4.9 Command atomicity and isolation
4.11.2.3 Capabilities and commands allowed
— ¿Qué ocurre cuando en Chile hay una catástrofe na- tural?
— ¿Qué pasa con los chilenos cuando se realiza la Tele- tón?
— ¿Cómo reaccionan las personas cuando a un vecino se le quema la casa en un incendio?
Muchas veces, la desgracia humana o natural hace emerger lo mejor de hombres y mujeres. Entonces des- cubren que ser solidarios es la mejor manera de ser felices, y que el desafío de los cristianos y cristianas es seguir esta forma de vida, a imitación de Jesús, en todo momento de su vida y en cualquier circunstancia.
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Orientaciones didácticas
Sería bueno aprovechar la ocasión para avanzar en la distinción del mal. Así, hay cosas o situaciones que consideramos un mal, pero que son naturales y están fuera de las manos de los hombres, como terremotos o ciertas enfermedades. Hay otras situaciones que, cau- sando dolor, se sufren por culpa propia: el derrumbe de casas construidas en lugares no aptos, enfermedades por malos hábitos de vida (cáncer al pulmón).
Pero existe un mal lacerante, que no corresponde a ninguna de las situaciones mencionadas, doblemente doloroso por su sin-sentido: el mal que sufre el inocen-
te. Aquí la fe cristiana ha percibido la acción del Demo-
nio. Contra este mal ha venido a luchar el Señor.
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Orientaciones didácticas
Sería apropiado que los alumnos y alumnas pudiesen leer y distinguir que existen dos relatos sobre la creación del mundo. El primero de Gn. 1,1 - 2,4a, es un texto escrito en el postexilio, muy ordenado, que acentúa el papel del ser humano como obra cumbre de la creación y el necesario descanso que manifiesta el orden de la vida.
El segundo texto es de Gn. 2,4b-25, mucho más antiguo, de cariz campesino, que acentúa el trabajo como aspecto connatural del hombre y la igual dignidad de varón y mu- jer.
A pesar de las diferencias, los estudiantes deben con- cluir al menos los tres puntos que se destacan en su texto:
— El Universo ha sido creado por Dios,
— El varón y la mujer son la obra maestra del Creador, y — Todo lo que Dios ha creado es bueno.
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Orientaciones didácticas
Es importante subrayar a los alumnos y alumnas qué dice la Iglesia sobre el pecado, para que quede claro que la Iglesia no es pacata y no anda viendo pecado donde no lo hay, pero, donde existe, no teme darle su nombre, por más que esté casi en desuso en la cultura actual.
Para profundizar
El siguiente texto, tomado del Catecismo de la Iglesia Católica en sus números 385 al 387, nos puede ayudar en la presentación pastoral del pecado original a los niños, destacando fuertemente el amor de Dios que es único y para siempre.
“Dios es infinitamente bueno y todas sus obras son buenas. Sin embargo, nadie escapa a la experiencia del su-
frimiento, de los males en la naturaleza —que aparecen como ligados a los límites propios de las criaturas—, y sobre
todo a la cuestión del mal moral. ¿De dónde viene el mal? “Quaerebam unde malum et non erat exitus” (“Buscaba el origen del mal y no encontraba solución”), dice S. Agustín y su propia búsqueda dolorosa sólo encontrará salida en su conversión al Dios vivo. Porque “el misterio de la iniquidad” (2 Ts. 2,7) sólo se esclarece a la luz del “Misterio de la piedad” (1 Tm. 3,16). La revelación del amor divino en Cristo ha manifestado a la vez la extensión del mal y la sobreabundancia de la gracia (Rm. 5,20). Debemos, por tanto, examinar la cuestión del origen del mal fijando la mirada de nuestra fe
en el que es su único Vencedor (Lc. 11,21-22; Jn. 16,11; 1 Jn. 3,8).
El pecado está presente en la historia del hombre: sería vano intentar ignorarlo o dar a esta oscura realidad otros
nombres. Para intentar comprender lo que es el pecado, es preciso en primer lugar reconocer el vínculo profundo del hombre con Dios, porque fuera de esta relación, el mal del pecado no es desenmascarado en su verdadera identidad de rechazo y oposición a Dios, aunque continúe pesando sobre la vida del hombre y sobre la historia.
La realidad del pecado, y más particularmente del pecado de los orígenes, sólo se esclarece a la luz de la Revelación divina. Sin el conocimiento que ésta nos da de Dios no se puede reconocer claramente el pecado, y se
siente la tentación de explicarlo únicamente como un defecto de crecimiento, como una debilidad sicológica, un error, la consecuencia necesaria de una estructura social inadecuada, etc. Sólo en el conocimiento del designio de Dios sobre el hombre se comprende que el pecado es un abuso de la libertad que Dios da a las personas creadas para que puedan amarle y amarse mutuamente”.
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Para profundizar
Hoy el demonio, el satanismo y otros fenómenos re- lacionados son de gran actualidad, e inquietan no poco. Nuestro mundo tecnológico e industrializado pulula de magos, brujos, ocultismo, espiritismo, habladores de ho- róscopos, vendedores de hechizos, de amuletos y además de auténticas sectas satánicas. Expulsado por la puerta, el diablo ha vuelto a entrar por la ventana. O sea, expulsado de la fe, ha regresado con la superstición.
El episodio de las tentaciones de Jesús en el desierto nos ayuda a poner un poco de claridad. Ante todo, ¿existe el demonio? ¿La palabra demonio indica verdaderamente una realidad personal, dotada de inteligencia y voluntad, o es sólo un símbolo, un modo de hablar para indicar la suma del mal moral del mundo? Muchos, entre los inte- lectuales, no creen en el demonio entendido en el primer sentido.
Pero se debe observar que grandes escritores y pensadores, como Goethe y Dostoievsky, se tomaron muy en serio la existen- cia de Satanás. Charles Baudelaire dijo que «la mayor astucia del demonio es hacer creer que no existe». La prueba principal de la existencia del demonio en los Evangelios no está en los numerosos episodios de liberación de obsesos, porque al interpretar estos hechos pueden haber influido las creencias sobre el origen de las enfermedades. ¡La prueba verdadera está en los santos!
Y Jesús, que es tentado en el desierto por el demonio, es la confirmación evidente de ello. La prueba son también los muchos santos que lucharon en la vida con el príncipe de las tinieblas. No son unos «don Quijote» que lucharon contra molinos de viento. Al contrario, son hombres muy concretos y de psicología sanísima.
Si muchos encontraron absurdo creer en el demonio es porque se basan en libros, pasan la vida en las bibliotecas o en el escritorio, mientras que al demonio no le interesan los libros, sino las personas, especialmente los santos. ¿Qué puede saber de Satanás quien nunca ha tenido que ver con la realidad de Satanás, sino sólo con su idea, esto es, con las tradiciones culturales, religiosas, etnológicas sobre Satanás? Esos tratan habitualmente el tema con gran seguridad y superioridad, liquidando todo como «oscurantismo medieval».
Pero es una falsa seguridad. Como quien se jactara de no tener miedo alguno del león, aduciendo como prueba el hecho de que lo ha visto muchas veces pintado o fotografiado y nunca se ha atemorizado.
Lo más importante que la fe cristiana tiene que decirnos no es sin embargo que el demonio existe, sino que Cristo ha vencido al demonio. Cristo y el demonio no son para los cristianos dos príncipes iguales y contrarios. Jesús es el único Señor; Satanás no es sino una criatura «echada a perder». Si le es concedido poder sobre los hombres es para que los hombres tengan la posibilidad de hacer libremente una elección de campo y también para que no «se ensoberbezcan» creyéndose autosuficientes y sin necesidad de ningún redentor.
(Padre Raniero Cantalamessa)
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Otras propuestas
Se puede separar el curso en 10 grupos, donde cada subgrupo prepare un póster con el texto del mandamien- to como lema e imágenes apropiadas para ilustrarlo. Se hace una galería en el colegio bajo el título: “Diez Caminos a la Vida Eterna”.
Respuestas:
1. Terrorismo: No matarás; pornografía: No co- meterás actos impuros; estafa: No robarás ni codiciarás los bienes ajenos; difamación: No dirás falso testimonio ni mentiras; idolatría: Amarás a Dios sobre todas las cosas.
2. Respuesta esperable: Estoy de acuerdo por- que si el ser humano hace el bien, se parece más a su Creador, y si esto sucede, crece como persona en todos sus aspectos, donde la liber- tad es uno de aquellos y uno de los más im- portantes.
3. Respuesta esperable: Porque el mundo, tanto personal, social como material, ha sido hecho con cierto orden, orden que el ser humano debe descubrir y respetar; y eso lo puede ha- cer gracias al regalo de la libertad. Entonces, la libertad es para buscar la verdad y hacer el bien querido por Dios, no para hacer lo que a cada uno le plazca sin más.
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Sería ilustrativo para los alumnos y alumnas saber que, en la época de Jesús, la Ley había desglosado más de 600 prescripciones, entre las cuales había dificultad en distinguir lo importante de lo secundario.
Respuestas:
2. “La ley intervino para que aumentara el de- lito; pero donde abundó el pecado, sobrea- bundó la gracia” (Rom. 5, 20).
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Otras propuestas
Leer el siguiente texto:
Existió un joven que pasó por largos días tristes y sin luz. Estaba muy abatido por el fallecimiento de un gran amigo suyo, que había sido como un padre para él.
El joven sufría de una gran carencia afectiva. Su pa- dre había sido alcohólico, su madre murió muy joven y su hermano nunca lo ayudó en nada. Además, sus síntomas de sordera comenzaban a perturbarlo, al punto de vivir nervioso e irritado.
Este joven era músico, pero solamente podía oír usan- do un aparato acústico en el oído. El llevaba siempre con- sigo un papel o un cuaderno, para que las personas escri- biesen sus ideas y así poderse comunicar, pero no todas tenían paciencia para eso, ni para leer sus labios. Notando que nadie entendía ni lo ayudaba, el joven se retrajo y se aisló. Por eso ganó la fama de extraño.
Fue por todas estas razones que, con el tiempo, el jo- ven cayó en una profunda depresión. Llegó a escribir un testamento, diciendo que se iba a suicidar.
Pero, un día conoció a una muchacha ciega, que vivía en la misma modesta pensión que él. En cierta ocasión, ella le comentó acongojada:
- “Yo daría todo por poder ver una noche de luna”.
Al oírla, el compositor se emocionó hasta las lágrimas. Al fin y al cabo, ¡él podía ver! El podía poner su arte en sus composi- ciones. Las ganas de vivir se le renovaron y entonces compuso una de las piezas más hermosas que ha escuchado la humanidad: “Sonata Claro de Luna”
Sí, este músico extraordinario era Ludwig van Beethoven.
Años después de haber superado el sufrimiento, llegaría el incomparable Himno a la Alegría, la 9ª Sinfonía, que corona la misión de este compositor, ya totalmente sordo. Esta composición expresa su gratitud a la vida y a Dios, por no haberse suicidado. Todo gracias a aquella muchacha ciega, que le inspiró el deseo de traducir, en notas musicales, una noche de luna.
ACTIVIDAD
1. Colocarle un título apropiado a esta historia real.
2. Si pudiese hablar con la muchacha ciega y con este compositor, ¿qué les dirías? Acompañar el trabajo de este pasaje con la audición de la obra en cuestión.
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La oración puede ser leída en su primera estrofa por el docente, la segunda y cuarta por una mitad o grupo del curso (varones o mujeres), la tercera y quinta estrofa pue- de ser leída por la otra mitad o grupo del curso (mujeres o varones), para terminar todos juntos.
Otras propuestas
— El cuento El almacén de Dios puede ser una buena iniciativa para reforzar el concepto de que el bien se construye con el esfuerzo de cada día. Esta es la historia:
Una vez “Filosoto” tuvo un sueño muy extraño. Soñó que compraba en un gran almacén y que Dios era el vendedor. Aún sin reponerse de esta sorpresa, “Filosoto” le preguntó a Dios:
—¿Que tienes para vender? Dios le respondió:
—Todo lo que tu corazón desea. “Filosoto” pidió entonces:
—Deseo llevar amor, felicidad, sabiduría, paz y valor. Todo esto lo quiero para mí y también para el resto del mundo. Entonces, Dios miró dulcemente a “Filosoto” y le dijo:
—Creo que no me has entendido. En este almacén no vendemos estos frutos, sino solamente las semillas. (tomado del libro Para Conocernos Mejor, de Miguel González. Instituto de Catequesis)
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Como eventual cierre o evaluación de la Unidad, se puede invitar a algunos alumnos/as a mirar detenida- mente la página 99 y responder qué significa la imagen y el título de la Unidad.
Revisar los cuadernos la próxima clase para ver si los alumnos hicieron la autoevaluación y si tienen los com- promisos pedidos en el “Compromiso para mi vida”.
Para profundizar
Es importante que en esta unidad, donde se presenta a Jesucristo como vencedor del mal, podamos incentivar y pro- poner actitudes que entusiasmen a los alumnos a dar testimonio de hombres y mujeres de bien, valientes y decididos a buscar los valores que propone el Señor.
La siguiente tabla nos enfatiza los valores que los niños de Sexto Básico pueden asumir mejor de acuerdo con la edad que viven.
EDAD VALORES
0-7 AÑOS Obediencia, sinceridad, orden
8-12 AÑOS Fortaleza, perseverancia, laboriosidad, paciencia, responsabilidad, justicia, generosidad. 13-15 AÑOS Pudor, sobriedad, sociabilidad, amistad, respeto, sencillez, patriotismo, libertad.
16-18 AÑOS Prudencia, flexibilidad, comprensión, lealtad, audacia, humildad, optimismo (tomado del texto Valores humanos, de Nina Bravo, profesora de Filosofía de la Universidad Católica de Chile)
Cierra este texto una Unidad sobre la identidad de Je- sús. Si en la primera Unidad hubo una respuesta desde la historia, la tradición y la fe de la comunidad cristiana, ahora se responde desde la divinidad de Jesucristo. Primero en el testimonio de los evangelistas, luego en la actualización y celebración del misterio de Cristo en el Año Litúrgico.
El Juicio Final puede ser visto como algo que vendrá a darnos castigos o recompensas. Esta mirada judicial de la venida de Jesucristo no ayuda a descubrir que Jesús viene para darnos una mirada nueva, plena y total sobre la verdad del hombre y de la creación. Muchas veces los alumnos/as sienten impotencia ante la mentira, el engaño y la estafa. Anhelamos conocer la verdad de tantos episodios oscuros de la humanidad. La comunidad cristiana espera con ansias al Señor para descubrir lo verdadero de lo falso, la fidelidad del engaño.
Pero esto no se hace en una espera inactiva o pasiva, sino que se espera siguiendo el ejemplo de María. Es la ac- ción del Evangelio en la realidad que a cada uno le toca vivir.
Hay que tener cuidado de no presentar todos estos as- pectos en forma aislada. El alumno exige y necesita una ló- gica para aprender significativamente estas verdades. Más aún cuando dichas verdades no son evidenciables a la vista sino que hay que ir educando a un sentido de fe auténtico, que no sea un “tapa-hoyos” de lo que los profesores no sa- bemos dar razón.
Algunas orientaciones teológicas y pedagógicas para hablar de escatología:
1. En todo ser humano hay un llamado permanente, más clara u oscuramente sentido, a una felicidad que tiene tres caracterís- ticas: que sea completa, definitiva y eterna. El cristiano/a afirma que el hombre y la mujer han sido creados para la eternidad, para Dios y, como decía san Agustín, “nuestro corazón estará inquieto hasta que no descanse en Ti”. La existencia de este deseo universal revela que el ser humano está abierto a la trascendencia y busca en el Absoluto la respuesta definitiva. 2. Partir de esta experiencia es partir bien, pues toda persona experimenta cómo las cosas temporales, bellas y atrayentes, no
logran jamás satisfacer plenamente esta hambre de sed inagotable de felicidad.
3. Aquí, teología y psicología se encuentran. La revelación cristiana ofrece una respuesta sorprendente y maravillosa a todas estas expectativas. La respuesta es la Casa del Padre, la Patria Eterna, el Reino de los Cielos.
4. La teología cristiana, a la luz de la Palabra de Dios, enseña verdades muy iluminadoras y exigentes, las que deben ofrecerse con lenguaje adecuado a los alumnos/as. La vida, la muerte y el misterio de la eternidad tienen sentido. Así, sabemos que: • El fin último del hombre y la mujer es la unión con Dios, con los hermanos y todo el Cosmos.
• La felicidad plena no consiste en “tener, poder, placer”, lo cual, si no es malo de por sí, siempre es incompleto y pasa a valer nada con la muerte.
• Jesús ha prometido un mundo nuevo, nuevos cielos y nueva tierra, es decir, algo totalmente distinto de lo que hemos conocido hasta ahora, pero será una realidad para los que lo aman, lo acogen y lo siguen.
• El Misterio Pascual es la fuente y la certeza de que las promesas del Señor se cumplirán. La Iglesia, a la luz de este mis- terio, sigue anunciando a todo hombre y mujer de buena voluntad que el Paraíso es una maravillosa realidad. En Cristo Resucitado somos vencedores y somos eternos.
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Presentación de la unidad
Para presentar la unidad y motivarse a empezar: • Observar la fotografía y contestar a preguntas como:
— ¿A qué corresponde la imagen? — ¿Quiénes aparecen en la fotografía?
— ¿En qué contexto puede estar ocurriendo este hecho?
• Leer el título de la Unidad y decir si la imagen tiene alguna relación con el texto. • Indicar qué palabras del texto o aspectos de la imagen entienden y cuáles no.
• Leer el título de la Unidad y formular hipótesis sobre lo que imaginan que trata la Unidad.
Para trabajar la simbología:
• Invitar a los alumnos/as a responder la pregunta: ¿Qué significa el gesto de Jesús de separar a unos de otros? • La respuesta cristiana a la pregunta que suscita la imagen es que, como dijera Pedro en Pentecostés, Dios Padre ha
constituido a Jesús como Juez y Señor. Él vendrá al fin de los tiempos, como dice Mateo en su Evangelio, a separar a quienes amaron de quienes no. Hasta entonces, el mismo que vino al mundo hace dos mil años en Belén, sigue viniendo a nosotros en la oración y en cada celebración de los sacramentos, especialmente el de la Eucaristía.
Otras propuestas
Esta hermosa canción nos invita a vivir los valores del reino que se expresan en el servicio a los demás. Es decir, vemos a Cristo presente en el rostro de los mas necesitados y de los mas pobres: esa es la gran motivación para trabajar por el Reino de Dios como nos invita el texto del juicio final en Mateo 25,31- 46.