diamantes sangrientos
22desde la década de los noventa
Angola Congo, RD Liberia Sierra Leona
Chad Côte d’Ivoire Malí Zimbabwe
Congo Guinea R. Centroafricana
vocado ya la pérdida diaria de entre el 20 y el 30% de la producción de crudo, que supone alrededor de medio millón de barriles. Uno de los grupos armados responsables de los ataques, el MEND, vinculado a la comunidad Ijaw, exige el control de los beneficios del crudo por esta comunidad. En lo concerniente al enclave angoleño de Cabinda, diversos grupos empezaron a luchar por la independencia de la zona y por gestionar sus propios recursos ya una década antes de que la antigua colonia portuguesa fuese ane-xionada a Angola en 1975. Tras la derrota militar del grupo armado proindependentista FLEC en 2003, Cabinda se encuentra bajo el control de más de 30.000 miembros de las tropas angoleñas, que sofocan de forma violenta los brotes esporádicos de violencia que todavía tienen lugar en el enclave, poblado por medio millón de personas y del que se extraen más de un millón de barriles diarios. Durante los últimos años han tenido lugar diversas iniciativas de paz pero la situación continúa siendo frágil.24
En los últimos años, la dependencia de petróleo ha suscitado un gran interés, sobre todo debido a que numerosos analistas vinculan la política exterior estadounidense con la voluntad de establecer una mayor control estratégico sobre las principales reservas de petróleo, y un ejemplo sería el caso de Iraq. EEUU tam-bién ha incrementado su presencia e interés en África, ya que en la actualidad el 15% de sus importaciones de petróleo proceden de África, y esta cifra se espera que se eleve al 20% en el año 2010. Paralelamente, la inestabilidad política y los conflictos armados han frenado la expansión de la industria petro-lera en África y en otras partes del mundo, aunque el aumento de la demanda de petróleo por parte de China e India para satisfacer sus economías y la reducción de los recursos petrolíferos en otras regiones del mundo, ha favorecido la llegada de la inversión china al continente africano y el incremento del interés hacia Asia Central, a pesar de la gravedad de la situación en que se encuentran algunos de los países don-de se pretendon-de invertir. En consecuencia, EEUU y China jugarán un papel importante para el futuro don-del con-tinente africano (véase Cuadro 1.7.). El reto que se plantea es cómo lograr que ambas potencias, junto con el resto de países occidentales dependientes de petróleo, incorporen a su agenda la apertura de procesos de paz, el fomento de los derechos humanos y democratización en los países productores de petróleo en el continente africano y en otras regiones del mundo en paralelo a la competencia por el control y extracción del petróleo como fuente de seguridad energética.
24. Véase capítulo de conflictos armados.
25. Forum on China-Africa Cooperation, Beijing Action Plan (2007-2009), 16 de noviembre de 2006
<http://www.fmprc.gov.cn/zflt/eng/zxxx/t280369.htm>. 33
Cuadro 1.7. China, en busca del petróleo africano
China ha ido manifestando progresivamente su interés hacia el continente africano, hasta convertirse en su tercer socio
comer-cial tras EEUU y Francia. Esta cuestión ha salido a la luz con la celebración en Beijing de la cumbre del Forum para la Cooperación China-África,25con la intención de reforzar las inversiones del país asiático en el continente africano, poniendo de relieve el cre-ciente peso de China en la zona y su voluntad de abastecerse de los recursos naturales que en ella se atesoran y, entre ellos, el petróleo. La mayoría de los acuerdos supusieron la eliminación de tasas arancelarias para productos africanos en China, así como concesiones petrolíferas para la gran potencia asiática. Al margen de que la expansión del mercado chino, con su producción barata, pueda perjudicar gravemente a la producción local africana si sus manufacturas entran libremente en el continente afri-cano, cabe recordar que China compra el 60% del petróleo sudanés, recibe de Angola el 18% de su importación de crudo y man-tiene importantes inversiones energéticas en Nigeria: el petróleo africano ya representa un tercio de la importación china
de crudo. China quiere proyectar en su relación con África una política diseñada entre iguales, que no explota los recursos de sus
socios, y sobre todo, que no se inmiscuye en sus asuntos internos ni tiene intenciones ocultas en su deseo de apoyar a los países africanos en su desarrollo. En este sentido, la actitud complaciente de China con relación a algunos países africanos cuyos líderes son responsables de graves violaciones de los derechos humanos ha suscitado numerosas críticas y la preocupación de la comu-nidad internacional, como en el caso del régimen de R. Mugabe o del rechazo en el Consejo de Seguridad de la ONU a forzar al Gobierno sudanés de O. El-Bashir a aceptar una misión de mantenimiento de la paz en Darfur.
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Alerta 2007
Conflictos armados
2. Situaciones de tensión y disputas de alto riesgo
El presente capítulo identifica los contextos de tensión que tuvieron lugar a lo largo del año 2006 (indica-dor nº 2). Se divide en cinco partes: en la primera se definen las situaciones de tensión y sus características; en la segunda se analiza la evolución de las tensiones y disputas de alto riesgo, algunas de ellas susceptibles de escalar a una situación de conflicto armado; en la tercera se nombran otros escenarios de tensión menor; y en la cuarta se analizan aspectos relacionados con la prevención de conflictos. Al final del capítulo se pre-senta un mapa con todas las zonas en tensión.
2.1. Situaciones de tensión: definición y características
Se entiende por situaciones de tensión y disputas de alto riesgo aquellos contextos en los que se pro-ducen graves episodios de polarización social o política, con enfrentamientos entre grupos políticos, étnicos o religiosos o entre éstos y el Estado, con alteraciones del funcionamiento ordinario de las instituciones del Estado (golpes de Estado, toques de queda, y estados de excepción o emergencia),1y con índices significa-tivos de destrucción, muertos o desplazamientos forzados de población. En algunos de estos contextos exis-ten posibilidades de que se llegue, a corto o a medio plazo, a una situación de mayor exis-tensión que desem-boque en un conflicto armado (apartado 2.2). Por otra parte, se consideran escenarios de tensión menor aquellos contextos en los que no parece probable el surgimiento de un conflicto armado a corto o a medio plazo pero que siguen requiriendo de un especial seguimiento y atención (apartado 2.3).2
A finales de 2006 se contabilizaban un total de 56 escenarios de tensión. Algunos Estados estaban involucrados en varios de estos contextos (el caso de Uganda o India) o bien dentro de un mismo Estado existía más de una tensión (el caso de Sudán o Indonesia). Respecto al año anterior, no se registraron
varia-1. En este informe se entiende por estado de emergencia aquellas situaciones de alteración del orden constitucional y de restricción de determinadas libertades fundamentales. Este término es utilizado de forma diferente en cada legislación, como por ejemplo estado de excepción, de conmoción interior, de desastre nacional, etc.
2. Ambos contextos (tensión y tensión menor) también incluyen situaciones en donde en algún momento se firmó un acuerdo de paz
entre las partes enfrentadas pero existen serias dificultades para implementarlo. 35