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28 CHAPTER ONE
De esta modalidad sólo contamos con un ejemplar (nº 12). Equivaldría al 2 de A. Lézine y al II D de P. Brosie. Esta pieza se caracteriza por presentar un plinto/ábaco cuadrangular, seguido por un listel, una kyma recta, un listel y el imoscapo/sumoscapo liso. Si lo comparamos con las otras dos modalidades anteriores, ésta es la menos
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Ahrens: 2007, 51.
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Gimeno: 1991, 72, nº 24; Escrivà Chover: 2005, 17, nº T5.
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Gimeno: 1991, 399-400, nº 443.
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Escrivà Chover: 2005, 36-37, nº T48-49.
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Rodríguez: 2004b, 450-451, Lám. II; Ahrens: 2007, 44, A3.
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Madrid: 1997-98,CT-17, CT-18, CT-19, CT-23.
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representada. Un ejemplar similar al nuestro lo encontramos en una basa procedente de las termas de la villa de Els Munts en Altafulla64, datada en el s. III d.C. En cambio, con perfil en Kyma reversa tenemos otros dos ejemplares, uno de Sagunto65, de época julioclaudia, y el otro de Sila, del yacimiento del Alter66, de finales del I d.C. y principios del II d.C. En cuanto al ejemplar barcinonense ha sido datado a partir del s. II d.C.67
Como veremos en los capítulos posteriores, los elementos que conforman el orden toscano, conjuntamente con los del jónico, son los menos representados en la ciudad de Barcino. Este fenómeno se constata también en el conjunto de capiteles toscanos de la península Ibérica. Su cronología abarca desde época republicana hasta el siglo IV d.C.68, pero la gran mayoría se sitúa, en líneas generales, a lo largo del s. I d.C, momento en el que ubicamos una parte destacada del conjunto barcinonense. A principios de época imperial el orden toscano fue paulatinamente sustituido por el resto de los órdenes, especialmente el corintio, y utilizado de manera prácticamente exclusiva para la arquitectura privada69.
En cuanto a la procedencia de las piezas barcinonenses, en la mayoría de los casos nos es desconocida, aunque podemos suponer que muchas de ellas fueron reutilizadas como material de construcción para la segunda muralla de la ciudad. Sólo una de las basas/capiteles, la nº 8, sabemos que procede de la torre 6, lugar donde se conserva en la actualidad. Este hecho, conjuntamente con las dimensiones que presenta, nos haría suponer una vinculación con algún tipo de monumento funerario. En cambio, la nº 5 fue localizada en las excavaciones de la plaza del Rei, reutilizada en la construcción de un pórtico del s. V d.C. en el que, además de dicha basa/capitel, se han reutilizado un conjunto de materiales romanos formado por fustes lisos y sillares. Esta pieza, conjuntamente con la nº 6, procedente también de la plaza de Rei, puede relacionarse con porticados que se ubicarían en alguna zona urbana de la ciudad. La primera de las piezas citadas presenta un diámetro del imoscapo/sumoscapo de 62 cm, unas dimensiones cercanas a los 75 cm que podemos encontrar en el imoscapo de una base de columna del pórtico augusteo del
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Gimeno: 1991, 72-73, nº 25; Escrivà Chover: 2005, 23, nº T22.
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Escrivà Chover: 2005, 24, nº T26.
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Escrivà Chover: 2005, 28-29, nº T36.
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Gimeno: 1991, 73, nº 26; Escrivà Chover: 2005, 19-10, nº T12. 68
El ejemplo más antiguo es uno procedente de Jerez de la Frontera y los más tardíos serían uno de Sevilla y dos capiteles incluidos en el tipo VI de Gutiérrez Behemerid (1992, 23) fechados en el s. IV d.C.
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foro de Ampurias70. Las dimensiones monumentales de la pieza, así como el paralelo expuesto nos plantean la posibilidad de que formara parte de algún edificio del foro de la colonia, y más concretamente, del propio pórtico como en el caso ampuritano.
4.1.2. Basas áticas
En cuanto a las basas áticas suman un total de 50, incluyendo en este conjunto tanto las basas de columna como las de pilastra. Es en este grupo, como hemos comentado al principio del capítulo, donde se ha identificado una basa realizada en mármol procedente de las termas de la plaza de Sant Miquel y el lote formado por cinco ejemplares del aula de representación del conjunto episcopal. El resto fueron labradas en piedra de Montjuïc.
Según la presencia o no del plinto hemos clasificado este conjunto en dos grandes grupos: el tipo 1, formado por 26 basas que se caracterizan por la ausencia de este elemento, y el tipo 2, compuesto por las 24 restantes, donde esta moldura ya se ha incorporado. Cada uno de estos grupos se ha subdivido en otros según, básicamente, el desarrollo presentado por los dos toros y la escocia.
Tipo 1.
De este grupo destacamos las cuatro basas conservadas del templo de culto imperial y dos conjuntos localizados en dos zonas diferentes de la muralla tardorromana de la ciudad: uno sería el correspondiente al sector de la c/Sotstinent Navarro, donde aparecieron un número importante de basas, y el otro el de la c/Avinyó con Baixada de Sant Miquel, donde las basas descubiertas se hallaron conjuntamente con otros materiales arquitectónicos.
Tipo 1.1.
El primer ejemplo de basas áticas lo tenemos representado en el templo de culto imperial localizado en la calle Paradís 10, en la sede actual del Centre Excursionista de Catalunya (nº 13 a 16). Se trata de cuatro basas áticas sin plinto caracterizadas por tener el imoscapo incorporado en la misma pieza y asentarse directamente sobre el podium. Los toros prácticamente idénticos en diámetro se diferencian ligeramente en su altura. El primero de ellos presenta un perfil indefinido y
en dos de los casos con rebaje acentuado en la base71. El toro superior, de menor altura, presenta un perfil en óvolo. Ambos toros están separados por una estrecha y profunda escocia delimitada por pequeños listeles. La basa está rematada en la parte superior por un ligero listel a partir del cual se originan las acanaladuras del imoscapo, dibujando una curvatura, prácticamente en ángulo recto, en algunos casos, y menos pronunciada, en otros.
Este modelo se puede observar también en dos basas áticas de pilastra sin plinto, de procedencia desconocida (nº 17 y 18), conservadas en el MAC y que presentan ambas las mismas características que las del templo: prácticamente mismo desarrollo de los dos toros, escocia sin definir y arranque del imoscapo acanalado directamente del toro superior.
En cuanto a la atribución, la conservación en la nº 17, de una jamba de una puerta, supondría la relación de estas basas más bien con una arquitectura de carácter funerario, como por ejemplo se documenta en la tumba 8 de la necrópolis de Trion en Lyon72 o en los mausoleos de Rufus y Obulaccus en Sarsina, en lugar de vincularlas con una arquitectura doméstica como indicara G. Gimeno73.
Tipo 1.2.
Un modelo avanzado de esta tipología está representado por un conjunto de cuatro pilastras (nº 19 al 22) caracterizadas por presentar ambos toros las mismas dimensiones, la escocia sin delimitar o delimitada en la parte superior por un listel y de sección indefinida y con el imoscapo sea liso o acanalado labrado en la misma pieza. Destacan las nº 19 y 20 por presentar las mismas dimensiones y características tipológicas, proceder ambas de la torre 8 y, por lo tanto, pertenecer con toda probabilidad al mismo monumento. De todo el conjunto de basas, estas dos destacan por ser las únicas que conservan todavía restos de estuco de color amarillo y rojo pudiendo imitar, por lo que se observa a simple vista, una decoración en mármol.
Tipo 1.3.
Otro conjunto de piezas muy parecidas a las del templo y, posiblemente de la misma cronología o de época más avanzada, es un conjunto de 11 basas (nº 23-33), 9 procedentes de la muralla de la zona de Sotstinent Navarro (nº 23-28, 30, 32 y 33) y
71 Escrivà Chover: 2005, 46. 72 Fellague: 2006, Fig. 7. 73 Gimeno: 1991, 134-136.
2 de procedencia desconocida (nº 29 y 31), pero que por dimensiones y tipología creemos que pertenecieron a un mismo tipo de monumento funerario, los denominados turriformes, probablemente con el cuerpo superior en forma de edícula abierta74. Estas basas se caracterizan por tener el toro inferior ligeramente más alto y grande que el superior, la escocia de perfil semicircular y listel entre el toro superior y el imoscapo. Éste en la mayoría de los casos es liso hasta una cierta altura en la que se inician las acanaladuras, aunque a pesar de ello, siempre hay una parte del fuste que se mantiene totalmente lisa. En dos de los casos (nº 32-33) las acanaladuras se originan desde la parte superior de la base, con posterioridad a la apófisis que se documenta en ellas. Estas ligeras diferencias, conjuntamente con la existencia de listeles entre la escocia, nos llevan a pensar que estas dos basas no pertenecieron al mismo conjunto funerario y que, por lo tanto, estamos ante varios mausoleos de carácter monumental.
Tipo 1.4.
Otro grupo de basas que presentan las mismas características tipológicas descritas para las aparecidas en el sector de la c/Sotstinent Navarro son 4 basas procedentes de la c/Avinyó con Baixada de Sant Miquel (nº 34 a 37). Éstas muestran el imoscapo también labrado en la misma pieza, el toro inferior más desarrollado tanto en altura como en diámetro y con la escocia sin perfilar. En cuanto a las dimensiones son muy parecidas a las de Sotstinent Navarro. Como el grupo anterior, este conjunto de basas también se relacionaría con monumentos funerarios de forma turriforme, ya que en el mismo lugar aparecieron otros materiales arquitectónicos como fustes, capiteles y frisos de roleos, elementos todos ellos típicos de esta tipología de mausoleos75.
Tipo 1.5.
Otra basa de las mismas características, procedente de la muralla, probablemente de la c/Avinyó, es la nº 38, sin plinto y con el imoscapo labrado en la misma pieza. A diferencia de la mayoría de los tipos descritos anteriormente en ésta se observa una mayor diferenciación de los toros tanto en altura como en diámetro y presentar la escocia delimitada entre dos listeles, sólo visto en el ejemplar nº 32. Además la conexión entre la basa y el imoscapo es a través de un caveto, como el grupo de Avinyó.
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Para la reconstrucción arquitectónica de los monumentos ver infra apartado 5.2. Una