5.2 Software pattern selection
5.2.1 Software patterns
en Goiás, Brasil
1 J. de C. Gomide*Contenido
Resumen 107 Abstract 108 Introducción 108Modelo Tradicional de Transferencia 109
Modelo de Transferencia en el Sistema Barreirão 110
Principales Resultados Económicos 112
Estrategias de Divulgación 112
Conclusiones 113
Referencias 113
Resumen
Los sistemas de producción agrícola representan actualmente un reto a las estrategias de transferencia de tecnología. Los modelos tradicionales implican una secuencia de acciones que se inician con el diagnóstico del problema por el investigador, pasando por la elaboración de proyectos y la ejecución de la investigación, y terminando con el proceso de transferencia de resultados experimentales a los asistentes técnicos. La propuesta del ‘Sistema Barreirão’ es más amplia y requiere que todo el sistema se transfiera a través de un mayor esfuerzo en las fases de validación y transferencia propiamente dicha con la participación de investigadores, productores, políticos, cooperativas y técnicos en extensión. Para tener éxito en el proceso es necesario utilizar la palabra ‘sistema’ como una
1. Adaptado de la publicación del mismo nombre distribuida por Embrapa Arroz e Feijão.
* Técnico Especializado, B.Sc., Embrapa Arroz e Feijão, Caixa Postal 179, 75375-000 Santo Antônio de Goiás, Brasil.
clave para la adopción de toda la tecnología, el desarrollo de maquinaria para preparar el suelo y sembrar, la obtención de financiamiento para el sistema y ganar el apoyo de políticos, la realización de eventos como días de campo, y la divulgación del sistema a través de los medios de comunicación. Los resultados obtenidos en el Sistema Barreirão indican que es exitoso en relación con: (1) los costos, que fueron cubiertos por la venta de los granos producidos; (2) el desarrollo de una serie de arados y sembradoras adaptados al Sistema; y (3) el financiamiento por parte del sistema bancario para la recuperación y renovación de pasturas. Con el uso de este sistema, el área recuperada de pasturas aumentó de cerca de 2000 ha en el período 1990/91 a 400,000 ha en el período 1993/94, lo cual es un indicativo de su adopción y uso por los productores.
Abstract
Agricultural production systems present a challenge in the development of strategies for technology transfer. Traditional models follow a sequence of actions, starting with problem diagnosis by the researcher, followed by project design and execution, and finishing with the transfer of experimental results to technical assistants. The “Barreirão System” is broader in concept, requiring that a whole system be transferred through a major effort of validation and transfer and involving researchers, farmers, extension workers, policymakers, and cooperatives. For transfer to be successful, the word “system” is key to the farmer adopting the whole technology package, to developing machinery for plowing and planting, to obtaining financial support for the system and thus win policymakers’ support, to conducting field days, and to promoting the system through communication media. The “Barreirão System” was successful in terms of (1) costs, which were
recovered through sale of crop grains; (2) adapting a series of plows and planters for the system; and (3) funding from banks to reclaim and renew pastures. The area of recovered pastures grew from about 2,000 ha in 1990/91 to 400,000 ha in 1993/94, thus indicating the success of the “Barreirão System” strategy.
Introducción
En los países en desarrollo, la
evolución tecnológica en el sector de la producción agropecuaria es limitada, entre otros factores, por el empirismo de los productores y su bajo poder económico. Esto dificulta el proceso de transferencia de tecnología, lo que constituye una barrera para el desarrollo sostenible. Históricamente, las nuevas variedades liberadas en las regiones tropicales han tenido una adopción más o menos razonable por los productores. Por tanto, la difusión de sistemas de producción que involucran prácticas e insumos
fundamentales para mejorar la fertilidad los suelos, en general pobres, es compleja.
Esta situación se vuelve aún más compleja cuando existen dificultades para la expansión del área agrícola, en detrimento de la productividad; por ej., en algunos países de América del Sur, principalmente en la región Central del Cerrado de Brasil, el 62% del área está ocupada por explotaciones superiores a 1000 ha y 0.5% tienen menos de 100 ha (Teixeira et al., 1986, citados por Seguy et al., 1989). En este ámbito, el incremento de la productividad es de máxima importancia para los pequeños
y medianos productores; no obstante, debido a la deficiencia en recursos e información, ellos casi siempre tienen un acceso limitado a mecanización y al uso de insumos.
Aunque el servicio de extensión rural oficial tiene como filosofía básica la de actuar junto al pequeño
productor, transfiriendo conocimientos y tecnologías, esa relación no siempre presenta resultados que conducen a una mejor productividad y al desarrollo sostenible de las regiones productoras. Por otro lado, la baja adopción de tecnologías por los productores desmotiva a los asistentes técnicos, llegando inclusive a perder credibilidad en la sociedad (Mussoi, 1993). Aun más, la no-adopción de las
innovaciones tecnológicas como uso de insumos y mecanización agrícola, genera un mercado cada vez menos competitivo, principalmente por la relación de precios entre los productos primarios y los bienes e insumos necesarios para la producción.
Por considerar que la solución para los factores limitativos de la producción se encuentra en el mercado, muchos productores no se preocupan por la sostenibilidad del potencial productivo del ecosistema, siendo cada vez menos utilizadas prácticas como el control de la erosión y la conservación de la materia orgánica. Adicionalmente, en las regiones tropicales existen aún problemas de costo de producción, que se vuelven más elevados por la
necesidad de aplicaciones frecuentes de fertilizantes y agroquímicos para el control de malezas, plagas y enfermedades; y por la adopción de prácticas culturales específicas para la preparación del suelo y la siembra de cultivos (Kluthcouski et al., 1991). Además, el productor no tiene
incentivos para invertir en tecnología, debido a que la liberación de los recursos para el financiamiento agrícola es inoportuno e insuficiente.
Con excepción de las nuevas variedades y algunas tecnologías específicas, generalmente de costo reducido, el servicio parcial de transferencia de tecnología no ha influido, hasta ahora, en los rendimientos agrícolas. Por esta razón, se considera que esta actividad debe incluir un conjunto de técnicas interrelacionadas con los sistemas agrícolas, con el fin de garantizar un efecto en la productividad y en el mejoramiento socioeconómico del productor.