3.6 Components of CLA
3.6.5 Classifier
Dentro del proceso general de privatización, las empresas energéticas ocuparon un rol muy importante, con un alto impacto dentro de los ingresos totales por privatización. De total de
9.736,7 millones de dólares en efectivo que ingresaron al tesoro Nacional en el período 1990- 1993 por privatizaciones, 6.743 millones corresponden al sector energético mientras que, del rescate de títulos por un valor de 13.425,3 millones de dólares, al sector energético le correspondieron 6.785,8 millones. Al mismo tiempo sobre un total de 297 empresas públicas vendidas, el 84.5% del efectivo y el 33% de los títulos correspondieron a las cuatro principales empresas del área energética privatizada: YPF y Gas del Estado, Agua y Energía Eléctrica (AyEE), y Servicios Eléctricos del Gran Buenos Aires (SEGBA) (Kozulj, 2002; Pistonesi, 2002).
Hasta el año 1989 las dos empresas de propiedad estatal concentraban la mayor parte de las actividades en las cadenas productivas de los hidrocarburos: YPF S.E. y Gas del Estado. YPF SE, en funcionamiento desde 1922, era una empresa totalmente integrada (vertical y
horizontalmente) y concentraba toda la actividad del upstream del gas natural y el upstream y
downstream del petróleo; Gas del Estado, por su parte, fue creada en 1946 para desarrollar la industria del gas natural, y tenía a su cargo el transporte, tratamiento y distribución de gas natural en todo el territorio nacional.
A partir de la desregulación del mercado, la participación de estas empresas de dominio estatal comienza a disminuir progresivamente. Finalmente durante el período de la privatización
se determina el traspaso definitivo de estas empresas a agentes privados80.
3.3.2.2.1 Venta de YPF S.E.
En primer aspecto en lo que respecta a la venta de YPF fue la transformación de la forma jurídica de YPF, establecida por medio del decreto 2778/90. Esta medida fue ratificada por la Ley 24.145, Ley de Federalización de Hidrocarburos y Privatización de YPF. Tal como se mencionó al inicio del presente capítulo, uno de los aspectos primordiales de esta ley fue el hecho que otorgó el dominio de los yacimientos a las provincias en cuyos territorios se encuentren, la concesión a YPF de ciertos oleoductos y poliductos, la transformación de la
empresa y el mecanismo de venta de las acciones. De acuerdo al art. 23: ”Destínese al Régimen
Nacional de Previsión Social el Ciento por Ciento (100%) de los recursos que obtenga el Estado Nacional por la venta de las Acciones Clase "A" de YPF Sociedad Anónima“.
80 Dado que el objetivo de este capítulo es analizar lo acontecido en el eslabón del upstream de las cadenas de petróleo y gas natural, el análisis que sigue se centra en lo acontecido con la empresa YPF S.E., por ser esta la empresa actuante en dichos eslabones de la cadena.
Diversos fueron los argumentos utilizados al momento de la venta de YPF. Muchos de ellos enfatizaban la ineficiencia empresaria con que operaba la empresa, el endeudamiento y desequilibrio presupuestario, la falta de competencia y, la naturaleza netamente económica y no estratégica de los recursos energéticos. En contrapartida a estos argumentos diversos autores han discutido las características políticas de la privatización (Scalabrini Ortiz; 1989, Bravo, 1992; Kozulj, 1993)
El art. 8 de la Ley 24.145, estableció la estructuración del capital social de YPF SA en cuatro clase de acciones.
“Las acciones Clase "A": pertenecientes al Estado Nacional, equivalentes al CINCUENTA Y UNO POR
CIENTO (51%) del Capital Social; Clase "B", las acciones que adquieran las Provincias en cuyo
territorio se hallen ubicados yacimientos de hidrocarburos o, en su caso, por las Provincias no
productoras de hidrocarburos, hasta un TREINTA Y NUEVA POR CIENTO (39%) del Capital Social,
distribuidas entre ellas; Clase "C": acciones que adquiera el personal de la empresa hasta el DIEZ POR
CIENTO (10%) del Capital Social; y Clase "D": Las acciones que el ESTADO NACIONAL y las Provincias
vendan al capital privado” Dicho artículo establece además que “Mientras las acciones Clase "A"
representen, como mínimo un VEINTE POR CINTO (20%) del Capital Social se requirirá
ineludiblemente su voto afirmativo para decidir su fusión con otra u otras Sociedades; aceptar que
YPF Sociedad Anónima, a través de la cotización de sus acciones en Bolsas de Comercio o Mercados
de Valores, sufriera una situación de copamiento accionario consentido u hostil que represente la
posesión del Cincuenta y Uno por Ciento (51%) del Capital Social de YPF Sociedad Anónima; transferir
a terceros, la totalidad de los derechos de explotación concedidos en el marco de la Ley Nº 17.319,
sus normas complementarias y reglamentarias, y la presente, de modo tal que ello determine el cese
total de la actividad exploratoria y de explotación de YPF Sociedad Anónima; y la disolución
voluntaria de YPF Sociedad Anónima”…”La reducción de la tenencia del paquete accionario de la
Clase "A" por debajo del VEINTE POR CIENTO (20 %) del Capital Social de YPF SOCIEDAD ANONIMA
requerirá la previa aprobación por Ley”.
Sobre esta base reglamentaria, se lleva a cabo la venta de la empresa estatal. La adquisición de la empresa YPF la efectuó la española REPSOL, la cual se mantiene aún en el año 2009 como la accionista mayoritaria, en tres etapas diferentes. La operación se inicia en 1993 y finaliza en el año 1999. En la primera etapa de privatización la composición inicial de YPF S.A. quedó de la siguiente forma:
Estado Nacional 20% (más acción de “oro”)
Estados Provinciales 12%
Personal de YPF S.A. 10%
Sistema previsional 12%
Sector Privado 46%
A pesar que los capitales privados obtuvieron inicialmente un bajo porcentaje de las acciones totales, esta situación no perduró. En 1998, la composición accionaria de YPF S.A. ya era diferente, se hacía evidente una mayor participación de los capitales privados, que habían adquirido las acciones de empleados y jubilados:
Estado Nacional 20% (más acción de “oro”)
Estados Provinciales 4,7%
Personal de YPF S.A. 0,4%
Sector Privado 74,9%
Finalmente, a fines de 1998 se inicia el proceso de compra de las acciones por parte de la petrolera del Estado Español, REPSOL. En la primer oferta realizada, la empresa solo adquiere el 14.99% de YPF S.A.; sin embargo, con posterioridad, adquiere la totalidad de las acciones, quedando como única propietaria de la principal empresa energética nacional.
En la primera etapa, la nueva conformación accionaria fue:
Estado Nacional 5% (más acción de “oro”)
Estados Provinciales 4.7%
Personal de YPF S.A. 0,4%
Resto del Sector Privado 74.9%
Grupo Repsol 14.99%
Finalmente en 1999, se produce la adquisición del 83.24% de las acciones de YPF S.A. por parte de Repsol, quedando la estructura accionaria de la empresa de la siguiente forma:
Estado Nacional acción de “oro”
Personal de YPF S.A. 0,4%
Resto del Sector Privado 1.37%
Grupo Repsol 98.23%