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La penetración de la espada en el cuerpo de Euríalo tiene claras resonancias eróticas, dadas por la similitud entre el arma y el miembro viril298, por un lado, y la

descripción de la sangre corriendo por sus miembros (Aen. 9.433-434)299, por otro. Este último elemento sugiere una desfloración simbólica del joven, que lo coloca en el papel de la doncella desvirgada y aproxima los actos del amor y la muerte300. Anteriormente,

296 Reed 2007, 19-20.

297 En relación con la erotización de las escenas de muerte (presente en reiteradas ocasiones en el transcurso

de la Eneida), ver Jamset 2004, 103: “Not only does death destroy beauty, but deaths can also look beautiful, can create a perverse beauty” y Lovatt 2013, 264: “Heroic death, and the epic hero himself, is not just noble or excellent, but aesthetically and erotically beautiful”. Tempranamente, dos trabajos basales abrieron el campo de juego para los críticos posteriores: Putnam (1985) “Possessiveness, Sexuality and Heroism in the

Aeneid” y Fowler (1987) “Vergil on Killing Virgins”. Con pocos años de diferencia, los dos destacan un

trascendente aspecto de la obra que, hasta el momento, no había recibido la atención merecida. A partir de sus tempranos aportes se desarrolla un prolífico campo de lecturas relacionado con la temática.

298 Sobre el simbolismo fálico de las armas, ver Heuzé 1985b, 171: “les transpositions sont sans grand

mystère et universellement admises par les spécialistes de ce genre d’interpretation qui consiste à voir en particulier dans les armes pointues (…) des éléments d’une symbolique sexuelle”. También Adams 1982, 19: “Not a single word for a weapon seems to have become a banal term for the penis in Latin, but the frequency of ad hoc metaphors both in Greek and Latin shows that the sexual symbolism of weapons was instantly recognisable in ancient society”. Más adelante, le dedica algunas páginas de su artículo Jamset (2004).

299 El principal antecedente de esta escena pertenece a Il. 4.146-147, donde se emplea una imagen semejante

para describir una herida de Menelao.

300 Fowler (1987) sostiene que Virgilio representa las muertes de vírgenes como actos de desfloración

(“perverted deflorations” p.196), mediante la yuxtaposición de las imágenes de virginidad y sangre, y que, tras la resemantización de la muerte, subyace una previa feminización de los jóvenes. Mitchell (1991), Keith (2000), Reed (2004 y 2007) y Jamset (2004) siguen su línea investigativa. El primero de estos críticos sugiere que, en la Eneida,la sexualidad se expresa a través de la violencia: “And just as martial conquest replaces peaceful union, so violent and aggressive sexuality replaces marriage (…) by describing the war and its consequences in the language of sexual experience and the loss of virginity” (Mitchell 1991, 226). El capítulo quinto del libro de Keith (2000), dedicado a la intersección entre feminidad, muerte y estética, demuestra que las escenas de muerte de personajes femeninos en la Eneida están fuertemente erotizadas y que el héroe épico, masculino, ejerce una forma sexualizada de violencia sobre el cuerpo de la mujer. Sus postulados se aplican también a los héroes jóvenes, cuyos cuerpos a menudo se ven feminizados. Jamset desarrolla su línea interpretativa considerando el simbolismo fálico de las armas y la consecuente

Juno había igualado los ritos iniciáticos del matrimonio y la defunción al prometer una dote sangrienta a Lavinia y calificar las primeras matanzas en suelo italiano como himeneos:

sanguine Troiano et Rutulo dotabere, uirgo, et Bellona manet te pronuba…

(Aen. 7.318-319). …terrorum et fraudis abunde est:

stant belli causae, pugnatur comminus armis, quae fors prima dedit sanguis nouus imbuit arma. talia coniugia et talis celebrent hymenaeos

egregium Veneris genus et rex ipse Latinus.

(Aen. 7.552-556). La fusión de dos sentidos diversos se apuntala con la referencia a la nueva sangre (sanguis nouus) que empapa las armas; imagen aplicable a una escena de desfloración, como la posterior descripción de la herida de Euríalo. La meticulosa plurisemantización de una acción específica es corriente en el transcurso de la Eneida, siendo el ejemplo más claro el empleo del verbo condo para referir el asesinato de Turno a manos de Eneas301. En este caso, la perforación del cuerpo de un joven con una espada remite a una penetración sexual con valor iniciático, en la que un hombre desflora a una mujer.

representación de la muerte prematura como desfloración (“deathloration”) y, en relación con el tema de la feminización, sostiene: “The theme of virginity is more relevant to girls than to boys, suggesting, perhaps, that when it is made explicit for boys, they are in some ways feminized” (Jamset 2004, 96, n.4). Reed (2007) presenta las características erotizantes en las muertes de los jóvenes virgilianos (Euríalo pp.17-19, Camila pp.19-20, Palante pp.20-22), para después analizar las injerencias semánticas de su súbita pasividad (al convertirse en un objeto de apreciación, tanto para el lector, como para los personajes presentes en las diversas escenas), que conduce a su inmediata emasculación y degradación en la escena sociopolítica: “…at the moment of penetration, a male warrior’s latent femininity emerges, a trope for his vulnerability” (Reed 2007, 23). Su postura parte de los relevantes aportes de Walters 1997, 33 sobre la impenetrabilidad del cuerpo del uir frente a la disponibilidad del joven y las consecuencias sociopolíticas de una posible sumisión sexual (sobre este tema, ver también Lovatt 2013, 308-309). En cuanto al tema de las iniciaciones, tanto marciales como maritales, ver Petrini 1997, 4-7, especialmente, p.5: “The heroic is only one aspect of this coming of age experience, and erotic initiations are equally typological”. Oliensis 1997, 308ss. anticipa la anterior interpretación al sostener el paralelismo entre heridas marciales y maritales, a través de un juego de palabras entre los términos martial y marital. También es importante la referencia al artículo de Cucchiarelli 2002, 51: “There exists a disquieting, sensual connection between the killing of a young warrior and the violation of a virgin”. Cucchiarelli aporta un significativo ejemplo de la Eneida, donde este tema se evidencia: la muerte de un joven llamado Partenos a manos de otro, de nombre Rapo: Caedicus

Alcathoum obtruncat, Sacrator Hydaspen / Partheniumque Rapo… (Aen. 10.747-748). Según su

esclarecida lectura, Virgilio se sirve de una técnica onomástica o etimológica para reforzar un sentido previamente destacado: “…it is significant that a man homonymus with ‘virginity’ should be killed (‘violated’) by one who has the verb rapere in his name (…) a life prematurely cut down is imagined as an

act of sexual violation” (Cucchiarelli 2002, 53).

301 En relación con este tema, ver el artículo de James 1995 y la primera parte del capítulo “Sacrificios

El potencial erótico de la muerte se puede percibir, por ejemplo, en el asesinato de Camila, que es atravesada en su pecho desnudo302, pero la superposición se presenta de manera más explícita en la muerte de Lauso:

…ualidum namque exigit ensem per medium Aeneas iuuenem totumque recondit; transiit et parmam mucro, leuia arma minacis, et tunicam molli mater quam neuerat auro,

impleuitque sinum sanguis

(Aen. 10.815-819). Estos versos describen con gran detallismo dos momentos ambivalentes: la penetración de la espada en el cuerpo de Lauso y el derramamiento de su sangre. La última imagen, en particular, ha interpelado a la crítica, en tanto la referencia a la sangre bañando el seno del joven se adapta perfectamente a un contexto erótico de iniciación sexual femenina303.

En conclusión, Virgilio feminiza a sus personajes juveniles masculinos, al representarlos como doncellas violentamente desfloradas304. De esta manera, las escenas de muerte se erotizan, otorgando un tinte aun más macabro a un evento de por sí lamentable. La operación trasciende el deseo de resaltar la desigualdad entre los contendientes, recurriendo a una diversificación genérica; su objetivo es demostrar la perversión de la participación de jóvenes en la guerra, al equipararlos con mujeres núbiles, cuya desubicación contextual resulta indiscutible.

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