La Dictiocaulosis bovina o bronquitis verminosa, es una nematodiosis de curso crónico o agudo, propia de los terneros o a veces de animales jóvenes de menos de 1 año, causada por el nematode Dictyocaulos viviparus, el que se localiza a nivel de los bronquios y bronquiolos, caracterizada por trastornos de tipo respiratorio y otros síntomas generales que pueden en muchos casos terminar con la muerte del hospedador. Debido a lo cual este nematode es considerado como causante de una parasitosis primaria.
Agente etiológico. Morfología.
El Dictyocaulus viviparus es el único representante del género Dictyocaulus que paarsita al bovino, su color blanco lechoso, de cuerpo fino que le da un aspecto de hilo, las hembras alcanzan una longitud entre 6 y 8cm, en tanto que los machos algo menos de 4 a 5,5cm de longitud, presentando una pequeña bolsa copulatriz.
Ciclo biológico.
Su ciclo biológico es de tipo directo. Las hembras son ovovivíparas, de forma tal que al depositar sus huevos ya poseen en su interior una larva desarrollada (L1), la pared fina de estos huevos facilita la eclosión de estas larvas a nivel de los bronquios o de la traquea de
forma tal que las mismas son expulsadas por la tos que padecen los terneros a las fosas nasales o pasan a la boca, siendo deglutidas sin que sufran daños por la acción de los jugos digestivos, esta L1 son eliminadas en grandes cantidades con las heces fecales de los terneros parasitados. El estadío invasivo L3 se efectúa a partir de las 96 horas incrementandose el número de las larvas L3 en las horas siguientes. Estas larvas para realizar sus mudas no pierden la cutícula del estadío anterior, por lo que no pueden alimentarse. La longevidad máxima de los estadíos larvales no sobrepasan los 33 días después de haber sido expulsadas con las heces fecales de su hospedador. La invasión de las L3 a sus hospedadores se efectúa en forma pasiva por vía oral con los alimentos y agua bebida contaminada. Las que al llegar a nivel del intestino penetran a través de la pared del mismo, ganan los vasos linfáticos y alcanzan los ganglios donde se efectúa una muda. Las L4 continúan su migración organotrópica a través del conducto toráxico evitando el hígado, alcanza más tarde el corazón derecho, pasan a la circulación pulmonar, para penetrar en los alveolos, bronquios y bronquiolos donde tras una nueva muda que los convierte en nemátodos jóvenes alcanzan su madurez sexual, el período de prepatencia es de unos 22 días.
Efectos sobre el hospedador.
Tanto las larvas como los nemátodos adultos, y sus productos de excreción acumulados en los bronquios y bronquiolos originan procesos inflamatorios, que para las L3, se producen a nivel de su paso por la pared intestinal, estableciendose un catarro entérico acompañado de eosinofilia local.
Las L4 provocan tumefacción de los ganglios linfáticos mesentéricos y en los albeolos, causan acúmulos de eosinofilos.
A nivel de bronquios y bronquiolos oclusión, debido al acúmulo de secreciones mucocatarral y/o purulentas rica en huevos y larvas produciéndose una bronquitis de curso casi siempre crónica con gran cantidad de pus y zonas pulmonares con focos de hepatización y atelectácicos pudindo extenderse el proceso hasta la traquea.
Síntomas clínicos.
Cuando las invasiones son masivas se presentan golpes de tos dolorosa, la respiración se realiza con dificultad (disnea), flujo nasal de tipo mucosa, formación de edemas en la porciones declives (vientre, región subglosiana) párpados. Para compensar las dificultades respeiratorias los animales estiran la cabeza y el cuello, manteniendo las extremidades exteriores abiertas y evitan realizar esfuerzos físicos. En nuestras condiciones pueden
presentarse diarreas, ocasionadas en partes por invasiones conjuntas de nematodes de la familia Trichostrongylidae.
Diagnóstico.
Unido a los síntomas clínicos, hallazgos durante la autopsia y los resultados del diagnóstico parasitológico de certeza. Recurrir al diagnóstico de tipo diferencial en determinados casos, para detectar la posible acción primaria de agentes bacterianos. Hallazgos durante la autopsia.
Los parásitos adultos no se encuentran a nivel de los bronquiolos. En estos casos los parásitos jóvenes se localizan a nivel de los bronquiolos.
Por otra parte deberá recordarse que los estados neumónicos originan la presentación de lesiones a nivel de las partes superiores del pulmón. Mientras que cuando la causa principal es la invasión por Dictyocaulos estas lesiones aparecen por regla general localizadas en las partes inferiores del pulmón.
Las técnicas empleadas para este diagnóstico son el método helminto-larvoscópico según Baerman o sus modificaciones, pudiendo emplearse además el método de Vajda.
El fundamento de estos métodos se basa en el hidrotropismo y ternotropismo positivo que caracteriza las migraciones de los estadíos larvales presentes en la fase exógena del ciclo biológico.
En las heces fecales frescas tomadas para este fin se detectan las L3 de un tamaño entre 300 y 360 micras de cuerpo grueso, el que termina en una cola abruptamente terminada, las larvas son de color claro en la porción anterior (esofágica) y en la posterior en su última parte (cola). Las 3/4 partes posteriores de estas larvas se encuentran ocupadas por abundantes gránulos nutritivos de color oscuro.
Control.
Basadas fundamentalmente en la utilización de productos químicos altamente efectivos combinadas eficientemente con medidas zootécnicas adecuadas. Existe una amplia gama de productos químicos que se pueden utilizar en la disminución de las poblaciones de parásitos en sus hospederos.
Eliminación diaria de las heces fecales en las casas de sombra, limpieza y desinfección de los bebederos y los comederos.
Mantener libres de hierbas los patios y mangas da las instalaciones.
Tratamiento de los animales con síntomas clínicos los que deberán estabularse durante 30 días, manteniéndolos durante este tiempo con buena alimentación procedente de áreas forrajeras.
Prohibir el traslado de animales del rebaño afectados, hasta tanto no sea declarado controlado el foco, es decir, transcurridos 30 días sin aparición de nuevos enfermos y sean tratados todos los animales.
Tratamiento:
Las familias químicas de uso en nuestro país: Imidazotiazoles: Vermisol (levamisol).
Bencimidazoles: Albendazol (albendazol), Labiozol (sulfóxido de albendazol). Lactonas Macrocíclicas: Labiomec (ivermectinas
Medidas de las áreas epizoóticas:
Establecer la rotación de los animales por los 12 cuartones de pastoreo, con permanencia en cada uno de ellos durante 3 días. En aquellas unidades donde no se complete la rotación por los 12 cuartones, se procederá a la estabulación de los animales hasta completar los 36 días.
Las áreas forrajeras se mantendrán con cercas perimetrales en óptimas condiciones, garantizando que no tributen a ellas animales. Evitar que las excretas de animales se viertan a estas áreas.
Mantener libre de hierbas las áreas periféricas de los comederos, bebederos, caminos de accesos al pastoreo, etc.
Los terneros que salen a pastar deben hacerlo en cuartones que no hayan sido contaminados previamente por los animales mayores.
Realizar muestreo a la masa susceptible de la unidad ante la sospecha de la enfermedad.
Desparasitar a la masa con un producto de probada eficacia contra este parásito, tales como:
Vermisol (levamisol) a razón de 7,5 mg/kg de peso vivo (1 ml cada 10 Kg p.v) por vía intramuscular.
Labiozol (albendazol sulfóxido) a razón de 3,75 mg/kg de peso vivo (1 ml cada 40 Kg p.v) por vía intramuscular. No aplicar más de 10 ml por punto de inyección. Labiomec (ivermectina) a razón de 200 ug / kg de peso vivo (1 ml por cada 50 Kg
p.v) por vía subcutánea.
El esquema de desparasitación se le realizará a bovinos menores de 18 meses, en los meses de Noviembre/Diciembre, Febrero/Marzo y Julio/Agosto.