1.3 Candidates
1.3.2 WIMPs
Durante los siglos XV-XIV a.C., los grandes estados del Levante (Egipto, Hatti, Mitanni, Asiria y Babilonia) centralizaron e intercambiaron materias primas y bienes necesarios para el normal funcionamiento de los mismos. Estos se disputaron el control del corredor siriopalestino y de las principales rutas de intercambio, por las que circulaban los bienes.
Para el siglo XV a.C., las fuentes oficiales estudiadas corresponden a administraciones centralizadas (como las de Egipto y Hatti). Durante los reinados de Tuthmosis III y sus sucesores, Egipto consolidó su imperio en Asia. Las inscripciones oficiales egipcias (como los "Anales de Tuthmosis III") mencionan principalmente los medios coercitivos (campañas militares y exacción tributaria) empleados por el faraón en sus conquistas y organización del imperio asiático, y destacan el prestigio adquirido por el rey en el Levante.
Por el contrario, durante el siglo XIV a.C., la correspondencia diplomática y otros textos administrativos no-egipcios (de Ugarit, Hatti, Asiria y Babilonia) reflejan la dinámica compleja de los intercambios interestatales. Durante los reinados de Amenofis III y Akhenaton, Egipto intensificó los contactos con los grandes estados del Levante. En las "Cartas de El Amarna" y los textos ugaríticos y heteos se enfatizan los medios pacíficos (regalos, intercambios, alianzas matrimoniales, tratados y diplomacia) empleados por Egipto en los intercambios de bienes con otros estados (Chipre, Mitanni, Babilonia, Asiria y Hatti) y se destacan los intereses económicos de los mismos.
El presente trabajo se ha centrado particularmente en el análisis de algunos aspectos (puntos 1-4) que permiten clarificar el papel del intercambio de bienes en un contexto integrador y la interrelación de los factores económicos, sociales, políticos e ideológicos en la circulación de bienes entre Egipto y Asia Anterior desde el reinado de Tuthmosis III hasta el de Akhenaton.
Se han estudiado los siguientes aspectos:
1) Las estructuras político-económicas "independientes" e "imperialistas" en el Levante. 2) Las formas de intercambio en las fuentes egipcias, acadias, ugaríticas y heteas. 3) El papel del intercambio de bienes en la reorganización del estado egipcio. 4) El uso de la propaganda en las relaciones de intercambio.
1) Con respecto a las estructuras político-económicas se ha demostrado que:
Durante los siglos XV y XIV a.C., existieron dos tipos de estructuras político- económicas, "imperialista" (con respecto al corredor siriopalestino, como las de Hatti y Egipto) e "independiente" (respecto de Hatti y Egipto, como las de Babilonia, Asiria y Chipre), cuya dinámica incidió en los circuitos de intercambio de bienes entre Egipto y los territorios asiáticos. Recientes hallazgos arqueológicos en el área del Mediterráneo Oriental (Sicilia, Creta, Kas, Cabo Gelidonya, Akko, Hazor, Megiddo, Beth Shean y Ras Shamra) revelan la existencia de diferentes redes de intercambio según los estados y los bienes involucrados.
El análisis comparativo de las fuentes (egipcias, acadias, ugaríticas y heteas) permite confirmar que en sus contactos con enclaves (como Minet el-Beida, la ciudad puerto de Ugarit) o puentes comerciales (como Chipre), los grandes estados (como Egipto, Mitanni, Babilonia, Asiria y Hatti) obtuvieron bienes fundamentalmente por intercambio regulado, según sus intereses económicos; mientras que en los contactos
diplomáticos entre grandes reyes operó principalmente un sistema de regalos entre las cortes, según sus intereses políticos. En el corredor siriopalestino, Mitanni (siglos XVI- inicios del XV a.C.), Egipto (XV a.C.) y Hatti (XIV a.C.) aplicaron, sucesivamente, una política de corte imperial, basada en la exacción tributaria.
Durante el siglo XV a.C., las "estructuras imperialistas" (Mitanni, primero, y luego Egipto) se valieron de puentes comerciales (Chipre) y estados (Ugarit) "independientes" y de ciudades puerto (como Biblos, Sidón y Tiro) "controladas" (por Mitanni y Egipto, sucesivamente) para obtener bienes (como madera, metales y bienes de prestigio) de los que estos grandes estados carecían. El denominador común en la mayor parte de los transacciones de bienes es la isla de Chipre (puente comercial y estratégico).
Durante el siglo XIV a.C., las estructuras político-económicas en el Levante sufrieron cambios y se combinaron. Durante los reinados de Amenofis III y Akhenaton las estructuras fueron afectadas por factores económicos y políticos.
Por una parte, durante este período, los contactos diplomáticos y el intercambio de bienes en el Mediterráneo Oriental fueron múltiples y complejos. La entrega de regalos entre grandes reyes, las alianzas matrimoniales y el envío de mensajeros- mercaderes contribuyeron a lograr un balance de poderes en el Levante y establecer nuevas "esferas de interacción interestatal" (como Egipto-Ugarit-Ura; Babilonia- Damasco-Ugarit-Tiro/Biblos, Hatti-Qarquemish-Ugarit, Chipre-Ugarit-Tel Nami y Egipto-Ashkelón-Akko-Biblos-Ugarit) relacionadas con el intercambio de metales, animales de carga, grano y bienes suntuarios. Algunas ciudades puerto (como Minet el- Beida, Biblos, Sidón y Tiro) y reinos (como Amurru) adquirieron mayor participación en los intercambios de bienes e importancia económica en relación a los grandes estados (como Hatti, Babilonia, Asiria, Mitanni y Egipto). Mercaderes de Ura (ciudad en Hatti y bajo control heteo), Biblos, Sidón, Akko y Ashkelón (ciudades bajo control egipcio) ampliaron sus circuitos de movilización y residieron temporalmente en otras ciudades puerto (como Minet el-Beida, en Siria) para concretar transacciones reguladas por sus respectivos estados (Hatti o Egipto, según los casos). Hacia el 1400 a.C., el denominador común en todas las nuevas "esferas de interacción interestatal" es el estado de Ugarit (importante enclave comercial). Entre los reinados de Tuthmosis IV y Amenofis III, éste pasó al "área de influencia" egipcia (según las EA 45-49) y obtuvo ciertas ventajas económicas relacionadas con el control del intercambio de metales y animales que pasaban por el área (según los textos ugaríticos). Para Egipto, el control de Ugarit garantizó la obtención de bienes de prestigio del mundo egeo y Chipre (como ungüentos y aceites perfumados) y de materias primas de la Anatolia hetea, Chipre y la costa siria (plata, cobre y madera, respectivamente). Durante el reinado de Akhenaton, Ugarit (aún bajo control egipcio) conservó su situación privilegiada de enclave (residencia y centro de actividades de mercaderes extranjeros), centro de intercambio y de control de la circulación de ciertos bienes (metales y animales de carga) a nivel interestatal.
Durante el siglo XIV a.C., las "estructuras imperialistas" (Egipto y Hatti) se valieron de puentes comerciales "independientes" (como Chipre), de enclaves (como Ugarit bajo control egipcio) y de ciudades o ciudades puerto (Ura en Hatti y bajo dominio heteo, y Biblos, Sidón y Tiro controladas por Egipto y Hatti, sucesivamente), para obtener materias primas y bienes suntuarios. La mayor parte de las transacciones de bienes (animales de carga, metales y aceites perfumados) tenía lugar en el enclave y centro de actividades de mercaderes extranjeros en Minet el-Beida (la ciudad puerto de Ugarit bajo control egipcio). En sus relaciones de intercambio, Hatti y Egipto utilizaron principalmente a Ura (puerta de entrada y salida de bienes bajo control heteo) y Ugarit (enclave egipcio en Siria).
Por otra parte, a mediados de siglo XIV a.C., Suppiluliuma inició su avance sobre Siria. La política exterior hetea y egipcia se tornó más competitiva y estuvo relacionada con el control de ciudades puerto (Minet el-Beida, Biblos, Sidón y Tiro), áreas fértiles (Sumur, en Amurru) y zonas estratégicas (Amka, en el Biqa libanés).
A fines del reinado de Akhenaton (ca. año 15), los ejércitos heteos y egipcios se enfrentaron en Amka, alterando el balance de poderes y el normal flujo de bienes en el Levante. Los "Anales heteos" y las "Cartas de El Amarna" confirman el uso de rutas de intercambio alternativas (Egipto-Dor-Biblos o vía Chipre), a fin de evitar el área de conficto en Siria. Como consecuencia de estas acciones bélicas, estados (como Ugarit y Amurru) perdieron sus ventajas económicas (por ejemplo, el control del intercambio de metales y animales por Ugarit, y el control de la mano de obra agrícola y forestal interregional por Sumur) y se vieron obligados a depender (mediante tratados) de otra estructura "imperialista" (Hatti) en sus contactos políticos y de intercambio. Las áreas fértiles de Sumur (en Amurru) y la región estratégica del Biqa libanés fueron evitadas debido a la guerra en Amka y, finalmente, pasaron a formar parte del "área de influencia" hetea. Ashkelón, Ashdod, Dor, Tell Nami y Biblos (bajo control egipcio) fueron las ciudades puerto más utilizadas por Egipto (como puntos alternativos de entrada y salida de bienes) durante los conflictos con Hatti.
Hacia fines del siglo XIV a.C., las estructuras políticas "imperialistas" (Egipto y Hatti) utilizaron ciudades o ciudades puerto alternativas y temporales (Lashti y Zallara por Hatti; Biblos, Dor y Tell Nami por Egipto, y Enkomi, Hala Sultan Tekke y Kalavasos por ambos estados) para obtener bienes en época de conflictos. Las "esferas de interacción interestatal" sufrieron alteraciones y los centros de intercambios se trasladaron hacia el oeste en Hatti y hacia el sur en los territorios egipcios, a fin de evitar las áreas de conflicto. Por ejemplo, Ura (en la costa sudoriental hetea) fue reemplazada por Lashti y Zallara (en la costa sudoccidental de Anatolia); mientras que Ugarit (en la costa septentrional siria) fue desplazada por ciudades puerto meridionales (como Tel Nami/Dor en la costa cananea).
2) Con respecto a las formas de intercambio se puede concluir que:
En el período que abarca desde el reinado de Tuthmosis III hasta el de Akhenaton (siglos XV-XIV a.C.), Egipto modeló sus contactos con el exterior, en lo que respecta al intercambio de bienes, en función de sus necesidades internas y de la realidad política de las regiones con las que entró en contacto. La situación de esas regiones es compleja, y debe ser comprendida mediante la adopción de una perspectiva dinámica, donde se integren los factores económicos y extraeconómicos (sociales, políticos e ideológicos) que influyeron en los mecanismos de las diferentes formas de intercambio. En los textos egipcios y acadios se emplean términos políticos y/o económicos, que deben ser interpretados según el contexto en el que se los usa y la ideología a la que corresponden.
Existieron diferencias en las formas del intercambio entre las épocas de Tuthmosis III y Akhenaton. El análisis comparativo de los textos egipcios y la correspondencia interestatal (acadia y ugarítica) permite determinar las formas de intercambio de bienes utilizadas durante el reinado de Tuthmosis III y sus sucesores (siglo XV a.C.) y discernir los cambios producidos durante los reinados de Amenofis III y Akhenaton (siglo XIV a.C.).
Durante el reinado de Tuthmosis III, Egipto creó una estructura de gobierno en Asia a fin de mantener bajo su control el corredor siriopalestino, que fue necesario para
asegurar el paso del ejército real, los bienes y los mensajeros. Hacia el siglo XV a.C., las fuentes estudiadas revelan una marcada tendencia hacia la centralización de bienes en los grandes estados de la época (como Mitanni, Egipto y Hatti), que se disputaron el control del corredor siriopalestino y de las rutas de intercambio del Levante. El estado egipcio obtuvo bienes y materias primas, principalmente, mediante el pago de tributo, la captura de botín y la entrega de regalos "obligatorios".
Durante los reinados de Amenofis III y Akhenaton, los contactos entre Egipto y los estados del Levante alcanzaron su apogeo. A partir del reinado de Amenofis III, la actitud diplomática frente a los grandes estados se tornó más dinámica tanto por la concreción de un mayor número de "alianzas matrimoniales" como por su diversidad (entre reyes egipcios y princesas mitanias, babilonias y de Arzawa) y el volumen del intercambio de "regalos reales" (entre los reyes de Egipto, Mitanni, Babilonia, Asiria, Hatti y Chipre). El estado egipcio evitó el ejercicio del control por la fuerza militar en los territorios asiáticos, concentrando su política en el control económico de zonas estratégicas y productivas (como las áreas fértiles cercanas a Sumur y el valle de Jezrael) (según EA 60; 248; 365). Además, los intercambios de bienes de prestigio entre Egipto, Ugarit, Chipre y el mundo egeo se multiplicaron, a juzgar por la cantidad de cerámica chipriota y micénica hallada en todo el Levante.
Durante la época de El Amarna, entre las formas de intercambio se destacan: 1) el envío de regalos entre grandes reyes (durante una ascensión real, jubileos, concreción de alianzas políticas), unidos por lazos de "hermandad" y amistad, 2) el intercambio de mujeres junto con los regalos de salutación, de boda y la dote (matrimonios diplomáticos "paritéticos", concertados entre reyes del mismo status) (no "matrimonios tributarios" o "por presión política" como durante Tuthmosis III y IV, respectivamente), y 3) transacciones interestatales, operadas por mercaderes reales de diferentes estados, y multidireccionales.
3) En cuanto al papel del intercambio de bienes en la reorganización del estado egipcio durante los siglos XV y XIV a.C. se ha demostrado que:
El intercambio de bienes contribuyó considerablemente en la reorganización del estado egipcio en el ámbito regional e interestatal. La multiplicidad de los contactos establecidos entre los grandes estados del Levante destaca el papel relevante del intercambio de bienes en la consolidación del estado egipcio (en el ámbito regional) y su incidencia en el sostenimiento del imperio asiático (a nivel interestatal).
En Egipto, el mantenimiento del sistema de organización socio-económico (basado en una economía agraria y redistributiva) dependió fundamentalmente del ingreso de materias primas y bienes suntuarios, que no se producían en el país o que no eran suficientes (madera, resinas, plata, piedras preciosas y marfil). Gran parte de estos bienes circulaba a través del corredor siriopalestino. A fin de garantizar el normal flujo de bienes desde y hacia Egipto, el estado implementó diversos mecanismos de control y técnicas de dominación, según las circunstancias y estados involucrados. Según las fuentes egipcias, durante el reinado de Tuthmosis III y sus sucesores, los mecanismos de control político-económicos aplicados en Siria-Palestina (saqueo de campos de cultivo, pago de tributo en especie y trabajo) y Mitanni (saqueo, "regalos obligatorios" por temor o prestigio) son coercitivos y responden a una política "imperialista"; mientras que en los contactos interestatales con Chipre, Babilonia y Hatti (estructuras "independientes" respecto de Egipto) se emplearon medios pacíficos (regalos e intercambio administrado). Por el contrario, durante la época de El Amarna, en la correspondencia interestatal se
registran fundamentalmente los lazos de "hermandad" y amistad que unen a los grandes reyes y los intereses económicos de los mismos.
4) En lo que hace al uso de la propaganda en las relaciones de intercambio se puede concluir que:
Existieron diferencias en la intencionalidad y las formas de difusión de la propaganda real empleadas por los grandes reyes entre las épocas de Tuthmosis III y Akhenaton.
La historiografía reciente –Liverani y Bleiberg- centra su análisis en el uso de la propaganda política en textos egipcios del reinado de Tuthmosis III (como los "Anales") y la correspondencia diplomática de época posterior (como las "Cartas de El Amarna"). En el presente trabajo se han tratado algunos textos administrativos no-egipcios (heteos,
asirios, babilonios, acadios, ugaríticos y de Kāmid el-Lōz), que revelan el uso de
diferentes formas de difusión de un mensaje por los grandes reyes en sus relaciones de intercambio. Durante el reinado de Tuthmosis III y sus sucesores, las inscripciones egipcias destacan fundamentalmente el prestigio del faraón, obtenido en los territorios asiáticos, y contribuyen a legitimar el poder del rey ante la élite gobernante y justificar ideológicamente el sistema socio-económico egipcio a nivel regional e interestatal. Durante los reinados de Amenofis III y Akhenaton, la correspondencia diplomática y los textos administrativos no-egipcios reflejan principalmente los intereses políticos y/o económicos de los grandes reyes. Por ejemplo, el léxico empleado en éstos destaca la necesidad de consenso interestatal para la obtención de metales y materias primas escasos (como en los casos de Babilonia y Asiria), el consenso popular para realizar una transacción (Chipre), el consenso divino para la concreción de una transacción (Hatti), el uso del pasado (mención de relaciones diplomáticas y de intercambio por las generaciones anteriores o los antepasados del rey) como propaganda en la concreción de una transacción (Ugarit y Hatti), el establecimiento de nuevas alianzas a través de matrimonios diplomáticos para obtener bienes de prestigio y materias primas (principalmente oro) (Mitanni, Arzawa, Babilonia y Egipto), la repetición constante de los lazos de hermandad y fraternidad que unían a los grandes reyes para concretar e incrementar transacciones (Mitanni, Hatti, Egipto y Babilonia), el doble discurso para lograr reconocimiento interestatal o intereses económicos (Asiria frente a Egipto y Babilonia, Ugarit y Amurru frente a Egipto y Hatti, Biblos y Tiro frente a Egipto), la alteración deliberada de las normas inherentes al protocolo real en la correspondencia diplomática (por los reyes heteo y egipcio), la estimación de costos de transporte, pérdidas y ganancias en una transacción (como argumentos del rey asirio), y la mención de la autosuficiencia y abundancia de materias primas (como el oro egipcio) (uso de la persuasión por el rey de Mitanni).
Para concluir, durante los siglos XV y XIV a.C., el intercambio interestatal en el Levante estuvo controlado por grandes estados (como Egipto, Mitanni, Babilonia, Asiria y Hatti) y por aquellos sistemas políticos que funcionaban además como enclaves (como Ugarit) o puentes comerciales (como Chipre). Los precios en el ámbito estatal no se fijaban a través de la libre oferta y demanda de bienes como en una economía de mercado; no existió moneda ni pueden registrarse formas de enriquecimiento personal como consecuencia de actividades de intercambio. No puede demostrarse, a partir de las fuentes analizadas, la existencia de mercaderes que realizaran empresas independientes en función de sus propios intereses económicos.