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Fuentes: Cálculos basados en informaciones periódicas de la prensa nacional

80 70 60 50 40 30 % 20 10 12 1990 1999 2000 2001 2002 2003 54 62 67 68 69 0

78 RECONVERSIÓN INDUSTRIAL Y AGRÍCOLA EN EL MARCO DEL DESARROLLO HUMANO LOCAL

Algunas de estas decisiones incidieron negativamen- te en la dinámica del sector.

La reducción de los gastos y las inversiones en el tu- rismo provocó, entre otros aspectos, que progresara con relativa fuerza la tendencia a la descapitalización, así como la presencia de dificultades concretas en la oferta de determinados servicios.

Finalmente, el turismo forma parte de las ramas que deben continuar liderando el proceso de recuperación de la economía, pues debe implicar el incremento de sus requerimientos a la industria, aunque este posible aumento de la demanda de la industria sin chimeneas exigirá inversiones en magnitudes importantes que posi- biliten la modernización y actualización tecnológica efec- tiva de varias ramas industriales, de forma tal que estén en condiciones de responder a este reto.18

2.2. Mercado interno en divisas

La universalización de los mecanismos operacionales de la economía sustentados en el dólar, contribuyó a la estabilización del desempeño económico del país, en tan- to facilitó el cumplimiento de los objetivos del ajuste fiscal, al tiempo que evitó la expansión de fuentes infla- cionarias. Igualmente, funcionó como un instrumento que reflejaba de forma más adecuada las señales de precios necesarias para la asignación de los recursos, al tiempo que facilitó la adaptación de la producción de algunos bienes transables y servicios a las condiciones del mer- cado mundial. Asimismo, se logró mayor disciplina en el manejo de las variables financieras por parte del go- bierno, según González (1998).

La gradual extensión de las diferentes modalidades de autofinanciamiento, la elaboración de presupuestos y de los enfoques de planificación sustentados en las divisas, también condujo a la gradual adecuación de las capacidades productivas a las demandas reales, con in- dependencia del volumen de la demanda general (unita- ria y masiva); las empresas, además, tendieron a con- centrarse, preferentemente, sólo en aquellas produccio- nes que disponían de reales potencialidades de realiza- ción mercantil.

De tal forma, la incidencia del mercado interno en divisas en la evolución de la industria fue positiva, aun- que estos resultados se alcanzaron sin extender la apli- cación de los criterios vigentes en los suministros al tu- rismo, sobre todo, en lo relativo a la ausencia de meca- nismos de estímulo a las instituciones que lograron arti- cular estrategias de comercialización coherentes en lo interno y lo internacional, así como de un marco de com- titivas y el empleo más intensivo, por los sectores pro-

ductivos, de tecnologías blandas, es decir, las relativas a diseño, presentación, embalaje y marcas.

En 1990, la producción nacional sólo satisfacía 18% de los insumos del turismo, mientras que al culminar el año 2003, alcanzaba el 69%.15

Un aspecto novedoso que incorporó el suministro de la industria local al turismo es que las producciones que no presenten las condiciones que exige el sector pueden ser rechazadas, incluso habiendo recibido ga- rantías financieras. De este modo, la aplicación de nive- les de exigencia superiores a los acostumbrados, posibi- litó crear algunas condiciones potenciales para transitar de un sistema de sustitución de importaciones inefectivo a otro que favoreció tendencialmente la mejoría y diver- sificación potencial del sector exportador. 16

A pesar de los progresos alcanzados en la participa- ción de los productores nacionales en el abastecimiento al turismo, resulta necesario, en el futuro, continuar tra- bajando en los siguientes aspectos:

1) garantizar la estabilidad en la oferta y los índices de calidad;

2) mejorar los mecanismos de comercialización y los servicios de postventa;

3) introducir gradualmente la certificación de los pro- ductos con las normas de calidad internacionales;

4) mantener los niveles de exigencia por parte de las entidades turísticas.

El sector del turismo inició, desde el año 2003, un amplio programa de reestructuración dirigido, fundamen- talmente, a elevar sus aportes a la economía nacional y mejorar sus indicadores de eficiencia. Ciertamente, a partir de 1998, se produjo un incremento de los costos internos del sector, en cuyo resultado incidió lo desacer- tado de ciertas políticas internas, especialmente en ma- teria de formación de precios.

Empero, la búsqueda de la eficiencia a ultranza en esta industria se sustentó en:

1) la reducción sustancial de los gastos de comercia- lización;

2) la modificación de la estructura de adquisición de ciertos insumos en detrimento de la calidad;

3) la congelación de gastos de mantenimiento corrien- te, al ser considerados como inversiones;17

4) la reducción de los gastos con destino a la alimen- tación de los trabajadores;

5) la reducción de los programas de formación en el exterior.

petencia más realista y de evaluación de la calidad de los productos que se comercializan en este mercado. Precisamente, uno de los problemas que requerirá una solución a fondo en los próximos años, es que la pro- ducción destinada al mercado interno presente simila- res características que la dirigida a la exportación (Mar- quetti, 1998a y 2004).19

Otro aspecto importante es que la necesidad de in- crementar los niveles de ingresos de este segmento de mercado, se produjo a expensas de incorporar produc- ciones locales sin mantener como criterio la observan- cia de determinados parámetros de calidad, lo cual ac- tuó en detrimento de los esfuerzos por elevar la com- petitividad de la producción doméstica. Esto es válido tanto para los suministros a la población, como en las relaciones interempresariales.

Un aspecto relacionado con lo anterior es que el sis- tema económico cubano se había conformado privile- giando a los productores y estimulando, de un modo u otro, el fomento de prácticas monopólicas, las cuales evitaron educar a los productores y, mucho menos, a los consumidores, en una mayor exigencia. A esto se añade la desvinculación de los agentes productivos de las condiciones imperantes en la economía internacio- nal, así como el escaso papel del mercado interno como factor complementario en la obtención de competitividad (Marquetti, 2004b).

De igual forma, el sistema empresarial cubano no fue diseñado para lograr la competitividad por esfuerzos propios y, mucho menos, para funcionar en condiciones de incertidumbre y enfrentando riesgos de forma siste-

mática, sino para trabajar con suministros estables, lo cual condicionaba que su dinámica evolutiva se proyec- tara en parámetros muy limitados.

Por otra parte, el empleo de los productos de impor- tación como puntos referenciales para las producciones locales no siempre resultó adecuado. Recordemos que la función principal asignada a este mercado –básicamente, el minorista- es la de recaudar, lo que conduce a que se comercialicen, en magnitudes importantes, productos cuya relación precio-calidad no siempre se correspon- de con la media internacional. Este fenómeno se produ- jo con frecuencia en las ofertas interempresariales.20 Por

consiguiente, resultó cuestionable que se le concediera el calificativo de exportaciones en fronteras a estas pro- ducciones (Monreal, 1999).

A los aspectos anteriores, se añade que la prioridad concedida a aumentar la presencia de la producción nacional en este segmento de mercado determinó que los ministerios ramales le concedieran prioridad abso- luta a este propósito, en detrimento de ampliar la oferta exportable, la cual, en términos de largo plazo, debió tener la primacía.

Es virtualmente imposible revertir las insuficiencias apuntadas, pues los ajustes introducidos en la política económica después del año 2003, lejos de facilitar la superación de estos problemas, tienden a contribuir a su agudización, al menos a corto plazo.21

2.3Inversión extranjera (IED)

El proceso de descapitalización que afectó con fuer- za a varios de los sectores industriales, constituyó uno de los elementos decisivos en la búsqueda de IED. Por otra parte, la falta de materias primas y la necesidad de realizar la reconversión tecnológica de varias activida- Gráfico 6

RELACIÓNENTRELADINÁMICADECRECIMIENTO

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