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Sin lugar a dudas, el jeroglífico del antiguo Egipto es el modelo clásico de las escrituras que se derivan directamente de símbolos o figuras, que son prácticamente pictográficos.

1.1.6.1. Tablilla de Kish

El análisis de la escritura cuneiforme puede remontarse a la tablilla de Kish de hace más de 3.200 años, que probablemente servía de una tablilla de contabilidad de

75 http://www.proel.org/index.php?pagina=alfabetos/jerogli

76 Justamente se indica la denominación “demótico” que, etimológicamente con la raíz “demo-”,

piedra caliza elaborada por los sacerdotes llamados sangga, especializados en la registración financiera debido al aumento de ingresos en los templos en aquel entonces. Ellos, liberados del grupo sacerdotal, eran verdaderamente trabajadores intelectuales (Li & Yang, 2002).

Pese a la superficie plana de las tablillas del periodo Uruk, así como la de Kish, había algunos puntos cóncavos más profundos que otras figuras inscritas en la tablilla, que representaban a su vez los números de los objetos en sus alrededores. La tablilla de Kish era seguida por muchas otras tablillas semejantes de arcilla, cuya escritura era inscrita con huesos, maderas o marfiles, con una variedad de no menos de 1.500 signos distintos. El llamado texto de Uruk, que comprendía sin duda alguna la tablilla de Kish y que hasta hoy ha llegado a tener más de 4.000 piezas, llevó a la hipótesis del origen de la escritura cuneiforme, afectada posiblemente por tres sistemas de signos: 1) el sello que llevaban las clases de alto estatus tales como mercaderes y artesanos quienes firmaban sus propiedades con signos particulares; 2) el sistema contable que se utilizaba en templos santos y mercados, que era bastante desarrollado durante esa época; 3) el sistema pictográfico que fue descubierto durante el periodo de Uruk a mediados del año 4.000 a. C., que describía una celebración ritual de un sacrificio, considerado como la escritura pictográfica más temprana, mucho antes del jeroglífico egipcio. Este último indica que la escritura cuneiforme proviene de la pictográfica, desatando así un tema discutible77.

La evolución de la escritura cuneiforme parece menos cuestionable. Ha venido perdiendo, a lo largo de la historia, sus caracteres pictográficos sustituyéndolos por ideográficos, donde se estaba completando el sistema fonético. Más aún, influyó a los fenicios quienes inventaron el primer silabario de la humanidad.

1.1.6.2. Teoría de Besserat

Si solamente nos hubiera llegado la evidencia arqueológica de que el sistema pictográfico de los sumerios había alcanzado su madurez antes de la popularización de las tablillas, la teoría de Gelb no habría sido tocada ni discutida por su compatriota. De acuerdo con Besserat, quien para criticar la base teórica de Gelb escogió la zona asiria como centro de su investigación78 (He, 2003), alrededor del siglo IV a. C., los oficiales

77 El descubrimiento posterior de Besserat ha demostrado que mucho antes de este periodo ya

existían las tablillas.

78 Una investigación ardua pero fructífera en que ella visitaba cada museo y leía cada reporte

sumerios ya inventaron un sistema de registración para números e idiomas en la superficie de barro o arcilla y mucho más antes, acerca de 8.000 a. C., al inicio de la época neolítica, empezaron a usarse las tablillas para contar, sin embargo, estas tenían varias formas, no tan refinadas, y eran tablillas simples.

La razón principal de la invención de las tablillas, según Besserat, se relacionaba estrechamente con la necesidad de un sistema para contar durante el periodo agrícola de la sociedad humana. Los primeros signos inscritos en tablilla fueron sacados de Tepe Asiab y Ganj-i-Dareh, dos ruinas de Zagros de Irak. Los habitantes de esas regiones, hacia 8.500 a. C., probablemente estaban probando la cultivación agrícola, utilizando barros multiformes con signos, pero resumidos en cuatro tipos: los esféricos, los discos, los cilíndricos y los cónicos, que junto con otras formas poseían 20 signos en total. Así es como eran las primeras tablillas que surgieron destinadas a cambiar nuestro conocimiento sobre el origen de la escritura. Los argumentos de Besserat iban más allá, mostrando cierto estancamiento de las tablillas posteriores, casi 5.000 años sin avance notable. Pero más tarde, este sistema experimentó una mutación drástica, paralela con la transformación social del barbarismo a la civilización, evidencia de que el sistema de barro siempre se vinculaba con la evolución social. En el siglo IV a. C., tuvieron lugar dos cambios aparentes: 1) salieron muchos otros signos; 2) aparecieron otras formas de arcilla (He, 2003). No obstante, esta etapa significativa del sistema de contabilidad trajo consigo una consecuencia: el sistema necesitaba mejorarse, de la cual se necesitaba una urgente solución al respecto aunque pudiera ser negativa: la utilización de las bolas de arcilla.

La aparición de las bolas de arcilla, según Besserat, hizo más factible la sustitución de sellos y legalizó la comercialización. Pero la conservación de los sellados requería que las bolas estuvieran enteras, no rotas, lo cual conducía a otro problema de no poder saber qué había dentro, de modo que además de los sellos legalizadores, se necesitaba marcar en la superficie de las bolas figuras de las monedas que se meterían luego en el interior79. El hecho de que los objetos (en este caso, monedas) hayan sido sustituidos por figuras planas (relativamente) se entiende como un eslabón importante entre la registración antigua y la escritura. Poco a poco, las bolas fueron desplazándose por tablillas. Entonces las inscripciones en bolas dejaron lugar a las en las tablillas y por fin, la escritura empezó a inscribirse en tablillas cuya superficie era borrable. La investigadora francesa indicó que entre los ideogramas y los signos del sustituto plano

de 15 países, 116 ruinas arqueológicas y miles de cuentas de barro, tomando fotos y publicando más de 100 artículos.

79 Más información sobre las bolas de arcilla:

de arcilla existían más de 33 pares idénticos y la cifra podía superar el doble con respecto a los pares potencialmente idénticos. Su hipótesis, aunque había sido criticada, resultó brillante. 拱玉书 Gǒng Yùshū, Gong Yushu (He, 2003), otro seguidor de esta hipótesis, comentó que efectivamente, no todas las escrituras habían sido derivadas de las cuentas de barro. La escritura simple de Uruk podía llegar a tener más o menos 1.200 caracteres, de los cuales solo se conocían 100 que se habían transformado de las cuentas de arcilla: un porcentaje menos que el 10%. De este modo, los opositores se aprovechaban frecuentemente de ello. Consideramos, pues, cuando los seres primitivos estaban imprimiendo las monedas en unas tablillas, posiblemente se les cruzó en el cerebro una chispa creativa de un tipo de signo registrador, que posteriormente se convertiría en la escritura. A partir de aquí, ellos empezaron a crear más caracteres. Por una parte, los crearon a través de las monedas de tablillas y por otra, a través de otros objetos. Así, sería natural pensar que entre 500 formas de las cuentas, ellos escogieron una cantidad determinada para la invención de los caracteres, porque era imposible evitar una repetición o confusión durante el proceso de la abstracción.