladas. Sin embargo, vale la pena resaltar que tiene sentido que solo se hayan atendido cuatro colegios en el 2015, pues este es el primer año de ejecución como tal de las rutas de confianza del proyecto Al Colegio en Bici.
3 Sobre esta idea se ahondará con mayor profundidad en el siguiente capítulo.
24 45 31 8 0 10 20 30 40 50
INEM Franciso de Paula Santander
Distrital Kennedy Sede Antonia Santos
San Rafael Gabriel Betancourth Mejia
44 En este mismo orden de ideas, se puede encontrar el estado de los resultados del año 2016:
Gráfica 2. Colegios y estudiantes beneficiados por Al Colegio en Bici 2016.
Es notorio el crecimiento de la cobertura de Al Colegio en Bici con respecto al año 2015, pues como se observa en la Gráfica 2, en el año 2016 se atendieron pedagógicamente el doble de los colegios que en el 2015; es decir, en el año 2016 se atendieron ocho colegios en la localidad de Kennedy. Asimismo, se puede notar que el número de estudiantes capacitados aumentó, pues mientras que en el año 2015 se capacitaron 108 estudiantes, en el año 2016 se capacitaron 152.
Aquí vale la pena resaltar que es durante el 2016 que Bogotá cambia de administración, pero gracias a los resultados mostrados por el proyecto y a la voluntad política de la Alcaldía Mayor de Bogotá, ACB logra trascender y seguir consolidándose. En este sentido, en el año 2016 ACB va a tener unas reformas significativas, tal como lo dice Edwin Rodríguez (Director de Bienestar Estudiantil, SED Bogotá, 2016):
Lo que pudimos revisar inicialmente de los antecedentes es que fue una iniciativa que surge en la administración anterior de la ciudad. Una vez que nosotros llegamos a la administración de la Bogotá Mejor Para Todos, hacemos una revisión del alcance del proyecto; qué características tenía; analizamos los diferentes componentes. Y en esa revisión y en ese análisis que hicimos en el 2016, nos dimos cuenta de que el convenio requería un marco institucional propio; que requería que se formalizaran ciertos procesos y procedimientos; que el proyecto tuviera una capacidad institucional permanente; y que había que reforzar ciertas áreas de trabajo
1 15 8 27 47 34 3 17 0 5 10 15 20 25 30 35 40 45 50
IED CODEMA Fernando Soto Aparicio INEM Franciso de Paula Santander Distrital Kennedy Sede Antonia Santos
OEA San Rafael Los Periodistas Gabriel Betancourth
Mejia
45 Por ende, durante el año 2016 el proyecto tuvo una auditoria interna con el ánimo de reestructurar los procesos y definir las metas e indicadores que se trazarían en el cuatrienio de la nueva administración. Por otra parte, en lo que respecta a este mismo año, también hay que mencionar que las acciones pedagógicas estaban soportadas por un documento creado por el equipo pedagógico de ese entonces, en el que quedaba claro que el ideal del proyecto era la educación para la ciudadanía, y la bicicleta era una herramienta pedagógica. Asimismo, en el cierre de este año, el equipo pedagógico realizó un balance de la gestión en todas las localidades en términos de graduados, casos para destacar, retos para el próximo año, cantidad de ciclo- expediciones realizadas, número de club siklas conformados, etc. con el ánimo de presentar un estado de la gestión realizada sobre el cual pudiera elaborarse una mejor proyección para el año 2017.
Ahora bien, desde el principio Al Colegio en Bici se pensó como un proyecto de ciudad,
es decir, un proyecto en el que las metas no fueran ligadas solamente a una institución, sino que se pudieran trazar metas de ciudad. Por ejemplo—indica Edwin Rodriguez—los viajes. O sea, la cantidad de viajes que se realizan en bicicleta en el proyecto, y la contribución de estos viajes en los totales de la ciudad. O dicho en las palabras de Rodríguez:
Consideramos un proyecto de ciudad cuando una iniciativa no solamente depende de un gobierno. Aunque el proyecto nace en la administración anterior pues ya lleva dos administraciones…Y el proyecto sin ningún problema va a trascender a una tercera administración. Entonces lo que ha generado esta iniciativa que en principio se concebía como una iniciativa de un sector—que era el de educación—es que efectivamente no es de un sector, es de varios sectores; específicamente tienen responsabilidades el de movilidad y el de educación. Y que a su vez no es un proyecto cualquiera porque tiene objetivos muy precisos de acceso y permanencia de los estudiantes al colegio; pero por otro lado también contribuye a temas de sostenibilidad en la ciudad, y eso es bien importante porque el proyecto ha sido reconocido—en el 2018—como una de las mejores prácticas sostenibles de la ciudad por parte de la secretaria de medio ambiente. Y eso empieza a decirnos que este proyecto tiene otros beneficios distintos única y exclusivamente a los de garantizar el acceso y la permanencia de los chicos al sistema escolar (…) También llamamos proyecto
46 de ciudad porque a partir de este proyecto, hoy la ciudad también y este sector
específicamente (el de educación), estamos ya en diseños del primer colegio en Latinoamérica de la bici…El proyecto también ha ayudado, y varios elementos de la línea pedagógica del proyecto van a ayudar al colegio que está en diseños, a que se consolide como algo icono de la ciudad
De lo dicho, además se puede añadir que ACB es un proyecto de ciudad porque desde este se contribuye a fortalecer el tema de la movilidad sostenible en Bogotá; un ejemplo es el que nombra Rodríguez en su relato, pues en el marco de la creación del colegio de la bicicleta, la referencia a ACB es obligada; e incluso, cualquier experiencia que verse sobre movilidad, infancia y participación, debería tener como sustento previo la experiencia de ACB al ser este—como lo definió Rodríguez—“un proyecto innovador, seguro y que contribuye a la sostenibilidad de la ciudad”; o como lo define Rodríguez Vargas “una estrategia pedagógica que forma a los niños y niñas en ciudadanos integrales, en el sentido de ser buenos ciudadanos, que puedan amar la bicicleta, amar su medio ambiente, amar su ciudad, amarse a sí mismos, a su cuerpo y amar a los demás”
En este orden de ideas, antes de pasar con la presentación del balance del año 2017, es válido resaltar lo dicho por Edwin Rodríguez en la entrevista: “En el 2016 se formaliza la articulación con la Secretaría de Movilidad. A partir de esa formalización de competencias es que comenzamos a institucionalizar el proyecto”. Es decir, ya se había dicho que los guías escolares estaban contratados directamente por la Secretaría de Educación en los años 2015 y 2016; pero con el ánimo de institucionalizar el proyecto y que cada entidad ejerciera en su área de competencia, la Dirección de Bienestar Estudiantil de la SED Bogotá, en el año 2016 formalizó un acuerdo con la Secretaría de Movilidad para que esta entidad se encargara de diseñar las rutas de confianza y de contratar directamente a los guías de movilidad escolar. Aquí es válido resaltar que dicha gestión se venía adelantando desde años anteriores, pero fue en el 2016 que se formalizó, y en el 2017 que empezó a ejecutarse como tal el convenio interinstitucional.
Asimismo, en el año 2017 la propuesta pedagógica toma un poco más de fuerza con la creación de una malla curricular diseñada por módulos teórico-prácticos, pensada en términos de
47 curriculares: una pensada para los estudiantes que querían participar en ACB tal como se estaba ejecutando (con los elementos de dotación, con el acompañamiento del guía escolar, etc); y otra fundamentada en la experiencia de ACB, pero que se denominó “Al Colegio en Mi Bici”, es decir, era una malla curricular pensada para estudiantes que ya usaban la bicicleta como medio de transporte diario en la ciudad.
Luego, con un soporte pedagógico más claro, y con las metas e indicadores definidos para el cuatrienio de la Bogotá Mejor Para Todos, en el año 2017 se observan los siguientes resultados:
Gráfica 3 Colegios y estudiantes beneficiados por Al Colegio en Bici 2017.
En la Gráfica 3 es claro que hay un aumento sustancial con respecto a los años anteriores de ejecución de la propuesta pedagógica de Al Colegio en Bici, pues en este año en Kennedy se atendieron trece colegios y se capacitaron 767 estudiantes; lo anterior, gracias a dos factores fundamentalmente, el primero, fue la voluntad de los rectores de las instituciones para dar cabida al proyecto; y el segundo, fue la reestructuración gestada desde el año 2016 con el ánimo de poder utilizar toda la capacidad operativa y material con la que contaba Al Colegio en Bici.
Ahora bien, pese a que en los años 2015 y 2016 se realizaron actividades club siklas y ciclo-expediciones en el marco de los talleres de la bicicleta colectiva, solamente se cuenta con esta información específica desde el año 2017. Aquí es válido resaltar que para cada ciclo- expedición de taller, y para cualquier actividad de Club Siklas se diseña una ficha de planeación (ver anexo formato ficha de planeación), y también una ficha de evaluación (ver anexo formato
72 46 93 35 39 15 82 93 55 107 78 40 12 0 20 40 60 80 100 120
48 ficha de planeación), que soportan lo realizado en cada institución. A continuación, se muestra la gráfica de actividades realizadas en el año 2017 en la localidad de Kennedy:
Gráfica 4 Actividades realizadas en los colegios beneficiados 2017.
En la Gráfica 4 es notorio que algunos colegios tuvieron más actividades que otros y esto tiene una razón especifica. En lo que respecta a la cantidad de ciclo-expediciones de taller, los colegios que tuvieron más actividades de este tipo fueron priorizados porque allí no había muchos