102No pudimos observar un cambio discursivo a partir de determinado año. Más bien observamos discursos contrapuestos en distintas fuentes, que muchas veces hasta se superponen en el tiempo.
hicieron desde organizaciones de la sociedad civil respecto a la consideración de las mujeres como inempleables y la exigencia de contraprestaciones que las ubican en un rol de género tradicional (Campos, Faur y Pautassi, 2007; Faur y otros, 2006).
Por último, cabe destacar que en este tipo de programas que identifican necesidades prácticas de género y ubican a las mujeres en roles tradicionales, frecuentemente se alude discursivamente al género sin profundizar en el concepto, o bien asemejándolo al sexo . De esta forma, la categoría de género es asociada con las mujeres, o es usada para referirse a la categoría descriptiva de "sexo", como por ejemplo en el caso del PROMIN:
reducir las desigualdades entre los indicadores de salud correspondientes a cada uno de los géneros, las distintas áreas geográficas, los niveles socio- económicos... (Objetivo específico del PROMIN, décadas del 90 y 2000)
Otros programas o documentos institucionales mencionan discursivamente el género como una categoría, aunque luego no profundizan en este abordaje, sino que aluden - por lo general- a las familias o la niñez. Por ejemplo, en un documento del Ministerio de Desarrollo Social (2010) donde se desarrollan los lineamientos de políticas sociales de los últimos años, bajo el título Nueva Concertación Federal de Políticas Sociales, etáreas, de género y discapacidad sólo se menciona a los niños, la familia, los adultos mayores, la juventud y los discapacitados. En ningún momento se hace referencia a varones y mujeres ni a las desigualdades de género. En este, como en otros documentos de políticas y programas sociales que analizamos (como por ejemplo en La Bisagra : Ministerio de Desarrollo Social, 2007), el género aparece discursiva o nominalmente, quizás como un término que hay que usar porque es políticamente correcto103.
103 Ver
1.2. Programas que identifican necesidades estratégicas de género y ubican a las mujeres en un rol no tradicional
Unos pocos programas sociales reconocen las necesidades estratégicas de género y consideran (implícita o explícitamentemente) el empoderamiento, así como el desarrollo de capacidades de las mujeres o la promoción de sus derechos de ciudadanía. Estos programas se proponen objetivos de largo plazo, tendientes a revertir la posición subordinada de las mujeres en la sociedad:
Programa de Fortalecimiento de Derechos y Participación de las Mujeres Juana
Azurduy (década del 2000, Consejo Nacional de Coordinación de Políticas Sociales), que se propone (entre otros objetivos específicos):
Construir con las mujeres herramientas teórico-prácticas que les permitan pensarse como sujetos capaces de incidir en la realidad y desde ahí transformarla, pudiendo generar colectivamente acciones concretas en ese sentido, aportando a rediseñar las relaciones familiares, comunitarias, sociales y políticas en las cuales se encuentran insertas
Programa Mujeres en Bibliotecas Populares y Comunitarias (década del 2000,
Secretaria de Cultura de la Nación), cuyo objetivo es:
Fomentar, en todo el territorio nacional, la difusión y el ejercicio de los derechos de las mujeres, a través de la generación de diversas actividades tendientes a promover una sociedad más justa y equitativa.
Programa Nacional Mujer, Equidad y Trabajo (década del 2000, CNM), cuyo
Objetivo general es:
Favorecer, desde la perspectiva de la equidad y la igualdad de oportunidades, el desarrollo de capacidades y actitudes de las mujeres para mejorar su posición en el mundo del trabajo
Programa de Fortalecimiento institucional de las Areas Mujer Provincial, Municipal y
contribuir al desarrollo de las políticas públicas de género que promuevan la igualdad entre mujeres y varones en todos los ámbitos de la sociedad
Programa de Igualdad de Oportunidades para la Mujer en el Empleo104 (década del
90, CNM), cuyo objetivo principal es:
lograr en el campo laboral, la eliminación de toda forma de discriminación basada en el sexo, promoviendo la inserción de las mujeres al mercado de trabajo en condiciones dignas e igualitarias y auspiciando la igualdad de oportunidades y trato.
Programa de Fortalecimiento institucional de las Areas Mujer Provincial, Municipal y
organizaciones de la sociedad civil105 (década del 90, CNM), que se propuso como
meta:
contribuir al desarrollo de las políticas públicas de género que promuevan la igualdad entre mujeres y varones en todos los ámbitos de la sociedad.
En estos programas que identifican necesidades estratégicas de género y ubican a las mujeres en roles no tradicionales observamos que por lo general se hace una mención explícita del concepto de género diferenciándolo del "sexo" y reconociendo su verdadero alcance. Casi todos son programas cuya institución responsable es el Consejo Nacional de las Mujeres.
Así, en muchos casos se evidencia el criterio relacional del concepto de género en el discurso de los programas:
Brindar herramientas para la formulación, el seguimiento y la evaluación de las políticas públicas de igualdad y equidad entre varones y mujeres, desarrollando y fortaleciendo sus competencias de gestión y de articulación con otros actores significativos, tanto organismos gubernamentales como organizaciones de la sociedad civil, para el logro de la ejecución de iniciativas 104 Este programa formó parte del
Plan de Igualdad de Oportunidades para las mujeres (1993-
1995, CNM). Para más detalle verAnexo A. 105 Este programa formó parte del
Plan de Igualdad de Oportunidades para las mujeres (1993- 1995, CNM). Para más detalle verAnexo A.
que atiendan a las realidades y requerimientos locales desde la perspectiva de la equidad de género (Objetivo Programa Federal de la Mujer, década del 2000, CNM)
Pilotear y aprender de proyectos de gobiernos locales y de organizaciones no gubernamentales y de la sociedad civil, que se orienten a reducir la vulnerabilidad de las familias pobres y promuevan cambios en las relaciones de género con un enfoque integral de la familia (Objetivos del PROFAM,
década del 2000, CNM)
Aportar a la construcción de valores que promuevan lasrelaciones igualitarias entre varones y mujeres en las diferentes etapas de la vida y en los distintos ámbitos de desarrollo (...) Promover ámbitos de participación e intercambio entre integrantes de los tres poderes y los diferentes niveles del Estado para propiciar la incorporación de la perspectiva de género al interior de las políticas públicas (Objetivos Programa Juana Azurduy, década del 2000, Consejo Nacional de Coordinación de Políticas Sociales)
Estos programas sociales que se proponen contribuir al desarrollo de la equidad de género y la eliminación de las desigualdades y discriminación de las mujeres se formulan por lo general objetivos a largo plazo, sólo factibles de ser cumplidos en un panorama de mayor sostenibilidad de las políticas sociales. En Argentina, las condiciones socioeconómicas-políticas coyunturales y de imprevisibilidad social106 en que se
desarrollan mayormente los programas sociales atentan contra el éxito de propuestas de este tipo.
En este sentido, cabe resaltar el caso delPlan de Igualdad de Oportunidades para las mujeres que se desarrolló por iniciativa del Consejo Nacional de la Mujer en la década del 90. Este Plan estaba compuesto por varios programas (algunos de los cuales fueron destacados en nuestro análisis107) que apuntaban a revertir la situación de
106 Como pudimos ver en el