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5 PRESENTATION AND DISCUSSION OF FINDINGS

5.6 Case 2: Mpumalanga CSI Project Manager

5.6.1 RESEARCH OBJECTIVE NO 4: TO EXPLORE AVAILABLE PROGRAMS

Llegado a este punto del libro ya sabrás si puedes considerarte persona altamente sensible o no. Si te sientes identificado con la mayoría de las características descritas, si has podido verte reflejado en las cuatro características base, los cuatro pilares del rasgo de la alta sensibilidad, puedes darte por aludido y seguir con el trabajo del autodescubrimiento o del autoconocimiento.

La alta sensibilidad es el telón de fondo de tu ser, es como el color base que da un toque especial a todas las facetas que compartimos con las demás personas, tanto si son PAS como si no lo son. La alta sensibilidad solo la compartimos con las PAS, pero otras peculiaridades las compartimos con los demás.

Me gustaría comentar un rumor que he oído, según el cual las PAS son introvertidas y tímidas. Ya hice una breve mención de la introversión, la extroversión y la timidez en el apartado «Sentirse mal cuando hay mucho ajetreo alrededor de uno», pero me gustaría añadir un poco más.

No hace falta ser altamente sensible para ser introvertido, de la misma manera que no hace falta ser PAS para ser extrovertido. Lo último probablemente es más evidente que lo primero, y a lo mejor te asombras cuando te digo que un 30 por ciento de las PAS tiene un carácter extrovertido. Esto quiere decir que la introversión y la extroversión no forman parte de las características básicas del rasgo que estamos investigando. Es importante hacer hincapié en este hecho, ya que, en la medida en que vayan apareciendo más publicaciones sobre la alta sensibilidad, iremos viendo más y más información incompleta, incluso errónea y equivocada. Así, nos encontraremos con la afirmación de que las PAS son personas tranquilas e introvertidas. Lo correcto sería decir: la mayoría de las personas altamente sensibles tienen un carácter introvertido, mientras tres de cada diez, es decir, un 30 por ciento, son extrovertidas.

Podría parecer lógico que ser sensible pueda aislarte del mundo para protegerte de él, lo cual sería la explicación perfecta para la introversión. Pero resulta que la alta sensibilidad y la introversión no son lo mismo. Además, como ya dije, ni siquiera hace falta ser PAS para tener una personalidad introvertida.

Elaine Aron explica cómo, en el inicio de su búsqueda del rasgo tal como ahora lo conocemos, se preguntó si «aquello que estaba investigando» no era simplemente la introversión, esa faceta de la personalidad que en su día fue descubierta por Carl Jung. No tardó mucho en darse cuenta de que no, la alta sensibilidad y la introversión no eran lo mismo, ya que las características que ella iba desvelando apuntaban en otra dirección, hacia algo más complejo. Al final llegó a la conclusión de que el rasgo que ella había descubierto se basaba en un sistema neurosensorial muy reactivo, que se puede tener tanto si se es introvertido como si se es extrovertido. Siendo PAS, introvertido o extrovertido, la enorme cantidad de información que vas recibiendo llegará a sobreestimularte o agobiarte de la misma manera, con la única posible diferencia de que la persona extrovertida se saturará antes, ya que su tendencia, en comparación con la PAS introvertida, es meterse en situaciones con mucha gente y jaleo, que es lo que le gusta.

María, por ejemplo, dice: «Yo soy una PAS extrovertida. Me gusta relacionarme con la gente, pero es verdad que enseguida me saturo y tengo que buscar un escape y evadirme». Si oyes hablar de una PAS a quien le gusta la discoteca, es muy probable que sea de la variante extrovertida. Si una PAS ha crecido en una familia numerosa, o en el centro de una gran ciudad con mucho ruido y tráfico, es probable que no le molesten los grandes grupos de personas ni los centros comerciales y que aguante un buen rato con mucho ajetreo, hasta que la capacidad de acoger y manejar información llegue al tope que tenemos los altamente sensibles. Entonces tendrá que desconectar y aislarse para «digerir y almacenar» el gran flujo de estímulos recibidos.

También solemos confundir la alta sensibilidad con la timidez. Más de una vez he leído que «las PAS son tímidas y les cuesta relacionarse». Igual de acertado sería decir, y no suelo leerlo, que «las PAS son abiertas y espontáneas y les encanta relacionarse». No es el hecho de ser altamente sensible, de tener el sistema neurosensorial sensible, lo que nos hace

«tímidos» o «abiertos y espontáneos». Una persona, PAS o no, puede ser tímida o espontánea; es otra faceta del carácter que para nada es inherente al rasgo del que estamos hablando. Eso sí: la gran mayoría de las PAS se siente insegura y tiende a tener una baja autoestima, lo que hace que posiblemente le cueste empezar una conversación con alguien que no conozca. Pero también puede pasar que un entorno nuevo con mucha gente nueva le produzca tanta estimulación sensorial que se sobreactive o se bloquee. De la misma manera, como ya he dicho, existen PAS extrovertidas a quienes les encanta relacionarse y conocer a gente nueva; aunque para ellos también llegará el momento en que no puedan absorber más información y decidan retirarse.

Como conclusión, podemos decir lo siguiente: afirmar que una de las características fundamentales de las PAS es su introversión es errónea. Sabemos que existen PAS más bien introvertidas, pero también, aunque en menor medida, existen PAS extrovertidas. Ambos grupos llegan a sobreestimularse por un exceso de estímulos sensoriales, los primeros pueden tardar más, los segundos casi siempre tardan menos. Los primeros tenderán a buscar entornos más bien tranquilos con relativamente poca información sensorial, mientras que la tendencia de los segundos es justo la contraria, la de buscar bullicio, llegando a saturarse de la misma manera y por lo general en menos tiempo.

Ser altamente sensible no es ser introvertido o extrovertido. Una persona, sea PAS o no, puede ser introvertida o extrovertida, porque estamos hablando de dos cosas distintas, de la misma manera que hay personas, PAS o no, a las que les cuesta entrar en acción y otras que tienen una personalidad muy activa. La confusión es comprensible, pero es importante saber distinguir para poder llegar a un diagnóstico correcto. Y si digo esto, pienso en un comentario de Alfonso, quien, cuando le hablé de las PAS extrovertidas, me dijo: «Por primera vez en mi vida, me he visto en ese retrato y sin que me sintiera un bicho raro o un ser inferior. Llevo más de media vida preguntándome por qué soy como soy, buscando sin encontrar, y hoy por fin me doy cuenta que no soy un perro verde».

La alta sensibilidad y los llamados trastornos de la