En el ámbito humano Pitágoras estudió tanto la armonía del cuerpo como la del alma: la armonía del cuerpo se vio en la belleza y la salud; la armonía del alma en el bien moral. A ellos se atiende por separado y comenzando por el primero.
2.1.1. Unión de contrarios como salud del cuerpo
¿Qué es la armonía en el cuerpo? Para el mundo antiguo griego existían unos cánones de mesura y perfección a los que respondían las formas del cuerpo físico, representados magistralmente en las esculturas griegas que todavía hoy se pueden admirar. Pitágoras vio que la fuerza y la hermosura armónica de un cuerpo dependen de las proporciones y ritmos de las distintas formas. Estudió y concluyó que la perfección física del cuerpo humano reconoce unas proporciones numéricas exactas, al igual que la armonía de la música que se escucha muestra unos ratios numéricos determinados.
Más allá de la mera manifestación corporal, la misma idea se aplicó al bien del cuerpo y se refirió a la salud. La salud era interpretada como una proporción o ajuste entre varios elementos. De este modo, la armonía en un cuerpo mostraba la salud en la mezcla proporcionada de las cualidades físicas de determinados contrarios que se oponían dos a dos: lo caliente-‐lo frío; lo seco-‐lo húmedo; lo amargo-‐lo dulce. En cambio, en la enfermedad esas relaciones estaban “desafinadas”; el padecimiento era la consecuencia de la supremacía de uno solo de los términos de cualquiera de tales pares de opuestos.
Uno de los presupuestos aplicados, por analogía con el mundo y su fuego central, es que el cuerpo humano parece tener su principio en lo Caliente y el anhelo que tiene este calor de ser templado por el Frío. El exceso o defecto de enfriamiento, al actuar sobre la sangre, sobre los humores y sobre la bilis, producen directamente las
enfermedades51.
En el campo de la medicina no se sabe con exactitud, de acuerdo a la fuente de Aristóteles, si la primera inspiración de esos pares de contrarios referidos a la salud, pertenecen a los pitagóricos o Alcmeón y a la prestigiosa escuela médica de Crotona
que este ilustraba siendo conciudadano de Pitágoras52. Pero lo que sí es seguro es que
bajo esa influencia, se formó entre los pitagóricos una medicina que se inspiraba en la observación de los contrarios y trataba de interpretarlos a la luz de la doctrina general. Así, a partir de la época de Pitágoras, la teoría y la práctica de la medicina griega estuvieron regidas en gran medida por el principio de que la curación es el restablecimiento de una armonía que la enfermedad ha perturbado; la práctica se ejecutaba mediante el equilibrio de los contrarios.
Los estudios, que en el terreno de la medicina, desarrollaron los pitagóricos
muestran la importancia de la armonía universal en la dignidad física del hombre. Estos mismos principios fueron aplicados al interior de lo que constituye al hombre y a su bien moral.
2.1.2. La armonía como bien del alma
Por encima del cuerpo físico, ¿qué es la armonía humana? La misma primacía de armonía se aplicó a la bondad, bien o virtud del alma. De acuerdo con el filósofo de Samos, el Cielo y la Tierra, el Cosmos todo entero está regido por la unión universal de la Armonía cuyos caracteres se han concretado. El alma humana no carece de esa correspondencia y, según cuenta la Tradición, Pitágoras afirmó que el alma era o
contenía una armonía53.
Derivado de los caracteres de la armonía universal que se han señalado en el capítulo anterior, la perfección del hombre se vio en su estado armónico natural, esto es, en la unión del aspecto humano y el aspecto espiritual. El triángulo que simbolizaba
la Tetractys, insignia de la escuela y con los diez puntos inscritos, constituía también el
distintivo cualitativo del ser humano. El triángulo equilátero parece que expresaba en cada uno de sus lados una significación básica atributiva -‐la Verdad, la Bondad y la Belleza-‐ que debía presidir las tres actividades básicas del hombre: la Verdad tutelando la ciencia y la filosofía; el Amor o Bondad, la mística; la Belleza, el arte.
Sobre la cuestión relacional humana efectuaron estudios que llevaron a concluir que la justicia es una igualdad perfecta o la reciprocidad en el derecho y su
52 ARISTÓTELES, Metafísica, I, 5, 986a, 25.
símbolo material es el cuadrado perfecto. La amistad es la igualdad perfecta o la reciprocidad en el afecto y la abnegación. Del mismo modo que en política y en otros ámbitos, como en su filosofía entera, el bien se basaba en la idea de unidad de los contrarios que manifiesta la armonía.
Sin embargo, pese a que la armonía del Cosmos es perfecta, lo que correspondería al alma de los hombres está empañado por la imperfección y la disonancia. Utilizando nuevamente un símil musical, el alma es como una lira que tiene graves y agudos: como correlativos mantienen la unidad, como contrarios se tensan; si la tensión se afloja o se hace desmesurada se “muere” el concierto. La salud del alma, del mismo modo que una lira desafinada, está perturbada por vicios de exceso y de defecto.
La imperfección o desarmonía es lo que se llama vicio o mal. El mal es una discordancia entre los pares de opuestos, pero éste no queda restringido a un desequilibrio entre las diferentes partes del alma, sino que es también una desequilibrio del alma en el conjunto armónico universal. Pues, al igual que un instrumento debe estar en concordancia con todos los restantes instrumentos de la orquesta, el alma debe estar acorde con el Cosmos y reproducir su armonía. Este hecho se basa en el principio de que si el Cielo, la Tierra y el Universo Todo, están unidos por un vínculo, el alma humana no carece de relación con el resto del Cosmos.
La idea de unión en ese triple sentido –unión del alma consigo misma, del alma con las otras almas, del alma con la fuente de donde procede-‐ se manifiesta como plenitud humana. Para Pitágoras, confirma Fouillée, nada es más importante que la armonía como sostén de la existencia: “la virtud, la salud, y en general toda clase de bienes, sin exceptuar a Dios mismo, son una armonía en medio de la que todas las
cosas se sostienen”54.
Como base de la idea de la armonía humana, en Pitágoras hay toda una concepción universal de la armonía y del hombre, que se muestra como bien y plenitud existencial. La armonía universal es un fenómeno inscrito en la propia
54 FOUILLÉE, ALFRED; Compendios de los grandes filósofos. Trad. J. Moreno Barutell. La España Moderna.
naturaleza humana. Sin embargo, en el fenómeno de la armonía humana, junto a aquella, aparece otra dimensión: la contemplación.
2.2. La contemplación como restitución de la armonía