3.3 Discovering Source Workloads and Migration Targets
3.3.7 Discovering, Registering and Preparing a VM for a Server Sync Job
nego ciaciones del ALCA (Area de Libr e
Comer cio de las Américas), que pr etenden
cer ra rse antes de 20 05. Pa ra que esto
o cu r ra deben sol uciona rse un gra n
n ú mero de obst á cu los, au nque la firma
del Acuer do tendría importa ntes
consecuencias en to do el hem i s f er io.
Arturo Valenzuela
Profesor Titular de Ciencias Políticas y Director del Centro de Estudios Latinoamericanos de la Universidad de Georgetown
econom í as de otros pa í ses. Ta m bién ha sido cr itica- da por su apoyo tácito a un mov i m iento del ej é rcito venezola no pa ra llevar a cabo un gol pe de Estado contra el gobierno constituciona l mente electo de d icho pa í s, lo que constituye un brusco ca m bio de ru m bo fr ente al comprom i so que contra jo el gobier- no de los EEU U, tras el final de la Guer ra Fr í a, de apoyo a las instituciones demo cr á ticas y al Estado de der echo, cons iderados estos pr i n ci pios funda- menta les en los asu ntos del hem i s fer io.
Estos contratiempos no respondían ta nto a ca m- bios del i berados en la pol í tica, sino a la fa lta de lide- ra zgo coord i nado y coher ente en la gestión de los problemas en las reg iones; ya que los EEUU ha n suped itado de for ma casi excl usiva to dos los obje- ti vos de su pol í tica exter ior ba jo la ba ndera de la g uer ra contra el ter ror i s mo internaciona l. La pol í ti- ca estadou n idense con respecto al hem i s fer io pla nteada por la Ad m i n i stración de George W. Bus h es especia l mente sorpr endente si se cons idera el hecho de que el pr es idente puso especial énfas i s du ra nte su ca mpaña en su deseo de incluir a Amé- r ica como pr ior idad de su agenda pol í tica exter ior. I n cl uso se hizo hincapié en una nueva def i n ici ó n de las relaciones bi latera les con México. De hecho, el único discu r so importa nte que Bush ded icó a la pol í tica exter ior du ra nte la ca mpaña se centró en la pol í tica con Lati noa m é r ica. Éste sostu vo que el pr es idente Cl i nton había descu idado la región al promover cu m br es internaciona les de po ca rele- v a n cia, estableciendo una cla ra refer en cia a la Cu m bre amer ica na, pro ceso que se puso en ma r- cha después de que Cl i nton obtu v iera la aproba- ción del TLCAN (Tratado del Libre Comercio de A m é r ica del Norte ) .
En sus pr i meras sema nas de ma ndato, el pr es i- dente Bush creó ex pectati v as en torno a que la Ad m i n i stración republ ica na antepondría dentro de su agenda internacional los asu ntos del hem i s fe-
r io occidenta l. Reci bió en la Casa Bla n ca al pr es i- dente Vicente Fox como pr i mer jefe de Estado al que se le otorgaba semeja nte honor, ind ica ndo que estaba pr epa rado pa ra ir más allá de la simple rela- ción comercial proporciona ndo ay uda pa ra def i n i r de nuevo las relaciones entre los tr es pa í ses de A m é r ica del Norte. En la Cu m bre de América, que se celebró en la ci udad de Qu é bec en la pr i mavera de 20 01, el pr es idente reiteró el comprom i so que había contra í do pa ra ref orzar el pro ceso de la Cu m- bre y, en especia l, cu mplir el obje ti vo def i n ido en la pr i mera Cu m bre de América, celebrado en d iciem bre de 19 94 y que se mater ia l izó en la firma de un Tratado de Libre Comercio pa ra América pa ra el año 20 05. La nueva Ad m i n i stración puso de r el ieve que pa rtiría desde la base del comprom i so de la anter ior Ad m i n i stración hacia la demo cracia en la región promov iendo la adopción de una Ca rta demo cr á tica dentro de las pau tas de traba jo del pro ceso de la Cu m bre y ref orzó el comprom i so de la Ad m i n i stración Cl i nton en su ay uda a Colom bia en la lucha contra los na rcotraf ica ntes y los rebel- des que se benef ician del comercio de drogas al extender la ay uda ta m bién hacia los pa í ses veci- nos de Colom bia.
Si se evalúa la pol í tica exter ior de la Ad m i n i stra- ción de los EEUU con respecto a una región espe- c í f ica del mu ndo, es necesa r io establecer una d i sti n ción entre tr es categor í as de pol í tica. La pr i- mera categoría alude a la gestión co tid ia na. La pos ición de hegemonía de los EEUU dentro del hem i s fer io impl ica que EEUU tiene un con ju nto denso de asu ntos en su agenda con cada país per- teneciente a la reg i ó n, lo que probablemente sea más pronu n ciado en pa í ses con sistemas pol í ti- cos y econ ó m icos más débi les en los que la i n f l uen cia de los EEUU es relev a nte. A esta gesti ó n co tid ia nade asu ntos bi latera les entre los que se i n cl uye el comercio, la inmig raci ó n, la av iaci ó n, el med ioa m biente, las drogas, la seg u r idad ci udada-
na, med idas pa ra la lucha antiter ror i sta y las rela- ciones entre cuerpos milita r es, se ha añad ido un cr eciente número de mater ias que van desde la cor rupción hasta el ter ror i s mo, incl uyendo la edu- caci ó n, el med ioa m biente y el desa r rol lo sosten i- ble. Por su pa rte, estos pa í ses se muestran más cooperati vos con otros pa í ses a la hora de gestio- nar los asu ntos internaciona les y las amena zas, contr i buyendo así a la prol i feración de una diplo- macia mu lti lateral med ia nte reu n iones a nivel pr e- s iden cial y minister ia l.
La segunda categoría se podría definir como lagran estrateg ia.Se trata de pol í ticas que responden a u na ampl ia visión de los obje ti vos de pol í tica exte- rior con un establecimiento de medios claros y unos objetivos a largo plazo. Tradicionalmente, se asocia con ca m bios cua l itati vos en la pol í tica que respon- den a ambiciosos retos pa ra la seg u r idad naciona l o a nuev as def i n iciones funda menta les de inter e- ses y me tas estadou n idenses. Por últi mo, el tercer ti po de pol í tica incl uye la gestión de cr i si so una respuesta efectiva a las emergencias políticas, eco- n ó m icas e incl uso las debidas a cat á strofes natu- ra les que hacen pel ig rar la estabi l idad y amena za n la seguridad nacional.
La política degran estrategiaen el hemisferio occi- dental se inició con el desarrollo de la doctrina Mon- roe y pros iguió con la diplomacia de pol í tica del ga r rote después de la guer ra Hi spa no Amer ica na, la política de buena vecindad durante el New Deal y la diplomacia de la Guer ra Fría y la Alia nza pa ra el prog r eso hasta la ca í da del mu ro de Ber l í n. Au nque es demas iado pronto como pa ra po der ev a l uar la pol í tica estadou n idense tras la Guer ra Fría en el hem i s fer io, sí que pr esenta elementos de g ra n estrateg ia. Comenzó en la Ad m i n i stración de Bus h padre con una visión de la integ ración econ ó m ica que se hizo rea l idad en la Ad m i n i stración Cl i nton, cuando el presidente se enfrentó a los deseos de la
mayoría de los dem ó cratas en el Cong r eso y obtu- vo la ratificación del TLCAN con el apoyo de los repu- blicanos y promovió posteriormente la negociación de un Tratado de Libre Comercio pa ra América pa ra el año 2005.
De ig ual importa n cia, conti nuó con la visión de una acción colectiva que iba más allá del comercio –un comprom i so con la demo cracia, los der echos hu ma nos y la cooperación mu lti lateral en una ser ie de asu ntos que se ca na l iza ron med ia nte el pro ce- so de la Cu m bre de América–. Inicia ron una ser ie de cu m br es pr es iden cia les e inter m i n i ster ia les sin pr ecedentes sobre temas que aba rcaban desde i n iciati v as anticor rupción y desa r rol lo sosten i ble del comercio hasta el ref uerzo de las instituciones g uberna menta les y el Estado de der echo. Estas med idas ter m i na ron con una tenden cia interven- cion i sta unilateral de los EEUU en la reg i ó n, cuyo ú lti mo ex ponente fue la destitución por la fuerza del General Ma nuel Nor iega de la pr es iden cia de Pa namá en 19 91. De hecho, el em ba rgo a Ha ití por la OEA tras el der ro ca m iento de Aristide y su pos- ter ior vuelta al po der ba jo la sa n ción de las Nacio- nes Un idas, con la impl icación del hem i s fer io, fue s í m bolo de una nueva do ctr i na tras la Guer ra Fr í a. De acuerdo con esta nueva do ctr i na, Was h i ng ton estaba pr epa rado pa ra tener buenas relaciones con cua lqu iera que fuera eleg ido libr emente por sus ci udada nos, ya fueran de iz qu ierdas o der e- chas, en pa í ses importa ntes pa ra los inter eses de E EU U, incl u ido México.
La prueba de la ex i sten cia de una g ran estrateg ia
en evol ución no se en cuentra, sin em ba rgo, en las decla raciones for ma les, sino en su apl icaci ó n, y en especia l, cua ndo un país se en fr enta a retos o crisis de pol í tica exter ior con cr e tos. Además de Ha ití, las amena zas a un gobierno demo cr á tico en Perú, Guatema la, Ecuador, Rep ú bl ica Dom i n ica na y Pa rag uay fueron tratadas por la Ad m i n i straci ó n
Cl i nton con energ í a. Esto se rea l izó dentro de un contexto mu lti latera l, uno en el que el papel de la Orga n ización de Estados Amer ica nos pasó de ser un orga n i s mo ded icado pr i n ci pa l mente a la defen- sa retórica del con cepto de no interven ción a un orga n i s mo pr epa rado pa ra ev a l uar la ef icacia y leg iti m idad de las elecciones y cons iderar la res- ponsabi l idad de la nación y de sus líder es en el caso de trastornos poten cia les del orden constitu- ciona l. Los EEUU se mostra ron como líder es en la gestión de crisis pero su obje ti vo no era llevar a cabo acciones unilatera les sino desa r rol lar una base institucional pa ra una acción colectiva y de cooperación a la rgo pla zo en un contexto poster ior a la Guer ra Fr í a.
Si el pro ceso de la Cu m bre de América, la restau ra- ción del gobierno democrático en Haití y los esfuer- zos para evitar los reversos democráticos fueron la pa rte pr i n ci pal de la g ran estrateg iade la Ad m i n i s- tración Cl i nton, el con ju nto de ay udas fina ncieras
del pr es idente Cl i nton pa ra México tras la dev a l ua- ción descontrolada que se pro du jo en este país a finales de diciembre de 1994 fue el paso más audaz y pol í tica mente arriesgado llev ado a cabo por la Ad m i n i straci ó n. Tras la negativa del Cong r eso en la aprobación de la ay uda pa ra México, el pr es idente u ti l izó su au tor idad ejecu tiva y, por pr i mera vez en la histor ia, hizo uso del Fondo de Estabi l ización de Ca m bios (Excha nge Stabi l ization Fu nd) pa ra pro- porcionar un apoyo mas i vo a un país extra n jero i n mer so en una crisis fina n ciera. Los 20 mil millo- nes de dóla r es ga ra ntizados por los EEUU fueron parte de un conjunto de ayudas de 40 mil millones de dóla r es desti nado a restau rar la con f ia nza en la economía mex ica na y a ev itar la ex pa nsión de un colapso econ ó m ico en to da Lati noa m é r ica y otros
mer cados emer gentes. La respuesta de los EEU U fue una acción necesaria, dadas las nuevas realida- des de una economía globalizada con rápidos movi- mientos de capital internacionales.
Ba jo el ma ndato de Bus h, la pol í tica exter ior de los E EUU conti nuó trata ndo cor r ecta mente la gesti ó n d ia r iade las relaciones con Lati noa m é r ica. Los recu r- sos del gobierno de los EEUU son cons iderables. La Of ici na de Asu ntos del Hem i s fer io Occidental del Depa rta mento de Estado dispone, por sí sola, de un pr esupuesto mayor que el de la mayoría de los minis- ter ios extra n jeros y, adem á s, las em ba jadas de los E EUU en la región son gra ndes y cuentan con su f i- ciente per sona l. Tan sólo en Bol i v ia, el per sonal de la em ba jada cuenta con más de 600 funciona r ios. El pa r que de au tom ó v i les de la em ba jada en Ci udad de M é x ico cuenta con unos cua r enta conductor es. Una r eunión habitual celebrada por el Consejo de Seg u r i- dad Nacional sobre un tema relacionado con un pa í s en el hem i s fer io puede contar con hasta cua r enta as i stentes que repr esentan a una do cena de agen- cias y of ici nas. De hecho, du ra nte los pr i meros meses, las acciones de la Ad m i n i stración conti nua- ron con la pol í tica anter ior ya que las per sonas que o cupaban los ca rgos pro cedían de la Ad m i n i straci ó n a nter ior y conti nua ron en la gestión de las iniciati v as bi latera les y mu lti latera les. Al ma rgen de este pro ce- so, su rgió la adopción de una Ca rta Demo cr á tica en la Asa m blea General de la OEA en Lima y la ampl ia- ción de la ay uda de los EEUU a Colom bia que se mate- r ia l izó med ia nte un apoyo reg ional más fuerte. I n cl uso el ca m bio en la pol í tica con respecto a Colom- bia, de un pla ntea m iento de lucha contra el tr á f ico de d rogas por un pla ntea m iento de mayor apoyo en la l ucha contra la guer r i l la, repr esentó una conti nu idad de la pol í tica en unas ci rcu nsta n cias disti ntas; es deci r, el esta n ca m iento en el pro ceso de paz y el lla- ma m iento espec í f ico del pr es idente Andrés Pastra- na pa ra un ca m bio en los comprom i sos de los EEU U. En otras pa labras, es muy probable que un ca m bio s i m i lar se diera en la Ad m i n i stración Cl i nton en lo r efer ente a la gestión co tid ia na.
Sin em ba rgo, la Ad m i n i stración Bus h, al com ienzo de su ejercicio, pa r eció estar inmer sa en los traba-
jos pr el i m i na r es de su propia versión de una g ra n estrategiacuando, en sus trabajos con México, indi- caba que deseaba ir más allá de un acuerdo comer- cial que cr ea ra el mercado único más gra nde del mundo para constituir un amplio acuerdo, un pacto sobre la inmig ración que con f or maría los ci m ien- tos del desa r rol lo de prog ra mas de ma no de obra mex ica na, así como la reg u la r ización de la situa- ción de millones de inmig ra ntes mex ica nos ilega- les actua l mente en los EEU U. Los grupos de d i sti ntos niveles de traba jo rea l iza ron prog r esos con ceptua les cons iderables a este respecto, pa ra gran satisfacción de la Administración Fox en Méxi- co, que vio en el éxito de las migraciones un impor- ta nte ejemplo de bon i f icación demo cr á ticaque obtendría México al der rotar al pa rtido goberna nte durante mucho tiempo.
Sin embargo, pronto aparecieron dificultades políti- cas en el progreso de los distintos niveles de traba- jo en la ref or ma de la inmig ración con México, a causa de los inter eses naciona les de la Casa Bla n- ca. A pesar del comprom i so per sonal del pr es iden- te pa ra prog r esar en estos asu ntos, que se ref lej ó en sus alabanzas hacia el duro trabajo desempeña- do por los inmig ra ntes mex ica nos en los EEU U, los consejeros pol í ticos del pr es idente, sig u iendo el mo delo de los líder es republ ica nos, incl u ido el senador de Texas, Phil Gra m m, deja ron cla ro que el pr es idente podría salir per jud icado pol í tica mente por su propio ba ndo si diera la impr esión de tolera r una política querecompensaraa los residentes ile- ga les por quebra ntar las leyes estadou n idenses.
Incluso antes del atentado del 11 de septiembre, el toque innov ador de la pol í tica de la Ad m i n i straci ó n de cara al hemisferio fue puesto en duda seriamen- te, a pesar de que parecía existir un espacio para la contemplación de progresos modestos en el nuevo diseño de los programas para la mano de obra oca- s iona l. Fue lo que impulsó al ministro de Asu ntos E xter ior es mex ica no, Jorge Casta ñ eda, a protesta r
que México no estaba interesado en soluciones par- cia les, sino única mente en to da la ench i lada. En d í as pr ev ios al 11 de septiem br e, el pr es idente Fox que se encontraba en Nueva York, dio el paso inha- bitual de cr iticar el leve prog r eso rea l izado por la Administración, no respecto a la reforma de la inmi-