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Se midió un único perfil, Perfil Puesto Meliñanco, comenzando apenas al Norte del Puesto Meliñanco en dirección SO hasta el camino que lleva a los puesto Nahuelhual y H. Álvarez. El comienzo del Perfil Meliñanco es en las coordenadas 40°44'46.08"S, 68°13'39.84"O y las capas se disponen según 110°, 12°SO. Las relaciones verticales entre facies son presentadas en la figura 31.

3.3.1. Facies

Facies mlBr – Brecha lítica masiva: Es la facies basal del perfil y se muestra con base cubierta. Se presenta en escasos afloramientos fuertemente meteorizados y de difícil muestreo, de esta facies solo se realizó la descripción de campo.

Se expone como un cuerpo masivo, se compone de litoclastos monolitológicos de lavas riolíticas; no se descartan otras composiciones, aunque de textura obliterada por la fuerte meteorización. El tamaño de los clastos es variado, llegando a medir de 10 a 12 cm en su eje mayor, con formas angulosas a subredondeadas. La fábrica es matriz sostenida, aunque ocasionalmente varía a clasto sostén; por su parte los clastos no evidencian orientación o arreglo preferencial (Fig 31D, E).

Interpretación: Branney y Kokelaar (2002) interpretan las brechas líticas masivas como una facies ignimbrítica gruesa, depositada a través del límite de flujo inferior de una corriente piroclástica, semejante a otras facies ignimbríticas, aunque de mayor energía. Walker (1985) clasifica las brechas líticas en cinco tipos: (1) flujos de detritos interpretados como “decantados” de un flujo piroclástico; (2) flujos de detritos que involucran bloques recogidos del suelo por la acción del flujo piroclástico; (3) “ground breccia” que interpreta como segregada del frente fluidizado de un flujo piroclástico; (4) “lag breccia” inferida como

depositada a partir de una “zona de deflación proximal” que también generó un flujo piroclástico; y (5) brechas derivadas de avalanchas o caídas de rocas. Branney y Kokelaar (2002) consideran que algunos de estos procesos y derivaciones estén probablemente sobrepuestos y que las categorías en esta clasificación no son mutuamente excluyentes. Por otra parte, exponen que, al ser una clasificación genética, la aplicabilidad depende de los modelos de emplazamiento.

Facies Shcr, g – Arenisca fina a gruesa con estratificación paralela horizontal, rica en cristales y con trizas de vídrio: Esta facies se dispone en cuerpos tabulares y desarrollo lateral considerable, aunque los afloramientos suelen mostrarse cubiertos. Se compone de areniscas finas a gruesas con estratificación paralela horizontal que al piso se contactan con facies mlBr y al techo con mLT(cr), en ambos casos de forma neta (Fig. 31C).

Se compone de clastos de cuarzo, feldespato y plagioclasa en formas angulosas a subangulosas. La biotita es escasa, de menor tamaño, y se observa fuertemente deformada. Se reconocen escasos fragmentos líticos volcánicos, fuertemente argilizados y bien redondeados.

La fábrica es clasto sostenida y ocasionalmente varía a matriz sostenida. La matriz es mayormente tobácea, aunque en carácter subordinado también se observan clastos de cuarzo y plagioclasa. La selección es moderada a moderadamente bien seleccionada.

Interpretación: Esta facies se interpreta como depositada en condiciones de lecho plano y alto régimen de flujo (Miall, 2006).

Facies Flg – Limoarcilita y arenisca fina laminada, con trizas de vidrio: Se dispone en finos estratos tabulares que se reconocen subordinados a las facies Sh (Fig. 31C). El espesor de esta facies no alcanza la decena de centímetros, y el arreglo interno es laminado paralelo

horizontal. Se compone principalmente de trizas de vidrio volcánico, el que generalmente se muestra fresco. También se observan clastos de cuarzo, plagioclasa y biotita. La selección es buena.

Interpretación: Miall (2006) interpreta a las facies Flg como depósitos de desborde, de canales abandonados o corrientes tractivas decrecientes. Si bien se describen como estratos tabulares de gran extensión no se descarta que desarrollen formas lenticulares de gran escala.

Facies mLT(cr) – Toba lapillítica masiva, rica en cristales: Es la facies mejor expuesta de todo el perfil estudiado, comprende lomadas ralas prácticamente sin vegetación y a veces algo cubierto, aun así, es posible seguir todo el cuerpo de piso a techo. A la base contacta en forma neta con facies Flg y/o Shcr, g y al techo con facies mT aunque no se pudo dar con el contacto de manera precisa por estar cubierto (Fig. 31B, C). El espesor máximo medido es de 45 m. Se muestra con aspecto masivo y hacia el techo desarrolla disyunción columnar, en coloraciones mayormente blancas a grisáceas (Fig. 31B).

Se compone de un elevado porcentaje de cristaloclastos de cuarzo fresco, anhedral y fuertemente fragmentado; plagioclasa y feldespato potásico también en formas anhedrales fuertemente fragmentadas y en formas euhedrales con cristales de buen tamaño. Biotita y hornblenda desarrollan formas cristalinas y se muestran frescas. La matriz es vítrea, aunque con un elevado porcentaje de cristales de cuarzo, feldespato potásico, plagioclasa y escasa biotita. Las pómez están parcialmente desvitrificadas y apenas deformadas no llegando a desarrollar textura eutaxítica (Fig. 30A).

Se reconocen litoclastos de origen ignimbrítico y frescos, con la matriz totalmente desvitrificada reconociéndose como una masa de esferulitas, estos presentan formas

angulosas. Otros litoclastos se presentan en menor tamaño que los anteriores, con formas redondeadas a subredondeadas y fuertemente alterados, suponiéndose de origen ignimbrítico.

Interpretación: La facies mLT representa depósitos de corrientes piroclásticas densas con límite de flujo inferior dominados por escape de fluidos (Branney y Kokelaar, 2002).

Facies mT – Toba masiva: A esta facies se la reconoce de forma saltuaria, los afloramientos estudiados corresponden a un cantereo al Este del camino que lleva del Pto. Meliñanco al Pto. Nahuelhual. Se distingue por color pardo castaño claro, con un espesor medido no superior a los 2 m. Tiene aspecto masivo, fractura concoidea y hacia el techo forma cierta lajosidad, pero con planos también concoideos (Fig. 31A).

Se compone mayormente por trizas vítreas y en carácter subordinado se reconocen escasos cristaloclastos de cuarzo fresco anhedral, plagioclasa y biotita también anhedrales, y escasas pómez bien redondeadas, pero de mayor tamaño que el resto de los componentes. Las trizas muestran textura pectinate. El arreglo general reconocido es granodecreciente (Fig. 30B).

Interpretación: Branney y Kokelaar (2002) interpretan esta litofacies como depositada por lluvia de cenizas.

Facies dbLT(e, n-ip, nl) – Toba lapillítica eutaxítica en estratos difusos, con gradación normal e inversa de pómez y gradación normal de fragmentos líticos: Esta facies se reconoce en el mismo cantereo que la facies mT, y también su afloramiento es discontinuo y algo cubierto. Se dispone sobre facies mT en carácter erosivo y es transicional a mLT(e, pr). El espesor no superaría los 2 m, aunque por la condición de afloramiento no se puede dar precisión exacta de su potencia.

El arreglo interno es en finos estratos de límites algo difusos, pero con características internas bien distinguibles. Las capas pueden distinguirse en función del contenido de fragmentos

tamaño lapilli, tanto de pómez, litoclastos y/o cristaloclastos. A su vez, aquellas capas que tienen abundantes fragmentos de lapilli pueden discriminarse según el ordenamiento interno vertical de las pómez y los litoclastos. Así, es posible distinguir estratos con organización normal tanto de pómez como de litoclastos, otras con organización inversa de pómez y normal de líticos y otra capa prácticamente carente de lapillis siendo mayoría los fragmentos tamaño ceniza (Fig. 31A).

Esta facies se compone de cristaloclastos de cuarzo fresco anhedral y plagioclasa fuertemente fragmentada. También biotita, aunque en menor proporción que los anteriores y fuertemente deformada. Los litoclastos son de origen ignimbrítico en formas redondeadas a subredondeadas y mayormente frescos. Las pómez desarrollan textura eutaxítica y crecimiento de esferulitas de pequeño tamaño, a su vez tienen sobreimpuesta alteración argílica dando coloraciones verdosas en muestra de mano. La matriz es tobácea, aunque también tiene moderado porcentaje de microcristaloclastos de cuarzo, plagioclasa y biotita (Fig. 30C, D).

Interpretación: Esta facies se interpreta como el depósito de corrientes piroclásticas diluidas o por corrientes piroclásticas con límites de flujo inferior dominados por tracción (Branney y Kokelaar 2002). Estos autores sostienen que las facies dbLT se depositan cuando las condiciones de la zona de límite de flujo son intermedias entre las de las zonas dominadas por el escape de fluidos y dominadas por la tracción, procesos que dan origen a facies mLT y sLT respectivamente. Las variaciones en los patrones de gradaciones en pómez y litoclastos se asignan a tres razones (Branney y Kokelaar 2002): (a) Depositación de formas de lecho ricas en pómez o líticos que migran lateralmente o corriente abajo, (b) Cambios en la disponibilidad de pómez versus litoclastos y (c) Cambios en las propiedades del filtrado selectivo de la zona de límite de flujo. Estos depósitos son interpretados por Lergos y Martí

(2000) como producto de agradación progresiva por debajo del flujo y depositada por el frente del flujo. También, estos depósitos son comparables con el tipo 2a de Sparks et al.

(1973).

Facies mLT(e, pr) – Toba lapillítica masiva, eutaxítica rica en pómez: Es la facies cuspidal, se presenta como un cuerpo masivo y tabular, aunque fuertemente vegetado (Fig. 31A). Esta facies se reconoce como transicional a dbLT(e).

Se compone de cristaloclastos de cuarzo fresco y anhedral con senos de corrosión y tamaño muy variable. Plagioclasa en cristales mayormente fragmentados, aunque se conservan algunos cristales con formas cristalinas y mayor tamaño. La biotita es escasa a moderada, en formas anhedrales y ocasionalmente deformada. Las pómez son abundantes, presentan textura eutaxítica incipiente. Las trizas vítreas se reconocen deformadas y con texturas de desvitrificación. Los fragmentos líticos son todos de origen ignmibrítico, siendo unos angulosos frescos y de mayor tamaño y otros en formas suberdondeadas a redondeadas, fuertemente alterados. La matriz es mayormente vítrea con evidencias de desvitrifación y desarrollo de esferulitas de muy pequeño tamaño, también se compone de un significativo porcentaje de microcristaloclastos de cuarzo y plagioclasa (Fig. 30 E, F).

Interpretación: La facies mLT representa depósitos de corrientes piroclásticas densas con límite de flujo inferior dominados por escape de fluidos (Branney y Kokelaar 2002). Las fábricas eutaxíticas en depósitos ignimbríticos se originan comúnmente por soldamiento en caliente (Branney y Sparks 1990; Freundt y Schmincke 1995).

Figura 30. Fotomicrografías de las facies volcánicas del Perfil Meliñanco. A. Fotomicrografía de la facies mLT(cr), se indican componenetes cristalinos, pumiceos y líticos. Nótese el elevado porcentaje de cristales. B. Fotomicrografía de la facies mT, nótese el elevado porcentaje de vídrio y menor proporción de cristales. C y D. Fotomicrografías de la facies dbLT(e, n-ip, nl). La figura C muestra una de las láminas que se compone mayormente de fragmentos tamaño lapilli; la figura D muestra una de las láminas compuesta mayormente por fragmentos tamaño ceniza. Se indican fragmentos vesiculados, líticos y cristalinos. E y F. Fotomicrografías de la facies mLT(e, pr), se indican componentes vesiculados, líticos y cristalinos. Nótese que las pómez presentan deformación moderada, alcanzando variedades apenas eutaxíticas. Qz, cuarzo; Lít., fragmento lítico; Pz, pómez; Plag, plagioclasa.

Figura 31. Perfil Meliñanco y fotos de afloramientos del Área Puesto Meliñanco. A. Arreglo vertical de facies mT, dbLT(e, n-ip, nl) y mLT(e). Nótese en el recuadro el detalle del arreglo interno de la facies dbLT(e, n-ip, nl). B. Vista general de la facies mLT(cr) al S del puesto Meliñanco, nótese el desarrollo de disyunción columnar al tope. C. Arreglo vertical de facies Sh, Fl y mLT(cr). Nótese en el recuadro la intercalación de facies sedimentarias a nivel centimétrico y al techo se cubre en forma neta por la facies mLT(cr). D y E. Vista general de la facies basal mlBr.