Mientras tanto, en España crece el diferencial de la inflación respecto a la media de la Unión Europea. Los problemas de competitividad que ello genera son otro pro- blema distinto.
Comentarios a la fragmentación en párrafos que sugiere el autor
Nótese que la parcelación en párrafos no constituye una ley, de acuerdo con la cual un texto únicamente pueda presentar una sola y concreta manera de distribuir la información en fragmentos (en párrafos). Así, por ejemplo, el primer párrafo que ela- bora J. Estefanía para este texto, probablemente podría subdividirse en dos diferen- tes: uno dedicado al descenso, parece que peligroso, de la inflación, y otro dirigido a explicar la relación de causa-consecuencia existente entre los procesos de desinfla- ción y deflación:
¡Peligro: inflación cero!
La inflación media de los países del G-7 es del 1 %; los precios cayeron en Ale- mania en enero un 0,2 % y en Francia un 0,3 %, lo que coloca la tasa interanual de es- tos dos países en el 0,2 %.
El largo proceso de desinflación que ha durado las dos últimas décadas, ¿nos conducirá a un período de deflación? The Economist decía la semana pasada:'"Aun- que el viejo enemigo parece estar ahora en calma, podría estar apareciendo uno nue- vo y posiblemente más peligroso: la deflación." El semanario anunciaba la aparición de tendencias deflacionistas en un contexto de bajo crecimiento en Europa y de crisis fi- nanciera en buena parte del planeta.
El contratiempo que presenta esta nueva y diferente segmentación del texto es que el primer párrafo parece quedar un tanto aislado, "colgado" respecto del segun- do; resulta demasiado breve como introducción (visto el título, el lector ya se ha crea- do unas determinadas expectativas).
Esto es, los párrafos no sólo deben constituir unidades coherentes desde el punto de vista temático —tanto interno como respecto del resto del texto, como ya se ha dicho—, sino que también resulta recomendable que se repartan la información de una manera armoniosa (recuérdese que los hemos conceptualizado como miem- bros de un mismo equipo), de modo que no ocurra que uno resulte informativamente escuálido, mientras el resto aparece como orondos párrafos saturados de datos.
Ejercicio 3
A continuación, proponemos posibles títulos o resúmenes de los párrafos que componen el texto:
Peajes: ¿podemos ir al fondo del asunto?
Introducción: el problema de que unas zonas del Estado hayan de pagar peajes y otras, no
El malestar con los peajes ha explotado. La extensión de las autopistas y auto- vías en España había hecho crecer la sensación de agravio. En unos sitios hay que pagar y en otros no, con lo que esto implica de trato desigual al usuario y de perjuicio a la competitividad del tejido empresarial localizado en los territorios del peaje. Las últimas prórrogas de las concesiones han colmado la paciencia. Es normal.
Actuación ineficiente de los gobiernos español y catalán
El Gobierno central no ha acusado recibo del conflicto. El catalán, preso de la ansiedad, ha tomado una trayectoria caótica, sin programa previo ni plan previsto. Cada día anuncian bajadas de peajes con cargo al presupuesto. Alguna habrá antes de las elecciones, con la esperanza de que el agua regrese al cauce.
Necesidad de abordar de una vez la cuestión en profundidad: la homogeneización pasa por dos posibilidades: A) generalizar los peajes; B) eliminarlos
Creo que esta esperanza es infundada: los parches no eliminarán la sensación de agravio, que pervivirá aun con precios más bajos. Es necesario que la gestión de la política de carreteras sea más racional en todos los niveles de gobierno. Ya es tiempo de discutir sobre el fondo del asunto: ¿Cómo podemos avanzar en la homo-
SOLUCIONES 187
geneización funcional y financiera de la red de autovías y autopistas? Para eliminar la disparidad de los peajes hay dos opciones: generalizarlos, o eliminarlos.
A) Imposibilidad jurídica y económica de generalizar los peajes
Es muy difícil generalizar los peajes en España. Es dudosa su viabilidad jurídi- ca en los tramos de autovía sin alternativa. Por otra parte, los costes materiales de implantar instalaciones y sistemas para cobrar peajes en toda la red son elevados. Además, esto impone costes futuros de gestión (personal en cabinas, etcétera) nada despreciables.
Los especialistas abogan en contra de la generalización de los peajes. La realidad cotidiana argumenta en el mismo sentido.
Aunque no hubiese tantas dificultades, ¿conviene extender el sistema de pea- jes? En general, está bien que el coste de lo consumido lo pague quien lo consume. Pero en la teoría económica está aceptado que financiar autopistas con peajes es ineficiente. Es así por las características de la estructura de costes de una carretera: los peajes aumentan innecesariamente los gastos de inversión y explotación de la vía, y los tráficos entre vías alternativas se asignan muy mal. Lo han mostrado econo- mistas muy prestigiosos, como Joseph Stiglitz, de Stanford, que fue jefe del consejo de asesores económicos del presidente norteamericano Bill Clinton y ahora es vice- presidente del Banco Mundial (las páginas 139-140 de su manual La economía del
sector público dan buena muestra). Una imagen mucho más expresiva era la típica
foto de la B-30, con los carriles centrales de peaje vacíos y los laterales gratuitos co- lapsados. Todo un monumento visual a la ineficiencia económica.
Posición de los países del norte y centro europeos respecto de esta cuestión: financiación pública de la red vial
Los argumentos teóricos para la financiación presupuestaria de las carreteras son contundentes. Por eso, en los países anglosajones y los del centro y el norte de Europa éste ha sido, y es, el modelo general de provisión de autopistas. Entre los países desarrollados, el peaje como sistema general es una singularidad mediterrá- nea, y sólo en España la gestión privada ha sido modelo general (queda para otra ocasión la discusión sobre la tasa de congestión, usada en algunas ciudades para re- gular el tráfico urbano. Por su objetivo y forma de aplicación, no tiene nada que ver con el peaje financiero).
B) Posibilidad de eliminar los peajes. Contraargumentos posibles: i) el derecho a indemnización de las concesionarias
Dados los problemas jurídicos, prácticos y teóricos para generalizar el peaje, veamos la otra opción: eliminarlos. Una red sin peajes sería más eficiente, acabaría con las disparidades territoriales y nos acercaría al modelo centro/norte europeo. Pero suprimir los peajes plantea exigencias que no se pueden obviar. Primero, las concesionarias tienen derecho a indemnización.
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18 8 MANUAL PRÁCTICO DE ESCRITURA ACADÉMICA. II
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ii) la conservación de dichas vías supondría un gasto público adicional Segundo, el mantenimiento en condiciones correctas de las vías donde se su- 5 prima el peaje constituirá una fuente adicional de gasto público.
Posible solución: estrategias graduales de eliminación de peajes
El coste financiero del rescate inmediato de las autopistas sería considerable. Pero es posible diseñar estrategias graduales y sostenibles para eliminar los peajes ) en la perspectiva de la segunda mitad de la próxima década. Este tempo es coheren-
te, en general, con el respeto al compromiso entre la Administración y las empresas.
> La concesión de ACESA vencía inicialmente en el 2004; pero en 1990 se prorrogó al
j 2016, y hace poco hasta el 2021. La concesión de AUMAR, antes de prorrogarse al 2019, vencía en el 2006.
j
\ Medidas económicas posibles para compensar la desaparación de los peajes
) La derogación de las prórrogas de los últimos convenios es un buen ejemplo para avanzar en la idea de eliminar los peajes. Inicialmente, las medidas podrían fi- nanciarse con los impuestos que pagan las concesionarias. Más adelante, al supri- ) mir los peajes, podría fijarse una tasa anual para usar estas infraestructuras (ésta es
la tendencia en la Unión Europea). La tasa, pagada por todos los que quieran usar
1 autovías o autopistas, podría ser opcional para los nacionales y, en ia práctica, obli-
I gatoria en la frontera. Serviría para mantener y conservar la red, lo que liberaría re- cursos (el gasto público actual en el mantenimiento) para financiar el rescate a un i coste mucho más bajo dentro de unos años.
Conclusión: es posible abordar económicamente en unos años
i la desaparición de peajes
Estos detalles son sólo ejemplos entre otros posibles. Lo relevante es que se i puede, en unos años, eliminar los peajes sin tensar el presupuesto. Y, algo más im-
portante: ha llegado el momento de dejar los parches, para abordar el fondo del asunto.
I Ejercicio 4
Las soluciones que se sugieren para este ejercicio y para los siguientes de este ) capítulo constituyen simples propuestas. Todos los ejercicios del apartado admiten más de una respuesta; los ejemplos que se ofrecen son posibilidades que no exclu-
' yen otras soluciones.
a) La aparición de Internet ha acarreado numerosas mejoras para los usua- ) rios: mayor rapidez en las comunicaciones, acceso a gran cantidad de información,
posibilidad de trabajar en casa sin necesidad de desplazarse, etc. No obstante, la red ) ha facilitado, asimismo, las tareas delictivas de algunos delincuentes, que se amparan )
OBJETIVIDAD E IMPLICACIÓN EN EL TEXTO ACADÉMICO 1 8 9
en el anonimato que permite la red para llevar a cabo sus actividades. La dificultad de conocer la identidad de los usuarios hace prácticamente imposible saber quién opera realmente detrás de una oferta, con lo que los delincuentes pueden actuar con casi to- tal impunidad.
b) De este modo, ciertos delitos han proliferado en la red. Así, por ejemplo, en
Internet se anuncian empresas que ofrecen productos que al llegar a sus compradores resultan ser defectuosos, o, incluso, que nunca llegan a su destino. Ahora bien, estos delitos no son nuevos, sólo lo es el medio a través del que se llevan a cabo. En este sentido, Internet no ha creado nada que no estuviese inventado ya.
Ejercicio 5
Una posible manera de concluir el párrafo de (5) es con las siguientes pa- labras:
..., sino como una manera de impedir que el anonimato que permite la red haga posible que se conculquen algunos derechos fundamentales del individuo.
Ejercicio 6
El párrafo propuesto para este ejercicio presenta ciertas vaguedades de expre- sión que impiden entender qué se pretendió comunicar. Expresiones como "desconta- minación de la Universidad", "someter a tratamiento lo contaminado para que pierda sus propiedades nocivas", además de resultar excesivamente metafóricas para un tex- to de carácter académico, carecen de todo sentido en el contexto en el que aparecen.
Una posible reformulación sería la siguiente:
Finalmente, y para que la masificación de las universidades no llegase a extre- mos alarmantes y preocupantes, el departamento de Educación y Cultura tendría que poner en marcha medidas que paliasen el problema, o lo que es lo mismo, tendría que dotar a los centros de los medios precisos para evitar la aglomeración de alumnos en las aulas, sin que ello suponga una carga económica excesiva para los estudiantes y sus familias.
Ejercicio 7
Una posible solución para el ejercicio propuesto es el siguiente fragmento: Los efectos derivados de una carrera internacional son potencialmente positi- vos, tanto en la esfera personal como en el ámbito profesional. Sin embargo, las em- presas, en su mayoría, no planifican ni la estancia del ejecutivo en el extranjero ni su regreso, lo que acarrea consecuencias negativas. Así, la velocidad con la que se pro- ducen los cambios en las empresas provoca que muchos ejecutivos encuentren difi- cultades para adaptarse al regresar a su país. Además, los ejecutivos que vuelven de un destino internacional tienen que hacer frente a otros problemas como son la dismi- nución del salario y la pérdida de posición social o de autonomía profesional. Existe
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MANUAL PRÁCTICO DE ESCRITURA ACADÉMICA. IIpoco interés en las compañías por el futuro de los repatriados; de hecho, la experien- cia demuestra que muchos de los ejecutivos que vuelven a su país cambian de empre- sa en unos pocos meses, con lo que la empresa tira por la borda las nuevas habilida- des del profesional y éste se siente menospreciado.
Ejercicio 8
Una posible solución para este ejercicio es:
Existen ciertas pistas que pueden resultar útiles a fin de detectar a un mentiro- so. Algunas son orales, como por ejemplo, los cambios de tono, los errores al hablar, las pausas, los carraspeos continuados. Otras no son verbales; así, una mínima ex- presión de ira en el rostro de alguien que insiste en que está encantado de poder facili- tar la información que se le solicita, una manifestación de temor, angustia o vergüenza, o, incluso, el reflejo en la cara del mentiroso de "el placer del embaucador".
En este párrafo utilizado como ejemplo hay varios aspectos que conviene destacar. En primer lugar, la correlación algunas-otras para distribuir las dos series enumerativas; de este modo, no existe duda sobre la serie a la que pertenecen los elementos enumerados. En segundo lugar, la presencia de conectores que bien in- troducen elementos de una serie (como por ejemplo, así), bien los distribuyen (o). Por último, hay que señalar que la disposición de los elementos de la segunda serie no es aleatoria: el último elemento (el placer de mentir) es el más sorprendente de los indicios que pueden detectarse en la cara de un mentiroso. El carácter sorpren- dente de este último dato queda marcado en el párrafo con la partícula incluso, ele- mento sobre el cual el lector encontrará más información en el apartado 4.3.2 del capítulo 3).
Ejercicio 9
En los últimos años se han producido avances importantes en el campo de las lentes de contacto gracias al desarrollo de refinadas técnicas contactológicas y a la uti- lización de nuevos materiales. Este texto trata acerca de tales mejoras. En primer lu- gar, se describirán las principales características y propiedades de las lentes de con- tacto —rígidas, semirrígidas y blandas—. En segundo lugar, se hará referencia a la adaptación de las lentes de contacto en condiciones especiales. En tercer lugar, se se- ñalarán los posibles riesgos asociados al uso de lentes de contacto. Y, finalmente, se prestará atención a los exámenes oculares complementarios que hay que realizaran- tes y durante la utilización de las lentes de contacto.
Ejercicio 10
A partir de las ideas proporcionadas en el enunciado de este ejercicio, puede elaborarse un esquema como el siguiente: