4.3 Programme Evaluation
4.3.1 Types of programme evaluation
2.1 Currículum
El currículum, es el foco principal en el proceso de enseñanza y aprendizaje que se lleva a cabo en los distintos establecimientos, lo que implica orientarse por un enfoque curricular. Éste, se refiere “a los aspectos del proceso de educación, en el cual interviene intencionalmente la escuela. Abarca todas las funciones de selección de la cultura legitimada socialmente por esta institución (estilos y formas de socialización y conocimiento), distribución, organización, transmisión de esa cultura seleccionada y evaluación de los procesos y resultados de las acciones educativas implicadas en el cumplimiento de esas funciones” (Soto. Viola, 2006)
A medida que ha pasado el tiempo, los enfoques curriculares se han ido modificando, debido a que la sociedad ha sufrido cambios, ya sea en lo político, económico, cultural, lo cual va produciendo una transformación del ideal de hombre que se quiere formar. Por lo cual el curriculum debe responder a la pregunta ¿Cuál es el tipo de ser humano deseable para un determinado tipo de sociedad? (Tadeu da Silva, Tomaz, 2001).
La educación ha pasado por tres teorías del currículum a lo largo de los años, que apuntan a responder a la pregunta mencionada anteriormente, pero tomando en cuenta que los ideales de ser humano al cual se aspira van cambiando de acuerdo al periodo histórico que se este viviendo. Es así como en primer lugar se hablaba de una teoría tradicional, en la cual se puede mencionar a Bobbih y Tyler, la cual respondía a las preguntas ¿Qué? y ¿Cómo? se transmite el conocimiento, es decir, ésta teoría tenía un enfoque más bien orientado a la reproducción de la sociedad, debido a que no se cuestionaba el curriculum que se implantaba, sino que más bien se transmitía el conocimiento sin hacer algún tipo de cambio, el curriculum tradicional era incuestionable. Posteriormente se dio paso a una nueva teoría ésta es la crítica, donde se puede destacar a Freire, Giroux y Tadeu da Silva,
en la cual se comienza a “cuestionar los presupuestos del orden social y educativo existente” (Tadeu da Silva, 2001), a partir de esto se empieza a discutir las desigualdades e injusticias sociales. Y por último está la teoría postcrítica, la que apunta no solo a cuestionar el sistema educativo existente, sino que también está orientado a la reflexión constante que llevará a implementar líneas de acción para la transformación de la sociedad (Tadeu da Silva, 2001).
La educación es un proceso que está ligado a las necesidades de la sociedad, de acuerdo a un espacio temporal o geohistórico, es por esto que se crea la escuela que es una “institución que tiene como función intervenir en la educación de acuerdo al tipo de hombre y sociedad que se quiere formar” (Soto, Viola, 2006). Para lograr su función, es necesario regirse por un currículum es un instrumento de poder, que busca “modificar a las personas que van a seguir ese currículum” (Tadeu da Silva, 2001) es decir, el currículum tiene tanto poder que de éste va a depender la formación de la identidad de las personas, de acuerdo a la visión de hombre y sociedad que se quiera construir. Es por esto que nada es casual en la escuela, todo lo que se realice en ella tiene una intención, pero ésta puede ser explícita o implícita, es decir, todo establecimiento tiene un currículum declarado, pero también se pone en práctica el currículum oculto.
En educación parvularia se utiliza como currículum las Bases Curriculares de la Educación Parvularia y actualmente los Programas Pedagógicos implementados desde el año 2009. En las B.C.E.P, se ofrece una propuesta curricular que define objetivos para ampliar las posibilidades de aprendizaje de los niños/as considerando sus características y potencialidades, y además considerando a todos los actores que están presentes en el proceso de enseñanza-aprendizaje. Están basadas en fundamentos, orientaciones valóricas, la importancia de la familia y el medio, el rol de la educadora, el desarrollo, aprendizaje y enseñanza, se orientan en principios pedagógicos y tiene énfasis curriculares.
Los fundamentos aludidos, tienen por base “la convicción fundamental de que los seres humanos nacen libres e iguales en dignidad y derechos y que la perfectibilidad inherente a la naturaleza humana se despliega en procesos de autoafirmación personal y de búsqueda permanente de trascendencia, los que otorgan sentido a la existencia personal y colectiva. A la libertad que hace de cada individuo persona y sujeto de derechos y deberes, le es intrínseca la capacidad de razonar, discernir y valorar, fundamentos a su vez de la conducta moral y responsable” (Mineduc, 2000). Es decir, el enfoque que tienen las Bases Curriculares, es la formación de individuos pensantes, reflexivos, críticos, por medio de la libertad e igualdad. Esto se logrará en la medida en que la educadora sea una mediadora que en conjunto con la familia que es la primera formadora, desarrollen individuos integrales, para lo cual se requiere apuntar a las experiencias contextualizadas, orientadas hacia el contexto donde se desenvuelve el niño, ya que así pasan a ser significativas. Por lo tanto, en la medida en que los niños se familiaricen con los aprendizajes, serán capaces de reflexionar y pensar y es así como se va formando el individuo crítico.
Desde la teoría, el currículum se puede abordar desde distintas perspectivas, ya que éste no solo tiene que ver con la educación, sino que también con un tema político, cultural y económico, que lleva a que éste sea visto como una disciplina de poder, que tiene como objetivo formar un tipo de persona de acuerdo a la sociedad que se pretende construir. Pero desde la práctica, es importante asumir el enfoque por el cual guiarse, ya que de ésta manera se puede plantear la pregunta ¿Qué tipo de persona queremos formar?, y desde ésta pregunta se va a orientar el quehacer pedagógico y la práctica diaria, con el fin de formar individuos integrales, que se comprometan con la sociedad, que tengan un pensamiento crítico y que sean capaces de transferir los aprendizajes y aplicarlos a la vida cotidiana con el propósito de tomar decisiones que los lleven a crecer como personas y a actuar con conciencia social.
2.2 Fragmentación curricular
La fragmentación curricular es un tema que se puede apreciar claramente en la Institución, donde se da énfasis a los contenidos, los cuales muchas veces son descontextualizados, alejados de la etapa que están viviendo los niños y sobre todo apartado de sus intereses. Es a partir de esto que se considera el enfoque que Jurjo Torres, quien plantea que la “descentralización es la única forma viable de poder atender a las necesidades e intereses de carácter más local” (T, Jurjo, pag 21).
En una organización escolar de asignaturas, disciplinar, “el dominio de cada materia es un requisito para la movilidad dentro del sistema educativo, para aprobar y ascender dentro de la dinámica de ciclos y etapas en que está estructurada la permanencia en las instituciones educativas, pasa con demasiada frecuencia, a convertirse en la verdadera y única meta educativa”. (T, Jurjo, pag 105). La intitución propone un currículum humanista, centrado en la persona, pero como se puede apreciar su enfoque curricular está más bien orientado a la adquisición de disciplinas, y esto se puede ver desde los niveles pre-escolares.
En esta modalidad de fragmentación curricular “son agentes externos al aula quienes controlan por entero la selección, organización, ritmo, criterios de comunicación y la disposición de la localización física” (Bernstein, B, 1993, pag 48). Esto es un gran problema, debido a que las personas externas solo seleccionan los contenidos que creen pertinentes y relevantes de transmitir, sin embargo no toman en cuenta las necesidades e intereses de los niños, la educación es descontextualizada, lo cual implica que no sea significativa para ellos.
Los resultados de esta propuesta curricular es la “incomprensión de lo estudiado a la fuerza, puesto que la fragmentación produce un conocimiento académico”, (T, Jurjo, pag 106). Este tipo de conocimiento si bien es relevante para poder desenvolverse en la sociedad, no permite desarrollar la
capacidad reflexiva y crítica, propia de la teoría constructivista tan importante hoy en día.
A partir de lo anterior, se justifica la utilización de un currículum integrado, que pretende ofrecer propuestas de trabajo que respondan a las necesidades e intereses de todos los niños que se encuentran en el aula, las cuales “se veran educativamente aprovechadas mediante un curriculum que respete la idiosincrasia de sus estructuras cognitivas en ese momento específico de su desarrollo” (T, Jurjo, pag 115). Tener en cuenta el desarrollo infantil llevará a no forzar el aprendizaje, puesto que las estructuras cognoscitivas condicionan la adquisión, asimilación y retención del conocimiento. “Un sistema de enseñanza desconectado de la realidad de un modo tan fragmentado, no sirve para estimular el interés, que es el verdadero motor de la actividad constructiva” (T, Jurjo, pag 116).
2.3.- Flexibilidad pedagógica
La flexibilidad pedagógica es un foco importante de considerar en educación y sobre todo en el trabajo con los párvulos . Para esto se hará referencia a las Bases curriculares de la educación parvularia, la cual hace hincapié, en que “la organización del tiempo, significa tomar decisiones respecto de los diversos períodos que conforman la jornada diaria, sus caracteristicas, secuencia y duración” (Mineduc, 2000). La organización de la jornada es una tarea central para el trabajo pedagógico, ya que implica determinar las oportunidades de aprendizaje que se ofrecerán a los niños.
Para organizar el tiempo, se requiere hacer un diagnóstico del grupo de niños, considerando sus características, intereses y fortalezas, para poder responder a sus necesidades. Pero por otro lado también es necesario tomar en cuenta el período en que los niños permanecen en el establecimiento.
De acuerdo a lo que plantean las bases curriculares, una adecuada organización del tiempo debe considerar que exista un equilibrio entre las distintas experiencias, alternando períodos de mayor y menor gasto energético, experiencias grupales e individuales dentro y fuera del aula.
Contar con una jornada estructurada, no significa rigidizar los procesos de enseñanza y aprendizaje. Es necesario actuar con flexibilidad, en cuanto a la duración de cada período, los cuales pueden variar dependiendo de diversos factores, que deben ser evaluados por la Educadora para tomar la mejor decisión en atención a las necesidades de bienestar y aprendizaje de los niños.
Los programas pedagógicos, destacan que la flexibilidad “no se debe traducir en efectuar permanentes cambios que impidan el desarrollo de la jornada y empobrezcan las oportunidades de aprendizaje de los niños debido a la permanente improvización” (Mineduc, 2009). Sin embargo es importante destacar que la educación parvularia no pretende escolarizar a los niños
desde temprana edad, por lo tanto, en los niveles pre-escolares no debería existir un horario estructurado por asignaturas como se puede observar en la Institución, porque se pasan a llevar los principios pedagógicos propios de considerar en la organización del tiempo. Estos son: el principio de bienestar, que pretende ofrecer una jornada que responda a las necesidades de los niños, donde se respeten sus ritmos de aprendizaje, de manera que se encuentren en condiciones óptimas para aprender y desarrollar todas sus potencialidades. Otro principio es el de actividad, donde es importante planificar una jornada que les permita a los niños aprender por medio de la participación activa, ofreciéndoles oportunidades para crear, descubrir, preguntar, resolver problemas, jugar, desarrollar su imaginación y compartir con los demás. Como tercer principio se puede mencionar el de singularidad con el cual se pretende ofrecer oportunidades para que los niños puedan elegir su propio trabajo a través de períodos de libre elección, tales como talleres o juegos de rincón. Por último el principio de juego, que debe resguardar el carácter lúdico que deben tener las experiencias de aprendizaje que se ofrecen, ya que el juego es un aspecto fundamental en la vida de los niños y es clave para su aprendizaje.
2.4.- Aprendizaje significativo
El foco principal de la educación es construir aprendizajes significativos en los niños. Para esto se hará referencia a Ausubel, el cual plantea que el aprendizaje de los niños depende de la estructura cognitiva previa, la cual se relaciona con la nueva información. Ausubel define el aprendizaje significativo como “aquél en el que la nueva información se relaciona de manera sustantiva, es decir, no arbitraria, no al pie de la letra, con los conocimientos que el alumno ya tiene, produciéndose una transformación tanto en el contenido que se asimila como en lo que el estudiante ya sabía.” (Martín & Solé, 2002, p.91). A partir de esto es de gran importancia considerar en los diseños los aprendizajes que traen incorporados los niños, el contexto en el que se desenvuelven, sus fortalezas, habilidades, capacidades, expectativas, intereses, necesidades y su etapa de desarrollo, ya que de ésta manera se contextualizan las experiencias a las características de ellos y por lo tanto los conocimientos previos se transforman en la base para la construcción del nuevo aprendizaje.
Para construir aprendizajes significativos, es de gran relevancia considerar que la etapa crucial del desarrollo son los primeros años de vida, por lo cual es importante brindar a los niños procesos de enseñanza que les permita reflexionar acerca de lo que estan aprendiendo, ya que de esta manera podrán hacer la conexión entre lo que saben y el conocimiento nuevo, es aquí donde la educadora facilita el proceso a través de la mediación, lo cual permitirá que los niños construyan aprendizajes significativos que los ayuden a desenvolverse en su vida cotidiana.
2.5 Estrategias Curriculares
Para la realización del proyecto, se utilizó como estrategia curricular una Unidad didáctica, que apunta a la utilización de un currículum integrado. Para esto se hará referencia a Jurjo Torres, quien habla de la unidad didáctica como “una propuesta de trabajo en la que participan un determinado número de áreas de conocimiento o disciplinas, destinadas a cubrir un período temporal relativamente corto. Con ella se trata no sólo de promover procesos de enseñanza y aprendizaje… sino que también se pretende motivar y desarrollar todo un conjunto de destrezas que les permitan establecer nuevas relaciones con otros contenidos culturales” (T. Jurjo, 2000, pág 221).
La utilización de proyectos curriculares integrados, “trata de crear las condiciones necesarias para favorecer la motivación por el aprendizaje” (T, Jurjo, 2000, pág 118), ya que integra todos los ámbitos, por medio de experiencias que permitan considerar las características de los niños, respetando sus intereses, necesidades y ritmos de aprendizaje.
El fundamento de la utilización de un currículum integrado es que es una forma de “contrarrestar una enseñanza excesivamente centrada en la memorización de contenidos y que posibilita de manera simultánea hacer hincapié en los procesos” (T, Jurjo, 2000, pág 117).
La elaboración de una unidad didáctica requiere de un diagnóstico previo de los niños, para determinar los conocimientos y experiencias que trae incorporado, así como sus destrezas, habilidades, expectativas, necesidades e intereses. Por otro lado, también se realiza un diagnóstico de la institución, considerando sus normas de funcionamiento, los recursos disponibles y el contexto en el cual se desenvuelven los niños. “El análisis del contexto sociocultural ofrece las claves para el diagnóstico del nivel cultural de los niños, de su nivel real de desarrollo” (Torres, Jurjo, 2000, pág. 223). En el diagnóstico previo se pretende conocer las expectativas de los
niños, lo que les gustaría aprender, con respecto a un tema, a partir de esto se diseñan experiencias de aprendizaje que respondan a las necesidades e intereses de ellos, con el fin de ofrecer aprendizajes significativos y acordes a su realidad y al contexto donde están insertos.
A partir del dignóstico es importante proponer metas educativas que permitan ampliar el conocimiento que poseen los niños. Para lo cual se requiere tomar en cuenta los recursos y las estrategias didácticas que ayudarán a alcanzar el objetivo. Junto con esto, es relevante mencionar el papel del educador, el cual diseña, aplica y realiza un seguimiento de los procesos y lo principal es que los docentes se convierten en el elemento motivador de los procesos de enseñanza y aprendizaje (T, Jurjo, 2000, pág 252), por lo cual cumplen un rol de mediador, donde impulsan a los niños a pensar, reflexionar y a construir su propio aprendizaje.
La Unidad didáctica tiene un énfasis en el ámbito de Comprensión del medio natural y cultural, específicamente en el núcleo de grupos humanos, sus formas de vida y acontecimientos relevantes. En el diagnóstico, se detectó que éste ámbito fue el más débil, por lo cual es necesario fortalecerlo, ya que es fundamental para desarrollar el sentido de pertenencia de los niños.
III.- PROBLEMATIZACIÓN
3.1.- Presentación del Problema
Desde los análisis se observa que existe una necesidad de flexibilidad pedagógica en cuanto al tiempo que se destina a las diferentes experiencias de aprendizaje, tomando en cuenta que se debe considerar los intereses de los niños y sus ritmos de trabajo, lo que en esta realidad no ocurre
Además, de acuerdo al diagnóstico aplicado se detectó que el ámbito más débil y con menor nivel de logro es Relación con el medio natural y cultural, específicamente el núcleo de grupos humanos, sus formas de vida y acontecimientos relevantes. Si se analiza desde la organización del horario se puede apreciar que el tiempo destinado a éste núcleo no es suficiente para potenciar los aprendizajes de los niños, ya que se priorizan otros núcleos de aprendizaje como Lenguaje y relaciones lógico-matemáticas y cuantificación.
Junto con la falta de flexibilidad pedagógica, se detecta otro problema que es la negociación curricular, en cuanto a que la Institución prioriza los contenidos que deben aprender los niños y no sus necesidades e intereses, lo cual muestra que existe una distancia entre el discurso y la praxis, ya que de acuerdo al P.E.I del Colegio, se pretende formar individuos críticos, pensantes y creativos, pero para lograr esto es importante tomar en consideración sus necesidades.
A partir de esto es que se plantea una Unidad didáctica orientada a Comprensión del medio natural y cultural, centrada en equilibrar los aprendizajes y así favorecer las potencialidades de los niños y por lo tanto reducir los problemas antes mencionados, por medio de una modalidad curricular rigurosa, adecuada a las necesidades de los niños y considerando lo que les gustaría aprender.
Con la unidad didáctica se pretende intervenir, orientando y centrando el trabajo en los niños, abarcando sus necesidades y sus estilos de aprendizaje
para poder incrementar los procesos educativos, por medio de la desfragmentación curricular y a través de la negociación curricular, que pretende adecuarse a las expectativas y experiencias de ellos para que los aprendizajes los impacten de manera significativa.
La pregunta problema queda formulada de la siguiente forma:
• ¿Cuál es el impacto que tiene en los aprendizajes de los niños una gestión curricular contextualizada a sus necesidades e intereses, en una institución donde no existe negociación curricular y donde hay poca flexibilidad pedagógica?
Dada la importancia de la problemática surge la siguiente interrogante, que