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Study 2: Optimizing Collaborative CPU-GPU Execution Performance

CHAPTER 4: HETEROGENEOUS CPU-GPU SYSTEM ARCHITECTURAL EXPERI-

4.4 Study 2: Optimizing Collaborative CPU-GPU Execution Performance

Las características propias de cada individuo además de poseer particularidades individuales también responden a relaciones comunes desarrolladas, compartidas y construidas con otros, es por ello que vale afirmar que la tierra o el territorio hace parte de la configuración de la identidad, tanto individual como colectiva. Hacer referencia a lo colectivo implica hablar de lo cultural y así poder comprender las trama de significados y de sentidos que le dan un grupo de personas a su modo de habitar un espacio.

Si en la meta del construir adviene el habitar como lo advierte Heidegger, se puede indicar que en lo que respecta a los quehaceres comunes de una población el modo de trabajo y sus prácticas en torno a la muerte, las celebraciones y las fiestas señalan la forma en la cual dicha comunidad construye modos de habitar su morada, es por ello que el presente apartado se centra en estas dos manifestaciones para conocer y reconocer los modos en los cuales se habitaba un territorio antes de ser desplazado del mismo.

El trabajo:

En la totalidad de los testimonios hay un factor común que deja ver el lugar de origen y las particularidades del mismo en relación con la población que lo habitaba: la tierra, convirtiéndose éste en el centro de muchas de las prácticas cotidianas que efectuaban cada uno de los que allí vivía, desde el más pequeño hasta el más anciano. La tierra como elemento fundamental para la convivencia y la subsistencia es el lugar de trabajo de todo ser campesino, por ello los quehaceres laborales y de manutención provenían de la agricultura con la siembra de la caña, la yuca el ñame, la papa, el maíz y el plátano pero además de ello y reconociendo la particularidad geográfica en la cual vivían, el Chocó, hay dos elementos que se añaden, la pesca y la minería siendo también estas

fuentes de trabajo individual, pero sobre todo colectivo, como lo deja claro Ernesto, hombre de 60 años quien desde su testimonio cuenta cómo eran y lo que hacían en colectivo.

Vivía de la agricultura, a mí me gustaba mucho la agricultura y de eso he vivido. Nosotros teníamos nuestra casita de material, no como ricos, pero si mucha tierra donde trabajar, y vivíamos también de la pesca y algunos que les gusta la minería, viven de la minería, pero a mi no me gusta la minería, le he jalado es mucho a la agricultura y a la pesca. Teníamos que comer, para nosotros y alguien más que llegara, nosotros allá cultivábamos chontaduro, uno que se llama ñame, no se si aquí lo conocen, uno que parece papa, el borojó, el plátano, la yuca, el maíz, también se da arroz, ahh!!! y frijoles y caña. Uno allá no tiene que pagar la dormida, no tiene que pagar el agua

porque uno la tiene constantemente y el modo alimenticio también es muy diferente porque si usted tiene plata va a comer y si no también va a comer, porque nosotros mismos producimos.

Allá trabajamos en minga, por ejemplo usted aprende a hacer un trabajo, 20 o 30 personas que hagan ese trabajo ese día, usted queda con su trabajo hecho y de igual forma todos hacíamos y todos teníamos sin usted sacrificar plata porque los productos que usted usa allá no los vende. La gente allá trabaja unida y todos teníamos y no se veía escasez, había abundancia más bien, porque si usted tiene, el otro tiene salimos a flote, salimos adelante.

Los lazos comunales y las formas de apropiación de un lugar muestran la comunicación creada entre la tierra y quienes la habitan, pero es importante transmitir éste saber, esa interrelación creada con el habitad a los que están por venir y a los más pequeños, por ello, el trabajo colectivo no se queda entre unos cuantos hay que generar lazos que se deben convertir en establecidos, para poder permitir que las generaciones venideras continúen con algunas prácticas desarrolladas. Alfonso, quien en el patio improvisado de su casa y hablando en voz baja para que su

mamá no escuchara lo que contaba, mostraba ésta forma de educación cotidiana:

A uno lo llevan pa’ su monte a cargar con su con su costal, cargar su comida, lo que es el plátano, el revuelto, todo eso, a uno lo llevan. Los padres a uno le van enseñando el camino que ellos han tenido, ellos a uno le enseñan las costumbres que nos han sostenido a nosotros y con que ellos se han sostenido, lo llevan a uno para que uno aprenda ¿si me entiende? Eso lo aprende uno porque uno es de por allá y uno lo aprende porque los padres lo sacan.

Así pues, el trabajo y la importancia de enseñarlo a los más jóvenes era una de las formas en las que la comunidad construía colectivamente, referentes comunes logrando, de este modo, la particularidad cultural; además de lo anterior, también hay otras prácticas que dejan claro la apropiación y los sentidos que le dan a sus modos de vida, es por ello, que a continuación se presentarán esas otras prácticas que hacen posible la diversidad.

Las celebraciones, las fiestas y la muerte:

Cada comunidad, cada cultura le da un significado, un sentido y un nivel de importancia a las celebraciones, a las fechas emblemáticas y a la muerte, por tal motivo y reconociendo las particularidades de la diversidad cultural, se presentará, desde los testimonios las significaciones y sentidos que la comunidad le da a ciertas prácticas, evidenciando estas modos de apropiación de su territorio, haciendo de éste algo diferente. La Fiesta, “la rumba”, “el bunde” y con ella, la infaltable música son características propias de la población negra o afro, es por ello que los tambores, los clarinetes y redoblantes no pueden hacer falta en la chirimía que antecede al bunde, forma de festejar de los chocuanos. Los

negros, comentaba don Antonio, son reconocidos como ruidosos y rumberos y como también lo afirma Diana donde hay negros hay alegría y

fiesta. Esta es entonces una forma en la cual la población y en este caso

negra, hace alusión a la apropiación de lo que son, significan en la medida en que son atravesados por la música y la alegría que de ella emana. Diana hace de nuevo su aparición para contar mostrar lo que para ella es la música:

Música a todo volumen porque no nos gusta la música que no se oiga que sepa la gente que ahí esta uno y que hace bulla y por eso mucha gente dice –esos negros tan bullosos, pero esa es nuestra costumbre, que uno al paso del tiempo acá se calma, supongamos acá yo prendo mi equipo a todo taco y al que no le gusta que se vaya… cuando por allá son fiestas patronales, por ejemplo Junio, en julio que es la fiesta de Virgen del Carmen, las del doce de octubre, que los veinte de julio, que las de agosto, no pues rumba!!! Mejor dicho, son rumbas impresionantes, los diciembres son cosas muy especiales por la celebrada del niño dios.

Pero la música y la unión no se dan solamente en las fiestas o celebraciones especiales, la muerte juega un papel importante en tanto que dejar ver los lazos comunitarios establecidos y compartido culturalmente.

El negro tiene la maña que donde hay un negro hay harta gente, se agrupa, supongamos acá me muero yo y si se dieron cuenta hasta aquí se vienen, así no se conozcan, se muere alguien y ahí estamos todos, me muero yo y usted creé que mi hijo mayor es el que va a pagar la plata porque yo me morí ¡no! todos ayudan sin saber quien soy yo y acá hemos llegado y hemos tenido esa tradición.

Las configuraciones culturales, los sentidos y significados que se le dan a las distintas prácticas dejan claro las construcciones que hacen sobre su territorio y el cómo éste último es fundamental para la ejecución de muchas ellas, por ello el desplazarse a otro territorio va a implicar nuevos

procesos de apropiación y de construcción de sentidos frente a la existencia y a la convivencia.