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Selecting and Testing a Modification

Por una parte, la Vulnerabilidad Física corresponde a la localización de asentamientos humanos en zonas de riesgo y a las deficiencias de sus estructuras físicas para absorber los impactos negativos. Por otro lado, la Vulnerabilidad Técnica se relaciona con las limitaciones para el dominio de técnicas constructivas, orientadas al control y manejo adecuado del riesgo mediante tecnologías implantadas.

Según los datos recopilados en la investigación de campo, mediante consultas a archivo histórico municipal, revisión de fuentes periodísticas, búsquedas en archivo del concejo deliberante, análisis de estudios técnicos en infraestructura y realización de entrevistas, se hallaron varios atributos del espacio que contribuyeron a la construcción de las condiciones de vulnerabilidad física, del Barrio Pietrobelli, principalmente por localización y exposición a los procesos de peligrosidad ya descritos. Sin embargo, además algunas de las acciones y obras que se realizaron para disminuir la vulnerabilidad física por exposición, han tenido el efecto contrario, incrementando dicha condición, lo cual admite una lectura en términos de una componente de vulnerabilidad técnica que también debe ser considerada. Los atributos naturales y las transformaciones sociales más destacados como evidencia clave de las dimensiones de vulnerabilidad física y técnica del espacio son:

a) Asentamientos en el faldeo parte alta

b) Asfaltado (hormigonado) de calles y pasajes en condiciones de inestabilidad c) Obras públicas realizadas sin tener en cuenta drenaje y evacuación de aguas d) Obras públicas inconclusas. (También vinculado a vulnerabilidad económica) e) Deficiencia en el drenaje pluvial y Saturación de cloacas y drenajes

f) Corte y relleno de pendiente, para lote y Presión en el faldeo sobre material poco consolidado

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h) Derrumbe de viviendas y pérdidas materiales

a) Asentamientos en el faldeo parte alta

El Barrio Pietrobelli, se encuentra sobre el faldeo en la parte alta del Cerro Chenque, trepando hacia la cabecera. El Cerro mismo presenta características naturales tanto del suelo como de procesos, que generar riesgo para todos estos habitantes del sector, que se han instalado por años en el lugar. Históricamente ha sido considerado una zona de riesgo para las personas debido a los modos de ocupación y las condiciones de la peligrosidad de sitio descriptas anteriormente. Se sintetizan a continuación algunas de las expresiones vertidas por los entrevistados, que dan cuentan del riesgo construido a partir de la localización de asentamientos en el cerro, directamente expuestos a las fuentes de peligrosidad de sitio anteriormente analizadas.

Cuando surgieron los primeros asentamientos, es como que había una ciudad formal, y después en lo que quedaba cada uno iba haciendo lo que quería, la ciudad se extendía, era su crecimiento... si querías ir más allá de lo posible, queda a tu cuenta y riesgo. […] estaba la condición natural del cerro, y si te animabas a conquistarlo […] la ausencia de planificación, te daba esa posibilidad de decir, ahí el costo es que te puedas arraigar, no te lleve la casa y no te cueste la vida, no hay otro problema. […] al urbanizar y trepar con las viviendas, hacia zonas de un equilibrio límite, lo que hacemos escalonando y desmontando, es reactivar una potencial inestabilidad, porque el material no estaba así.” (Néstor Hirtz, Geólogo de la Universidad Nacional de la Patagonia),”Vivir en el cerro es muy difícil, en tiempos de invierno es lo peor que hay. Me quebré la columna, porque me caí en el barro. Me cansé de vivir en el cerro, es mucho sacrificio, es muy difícil” (Yolanda Sala, vecina),

“vivo desde el año 1960. […] esto lo hicieron todo los vecinos, porque antes no había nada. […] por caminitos, senderos a pie […] Primero cuando empezamos era muy difícil la vida. Después fue mejorando […] tenemos todo, solo falta que nos asfalten la calle”

(María Rosalía Barrientos Muñoz, vecina), “Sabemos que nosotros vivimos arriba de los cerros, vos miras y esto todo arriba sobre el cerro, subidas, en todos lados también hay movimiento, y eso lo notas como se van rompiendo las calles, las viviendas también […] bueno después vemos gente metida en determinados lugares, y desde el municipio se ha

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pedido ha intervenido en el desalojo […] nosotros tenemos muchas partes, la gente se ha ido y metido ahí. Se ha metido arriba de los cerros. Entonces es muy difícil el acceso también, porque después tiene que ir el estado, otra vez hay que hacer apertura de calles, llevar los servicios…hay lugares de esta ciudad que no podes hacer mensura y habilitar […] no se puede es inaccesible, entonces son cosas que suceden, que hace la ciudadanía y se consolidan con el tiempo. ¿Me decís es un riesgo? Sí, estas son las consecuencias que tenemos con una ciudad que a veces desborda en determinados momentos” (Máximo Naumann, Secretario de Gobierno actual 2016):

En síntesis, aparece evidencia de fuente de vulnerabilidad física por localización que tiene componentes propios del paisaje natural pero también ha sido socialmente construida a partir del modo en que la población se fue asentando en las partes altas del cerro y por lo tanto exponiéndose a la peligrosidad del sitio. Ello determina un escenario complejo con una vulnerabilidad física que evidencia su existencia, histórica, real y actual, vigente, aún pese a los eventos de desastre ocurridos en el sector. Cabe decir, entonces que la zona alta del Barrio Pietrobelli presenta evidencias de vulnerabilidad física debido a la localización de asentamientos precarios, e inestables enfrentados a procesos de peligrosidad naturales e inducidos socialmente, los que se manifestaron durante la lluvia y alud del 17 de febrero de 2010.

b) Asfaltado (hormigonado) de calles y pasajes en condiciones de inestabilidad

Estas obras públicas, han sido solicitadas por los vecinos, y proyectadas y aprobadas por la gestión pública. Se puede visualizar una cierta mejoría del riesgo en cuanto al efecto nocivo de la lluvia, escurrimiento y drenaje y flujos de barro. Se destaca que es sólo un sector del área de estudio, la que se encuentra hormigonada y por lo tanto donde se puede visualizar la mejoría mencionada. Se resumen algunos dichos de los entrevistados que evidencian lo mencionado, pero también algunos los problemas asociados con estas obras.

Asfaltar sin una planificación previa, es contraproducente, te permite acceder al problema sin dificultad. […] pero el asfalto no resuelve nada de los problemas subyacentes de inestabilidad que hay, solo te va a permitir ver que se mueve (reptaje), porque es una

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carpeta lineal y horizontal, y se va deformando porque va acompañando el terreno. Lo lógico es generar obras de estabilización y drenajes previas, para que esa carpeta asfáltica este sobre terreno estable” (Néstor Hirtz, Geólogo de la Universidad Nacional de la

Patagonia). “En esa zona se hizo mucho asfalto, ahora la zona alta tiene asfalto, y antes con el tema de la lluvia y con el barro no se podía ingresar, tenías cuadras y cuadras todo en subida ni con vehículo ni caminando era un desastre, y cuando llovía se venía toda la tierra y piedra para abajo y llegaba hasta el centro, entonces se hizo mucho trabajo de asfalto pensando en eso” (Máximo Naumann, Secretario de Gobierno actual 2016), “Bueno como el agua bajo por Alvear y por Alem, conseguimos que por el triángulo, como le decimos nosotros, se asfalte. […] el asfaltado tramo Alem y Alvear que son 150 metros de hormigonado. Continuación de este tramo estuvieron arreglando cañerías de agua sacando mangueras y poniendo otros caños y de cloaca, faltaba que empiecen a pasar las máquinas […] casi todas las calles están asfaltadas, el pasaje Virgen del Carmen, ex cancha de Huracán; Chaco arriba, Calle Formosa entre Alsina y Saavedra, después Alvear y Alem; continuación de Alvear y Alem 150 metros, y después tienen que empezar con el paredón grande de Formosa y termina en Saavedra va a ser asfaltado” (Juan Carlos

Tellez, presidente Unión vecinal Barrio Pietrobelli), “Bien ahora está mejor, asfaltado, antes puro barro era […] Se hacían zanjones y para subir era difícil. Ahora no es así” (Francisco, vecino), “Lo único que considero es la obra de asfalto, que parece ayuda a

canalizar mejor el agua” (Martín Salinas, vecino), ”Si bien están asfaltando, deberían

hacer esta parte también […] porque la municipalidad ya estuvo y están enterados” (José Alvarado, vecino).

Si bien se han realizado varias obras de hormigonado de calzadas, y esto deja satisfechos o con sensación de seguridad a algunos vecinos, según el testimonio del Geólogo Hirtz, podemos decir que es delicado y complejo evaluar el efecto positivo de las obras en la reducción del riesgo. Es decir, si tienen ventajas y desventajas, sobre todo cuando no se tiene certeza sobre la planificación y ejecución correcta de obra, lo que solo se sabrá con el tiempo al estudiar la evolución del sector. Por un lado, es claro que benefician en el escurrimiento del agua, y en la menor generación de barro en la calzada. Por otro lado, varias viviendas han quedado debajo del nivel de calzada generándose

41 depresiones de inundación; también se agrega que los drenajes o bocas de tormenta no se visualizan y las que hay no son bastas por el caudal de agua que escurre desde la zona alta; las pendientes del terreno potencian la velocidad de escorrentía del agua tronándose peligroso el transitar, tanto a pie como en vehículos. En síntesis, parecería que la vulnerabilidad física por sectores se habría incrementado, directamente vinculada con una componente de vulnerabilidad técnica al momento de concretar las obras.

c) Obras públicas realizadas sin tener en cuenta drenaje y evacuación de aguas

Se han realizado algunas obras, y luego de ciertos eventos y a lo largo del tiempo de estar expuestos a los procesos naturales del faldeo, con resultados no del todo positivos. Muchas veces la obra pública que contiene varios pasos para su ejecución, sufre de desconexión de información entre los aportes de los expertos y los tomadores de decisión. Si bien se encuentran todos los estudios técnicos disponibles, se visualizan en hechos concretos las disociaciones entre lo que dice el geólogo, recomienda el ingeniero, y hace la constructora (la mano de obra), quizá la falla sea en la supervisión y control de obra. La opinión técnica así lo documenta:

“La combinación sería en cuanto a geomorfología, tener en cuenta las pendientes, la incorporación de aguas, y la geología, en términos de materiales, […] predominantemente arcilloso. […] las cabeceras están más extendidas en forma de abanico hacia arriba, y se van concentrando en una bajada, que generalmente terminan así en las urbanizaciones, en las calles que son incorporables a la pendiente, porque baja el escurrimiento, y ahí justamente se hace aluvionamiento […] Y la actividad del drenaje, el escurrimiento y la saturación, hace que este material de relleno poco consolidado, también sea susceptible de moverse e incorporarse a un eventual flujo, es material casi suelto. […] pero también por escurrimiento a través de las cárcavas, que son hendiduras que tenemos en el terreno, donde todo el material suelto que tenemos por acción antrópica, todo aquello que hemos cortado dejado suelto en relleno, sin una planificación, sin un drenaje, sea objeto captado por un aluvión, captado por el flujo y sea arrastrado aguas abajo, al igual que los fragmentos sólidos”. (Néstor Hirtz, Geólogo de la Universidad Nacional de la Patagonia).

42 Todos estos aspectos técnicos y sugerencias se encuentran escritas en los estudios, pero no se aplican en el diseño de la infraestructura luego construida. Lo mencionado demuestra el aporte de las obras a la condición de vulnerabilidad física por exposición del barrio, pero a la vez construye una condición de vulnerabilidad técnica relacionada a la falta de planificación de las obras, ajustadas y diseñadas con base a los estudios técnicos sobre el comportamiento geomorfológico del cerro.

d) Obras públicas inconclusas

A partir del evento del alud de febrero 2010, surge la necesidad de realizar distintas obras en Barrio Pietrobelli, entre ellas el asfalto de algunas calles de la zona alta mencionadas en el punto anterior, y algunos muros de contención entre otros. Muchas de los entrevistados refieren a reclamos históricos hechos por los vecinos, luego del relevamiento de los datos, en entrevistas y archivo, algunas obras no fueron concretadas aún. Se resumen algunas evidencias obtenidas de las entrevistas:

Ahí lo que sucedió es que hubo un gran desplazamiento de barro de toda esa zona. Lo que se trato es de mejorar algún muro de contención, pero igual tratar de ver cuáles fueron las zonas críticas, porque no podemos hacer muros de contención en todos lados. El desplazamiento de barro de todas las zonas altas era esperable, pero no con esa violencia, por la cantidad de agua que cayó” (Dr. Javier Echelini, Secretario de Gobierno en 2010), “Los problemas eran las obras públicas, por ejemplo en algunos barrios se había hecho el pavimento y cordones cuneta, pero no se habían tenido en cuenta a la altura que quedaba la casa al cordón cuneta. No se tuvo en cuenta quizás en Pietrobelli, Newbery, Las Flores y la Floresta, son casas que están sobre el cerro, y son casas que no tienen murallones. Cuando el estado intenta reubicar a esas familias, hablamos de familias que están hace muchísimos tiempo que viven en esa zona, es muy difícil de erradicar por la historia generacional instalada en la zona. No hay forma de sacarlos” (Alicia Dubreuil, subsecretaria de presupuesto participativo, que participo en la contingencia 2010), “Sobre

el cerro no se ha avanzado más lamentablemente por que no está mensurado. Recién ahora esta mensurado. […] Ahora ya salió la licitación y la gano Freile la constructora, para un muro de contención en Formosa al 1700. Pero previo a eso hay que arreglar, todos los

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caños de agua y de cloaca. […] Nosotros acá en el barrio no, llega a venir otra lluvia grande, y ahora hay dos calles nuevas para desviar un poco el agua y el barro, pero a la gente de arriba le va a volver a pasar, vamos a tener los mismos problemas. No se han hecho buenas escaleras, ni muros, no se ha hecho nada en el cerro tampoco” (Presidente de la Unión Vecinal).

Varias de las obras que se planificaron no se han concretado por diferentes motivos, la inversión pública, el cambio de gestión en 2015, el factor climatológico, y la demora en las licitaciones, por cambio de gobierno y actualización de precios. Cabe destacar en ese sentido la última frase del Presidente de la Unión vecinal, que alega que al no concluir ciertas obras de primera necesidad, la zona alta estaría vulnerable ante ciertos eventos de futuras lluvias. Por lo tanto, se considera que el lento avance de las obras, independiente de la causa, mantiene en el barrio una condición de vulnerabilidad física por localización frente al peligro de alud.

e) Deficiencia en el drenaje pluvial y saturación de cloacas y drenajes

La red de drenaje parece presentar problemas que no tienen solución a la fecha e impactan negativamente, incrementando la vulnerabilidad de las casas y demás infraestructura expuesta a la remoción en masa. Las evidencias extractadas de las entrevistas son:

“Si tienen buenos drenajes, pero lo que sucede es que los caños son chicos, hay que cambiarlos, como no se pensaban para tanta gente. Cuando se desbordan se desbordan en la calle, vienen de los pasajes y se desborda en la esquina.” (Presidente de la Unión Vecinal), “Tenemos el mismo tiempo otra vez, mi vecina tiene el mismo problema igual se

le empoza toda el agua, está sumergida en el barro. Y a veces tiene que embocar por las casas que tiene al lado para que no se le acumule tanto el agua se le da con una barreta para que drene” (Alba Vera, Vecina), ”si se inunda todo las calles un río, no se pueden ni cruzar. El agua baja con mucha fuerza, por más que esta pavimentado y todo. Ya llega un punto que no se puede cruzar” (Vecina Marta acompañante adultos mayores), En esa esquina donde yo vivo desemboca a un pasaje, y ahí desemboca toda el agua del pasaje de arriba para mi casa. Siempre tenemos problema con los vecinos, se mete toda el agua a mi

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casa y a la de la otra vecina. Se me inunda todo el patio atrás, toda la casa, en medio de agua. […] no hay salida del agua. Yo creo que lo que le hace falta al barrio, son pluviales, que tenga por donde escurrir el agua, pero es un tema de la municipalidad” (José Alvarado, vecino), La problemática, las medidas inmediatas fueron eficientes, al punto que si uno las mide con el evento posterior, la otra gran lluvia que tuvimos, aunque no fue de las mismas características, también fue importante, todos los desagües de agua de pluviales, funcionaron y operaron bien, las 1008 se inundó pero fue mucho menor. Y no fue porque los evacuadores no hubieran funcionado, sino que nos toca la lluvia justo con una pleamar. Entonces el evacuador no operaba bien, porque todos los evacuadores nuestros van hacia el mar, y si tengo una pleamar no evacúa de la misma manera, y de hecho a las tres de la tarde, el nivel de inundación en la segunda lluvia había bajado. No había impactado.” (Dr. Javier Echelini, Secretario de Gobierno en 2010).

La deficiencia en el drenaje tanto superficial como de aguas servidas, es un reclamo de los vecinos, en varios puntos críticos de la zona de estudio, y hasta la fecha sin solución. Para el caso de cloacas, desde los responsables de la función pública de 2010, se afirma tener en condiciones la evacuación de aguas, salvo algunos desperfectos, eventuales, de las coincidencias de pleamares, que no permitieron el rendimiento eficiente esperado. Por otro lado se lo puede vincular luego con vulnerabilidad institucional. Esto se considera una fuente de vulnerabilidad técnica, en parte vinculada con la vulnerabilidad institucional que será analizada posteriormente.

f) Corte y relleno de pendiente, para loteo y presión en el faldeo sobre material poco consolidado

Estos factores se evidencian en el Barrio Pietrobelli como una práctica común y su impacto negativo se resumen en el siguiente extracto de la entrevista realizada al Geólogo Néstor Hirtz…“Los procesos de remoción en masa son el resultado de factores

internos o intrínsecos, que están en el faldeo, y externos o extrínsecos, que serían aquellos que causa la naturaleza, la dinámica del clima o el propio hombre. Entonces, al hacer desmonte, que esa es lo propio de ganar espacio en esos lugares, uno va haciendo la explanada para el lote, y el espacio para la calle, entonces esos lugares nivelados llevan un costo, y uno debe hacer un aterrazamiento y generar un resalto. Es muy perjudicial

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para la estabilidad del material. A partir de ese resalto se estimula la erosión… Hacer un corte relleno inestabiliza, tanto para la caída de bloques, material más consolidado más firme, o detritos que serían fragmentos pequeños de la roca arcillita. Pero también al escurrimiento a través de las cárcavas, que son esas hendiduras que tenemos en el terreno, donde todo este material suelto que tenemos por acción antrópica, todo aquello que hemos cortado dejado suelto en relleno, sin una planificación, sin un drenaje, sea objeto que sea captado por un aluvión, captado por el flujo y sea arrastrado aguas abajo, al igual que los fragmentos sólidos”.

Claramente, las transformaciones del sustrato soportante de la urbanización promovidas por el crecimiento de los asentamientos en el barrio potencian los fenómenos de peligrosidad de remoción en masa, y en consecuencia las condiciones de vulnerabilidad física por exposición.

g) Inundación por flujos de barro

La situación de inundaciones por flujos de barro (Aludes) relatadas en las

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