Por último, cabe destacar la aparición durante este año de una nueva crisis humanitaria debido al gran número de desplazados provocado por la crisis en Timor-Leste, que llegó a suponer entre el 10% y el 15% de la población, y la problemática que se desató en la ciudad de Dili con los ataques a los campos de des-plazados. Mientras, en Sri Lanka aumentaron los ataques contra miembros de organizaciones humanita-rias, y la ruptura constante del alto el fuego tanto por parte del Gobierno como del LTTE provocó que el número de desplazados dentro del país se elevara a 240.000, así como un grave empeoramiento de sus condiciones de vida, debido a la obstrucción en los canales de envío de ayuda humanitaria. Mientras, en Indonesia la repetición de terremotos y tsunamis en la isla de Java dejó a casi 300.000 personas sin hogar. Por otra parte, en el mes de noviembre el Gobierno retomó el compromiso de construir viviendas para los desplazados por el conflicto en la región de Sulawesi en 2000. La región de Aceh, gravemente dañada por los efectos del tsunami durante 2005, recobró poco a poco la normalidad. Por último, al menos 3.000 per-sonas habrían muerto durante el año debido a los desastres naturales acontecidos en Filipinas (tifones, llu-vias torrenciales, corrimientos de tierra). El coste total de daños ocasionados a infraestructuras y agricultu-ra ascendería a 430.000 millones de dólares.
Europa y Asia Central
La crisis ruso-georgiana en torno al conflicto de Abjazia y Osetia del Sur, provocó la deportación de cientos de georgianos residentes en Rusia y la denegación de visados de entrada al país, lo que unido al bloqueo económico iniciado por el Gobierno de Moscú podría tener graves repercusiones en la economía interna de Georgia, ya que se estima que de continuar esta situación los precios del gas y la electricidad se dobla-rían, causando un impacto significativo en los hogares georgianos. Por otra parte, el Gobierno ruso con-tinuó amenazando con el cierre de los campos de refugiados chechenos en Ingushetia, a los que considera un reducto de la insurgencia, violando de manera flagrante los derechos de los refugiados que no disponen de ningún programa que facilite su reintegración una vez han retornado a Chechenia. Igual-mente, durante el año ACNUR intentó reforzar su papel de constructor de paz en el Cáucaso, confiando en que el correcto reasentamiento de los refugiados y desplazados en Armenia, Georgia y Azerbaiyán, fuera una clave para la paz y la estabilidad en la región. Mientras, continuaron los llamamientos de la FAO y el PMA para asistir a los desplazados internos fruto de los conflictos existentes en la zona.
A pesar de la firma de un acuerdo entre el Gobierno serbio y el albano-kosovar para facilitar el regreso y reintegración de familias serbo-kosovares en Kosovo, durante el año se siguieron produciendo ataques contra este colectivo, sin que se conozca al finalizar 2006 la propuesta de estatuto para la región y cómo esto podría incidir en la reconciliación de la sociedad.
Oriente Medio
Dentro de la región de Oriente Medio, la guerra librada en Líbano entre Israel y Hezbollah supuso una ampliación de la dimensión de la crisis humanitaria en la zona. El millón de personas desplazadas por el conflicto en Líbano, cuantificando los desplazados internos y refugiados, apeló a la rápida respuesta inter-nacional que destinó fondos de manera masiva para paliar los efectos de la crisis una vez finalizado el con-98
Alerta 2007
Países Causas de la crisis
Iraq Conflicto armado, sequía
Líbano Conflicto armado, rehabilitación posbélica, inestabilidad política Palestina Conflicto armado, aislamiento humanitario de la población
Países Causas de la crisis
Cáucaso (Armenia, Azerbaiyán y Georgia) Volumen de desplazados internos, crisis política y económica Rusia (Chechenia)* Conflicto armado, volumen de desplazados internos Serbia (Kosovo) Disputas civiles internas, volumen de desplazados internos *Repúblicas vecinas (Daguestán, Osetia del Norte e Ingushetia).
flicto. Es necesario señalar que el Gobierno de Israel puso constantes obstáculos a la seguridad de los corre-dores humanitarios destinados al envío de asistencia a las poblaciones del sur del Líbano, además de atacar estructuras civiles lo que dificultará gravemente el proceso de reconstrucción del país. Sin embargo, el retor-no de los desplazados fue rápido y la gestión de los fondos por parte de la administración libanesa logró fre-nar la crisis humanitaria en el país.
En lo que se refiere a Iraq, los atentados, secuestros y asesinatos perpetrados contra la población civil con-tinuaron en aumento, provocando el crecimiento constante en el número de refugiados (1,8 millones, no reconocidos oficialmente como tal en los países de acogida y que por tanto carecen de la protección que la legislación internacional les otorga) y desplazados internos (1,6 millones), ante lo que ACNUR se vio obli-gada a realizar un nuevo llamamiento para poder seguir con sus programas de asistencia en el país. Según la agencia las estimaciones realizadas en el inicio del conflicto sobre el volumen total de la población bene-ficiaria se vieron desbordadas, mientras el monto total de los fondos destinados a los programas de asis-tencia no hizo más que disminuir frente a los destinados a la reconstrucción. Los fondos del ACNUR para Iraq pasaron de 150 millones en 2003 a 29 millones en 2006.
Por último, en Palestina la situación de la población en la Franja de Gaza y Cisjordania empeoró ostensi-blemente desde que las elecciones dieron como vencedor al candidato de Hamas, con las sanciones finan-cieras impuestas por Israel, EEUU y la UE al nuevo Gobierno que supusieron la parálisis total de la débil eco-nomía palestina, aumentando el número de solicitantes de asistencia humanitaria. El porcentaje de personas que viven por debajo de la línea de pobreza aumentó hasta el 50%, y se produjo el colapso en la prestación de servicios debido al impago de los salarios del cuerpo funcionarial. Posteriormente, con el secuestro de un soldado israelí en el mes de junio, se inició una dura campaña represiva en Gaza que elevó a 400 el número de muertos y provocó nuevos desplazamientos, situación que hasta el mes de septiembre se vio eclipsada por la guerra del Líbano.
5.3. Balance de la acción humanitaria en 2006
5A continuación se analizan diversos aspectos relacionados con las crisis humanitarias y la acción humanita-ria durante 2006: las principales dificultades enfrentadas por las organizaciones humanitahumanita-rias, el papel des-empeñado por los países donantes y la relación entre acción humanitaria y construcción de paz.
a) Principales dificultades de la acción humanitaria
Si durante el año 2005 las mayores crisis se produjeron en torno a los efectos de desastres naturales de gran envergadura en el Sudeste Asiático, 2006 que se cerró con el tifón que afectó a la zona sur de Filipinas que provocó más de 1.000 muertos, se caracterizó por el agravamiento de las crisis provocadas por los llamados man made disasters, es decir, las emergencias políticas complejas. En este sentido, la mayor parte de las crisis humanitarias acontecieron en escenarios de conflicto, tensión, o en situación posbélica, que en algu-nos casos se vieron agravados por la confluencia de fenómealgu-nos atmosféricos como sequías o inundacio-nes. Esta realidad afectó a la acción humanitaria, sobre todo en la obstaculización en el acceso a las víctimas y los ataques a personal humanitario, que se incrementó por la constante violación de los principios del derecho humanitario por las partes beligerantes. Igualmente, las decisiones políticas adoptadas por la comunidad internacional, como las tomadas tras la llegada al poder del grupo político Hamas en Palestina, así como contra el régimen de RPD Corea por la reactivación de su programa nuclear, contri-buyeron en gran medida al deterioro de la situación humanitaria en varios contextos debido a la inte-rrupción o suspensión de la ayuda.
5. Por acción humanitaria se entiende aquel conjunto de actividades que tiene como objetivo salvar vidas y aliviar el sufrimiento en situaciones de crisis humanitaria. Dichas actividades están guiadas por los principios de humanidad, imparcialidad, neutralidad e
La escasez de fondos volvió a repetirse durante el año sobre todo en el contexto africano, en Níger, Ken-ya y los países de África Austral, donde el PMA alertó de forma constante sobre la necesidad de seguir manteniendo sus programas para poblaciones fuertemente afectadas por el VIH/SIDA, ya que la presencia de esta enfermedad siguió siendo un lastre para el desarrollo en la región. También fue alarmante la situa-ción de falta de fondos en los países del Cuerno de África, donde sólo el 34% del llamamiento huma-nitario emitido por Naciones Unidas fue respondido por los países donantes en 2006. Finalmente, la mala gestión realizada por el Gobierno pakistaní con los fondos destinados a los afectados por el terre-moto de 2005, así como la conclusión de la asistencia humanitaria del PMA en Angola debido a la negativa de la comunidad internacional de enviar fondos a un país con una renta petrolera elevada, volvie-ron a subrayar la importancia de una gestión transparente de la ayuda.
Si bien los ataques contra organizaciones humanitarias han aumentado en números reales año tras año, también es cierto que la presencia de personal humanitario en terreno ha crecido de forma paralela. En este sentido el aumento de la inseguridad quedaría relativizado con respecto al aumento de actores. Un recien-te estudio del Humanitarian Policy Group rechaza la idea de que exista una correlación entre un mayor índi-ce de violencia en el país donde se actúa y un incremento de los ataques contra el personal humanitario,6
sin embargo, llama la atención sobre el aumento de los ataques contra actores humanitarios por motivos económicos o políticos, lo que vuelve a poner de relieve la discusión sobre la neutralidad de la acción humanitaria. A pesar de que las conclusiones del estudio mencionado descarten esa correlación, los contextos más peligrosos para el desarrollo de la acción humanitaria continuaron siendo países con con-flictos bélicos de gran envergadura como Darfur (Sudán), Afganistán, RD Congo e Iraq, además de Sri Lanka donde el asesinato de 17 miembros de la ONG Acción Contra el Hambre fue uno de los más graves registrados durante el año.
b) El papel de los donantes y la reforma humanitaria
El año 2006 supuso la consolidación del sistema de Naciones Unidas como canal preferente para la financiación de la acción humanitaria, cuando un 50% del total de fondos destinados a este fin fue ges-tionado a través de dicha institución, frente a un 30% del año anterior. Se experimentó una notable mejo-ra en el financiamiento de los llamamientos humanitarios (flash appeal y CAP), ya que en el mes de diciembre el 64% de éstos estaban cubiertos, en comparación con el 55% del año anterior. Esto se debe a las mejoras introducidas en 2006 con la puesta en marcha del Fondo Central para Respuestas de
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Alerta 2007
6. Stoddard, A., Harmer A. y Haver, K. Provide aid in insecure environments: trends in policy and operations. Humanitarian Policy Group. Centre on International Cooperation, septiembre 2006.