3.2 Purpose: The Various Logics for SSE
3.2.2 Accountability Logic
a través de los distintos instrumentos y registros observacionales, centrándose en aquellos déficits, excesos o inadecuaciones que se van a tratar. A estos índices se les puede considerar una línea base antes de la intervención. Igualmente, se señalan los repertorios y capacidades físicas que el sujeto requiere y tiene para empezar el programa (por ejemplo, si se trabajan atención y concentración, deberá tener vista y audición normales).
5)
Procedimientos
. Incluye la redacción de las metas, objetivos y análisis de tarea propios del caso, redactados de manera técnica y exhaustiva. Asimismo las técnicas y los procedimientos motivacionales utilizados.6)
Observaciones
. Pueden ser estimaciones cualitativas de posibles dificultades, o valoraciones cuantitativas de cuánto tiempo se requerirá para terminar el programa, o comentarios que impliquen cosas que hay que hacer para potenciar sus efectos, sea a través de personas o de acciones especiales.Algunas veces, los programas incluyen un protocolo que especifica muy detalladamente lo que tienen que hacer él o los aplicadores. Con frecuencia, este tipo de documentos se redactan como parte de una programación especializada, y por tanto estereotipada, de prácticas dirigidas a tratar cierto tipo de problemas o trastornos. Por ejemplo, el
Programa para la
Intervención en Adolescentes con Fobia Social
de Olivares (2005); elPrograma de entrenamiento para padres
de Pineda, López, Torres y Romano (2007); elPrograma de Terapia Cognitiva Conductual en Grupos
de Sank y Schaeffer (1984/1993); o elPrograma de Aprendizaje Estructurado
de Goldstein, Sprafkin, Gershaw y Klein (1980/1989); entre otros. También existen guías oficiales de tratamiento con informacion y métodos estándar (incluída su valoración de acuerdo con revisiones de práctica basada en la evidencia) para ayudar al profesional a intervenir especializadamente sobre ciertos problemas (ver Crespo, 2012; para una revision del punto).
CONCLUSIONES CONCLUSIONES CONCLUSIONES CONCLUSIONES
Hay que organizar y analizar el caudal de información registrado a través del proceso evaluativo. Para ello, se pueden examinar los sistemas de interacciones desajustadas mediante análisis de secuencia o funcionales, a veces con la ayuda de una simbología especial. Una vez establecida la hipótesis de cuál es el problema y cuáles son sus variables de mantenimiento, se formula un diagnóstico y se esboza un cuadro informativo. Para establecer el diagnóstico se puede utilizar alguna de las clasificaciones funcionales de problemas y trastornos al uso.A su vez, el cuadro informativo es un resumen esquemático de aquello que se incorpora como datos pertinentes a través de la evaluación, y sirve para fijar metas tentativas en el tratamiento. Se finaliza con la redacción de un programa de modificación de conducta, para asegurar la eficiencia y eficacia de los pasos que se llevarán a cabo, así como también para documentar los detalles del trabajo por hacer, a fin de que constituyan una guía clara y precisa de los métodos y ejercicios utilizados. Los programas son guías para la acción, pero no son camisas de fuerza. Su perfectibilidad es inherente a la misma formulación tentativa de sus pasos. El modelo presentado aquí es sólo uno de los tantos posibles, cada profesional e institución puede adaptar sus programas a sus propios objetivos y a otras particularidades específicas, haciendo las variaciones respectivas.
PREGUNTAS DE AUTOCOMPROBACIÓN PREGUNTAS DE AUTOCOMPROBACIÓN PREGUNTAS DE AUTOCOMPROBACIÓN PREGUNTAS DE AUTOCOMPROBACIÓN 1) ¿A qué se denomina análisis funcional?
2) ¿Para qué se esquematizan las relaciones funcionales?
3) ¿Cuáles son los principales propuestas de diagnóstico conductual? 4) ¿Cómo se conforma un cuadro informativo?
5) ¿Para qué sirve un programa?
Comportamiento
a se señaló que hay tres niveles en los cuales se plasma el análisis conductual. Uno filosófico, otro teórico-metodológico y otro tecnológico, cuyo ideal es ser derivado de los anteriores en forma coherente. El tercer nivel, en aras de hacer una síntesis referente a una gran cantidad de tecnologías provenientes de distintas fuentes conductuales y cognitivo-conductuales, puede ser llamado genéricamente “ingeniería comportamental”, ampliando el significado tradicional de esta denominación52
. Se trata, indudablemente, de una versión de la “psicología aplicada”, que, según la explicación de Goldstein y Krasner (1987/1991), implica la existencia de una ciencia básica desarrollada a través de la investigación experimental, cuya labor abastece de modelos y principios teóricos a la actuación profesional del psicólogo, permitiéndole aplicarlos a situaciones humanas de la vida real.
Por eso, Homme, D’Baca, Cottingham, y Homme, (1968/1983) se refieren a la ingeniería del comportamiento como “la aplicación de las leyes del comportamiento a problemas prácticos”, y “una mezcla de dos tecnologías: las del manejo de contingencias y la del control de estímulos” (p. 40). En la presente sección se tratará sobre dichas tecnologías y sus características, además de sus aplicaciones generales. Esto, lógicamente, involucra el manejo de técnicas de establecimiento, mantenimiento o eliminación de conductas humanas. Dado que efectuar tales procedimientos requiere de aplicadores, se verá también qué condiciones requieren aquellos para su mejor desempeño.
52 Inicialmente, el origen del término y su connotación se reservaba, como se verá,
únicamente a la concepción aplicativa del paradigma operante.
T T T
TIPOS DE INGENIERÍA CONDUCTUALIPOS DE INGENIERÍA CONDUCTUALIPOS DE INGENIERÍA CONDUCTUALIPOS DE INGENIERÍA CONDUCTUAL
Como se ha mencionado, los dos tipos genéricos de ingeniería comportamental son, por un lado, la tecnología del control por el estímulo, y, por otro, la tecnología de administración de contingencias. Homme y cols. (1968/1983, p.41), desde un punto de vista operante, sintetizan tales relaciones en la composición de la contingencia de tres términos (figura 8.1):
Estímulo discriminativo
Ejecución Acontecimiento reforzante Tecnología de control
por el estímulo
Tecnología de administración de contingencias Ingeniería conductual
Fig. 8.1. Relaciones entre la contingencia de tres términos y la ingeniería conductual.
Esta disposición instrumental de “control por las consecuencias” combina antecedentes y contingencias inmediatas, por lo que parece obviar la tecnología que proviene del condicionamiento respondiente Ello es inexacto. La distinción hecha tradicionalmente entre los sistemas de respuesta que son propios de cada disposición condicional (músculos esqueléticos “voluntarios” en el paradigma operante y músculos lisos “involuntarios” en el respondiente), es anacrónica desde hace mucho tiempo, porque las investigaciones han mostrado que el control voluntario está presente en cualquier sistema de respuesta, aun el que parece reflejo, por lo que no hay distinciones claras (Kanfer y Phillips, 1970/1980); además de la continuidad temporal evidente entre ambos mecanismos de respuesta clásica y operante (de ahí el apunte de Staats, 1975/1979, sobre el triple papel actitudinal, reforzante y discriminativo del estímulo). Sin embargo, a fin de evitar confusiones, aquí se añade a lo anterior la tecnología de “control de las relaciones estímulo-respuesta” como una variación de la parte izquierda del esquema de la figura 1. La diferencia se ilustra en la figura 8.2:
Estímulo Educidor
Respuesta “refleja” o emocional
De cualquier manera, en el enfoque pragmático que predomina actualmente en la tecnología comportamental, la distinción no parece sustancialmente remarcable. De hecho, las combinaciones de ambos tipos son lo que prima hoy en la tarea de los aplicadores. Por eso en realidad la ingeniería del comportamiento es mixta, e incluso más frecuentemente heterodoxa, según su grado de “acercamiento” o “lejanía” del tronco primitivo53
. Aun así, es útil hacer una distinción basada en aspectos históricos entre las diferentes modalidades.