• No results found

Configuring PlateSpin Server Behavior through Configuration Parameters

2.4 Configuring PlateSpin Migrate Default Options

2.4.2 Configuring PlateSpin Server Behavior through Configuration Parameters

El escenario

Una mirada retrospectiva per m ite identi f icar ca m- bios en el escena r io de las relaciones entre la UE y ALC, en particular:

· En la década pasada ambas reg iones ma rcha ron ju ntas, al au mentar el interés en el apoyo mu tuo y la coi n ciden cia de las pos iciones internaciona- les y de pol í tica interna de cada región y, a menu- do, de sus pa í ses. El atracti vo de los AA y el ALCA

r espondía al interés de ALC por acceder a los dos mayor es mercados del mu ndo cua ndo decid i ó abrir su econom í a. El extraord i na r io cr eci m iento de ambas econom í as hizo que la UE y EEUU pr e- f i r ieran compe tir en sus propios mercados, de mo do que los AA y el ALCA su fr ieron retrasos10.

En la pr esente década, el esta n ca m iento econ ó- m ico de las pr i n ci pa les econom í as de la UE y E EUU y la crisis en ALC ex pl ican la av idez com- pa rtida por ex pa ndir sus ex portaciones y el inte- rés en reactivar los AA y el ALCA.

· La sorpr esa es que los inter eses econ ó m icos ha n perd ido importa n cia fr ente a los pol í ticos y de seguridad. EEUU y la UE han disputado el apoyo de ALC a sus iniciativas internacionales11; en particu-

la r, a los problemas del Med io Or iente y la seg u r i- dad mundial, y han dejado en un segundo plano la solución de los problemas nacionales o regionales de ALC, relacionados con su inestabi l idad econ ó- m ica y las crisis de inserción en los mercados f i na n cieros internaciona les. El mensa je desde el Norte es: contr i buyan a nuestros es f uerzos por log rar el orden y la estabi l idad mu nd ia l, pero asu- man la responsabilidad de sus propios problemas. Si bien recono cen la vulnerabi l idad e influen cia l i m itada de ALC en los problemas globa les que la afecta n12( crisis econ ó m ica, variaciones del pr e-

cio del petróleo, etc.), confían en que puedan con- trolar sus crisis con med idas internas y reduz ca n a un mínimo el apoyo fina n ciero externo requer i- do. Como en el caso reciente de Bras i l, supera r esos desaf í os le per m itió colo ca r se en una pos i- ción internacional de so cio con f iable y ad quirió el l idera zgo suda mer ica no a que aspi raba desde la década pasada.

· Las ex per ien cias de las nego ciaciones de los AA con la UE y las del ALCA han lla mado al rea l i s mo, en especial los pa í ses de ALC. Más de 6 años ha n llevado las negociaciones del AA de la UE con Méxi- co y Ch i le; 10 años han pasado desde la Cu m br e Panamericana de Miami y el comienzo de las nego-

(10)El AA con México no fue una excepción ya que la UE buscaba mejorar su acceso competitivo al mercado de EEUU y participar del explosivo crecimiento de la importación de capitales en México y de sus exportaciones al mercado norteamericano.(11)Esta alineación es demandada cuando las decisiones pasan por la ONU (Consejo de Seguridad, Comisión de Derechos Humanos, etc.) donde participan países de ALC. En cambio, en problemas como el de la República Democrática de Corea que están siendo resueltos entre sus vecinos regionales y EEUU, los países latinoamericanos y del Caribe y, en ocasiones, de la UE pueden ser informados por Washington pero sin pedir su apoyo a las propuestas de solución.(12)Esta interpretación es generalmente aceptada en el caso de los estados y economías pequeñas y medianas e inclusive en los grandes, como Argentina, cuando la

ciaciones del ALCA y la con cl usión del TLC EEU U - Ch i le, aún pend iente de aprobación por los respec- ti vos Cong r esos. A fines de la pasada década se esti maba (Wolf Grabendorff -1999) que el AA con Mercosu r, cons iderado pr ior ita r io pa ra la UE, con- cluiría en 20 01 y ex i stiría una zona de libre comer- cio en 20 05; hoy su hor izonte temporal llega hasta med iados de esta década. Como vimos anter ior- mente, las nego ciaciones de los AA con la CAN y el SI CA no comenza ran hasta enton ces y la ya inicia- da con CA RIFORU M está pr ev i sta que con cl uya en 20 0 8, como los resta ntes AA reg iona les en el ma rco del Acuerdo de Cotonou. Con respecto al ALCA ex i s- te un cierto consenso de pol í ticos y técnicos de que el pla zo de 20 05 es sólo una refer en cia que puede mo d i f ica r se y, según el rit mo observ ado, “ casi impos i ble de cu mpl i r” (Fabio Alves- 20 03 )13.

· Los pa í ses de ALC han entend ido que su pr esen- cia internacional esta ligada a la adopción de una pos ición común pa ra en fr entar su vulnerabi l idad externa e inestabi l idad econ ó m ica, con ci l iar la justicia so cial y la er rad icación de la excl usión de sus despose í dos con los prog ra mas econ ó m icos ex ig idos pa ra su inserción internacional y reco- no cer la ex i sten cia de situaciones naciona les que a menacen la seg u r idad reg iona l.

· La UE a 25 celebra el ing r eso de los nuevos miem- bros con una foto de fa m i l ia eu ropea de 40 miem- bros a los que han repa rtido ra mas de ol i vo, sin que esa imagen despierte los viejos temor es en ALC al a nu n cia r se la ampl iación a los pa í ses del Este y Centro de Eu ropa (IR E LA-19 97, IE E I- 20 01). Los pa í- ses de ALC están pr epa rados cu ltu ra l mente a la idea de la Gran Eu ropa y apr ecian su contr i buci ó n actual y futu ra al equ i l i br io del po der mu nd ia l. S aben que la ampl iación a los veci nos más pr ó x i- mos de la UE pasa por aceptar las instituciones comu n ita r ias y la nueva Constitución que aún dis- cu ten, lo cual limita o impide pensar en la ca nd ida- tu ra de la mayoría de el los. Por eso, Rus ia es un i nter lo cu tor válido pero no un miem bro poten cia l.

· El número de nuevos miem bros y el rit mo y costo de futu ras ampl iaciones serán menor es que la actual y ta m bién su impacto negati vo pa ra los AA con ALC. El pro ceso de ref or mas de la UE pa r ece ma rchar en una línea más propi- cia a los inter eses lati noa mer ica nos en lo ag r í- cola y menos en los de mig raci ó n. En el pr i mer tema se van impon iendo prog r es i v a mente las propuestas de la Comisión y cede la res i sten- cia de los pa í ses con mayor capacidad de mov i- l ización de los pro ductor es y peso electoral de las reg iones ag r í colas. En el tema mig rator io se va extend iendo la postu ra favorable al ref uer- zo de los controles directos (entradas y ex pu l- sión de inmig ra ntes ilega les) e ind i r ectos ( cond icionar la ay uda econ ó m ica a una coope- ración con sus pa í ses de or igen ) .

· Con el nuevo milen io se van disipa ndo las res i s- ten cias de la UE, pr esentes en las relaciones bi r r e- g iona les a com ienzos de 19 90, de aceptar a ALC como una región con una identidad com ú n. Basta r ecordar la pr efer en cia de la UE a pensar a Améri- ca Lati na sin el Ca r i be, por cons idera r lo un inte- g ra nte de los pa í ses ACP UE- GR. En América Lati- na ocurría algo simila r, al pla ntear una identidad d i fer ente pa ra el CA RI COM y al pensar en un poten- cial lidera zgo de Argenti na, Bras i l, Ch i le o México. Sin em ba rgo, esa identidad común ha prospera- do. La UE acepta ALC como un to do en las Cu m- br es bi r r eg iona les y en las reu n iones minister ia- les. El Ca r i be de to das las leng uas sel la su unidad i nterna en la relación con UE a través de CA RIFO- RU M, promueve la cr eación de la AEC pa ra integ ra r a to dos los pa í ses en el Gran Ca r i be (N. Gi rv a n- 20 01 y 20 03) y acuerdan con el SI CA, en 20 01, un meca n i s mo de cu m br es per i ó d icas. El ing r eso a N A FTA no separó a México de ALC, pues conti n ú a con cl uyendo acuerdos de libre comercio con v a r ios pa í ses de la reg i ó n, y el Gobierno del pr es i- dente Fox cons idera superada la rivalidad por el l idera zgo lati noa mer ica no con Bras i l.

complejidad y profundidad de su crisis hizo dudar sobre su capacidad para enfrentarla exitosamente. Brasil (2002-03) es visto, por algunos como un desmentido del desinterés internacional por las grandes economías pues, al atar la ayuda al compromiso de todos los candidatos presidenciales con posibilidad de ser elegidos al programa de ajuste propuesto por el FMI, los países miembros del G-8, en particular EEUU, creían en su capacidad interna y trataban de incentivarla. La duda es si fuera de Brasil y México hay otro país de ALC que pueda aspirar a ese tratamiento. El período post electoral argentino puede ser propicio para esclarecer esta interrogante, cuando presente su pedido de ayuda internacional para reestructurar su deuda externa.(13)La conclusión de los AA y del ALCA esta condicionada por la evolución de la economía de cada país o grupo de países con respecto a la

Se g u r idad global y la refo r ma de las Na c i o n es Unida s

En la Cu m bre de Mad r id (CEC - 20 02 a), la UE y ALC a nu n ciaban una aso ciación estrat é g ica basada en ra í ces comu nes, pero or ientada a convertir pr i n ci- pios, valor es y obje ti vos en meca n i s mos de diálogo y cooperación pa ra en fr entar los problemas del nuevo sig lo. Entre éstos, la rati f icación del en f oque mu lti lateral en pol í tica internacional y la decisión de pr i v i leg iar aquel las acciones desti nadas a ref or ma r las Naciones Un idas. Es el inicio de una agenda bi r r e- g ional de estructu ra flex i ble.

Pr ior idad en el en f oque mu lti latera l y el ref uerzo de Naciones Un idas

La incapacidad de los miem bros del Consejo de Seg u- r idad de log rar un consenso sobre el desa r me de Ira k y la decisión de tr es de sus miem bros (Espa ñ a, EEU U y Rei no Un ido) de rea l izar una interven ción milita r a ntes de ex i stir pruebas con cl uyentes y un acuerdo del Consejo au tor iz á ndola, acelera ron el debate y la crisis de seg u r idad internaciona l. Estos hechos se han su mado a otros problemas en el funciona m iento de órga nos importa ntes de las Naciones Un idas, como el Com ité de Der echos Hu ma nos en Gi nebra, que han llev ado a incluir en la agenda inmed iata la r ef or ma, susta n cial y no sólo ad m i n i strativa y fina n- ciera, de las Naciones Un idas. En este sentido est á por ver si el Consejo de Seg u r idad tendrá un papel i mporta nte, como desean la UE y ALC, o la conduc- ción hegem ó n ica de EEUU se af i r mará a través de la con frontaci ó n14con aquel los pa í ses que, según su

cr iter io, colabor en con el ter ror i s mo.

Las relaciones entre la UE y los EEU U, y el Tr i á ng u lo At l á ntico, han sido afectadas negati v a mente por estos hechos, lo que pone en pr i mer pla no las dife- r en cias en mater ia de en f oque mu lti lateral en las r elaciones internaciona les y el papel de Naciones

Un idas en el nuevo sig lo. La UE y ALC han ma nejado el debate según su difer ente instituciona l idad reg io- nal: la pr i mera med ia nte reu n iones del Consejo y de sus ministros de relaciones exter ior es; y, la seg u n- da con un contacto fr ecuente entre los pr es identes y sus respecti v as ca n ci l ler í as, en pa rticu lar de los pa í ses más importa ntes y acti vos en pol í tica inter- naciona l. Los ma ndata r ios de la UE más directa men- te comprome tidos en el debate han sido acti vos en la búsqueda de alia nzas y apoyos y en arg u menta r p ú bl ica mente en defensa de sus pos iciones. Los lati- noa mer ica nos, por el contra r io, han pr efer ido ma n- tener una actitud más discr e ta e, incl us i ve, ahor ra r- se decla raciones sobre hechos en los que se sienten espectador es. No obsta nte, los contactos pr es iden- cia les y de las ca n ci l ler í as ev iden cian la pr eo cupa- ción y la vol u ntad de contr i buir a impedir la vuelta a los días en que las interven ciones milita r es exter- nas en la región eran decid idas por EEUU y un grupo r educido de aliados. El pr es idente ch i leno, Rica rdo Lagos, y el ex- pr es idente bras i le ñ o, Ferna ndo Hen r i- que Ca rdoso, han arg u mentado reg iona l mente y ten ido en cuenta el juego de fuerzas de los pa í ses que tienen der echo a ve to en la ONU y, especia l men- te, los so cios de ALC en el Tr i á ng u lo At l á ntico (Fer- na ndo Hen r ique Ca rdoso - 20 03 y Rica rdo Lagos- 20 03). Sus postu ras están muy leja nas de las de Fidel Castro que ha esg r i m ido nuev a mente el pel i- g ro de ag r esión militar a su país por el veci no del Norte; y de las cr í ticas severas a EEUU y sus aliados del venezola no Hugo Ch á vez.

Un riesgo, no menor, es que las difer en cias dentro de la Alia nza At l á ntica lleven a las pa rtes a ma rg i nar a A LC como so cio menor del Tr i á ng u lo At l á ntico y sel len su fin. EEUU puede pr eferir discu tir to dos los proble- mas de seg u r idad que compe tan a la OTA N, lo que sería la for ma más simple de ma rg i nación de ALC de ese debate. Sin em ba rgo, la neces idad de adopta r deci s iones en el seno del Consejo de Seg u r idad y de su mar aliados, como se ha visto en la entr ev i sta

UE y EEUU; pero no es una condición suficiente. Es difícil que Brasil logre entrar en plazo al ALCA según sus perspectivas macroeconómicas para 2005, aunque políticamente sería correcto para EEUU que lo hiciera. En cambio, de acuerdo a las perspectivas actuales, Venezuela no cumpliría ninguno de los dos requisitos.(14)El Secretario de Estado Powell aclaró en el Programa Meet the Press de la cadena NBC que la confrontación contempla cuatro etapas sucesivas: presión diplomática, aislamiento internacional, sanciones económicas y comerciales e intervención militar.

r eciente de los pr es identes Bush y Lu la, dificu lta la ma rg i nación de los pa í ses de ALC.15

La UE trata de definir (mayo de 20 03) su pol í tica de seg u r idad en función de los ca m bios en el escena r io i nternaciona l16, en pa ra lelo al anu n cio del pr es iden-

te de EEUU (3 de mayo de 20 03) de con frontar a las naciones que pongan en pel ig ro su seg u r idad nacio- nal y la globa l17. Es probable que los pa í ses de ALC

tengan que adoptar pos iciones sobre el debate en Naciones Un idas; y, más importa nte, aun sobre sus propios problemas de seg u r idad, su relación con los temas globa les y la inciden cia de las sol uciones en cada país de la reg i ó n. El GR, como insta n cia de for- mación de consensos reg iona les, ya ha ten ido que entrar al debate, como ver emos en el caso de Colom- bia. Esta insta n cia y la OEA serán los instru mentos pa ra definir la pol í tica de seg u r idad reg iona l. Los problemas de seg u r idad en ALC son cono cidos y alg u nos de el los, como el estatus del TI A R, ha n s ido tratados en otro cap í tu lo de este A nua r io.Los más importantes han propiciado la coordinación de actividades con la UE y sus países miembros y, por ra zones hist ó r icas y geopol í ticas, con EEU U. Las d i fer en cias de per spectiva en las sol uciones que pueden implementa r se, pueden traduci r se en acti- v idades simu lt á neas pero no siempre complemen- ta r ias entre ALC, UE y EEU U, como ha sido el caso del Plan Colom bia. Aquí men ciona r emos sólo dos, por se ñ a lar un vacío en las relaciones internacio- na les en ALC (Colom bia) y el problema emergente droga-seguridad nacional.

Colom bia

El conflicto colombiano y su incidencia regional han sido objeto de diversas reuniones del GR, incluyen- do la XV Reunión en Santiago de Ch i le (agosto de 20 01) que em itió un comu n icado sobre el Pro ceso de Paz18. En su comunicado, los presidentes del GR

apoya ron el es f uerzo del pr es idente Pastra na “por construir la paz”, y as ig na ron “una pr ior idad espe- cial al cese de las hostilidades” llamando “a los gru- pos al ma rgen de la ley pa ra que respe ten las nor- mas y pr i n ci pios del der echo internaciona l hu ma n ita r io y no invol ucr en a la población civil en el con f l icto” y recog ieron un párrafo condenator io de las acciones ter ror i stas y las violaciones del derecho humanitario en su declaración final (Grupo de Río-20 01). El tema fue nuev a mente tratado en la reunión de Cuz co en nov iem bre de 20 02. La f or ma en que el GR trató el problema colom bia no el udió trad iciona l mente la refer en cia a la inciden- cia en la seg u r idad reg ional y en los pa í ses limítro- fes; así como la individualización de lo que denomi- na “grupos al ma rgen de la ley que rea l iza n acciones terroristas”. De igual modo, la Cumbre UE- A LC de Mad r id, incl uyó en su decla ración pol í tica el problema colom bia no “recha za ndo las repe tidas v iolaciones a los der echos hu ma nos y las nor mas hu ma n ita r ias mu nd ia les por los grupos ilega les. . . ,