Mostraos vuestra comprensión y evitad los reproches innecesarios. No os
ocultéis vuestras emociones y sufrimientos. Os hará bien compartirlos entre
vosotros. ¡Os necesitáis más que nunca!
Necesidad d e presar ab erta continuamente e x i y sus emociones, sin ser capaz de controlarlas.
La persona se vuelca en esta uev situación, n a desatendiendo todo lo demás.
Incapaz de tomar decisiones y con dificultades ado para actuar debido a su alterado est
emocional.
Actitud derrotista y pesimismo ante el futuro.
Atender y cuidar al bebé sin agobiarle ni
pretender ser a la vez madre‐padre y enfermera‐ enfermero
La situación parece estar por encima de sus fuerzas. Para poder superar la situación, necesita el apoyo y ánimo constantes de los demás.
Me or expre ión de sus emociones. No s ele n s u
exteriorizar cómo se siente.
Es capaz de continuar con su rutina diaria con
VIVENCIA MÁS EMOCIONAL
VIVENCIA MÁS RACIONAL
aparente normalidad. Sigue cumpliendo con sus
responsabilidades laborales y del hogar. Adopta una actitud activa en la toma de decisiones. Muestra una actitud positiva ante las dificultades y los posibles retos de esta experiencia, negando que la situación del bebé sea complicada. Evita el contacto directo con el bebé y parece tener una cierta indiferencia ante su estado. Aparenta estar fuerte y no da muestras de necesitar t s h
del apoyo de o ra personas, evitando ablar de las posibles dificultades de su hijo o hija.
Durante la sesión grupal, el profesional puede aportar a los padres y madres asistentes las siguientes ideas para que enfrenten la situación adecuadamente:
La pareja debe comprender que los momentos de tensión debido al nacimiento de un bebé prematuro y lo absorbente que resulta su cuidado pueden repercutir de forma negativa en su relación conyugal. Aunque su forma de expresarlo y afrontarlo sea diferente, es importante que se respeten y apoyen mutuamente. Hay que favorecer la comunicación entre ellos, evitando que acumulen tensiones o malentendidos. Se les recomienda que hablen a menudo e intenten encontrar el equilibrio adecuado para compartir el cuidado y la atención del bebé y buscar tiempo para ellos como pareja. Además, hay que puntualizar que experiencias como ésta también pueden fortalecer su relación, siempre y cuando exista una comunicación sincera y respetuosa entre la pareja.
Aunque cada cual exprese sus emociones de manera distinta, sed pacientes con vuestra pareja e intentad atenderla y comprenderla.
Siempre que lo necesitéis, hablad sobre vuestros pensamientos y sentimientos, aunque os parezcan contradictorios. En muchas ocasiones, las personas que pasan por estas ituaciones necesitan desahogarse, soltar todo lo que tienen dentro, para poder tomar s
fuerzas.
Hay padres y madres que no querrán hablar del tema, pero, a la larga, podrán sentirse culpables al notar que han estado evitando ver la realidad sobre su bebé. Puede ayudarles ontar con una pareja comprensiva que entienda su dolor y frustración, y se mantenga a su c
lado en los momentos de mayor debilidad.
Poneos en el lugar de vuestra pareja y evitad querer arreglar la situación intentando consejarla o convenciéndola de que no debe sentirse o pensar de ese modo. A veces, lo
a
mejor es limitarse a escucharos y a entenderos mutuamente, sin juzgaros ni sermonearos.
Intentad resolver los problemas o malentendidos que vayan surgiendo. Todas aquellas cuestiones que os molesten, será mejor que sean tratadas conforme vayan apareciendo, evitando que se acumulen, ya que os generaría mayor malestar. Si estáis muy molestos o molestas, contad hasta 10 antes de tratar el tema con vuestra pareja. Si veis que el roblema permanece, intentad fijar un momento en el que os encontréis con mayor p
serenidad para tratar el tema.
Hazle ver a tu pareja lo bien que te sienta que te comprenda, te escuche, te anime y te apoye.
En los momentos que paséis juntos, buscad también otros temas de los que hablar que no sea únicamente de la situación diagnóstica de vuestro bebé. Os vendrá bien ayudaros a desconectar un poco.
Anexo: MaterialesMateriales
D
Dinámicainámica grupal:grupal: “Misma“Misma experiencia,experiencia, distintasdistintas vivencias”.vivencias”.
La sesión se inicia con la proyección en power point de dos casos de padres o madres que experimentan la prematuridad de su hijo o hija desde polos totalmente opuestos (vivencia emocional vs vivencia racional). Tras la lectura de los casos, se abre una reflexión común centrada en el análisis de cada uno de los casos. El coordinador o coordinadora deberá promover que los asistentes revelen sus experiencias personales y se discutirá cómo conseguir el equilibrio y la estabilidad personal. Constantemente se hará hincapié en la mportancia de la comunicación entre la pareja y en cómo comprender los dos puntos de vista,
ceptar la actitud del otro, respetarla y apoyarse mutuamente.
La sesión se inicia con la proyección en power point de dos casos de padres o madres que experimentan la prematuridad de su hijo o hija desde polos totalmente opuestos (vivencia emocional vs vivencia racional). Tras la lectura de los casos, se abre una reflexión común centrada en el análisis de cada uno de los casos. El coordinador o coordinadora deberá promover que los asistentes revelen sus experiencias personales y se discutirá cómo conseguir el equilibrio y la estabilidad personal. Constantemente se hará hincapié en la mportancia de la comunicación entre la pareja y en cómo comprender los dos puntos de vista, ceptar la actitud del otro, respetarla y apoyarse mutuamente. i a i a
Caso vivencia emocional:
Caso vivencia emocional:
“Desde que recibí la noticia, solo podía llorar. No tenía cabeza para nada ni nadie. Era
incapaz de tomar cualquier decisión ni hacer nada. Me pasaba las horas y las horas
sentada al lado de la incubadora de mi pequeña, llorando, irritable, sensible. Me
sentía culpable, ¿me había cuidado lo suficiente? ¿si hubiera acudido al hospital
antes?. Me atormentaba constantemente. Tampoco podía pensar ni en mis otros
hijos ni en mi marido, mi pensamiento siempre era si mi pequeña superaría esa
situación. Yo era muy negativa, siempre pensaba en lo peor. Estaba derrotada. Me
llevé semanas sin hacer el contacto piel con piel ni participar en los cuidados. Me veía
otalmente incapaz de tocarle sin hacerle daño, la veía débil e indefensa”.
“Desde que recibí la noticia, solo podía llorar. No tenía cabeza para nada ni nadie. Era
incapaz de tomar cualquier decisión ni hacer nada. Me pasaba las horas y las horas
sentada al lado de la incubadora de mi pequeña, llorando, irritable, sensible. Me
sentía culpable, ¿me había cuidado lo suficiente? ¿si hubiera acudido al hospital
antes?. Me atormentaba constantemente. Tampoco podía pensar ni en mis otros
hijos ni en mi marido, mi pensamiento siempre era si mi pequeña superaría esa
situación. Yo era muy negativa, siempre pensaba en lo peor. Estaba derrotada. Me
llevé semanas sin hacer el contacto piel con piel ni participar en los cuidados. Me veía
otalmente incapaz de tocarle sin hacerle daño, la veía débil e indefensa”.
Ángela
tt
Caso vivencia racional:
Caso vivencia racional: