5.3 Results of simulation study
5.3.2 Other classiers simulation results
Si bien Palante se relaciona problemáticamente con las armas de sus rivales (en su deseo de apoderarse de los restos de Turno), el tahalí con la escena de las Danaides representa su principal obstáculo, porque su juventud le impide soportar el inconmensurable peso simbólico de este objeto. En contraposición, Lauso porta armas adecuadas y nunca busca las pertenencias ajenas, las cuales, no obstante, le son adjudicadas por terceros en dos oportunidades. Este atisbo de transgresión (o apropiación figurada) es clave en el desenlace argumental del personaje, pues, en la obra virgiliana, el mero deseo o la posesión simbólica de armas impropias conduce a la perdición de los hombres.
El primer fragmento donde se relaciona a Lauso con el acto del expolio corresponde al deseo de Mecencio de otorgarle las armas que pretende arrebatar a Eneas tras vencerlo:
‘dextra mihi deus et telum, quod missile libro, nunc adsint! uoueo praedonis corpore raptis indutum spoliis ipsum te, Lause, tropaeum Aeneae.’…
(Aen. 10.773-776). Mecencio, exponente de la ideología marcial homérica433, considera que el expolio
constituye un modo de acción apropiado frente a un rival vencido. Su idiosincrasia choca con los preceptos de la Eneida, donde solo hay dos caminos aceptables ante los restos de un guerrero: enterrarlos (o quemarlos) junto al muerto o consagrarlos a las divinidades. Para Virgilio, la conducta ante el rival sometido no es un aspecto insignificante. De hecho,
432 Harrison 1991, 198: “immania (…) suggests both the weight of the gold balteus and the enormity of the
deed depicted on it…”
433 Conte 2007, 165: “…Mezentius does not belong to the world of men, but to an anterior, pre-human
world. Mezentius cannot know or accept the values which inspire the Aeneid…”. Ver también Barchiesi
1984, 43, quien describe el contexto homérico con los siguientes términos: “…l’uccisione di un guerriero e l’appropriazione delle sue armi vi appare come azione normale, che può naturalmente suscitare reazioni di vendetta, ma che nessuno, in nome della morale eroica, potrebbe sognarsi di condannare. Sarà ancora (residuale) l’etica di Mezenzio: nullum in caede nefas”.
la actuación de su modelo heroico ante sus antagonistas despeja las dudas en torno a la relevancia del respeto atribuido a las posesiones ajenas434.
La transgresión identitaria supuesta en el acto del expolio se complejiza en los casos de Palante y Lauso, porque los aproxima a héroes superiores en fuerzas y experiencia, desembocando en el conocido motivo de la batalla desigual. En este sentido, el episodio de Lauso posee un aspecto problemático adicional: el joven no busca las armas de Eneas por voluntad propia; estas le son atribuidas colateralmente por su padre435. La actitud de Mecencio genera una falsa sensación de equilibrio entre Eneas y Lauso, similar a la que Palante percibe con Turno, que es el primer justificativo del enfrentamiento que los opone, unos versos más adelante. El segundo y principal elemento que impulsa a Lauso a combatir es el sentimiento de pietas filial, al que ya nos hemos referido. No obstante, los dos factores actúan como determinantes de la incorporación del joven en la contienda. La atribución simbólica de los futuros expolios de Eneas no constituye la única oportunidad en que Lauso se relaciona problemáticamente con armas ajenas. Cuando Mecencio es herido y el joven interviene para reemplazarlo, se produce una nueva apropiación simbólica; en esta oportunidad, de las armas de su padre:
ille pedem referens et inutilis inque ligatus cedebat clipeoque inimicum hastile trahebat. proripuit iuuenis seseque immiscuit armis, iamque adsurgentis dextra plagamque ferentis Aeneae subiit mucronem ipsumque morando sustinuit; socii magno clamore sequuntur,
dum genitor nati parma protectus abiret,
telaque coniciunt perturbantque eminus hostem missilibus…
(Aen. 10.794-802). La problemática inserción de Lauso en el combate se verifica en el verso de Aen. 10.800: dum genitor nati parma protectus abiret. Allí, al describir la intervención
434 Ver el capítulo “El tema del expolio”.
435 Situación con antecedentes cuando el tirano derrota a Palmo y regala sus armas a Lauso: …armaque
Lauso / donat habere umeris et uertice figere cristas (Aen. 10.700-701). El carácter transgresivo del anhelo
de Mecencio ha sido reiteradamente atribuido a su desprecio por las divinidades, como notan Harrison 1991, 238: “Mezentius gives his spoils to Lausus to wear instead of dedicating them to a divinity (…), a sign of his characteristic indifference towards the gods…” y Dyson 2001, 189: “His wish to make his son a living trophy, arrogating to himself the offerings due to the gods, is the sort of perversity one might expect from a contemptor deum who prays to his own right hand”. Sobre el carácter negativo de esta adscripción, ver Harrison 1991, 238: “The wearing of such spoils is likely to bring bad luck in the Aeneid (…) and Lausus will soon be dead”.
protectora del joven, Virgilio recurre a una imagen visual del campo de la parafernalia bélica: el escudo. Los planos identitarios se superponen, pues Lauso se convierte en un vicario de Mecencio436. Sin embargo, la falta de concomitancia entre la designación de los escudos de ambos personajes preserva los rasgos característicos del joven, pues las armas de Mecencio son calificadas como uastis armis (Aen. 10.768) y su escudo es un
clipeus (Aen. 10.795 y Aen. 11.10)437, en tanto Lauso porta un broquel pequeño, liviano y fácil de manejar, denominado parma438, cuya insuficiencia se explicita en su descripción como leuia arma (Aen. 10.817). Esta disparidad supone que la identificación de Lauso con su padre y la asunción de su papel son parciales, pues el joven conserva un atributo personal: la inmadurez, connotada en el empleo de un escudo de menor categoría. Así Virgilio anticipa el fracaso de Lauso al intentar ocupar el lugar de un adulto439.