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Chapter 2: Literature Survey

2.2 Open Authorization Protocol

La carrera se desarrolla de manera precipitada: el episodio completo no excede el centenar de versos246, como un reflejo de la velocidad propia del certamen. Niso se adapta de inmediato a estas condiciones, pues, mientras el grueso de los participantes es descripto como un turbión, effusi nimbo similes… (Aen. 5.317), a él, que los aventaja (Aen. 5.320- 321), se le adjunta un símil con términos directamente relacionados con la velocidad: …et uentis et fulminis ocior alis (Aen. 5.319). Sin embargo, el recurso trágico del cambio de fortuna, o peripecia, lo perjudica, dado que pierde la delantera, y la carrera misma, cuando se tropieza en el lodo sangriento de un sacrificio. La caída de Niso no es azarosa; al contrario, se produce como consecuencia de una desatención del joven, que, exultante por la victoria cercana, descuida sus pasos:

…fessique sub ipsam finem aduentabant, leui cum sanguine Nisus labitur infelix, caesis ut forte iuuencis

fusus humum uiridisque super madefecerat herbas. hic iuuenis iam uictor ouans uestigia presso

haud tenuit titubata solo, sed pronus in ipso concidit immundoque fimo sacroque cruore

(Aen. 5.327-333). La frase iam uictor ouans, donde se expresa la felicidad de Niso mediante el participio del verbo ouo247 y, a continuación, el relato de un abrupto cambio de fortuna

Roman epic must strive to liberate himself from the behavioural patterns of a hero in the Homeric world…”

El choque entre el heroísmo individualista, homérico, y el social, virgiliano, será desarrollado en profundidad en el apartado “Modelo heroico griego: el deseo de gloria de Palante” del capítulo “Las desiguales batallas de Palante y Lauso”.

246 La carrera propiamente dicha se extiende entre los versos 315 (la señal de largada) y 339 (la llegada del

último competidor a la meta). El episodio total, que incluye la presentación del certamen y la entrega de los premios, ocupa casi ochenta versos, desde Aen. 5.286 hasta Aen. 5.361.

247 Senis 1987, 914: “È qui chiaro che il termine si riferisce al grido di esultanza che può essere emesso

anche prima del conseguimento di una vittoria, semplicemente come sprone, incitamento, oppure per indicare la piena e spontanea adesione a un ordine”.

(pues de vencedor, uictor, pasa a vencido, uictis), apuntan al siguiente joven que se encuentra en un escenario similar –Turno– mediante un paralelismo léxico:

quo nunc Turnus ouat spolio gaudetque potitus. nescia mens hominum fati sortisque futurae et seruare modum rebus sublata secundis!

(Aen. 10.500-502). Al expoliar el tahalí de Palante, Turno también se alegra, ignorando que su suerte cambiará. La embriagante sensación de victoria lleva a ambos personajes a descuidar sus pasos (literal y figuradamente), provocando acciones fatales: una pisada tambaleante o un alarde innecesario constituyen imprudencias cometidas en el fragor de la victoria, ciegas a sus alcances futuros. La irreflexividad o falta de visión a futuro es una constante característica de la juventud virgiliana, que, en esta oportunidad, aúna a dos personajes tan aparentemente distantes como Niso y Turno248.

La excesiva confianza y la petulancia constituyen puntos cuestionables de Niso, que lo alejan del modelo virgiliano y lo aproximan al antagonista de la obra. Sin embargo, no son sus únicas falencias y, ciertamente, tampoco las más relevantes. Al desplomarse, consciente de la imposibilidad de reponerse y vencer, Niso realiza una acción fraudulenta para beneficiar a Euríalo, tercero en la carrera: embiste a Salio, el segundo, arrojándolo al suelo y liberando la meta para su amigo:

non tamen Euryali, non ille oblitus amorum: nam sese opposuit Salio per lubrica surgens; ille autem spissa iacuit reuolutus harena, emicat Euryalus et munere uictor amici

prima tenet, plausuque uolat fremituque secundo.

(Aen. 5.334-338). Independientemente del noble sentimiento que motiva esta acción249, su pertinencia no deja de ser un asunto cuestionable: Niso garantiza la victoria de Euríalo a través de

248 Duckworth 1967, 149-150, aporta otros vínculos entre Niso y Turno, basados en su violencia latente y

en el irrefrenable gusto por el botín.

249 Perotti 2000, 84: “…l’amicizia, intesa nel senso più pieno e coinvolgente; un sentimento così intenso,

che una persona è sempre presente nei pensieri dell’altra, la quale quindi, quasi istintivamente, cerca di favorire l’amico, anche a costo di commettere una grave scorrettezza”. Tanto aquí (Aen. 5.334) como en la presentación de los dos personajes (Aen. 5.296) se menciona el amor, que, a nuestro entender, impulsa la conducta de Niso por encima de la amistad.

una artimaña desleal, alejada del espíritu de las competencias deportivas, en particular250, y de la Eneida, en general. El carácter problemático de este ardid es explicitado por la voz autoral, al recurrir al concepto de dolus251:

hic totum caueae consessum ingentis et ora prima patrum magnis Salius clamoribus implet, ereptumque dolo reddi sibi poscit honorem.

(Aen. 5.340-342). En la travesía nocturna por los bosques de Italia, Euríalo se desplaza semánticamente, representando el papel de Niso en la carrera, pues ahora es él quien trastabilla, embarazado por el peso del botín252. En los dos episodios, un joven pierde la característica que lo define: la velocidad, pero la consecuencia de la ralentización de Euríalo es mucho más terrible; el mundo de los adultos golpea a este muchacho con su irrevocable y cruda realidad: la guerra no es un juego de niños; aquí un tropiezo equivale a la muerte253.

250 La cuestionabilidad de esta estrategia deportiva puede constatarse en su tratamiento en otros contextos

literarios: Il. 23.585-595, Cic.Off. 3.42, Stat.Theb. 6.614-630. A su vez, diversos críticos se refieren a la transgresión en términos indudablemente negativos: Lennox 1977, 333, n. 19: “…unsporting manner”, Elftmann 1979, 181: “A cheap foul”, Stubbs 1998, 79: “…a pretty dirty piece of cheating”, McGlashan 2003, 56: “…about winning and cheating and prizes and persuasion”, Dunkle 2005, 165: “dubious means”, Fratantuono 2007, 139: “blatant cheating”.

251 El OLD, 570 define dolus: “Deliberate performance of an unlawful act, guilty intention (…) Behaviour

that relies on deception to achieve its purpose, trickery, treachery, cunning”. Una definición de dolus

ajustada a la ideología virgiliana se encuentra en Cic.Off. 1.41: Cum autem duobus modis, id est aut vi aut fraude, fiat iniuria, fraus quasi vulpeculae, vis leonis videtur; utrumque homine alienissimum, sed fraus odio digna maiore. Totius autem iniustitiae nulla capitalior quam eorum qui tum cum maxime fallunt id

agunt ut viri boni esse videantur. Abbot 2000, 79 aventura una interpretación acerca de las razones detrás

del peyorativo concepto de dolus en la Eneida: “Dolus, even the so-called dolus bonus, tends to fray the fabric of trust and credibility that helps to create an “us” capable of being differentiated from a “them” (…) Because it erodes trust, dolus is antisocial; it divides one from another”. Según su lectura, esta situación

encarna el germen de una revuelta civil.

252 Este punto es sostenido por Genovese 1975, 24: “…none of the games in Book 5 result in the loss of

human life, but because they have a sacrificial function we cannot but see them as symbols or foreshadowings of the real loss of life”. Ver también Whittington 2010, 593: “In this resonant setting, the two Trojan friends act out a drama of substitution that anticipates the tragic events of the night raid in book 9”.

253 Cairns 1989, 222 vincula los juegos con la guerra: “(games) were equated with war in epinician poetry

(…) and they were generally regarded by the Greeks as a training for war (…) The association of athletics and war of course goes back to Homer. The games of Iliad 23 prepare the Greeks for their eventual sack of Troy…” Galinsky 1968, 183 nota tempranamente que los juegos virgilianos anticipan los eventos de la guerra. Si bien sostienen el paralelismo entre la incursión nocturna y la carrera, Newman & Newman 2005, 44 señalan la diferencia de tono entre los dos episodios: “The laughter (181, 182, 358) and games (113, 593, 605, 674) of Book V are discovered after all to be a poor preparation (on both sides) for the game of war in IX…” Los postulados de Whittington 2010, 594 se encuadran en la misma dirección interpretativa: “But in book 9, when the issues raised by the footrace –Nisus’s private love for Euryalus and his attempt at sacrificial substitution– emerge again, the accent has shifted from playful farce to the high seriousness of tragedy”. Ver también Hardie 1994, 28-29, donde se apunta la transición desde el mundo juvenil de la caza y el deporte al mundo adulto de la guerra. Guy-Bray 2002, 70 nota la paulatina complejización del

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