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Advanced tubulin inhibitors Duocarmycins

CHK1 CDC25A CDC25B CDC25C

32 Moradec LLC 33 Xdcexplorer

6.4. Synergistic Effects of Combinations of Duocarmycin-ADCs with ATR

El entorno social e institucional está constituido por el conjunto de normas sociales y formales que regulan las interacciones entre los individuos que lo componen. Para Correa (1998), la institucionalidad incluye también el conjunto de creencias, ideas, valores, principios, representaciones colectivas, estructuras y relaciones que condicionan las conductas de los integrantes de una sociedad, caracterizándola y estructurándola. De esta forma, la institucionalidad se vincula con el empleo decente porque determina las reglas de juego permitidas y aceptadas entre las empresas, las y los trabajadores asalariados, las y los trabajadores independientes, y las y los autoempleados, así como la infraestructura de la ciudad, pues esta condiciona las acciones de las y los trabajadores en su búsqueda de un empleo decente.

A pesar de que los factores culturales y geográfi cos también juegan un rol clave en el desempeño económico, las diferencias en las instituciones económicas o sociales son la mayor fuente de las brechas entre las tasas de crecimiento de los países (Acemoglu, Johnson y Robinson, 2005). Asimismo, Hall y Jones (1999) señalan que los distintos niveles de infraestructura social (entendida como instituciones y políticas de gobierno) de los países son la causa principal de las diferencias en la acumulación de capital, el nivel educativo alcanzado y la productividad, determinantes que a su vez impactan en las grandes brechas de ingreso per cápita entre estos países. Según los autores, una infraestructura social favorable es aquella que brinda un entorno económico que apoya las actividades productivas y fomenta la acumulación de capital, la mejora de las habilidades, la innovación y la transferencia tecnológica. Estas mejoras se traducen en la creación de más y mejores empleos, así como en una oferta laboral mejor preparada.

Para medir la institucionalidad en el Perú se observa el Reporte Global de Competitividad publicado por el Foro Económico Mundial (WEF, por sus siglas en inglés),75 que contempla la institucionalidad como uno de los 12 pilares de evaluación

de la competitividad.76 En 2019, el Perú presenta un índice de institucionalidad de 48.9 puntos sobre 100 posibles, con lo

que obtiene el puesto 94 de entre 141 países. Para tener una perspectiva de la situación actual del país, se compara al Perú con el resto de los países de la Alianza del Pacífi co: México se encuentra por debajo del Perú, en el puesto 98, con 48.3 puntos; más arriba está Colombia, en el puesto 92, con 49.3 puntos, y Chile se encuentra en el puesto 32, con 63.9 puntos. La siguiente tabla desarrolla todos los componentes del pilar de institucionalidad para el Perú.

Tabla 24. Componentes del pilar institucional del WEF, Perú 2019

Componente del índice Valor Puntaje1 Ranking/141 País con la mejor

posición

Primer pilar: Instituciones 0-100 - 48.9 94 Finlandia

Seguridad 0-100 - 59.6 120 Finlandia

1.01 Crimen organizado 1-7 (mejor) 3 33.4 134 Finlandia

1.02 Tasa de homicidios por 100.000 habitantes 7.7 75.6 108 Múltiple (14)

1.03 Incidencia de terrorismo 0 (muy alta) – 100 (sin incidencia) 99.1 99,1= 92 Múltiple (25) 1.04 Fiabilidad de los servicios policiales 1 a 7 (mejor) 2.8 30.2 131 Finlandia

Capital social 0-100 - 49.1 80 Nueva Zelanda

1.05 Capital social 0-100 (mejor) 49.1 49.1 74 Nueva Zelanda

Cheques y balances 0–100 - 49.5 64 Finlandia

1.06 Transparencia presupuestaria 0-100 (mejor) 73 73 13 Múltiple (2)

1.07 Independencia judicial 1 a 7 (mejor) 2.5 25.5 122 Finlandia

1.08 Eficiencia del marco legal para impugnar las regulaciones

1 a 7 (mejor) 2.8 29.9 105 Finlandia

1.09 Libertad de prensa 0-100 (peor) 30.2 69.8 68 Noruega

Desempeño del sector público 0–100 - 44.5 98 Singapur

1.10 Carga de la reglamentación gubernamental 1-7 (mejor) 2.5 25.5 128 Singapur 1.11 Eficiencia del marco legal para resolver disputas 1-7 (mejor) 2.3 21.6 134 Singapur

1.12 Participación electrónica 0-1 (mejor) 0.87 86.5 = 35 Múltiple (3)

Transparencia 0-100 - 35 91 Dinamarca

1.13 Incidencia de corrupción 0-100 (mejor) 35 35 91 Dinamarca

Derechos de propiedad 0-100 - 46 95 Finlandia

1.14 Derechos de propiedad 1 a 7 (mejor) 3.5 42.4 121 Finlandia

1.15 Protección de la propiedad intelectual 1–7 (mejor) 3.2 37.1 124 Finlandia

75 En 2019, el Perú se ubica en el puesto 95 de entre 141 países en el índice general de competitividad.

76 El pilar de institucionalidad del WEF está compuesto por: (i) Seguridad, (ii) Capital Social, (iii) Sistema de Mecanismos de Control y Equilibrio de Poderes, (iv) Desempeño del sector público, (v) Transparencia, (vi) Derechos de propiedad, (vii) Gobernanza corporativa, y (viii) Futura orientación del gobierno.

Componente del índice Valor Puntaje1 Ranking/141 País con la mejor

posición 1.16 Calidad de la administración de la tierra 0-30 (mejor) 17.5 58.3 = 59 Múltiple (5)

Gobierno corporativo 0-100 - 62.2 59 Nueva Zelanda

1.17 Fortaleza de las normas de auditoría y contabilidad 1 a 7

(mejor) 4.6 59.7 75 Finlandia

1.18 Regulación de conflicto de intereses 0-10 (mejor) 7 70.0 = 27 Kenia

1.19 Gobernanza de los accionistas 0-10 (mejor) 5.7 57 75 Kazajstán

Orientación futura del gobierno 0-100 - 44.9 108 Luxemburgo

1.20 Gobierno que garantiza la estabilidad de las políticas 1–7

(mejor) 3.8 46.7 78 Suiza

1.21 Capacidad de respuesta del gobierno al cambio 1–7 (mejor) 2.8 29.9 119 Singapur 1.22 Adaptabilidad del marco legal a los modelos de negocio

digitales 1-7 (mejor) 3 34.1 107 Estados Unidos

1.23 Visión a largo plazo del gobierno 1-7 (mejor) 2.9 30.9 118 Singapur

1.24 Regulación de la eficiencia energética 0-100 (mejor) 32.2 32.2 74 Italia

1.25 Regulación de energía renovable 0-100 (mejor) 51.9 51.9 66 Alemania

1.26 Recuento de tratados relacionados con el medio ambiente

en vigor (de 29) 23 79.3 56 Múltiple (6)

1 Las puntuaciones están en una escala de 0 a 100, donde 100 representa la situación óptima o “frontera”. Fuente: Reporte Global de Competitividad publicado por el Foro Económico Mundial 2019.

Una institucionalidad formal débil se refl ejaría en una escasa provisión de bienes y servicios públicos, lo que afectaría a trabajadores y trabajadoras y empresas. Entiéndase por bienes y servicios públicos la seguridad, los servicios de justicia, la atención al ciudadano y la infraestructura pública. Webb (2008) incide en la defi ciencia de bienes públicos en el Perú y sugiere que esta defi ciencia es causada por una serie de factores institucionales. El mismo autor menciona la baja capacidad de recaudación fi scal del país y sugiere que solucionar esto es difícil, pues el problema va mucho más allá que las elevadas tasas impositivas y radica más bien en el alto nivel de evasión. Por ello, no se vislumbra una política óptima para atacar este problema. Webb destaca defi ciencias en los servicios de salud, educación, seguridad privada, justicia e infraestructura en general.

Patrones culturales y clima de desconfi anza

El entorno institucional peruano es débil, y ello se refl eja en la confi anza o desconfi anza de las y los ciudadanos en las instituciones del Estado. Según cifras de INEI (2020c), el Registro Nacional de Identifi cación y Estado Civil (RENIEC) es la institución en la que los ciudadanos confían más (55.1%), seguida por la Iglesia católica (46.4%) y el Ministerio de Educación (36.6%). En contraste, entre las menos confi ables aparecen los partidos políticos y el Congreso de la República (menos del 10% de los ciudadanos confía en ellos).

Tabla 25. Nivel de confi anza en las instituciones del país, semestre octubre 2019- marzo 2020

Institución Confía Diferencia Oct2018/ Mar2019 - Oct2019/ Mar2020 (p.p No confía Diferencia Oct2018/ Mar2019 - Oct2019/ Mar2020 (p.p) Oct18- Mar19 Oct19- Mar20 Oct2018- Mar2019 Oct19- Mar20 Registro Nacional de

Identificación y Estado Civil 52.0 55.1 3.1 44.1 41.5 -2.6

Iglesia católica 46.8 46.4 -0.4 51.2 51.9 0.7

Ministerio de Educación 35.1 36.6 1.5 61.4 60.0 -1.4

Fuerzas Armadas 30.3 32.6 2.3 62.6 61.5 -1.1

Radio y televisión 24.9 22.9 -2.0 72.4 74.7 2.3

Defensoría del Pueblo 20.3 21.6 1.3 67.3 67.6 0.3

Superintendencia Nacional de Aduanas y Administración Tributaria

18.3 21.4 3.0 65.9 65.8 -0.2

Oficina Nacional de Procesos Electorales

19.6 20.8 1.2 71.8 71.4 -0.4

Policía Nacional del Perú 17.6 19.0 1.4 79.7 78.8 -0.9

Jurado Nacional de Elecciones 15.7 15.5 -0.1 74.0 75.1 1.1

Municipalidad Distrital 13.7 14.8 1.1 81.9 81.5 -0.3

Ministerio Público – Fiscalía de la Nación

13.0 14.5 1.5 72.9 73.1 0.1

Institución Confía Diferencia Oct2018/ Mar2019 - Oct2019/ Mar2020 (p.p No confía Diferencia Oct2018/ Mar2019 - Oct2019/ Mar2020 (p.p) Oct18- Mar19 Oct19- Mar20 Oct2018- Mar2019 Oct19- Mar20 Contraloría General de la República 12.1 14.0 2.0 68.8 69.1 0.2 Municipalidad Provincial 12.5 14.0 1.5 81.9 81.1 -0.8

Comisión de Alto Nivel Anticorrupción 11.5 13.9 2.3 67.2 66.6 -0.6 Procuraduría Anticorrupción 12.4 12.7 0.3 70.8 72.1 1.3 Poder Judicial 10.4 11.9 1.5 83.9 82.3 -1.6 Gobierno Regional 9.5 10.7 1.2 81.7 79.6 -2.1 Congreso de la República 4.7 4.3 -0.3 90.2 91.2 1.0 Partidos políticos 3.5 3.0 -0.5 92.2 93.4 1.2 Fuente: INEI (2020c).

Si no existe confi anza en las instituciones, no existe el deber de cumplir las reglas. En América Latina se aprecia un nivel generalizado de desconfi anza que propicia un entorno donde se ha normalizado el incumplimiento de las reglas. En efecto, una gran proporción de empresas incipientes opera fuera del radar de las autoridades competentes (i.e., no se encuentra registrada), y, de la misma manera, muchos individuos autoempleados evitan registrar su actividad. Además, hay en el Perú un entorno cultural que fomenta un alto incumplimiento de las reglas (“cultura de la transgresión”), producto de factores de la dinámica social presentes a lo largo de su historia (Durand, 2012).

En el caso específi co del empleo, Perry et al. (2008) muestran una serie de hechos estilizados que vinculan la confi anza en las instituciones con el empleo informal (entendemos que lo mismo aplica para el empleo no decente). Primero, los autores evidencian que mientras mayor es la corrupción, mayor es la proporción de trabajadores y trabajadoras autoempleados, variable usada por los autores para aproximar la informalidad laboral. Por su parte, Slonimczyk (2014) comenta que, más allá de las teorías económicas de la exclusión y el escape relacionadas con la informalidad, existe un factor cultural particularmente poderoso detrás de las decisiones de trabajar formal o informalmente. Este autor comenta que en algunos países las normas sociales hacen que sea mal visto admitir que se evaden impuestos (el autor defi ne la informalidad a partir de este hecho); sin embargo, no es este el caso de Latinoamérica. Jaramillo (2013) parece encontrar un resultado que se identifi caría con lo señalado por Slonimczyk (2014). En su estudio, solo una de cuatro empresas encuestadas decidió formalizarse luego de que se le ofreciera un incentivo que cubría los costos totales del proceso de formalización.

En este entorno de incumplimiento de reglas y normas, la corrupción genera más desconfi anza una vez que se arraiga. Según la encuesta mundial de valores 2018, 51% de hombres y mujeres considera que personas de su barrio deben pagar un soborno, dar un regalo o hacer un favor con el fi n de obtener los servicios que necesitan; 41% cree que el riesgo en este país de ser castigado por dar o recibir un soborno, regalo o favor a cambio de proporcionar un servicio público es bajo. Por último, diversos estudios señalan que mayor corrupción está asociada a mayores niveles de empleos en el sector informal (Dutta, Kar y Roy, 2013).

Insufi cientes e inadecuados servicios públicos

En cuanto a la infraestructura, esta juega un rol relevante, pues favorece el crecimiento de la productividad. Al respecto, Munnell (1992) realiza un recuento bibliográfi co de estudios que han analizado el impacto de la inversión en infraestructura en el crecimiento económico. Según la autora, la inversión en capital público puede expandir la capacidad productiva de una región a través del incremento de oferta de factores y a través de la mejora de la productividad de los recursos (o factores) existentes. Según el Plan de Infraestructura para la Competitividad, el Perú se encuentra rezagado en materia de infraestructura respecto del promedio de la Alianza del Pacífi co, y aún más cuando se lo compara con los países de la OECD, principalmente en lo que concierne a carreteras (MEF, 2019a).

Un ejemplo de la importancia de la infraestructura en los mercados laborales se aprecia en el caso de los sistemas de transporte público. Moreno-Monroy (2016) menciona que un sistema de transporte público inefi ciente podría ser una de las causas de la informalidad. Se afi rma que el empleo formal suele estar aglomerado en ciertas zonas geográfi cas a las que resulta imposible acceder para trabajadores y trabajadoras que viven en zonas lejanas a estas áreas. Moreno- Monroy y Ramos (2015) encuentran que en Brasil la informalidad cayó 16% más rápido en zonas donde se amplió la cobertura del sistema de transporte público. Machado y Toma (2017) encuentran que, para el Perú, la inversión en transportes y comunicaciones tiene un efecto positivo sobre el PBI y el PBI por trabajador, aunque el impacto de las comunicaciones solo es indirecto.

Además, Perry et al. (2008) muestran que mientras menor sea la efectividad del gobierno (medida por la calidad de los bienes públicos, de la burocracia, la credibilidad del gobierno, etcétera), mayor es la informalidad. Similarmente, Saavedra y Tommasi (2007) sugieren que, si el Estado no les proporciona a las y los trabajadores bienes públicos que valoren y, además, no existe ningún tipo de presión social para formalizarse, las y los trabajadores tendrán pocos o nulos incentivos para buscar un empleo formal. Existen problemas de provisión de servicios básicos que afectan a las empresas peruanas. Por ejemplo, 54.9% de las empresas que disponen de energía por red pública manifi estan tener problemas con el servicio, como interrupciones-cortes en el fl uido eléctrico (ENE, 2015).

Por otro lado, en los últimos años el uso de las TIC, en especial internet, ha adquirido vital importancia para alcanzar un mayor desarrollo económico. Los servicios de educación y el desarrollo productivo de las empresas, así como la transformación del mercado laboral son cada vez más dependientes de las TIC. Por ello, es imprescindible desarrollar infraestructura capaz de satisfacer las nuevas necesidades de la economía (García & Iglesias, 2017). En ese sentido,

García y López-Rivas (2012) encontraron que un aumento del 10% en la penetración de la banda ancha en los países de América Latina y el Caribe estaba asociado a un incremento de 3.19% del PBI y de 2.61% de la productividad, así como a la generación de más de 67 000 empleos directos.

Según el reporte trimestral (enero-febrero-marzo) del INEI (2020d), durante los últimos meses el acceso a internet, y la calidad de este servicio, ha cobrado mayor relevancia, puesto que se ha convertido en el instrumento por excelencia para que empresas y trabajadores y trabajadoras continúen con sus labores mediante el teletrabajo. Como se aprecia en el siguiente gráfi co, solo el 40.1% de los hogares a nivel nacional contaban con el servicio de internet. Esta cifra fue de 62.9% en Lima Metropolitana, 40.5% en el resto de las áreas urbanas, y solo 5.9% en el área rural. Sumado a ello, solo el 35.6% de los hogares peruanos contaba con una computadora. Dicha cifra fue de 52.9% en Lima Metropolitana, 38.3% en el resto de las áreas urbanas y 7.5% en el área rural.

Gráfi co 72. Hogares que tienen telefonía fi ja, telefonía móvil, computadora e internet, 2020



                          

7HOHIRQtDILMD 7HOHIRQtDPyYLO &RPSXWDGRUD ,QWHUQHW

7RWDO /LPD0HWURSROLWDQD 5HVWRXUEDQR ÈUHDUXUDO

1 No incluye Lima Metropolitana. Fuente: INEI-ENAHO 2020.

Con respecto al estado de la infraestructura en telecomunicaciones, el Perú se encuentra rezagado: según el índice de desarrollo de banda ancha de 2018, el país ocupa el puesto 48 de 65 países de América Latina y la OCDE, y el último lugar entre los países de la Alianza del Pacífi co (García & Iglesias, 2019). Del mismo modo, según la BBC (2019), el Perú está en el puesto 85 de 141 países y séptimo en América Latina en el índice global de internet elaborado por Speedtest Powered.

Avances en el entorno social e institucional

En cuanto a los avances del gobierno en las cuestiones relativas a la institucionalidad, ha habido progresos en bienes públicos y confi anza en las instituciones. Uno de los principales avances con relación a la ampliación de la infraestructura de carreteras fue la creación de Provías en 2002. En el año 2000 se habían construido 17 053 km de carretera en la Red Vial Nacional (RVN), y el 49.9% de ella estaba pavimentada (MTC, 2011); mientras que, en 2018, la RVN contaba con 28,856 km, de los cuales el 74.3% estaba pavimentado (MTC, 2018). No obstante, aún existe mucho por avanzar con las redes viales departamental y vecinal, pues solo el 11.3% y el 1.62% de ellas se encontraban pavimentadas al año 2018, respectivamente77 (MTC, 2018). Adicionalmente al mejoramiento de carreteras, el MTC cuenta con un Programa

Presupuestal con Enfoque de Resultados (PPR) denominado Reducción del Costo, Tiempo e Inseguridad en el Sistema de Transporte desde 2016, cuyo objetivo central es constituir un sistema integrado entre las modalidades de transporte —terrestre, aéreo, hidroviario y ferroviario—, con el fi n de contribuir a un mayor bienestar de la población y competitividad de las empresas. Así mismo, el MEF publicó el Plan de Infraestructura para la Competitividad en 2019, con el objetivo de cerrar la brecha de infraestructura y del desarrollo económico y social del país.

Con la mira puesta en fortalecer el servicio de tecnología para la población, el Estado ha benefi ciado a establecimientos de salud, comisarías y entidades públicas de internet gratuito de alta velocidad (Nota de prensa GOB.PE78). Del mismo

modo, dada la importancia de la digitalización, se busca mejorar la calidad de vida de los ciudadanos con la fi nalidad de brindarles acceso a las tecnologías de la información y comunicación. Desde el plano de la infraestructura digital, el gobierno está fortaleciendo estrategias de transformación digital a través de iniciativas como la Política y Estrategia Nacional de Transformación Digital, para construir una ciudadanía digital colocando la tecnología al servicio de la población (El Peruano, 2020).

Por otro lado, como una forma de mejorar la confi anza del ciudadano en el Estado peruano, este ha planteado una serie de iniciativas para luchar contra la corrupción desde hace más de una década. La Defensoría del Pueblo (2011) recopila

77 La longitud de la red vial departamental ascendía a 32 099 km en 2018, mientras que la longitud de la red vial vecinal era de 113 998 km en dicho año (MTC, 2018).

78 Consultado el 7 de octubre y ubicado en el siguiente enlace: https://www.gob.pe/institucion/mtc/noticias/215570-mas-de-250-establecimientos-de-salud-se- benefi ciaran-con-internet-gratuito

iniciativas presentadas en el período 2001-2010.79 Recientemente, la Presidencia del Consejo de Ministros (PCM) ha

presentado un Plan Nacional de la Lucha contra la Corrupción 2018-2021. A pesar de estos esfuerzos, la población aún tiene poca confi anza en las instituciones. Según cifras de la ENAHO de octubre de 2019 y marzo de 2020, el 82.3% de los hogares peruanos no confi aban en el Poder Judicial. Por otro lado, el 78.8% de los hogares peruanos tienen poca o ninguna confi anza en la Policía Nacional del Perú (PNP). En el caso de la SUNAT, esta cifra asciende a 65.8%. Por tanto, hay un largo camino por recorrer con relación con la confi anza en las instituciones.