Para esta última parte de este capítulo en el que toco más a fondo el nacimiento de las comunidades virtuales, como término más arraigado a la investigación de este trabajo, me baso en Max Weber y Zygmunt Bauman, que tienen un conocimiento muy profundo en sus obras sobre las comunidades virtuales.
Con la evolución de las tecnologías de la comunicación e información, los espectadores pueden (ahora) ver el mal y aún así no hacer nada para detenerlo ni prevenirlo. Antes existía la excusa del “yo no sabía”; ahora utilizan la excusa “cualquier cosa que yo haga no sirve de nada”. Pero en este mundo intercomunicado, todos dependemos de todos y lo que uno haga afectará a otros, cerca o lejos en el espacio-temporal.
Max Weber se refiere a comunidad como “una relación social cuando y en la medida en que la actitud en la acción social se inspira en el sentimiento subjetivo de los partícipes de construir un todo”. (1964, p. 33).
Bauman en su libro Modernidad Liquida se refiere a la comunidad diciendo que esta “para merecer tal nombre, debe apoyarse en la idea de que sus miembros asumen una responsabilidad compartida por cada cual. No puede haber una comunidad sin un sentido y una práctica de la responsabilidad“1.
Es decir, para que una comunidad pueda tener el derecho de llevar ese nombre, sus integrantes deben compartir un mismo sentido y unas mismas cualidades que conllevan responsabilidades que ellos deben aceptar.
Así, en las redes sociales, las personas que pertenecen a ella, deben aceptar la responsabilidad de compartir su información personal y generar interacción con otras personas. Esa es la más mínima responsabilidad, de lo contrario no es perteneciente a ella.
1
http://www.globalizacion.org/biblioteca/BaumanAccionSociedadCivil.htm..ahi. Recuperado el 19 de enero de 2010.
Con la revolución tecnológica y el desarrollo de los medios de comunicación, se crea una sociedad actual que ha sido definida como una época de “modernidad líquida”. Se ha definido como líquida, porque los líquidos, a diferencia de los sólidos, no conservan fácilmente su forma y no se fijan en el espacio, se desplazan fácilmente y no es fácil detenerlos. Todo esto se debe a la liberación de las barreras, fronteras y límites que ofrece la Internet y que se han originado gracias a la globalización.
Refiriéndose a la globalización, Bauman la divide en cinco partes.2
• Emancipación: Define a la globalización así porque se ha liberado de las ligaduras sociales, territoriales, étnicas, políticas y religiosas. En la globalización y así también en las comunidades virtuales, las personas son libres de actuar como deseen y por ende jugar con la imaginación.
• Individualidad: En las sociedades globales, el término nosotros ha pasado a un segundo plano, ahora se busca la satisfacción personal y la personalización de mis pertenencias, según mis gustos.
• Espacio – Tiempo: Los estados – nación han perdido poder y ahora la gente puede manejar su capital como desee y generar cualquier clase de acción en cualquier momento y desde cualquier parte del mundo fácilmente.
2
http://lavaca.org/seccion/actualidad/0/460.shtml. Recuperado el 18 de enero de 2010. Espacio ‐ Tiempo Comunidad Trabajo Individualidad Emancipación Globalización
• Trabajo: Ahora el trabajo busca generar más fuentes de ideas que objetos materiales, ya que las primeras se enriquecen más rápido y en un mayor número de personas.
• Comunidad: Para Bauman la comunidad es una reacción previsible a la acelerada licuefacción de la vida moderna, “Una reacción ante su consecuencia más irritante y dolorosa: el desequilibrio, cada vez más profundo, entre la libertad individual y la seguridad”.3
De este modo se puede concluir que, como dice Bauman, las comunidades virtuales son una consecuencia de la modernidad y la globalización, y como él asegura en esta última parte, ya la libertad individual y la seguridad se alejan más. pues la libertad íntima es cada vez más pública y no hay seguridad en ella. Esto es lo que Bauman llama una modernidad liquida, ya la información se circula libremente por la Internet y las redes sociales y no hay manejo de ella, todo el mundo puede acceder a ella.
En conclusión de todo este capítulo, se define claramente que las redes no es un concepto nuevo en la sociedad, y que este existe desde el nacimiento de las comunicaciones entre seres humanos, es decir, siempre ha existido, y ahora con la inclusión de las TIC, este concepto se ha actualizado y ha generado nuevas formas de expresar el sentido de las redes sociales. Así, las TIC, fueron creadas con un fin de igualdad, democracia, acceso y desarrollo de la sociedad global, en donde todas las personas pueden comunicarse con cualquier parte del mundo, a una inmediatez inimaginable, bajo una comunicación hipertextual y telemática. Así se explica que gracias al desarrollo, la globalización y revolución industrial, se da el nacimiento de las comunidades virtuales, las cuales buscan miembros con los mismos intereses y necesidades y que tienen en común el mismo sentido de pertenencia y la responsabilidad de manejar la información que circula libremente por allí y que claramente, en la virtualidad, se abre paso a un mundo real y no imaginario que produce efectos en la sociedad.
3
Capítulo 2.
Transformaciones y ejemplos de redes sociales
En el segundo capítulo de esta investigación, hago una mirada, un poco más profunda a los cambios que han generado las redes sociales en la sociedad. Específicamente, empiezo con un análisis a las transformaciones políticas que se han generado, después de la llegada de las redes sociales virtuales a la vida de las personas, y como estás han ofrecido un nuevo espacio de consulta, información y cambios en la política de una sociedad. Avanzando en este análisis, realizo una pausa, para investigar las transformaciones en la subjetividad humana, es decir, como ha cambiado la vida íntima de las personas y como es ahora su forma de actuar, gracias a las redes sociales. Al igual, analizo las transformaciones tecnológicas, en donde estas comunidades virtuales, han hecho parte y han realizado un papel muy interesante en el desarrollo de la tecnología a nivel global. Un punto muy interesante con el que continúo, es el análisis a las transformaciones sociales y comunicativas, que se han generado gracias a las redes sociales, en donde, la comunicación y las relaciones humanas han creado un nuevo espacio de interacción y al igual, se ha abierto un nuevo comportamiento entre todas las personas que hacen uso de estas redes.
Por último, explico en detalle que son las comunidades virtuales, cómo funcionan y que es lo que buscan. De igual modo, expongo unos ejemplos muy específicos de algunas comunidades, muy populares en la Internet.
2.1 Transformaciones políticas
Para la primera parte de este segundo capítulo en donde analizo las transformaciones sociales y políticas que han generado las redes sociales me apoyaré esencialmente en
La era de la información de Manuel Castells, David de Ugarte y su obra El Poder de las Redes; la Geopolítica de la Cultura de Armand Mattelart y Alex Rodríguez y su interesante entrevista a Manuel Castells; de igual modo, utilizaré artículos de la revista Magazine Digital y el diario El Tiempo de Colombia.
En la Segunda Guerra Mundial todo se moviliza por medio de las tecnologías de la comunicación y en este período nacen nuevas teorías informáticas sobre la información
como la cibernética. Nace una nueva fuerza a nivel mundial organizada en torno a la comunicación e información.
En esta época sale a relucir el término “sociedad de la información”, el cual muestra una sociedad en la que la información circula sin trabas, la cual define una sociedad incompatible con la práctica del secreto, la desigualdad de acceso y la transformación de todo lo que circula en mercancía. Bajo este nuevo ideal de comunicación en las sociedades se debe permitir adquirir, utilizar, recordar y transmitir información. (Mattelart, 2003, p. 113).
Este término nace gracias al
“modelo keynesiano de crecimiento capitalista que originó una prosperidad económica y una estabilidad social sin precedentes para la mayoría de las economías de mercado durante casi tres décadas desde la Segunda Guerra Mundial, alcanzó el techo de sus limitaciones inherentes a comienzos de la década de 1970 y sus crisis se manifestaron en forma de una inflación galopante”.4
Es ahí donde se generan grandes movimientos por parte del estado y los monopolios gubernistas y comerciales, pues la privatización de compañías y la inflación incontrolada de productos como el petróleo hacen que se desmantele una diferencia más grande entre el capital y la mano de obra dado que se buscaba una productividad mucho más grande en el trabajo con el fin de generar más capital y así más dinero, globalizar esta producción y generar competividad en un mismo territorio. Las tecnologías de la información jugaron un papel crucial en aquel momento, ya que permitían un trabajo mucho más eficiente, una comunicación mucho más globalizada y en sí una producción mucho menos limitada.
Por tal razón los términos “sociedad informacional” o “sociedad de la información” y el “capitalismo” tienen tanta relación; ya que el primer término, en su existencia y vivencia, es capitalista.
Sin embargo, el contacto directo de las redes de los medios de comunicación en la sociedad generan un
“triple encogimiento de los medios de comunicación: la eliminación de los menos rentables; el hecho de que estos medios están en manos de una clase ciertamente limitada de gente adinerada que naturalmente, expresa las opiniones de su clase, por último, el hecho de que, por ser grandes arterias hacia el poder político y personal, atraen a todos lo ambiciosos en busca de poder” (Mattelart, 2003, p. 113).
Por tal razón, el estado se apodera del manejo de los medios de comunicación, haciendo que la sociedad civil tenga acceso restringido a cierta clase de información que les permitiera participar en las decisiones de y futuro de su país. Con respecto a este concepto, Castells nos dice:
“En efecto, la capacidad o falta de capacidad de las sociedades para dominar la tecnología, y en particular las que son estratégicamente decisivas en cada periodo histórico, define en buena medida su destino, hasta el punto de que podemos decir que aunque por sí misma no determina la evolución histórica y el cambio social, la tecnología (o su carencia) plasma la capacidad de las sociedades para transformarse, así como los usos a los que esas sociedades”. 5
Es decir, la concepción que tenga cada sociedad por las tecnologías de la comunicación depende de la cultura que tengan, la historia, religión, creencias, política y relaciones sociales entre cada sociedad. Los usos que lleve a cabo cada sociedad marcan su estructura social.
Es así como se empieza a regular la sociedad y se aplican las tecnologías de la comunicación e información a necesidades de cada sociedad. Un ejemplo claro es que el computador le permite a los países del tercer mundo quemar etapas del desarrollo y saltar a la sociedad postindustrial sin recorrer tantas etapas intermedias. Aunque la tecnología permite y expresa la capacidad de una sociedad de tener el dominio tecnológico, el proceso que se lleva determina las características de su uso y sus relaciones sociales.
“Con la privatización y la desregulación de los sistemas de comunicación, expresadas en los años ochenta por la convulsión del panorama audiovisual y, durante la siguiente década, por el desmantelamiento de las instituciones de telecomunicaciones, las eternas promesas hechas por el poder público en relación con los beneficios sociales de la revolución tecnológica pronto evidenciaron sus contradicciones”. (Mattelart, 2003, p. 116).
Esas promesas de la revolución tecnológica, en donde hubo una explosión de las redes de comunicación e información por medio de la tecnología, van de la mano con el capitalismo, el cual buscaba la nueva expansión democrática de las redes comerciales en un mercado fluido.
Es allí cuando nace el concepto “superautopista de la información”, el proyecto de “red de redes” lanzado en 1993 por el gobierno estadounidense que hoy en día es llamado “Sociedad Global de la Información”; en donde se busca una nueva regulación de los desequilibrios sociales gracias a la tecnologías de la comunicación, el cual ofrece un espacio libre para ser competitivos en el mercado. (Mattelart, 2003, p. 117).
Consecuentemente en 1995, Al Gore pronuncia un discurso llamado “Promesa de un nuevo orden mundial”, en donde se anunciaba un nuevo planeta más democratizado y liberal frente a las nuevas tecnologías digitales. (Mattelart, 2003, p. 121).
Tres años después, en 1998, “en el marco de la Organización Mundial del Comercio, entraba a vigor el acuerdo de apertura a la competencia de los mercados nacionales de telecomunicaciones, al que habían llegado, el año anterior, sesenta y ocho de los ciento treinta gobiernos. Quedaba abierta así la vía para la formación de grandes grupos multimedia”. (Mattelart, 2003, p. 123).
Con la creencia de una salida de la pobreza y la violencia por medio de técnicas de comunicación, la historia muestra otro lado de la cara, ya que el progreso de la red de redes implica exclusión, sobre todo en lo económico, lo social y lo cultural.
“El capitalismo, el ideal que permitió que las tecnologías de la comunicación se extendieran a lo largo del mundo es un modo de producción que implica estructuras
sociales que desarrollan diferencias entre su misma sociedad, y esto se da por la relación entre tres términos: la producción, la experiencia y el poder. La producción es la acción del ser humano sobre la naturaleza para apropiarla y transformarla en su beneficio; la experiencia es la acción del ser humano sobre sí mismo basado en identidades biológicas, culturales y sociales (que son construidas por el deseo y la búsqueda infinita de las necesidades y deseos); el poder es la relación entre el sujeto basado en la producción y la experiencia imponiendo ese deseo mediante fuerza real o simbólica (esas son las instituciones políticas o mercantiles que permiten al ser humano obtener algo o no dependiendo de su puesto en una estructura social).”6
“La comunicación simbólica entre los humanos, y la relación entre éstos y la naturaleza, basándose en la producción (con su complemento, el consumo), la experiencia y el poder, cristaliza durante la historia en territorios específicos, con lo que genera culturas e identidades colectivas…Las estructuras sociales interactúan con los procesos de producción mediante la determinación de las reglas para la apropiación, distribución y usos del excedente. Estas reglas constituyen modos de producción y estos modos definen las relaciones sociales de producción, determinando la existencia de clases sociales que se constituyen como tales mediante su práctica histórica”.7
A través los medios de producción, como la tecnología, en una sociedad de la información y el conocimiento, el ser humano puede trabajar sobre la naturaleza, apoyado en energía, conocimiento e información, que son decisivos en el desarrollo de una sociedad y marcan una gran diferencia entre las estructuras sociales.
La explicación de esos términos hace más determinante entender por que el desarrollo de los medios de comunicación también ha abierto brechas sociales, ya que dependiendo de quien tenga el poder de producción, este puede manejar e imponer a la sociedad a su antojo. Y en Internet pasa lo mismo, el poder no sólo genera un puesto en una estructura social, sino que también determina una conducta social en estos sistemas de producción.
6
vetrunbe.net/textos/castells4.rtf. Recuperado el 19 de enero de 2010
7
Es por esta razón que con el nacimiento y desarrollo de la Internet, se han visto implicaciones que afectan en su mayoría a los países del tercer mundo. Las redes no han cumplido con su objetivo de acabar con la discriminación social y económica, sino que por todo lo contrario han incurrido en abrir un poco más esa brecha en las sociedades.
Ahora bien, Internet se presta como una herramienta de participación ciudadana activa, ya que por este medio se puede informar a la gente lo que está sucediendo y así que puedan practicar el derecho de acceder a la información. No se puede negar que Internet ha acercado a las sociedades y permite un acercamiento rápido y eficaz entre diferentes naciones, pero no se puede negar que
“el internauta tipo, podía leerse, es un hombre menor de treinta y cinco años, titulado superior, que dispone de elevados ingresos, vive en ciudad y habla ingles….esta observación se transforma en: Internet es un continente gigantesco donde la capital es Estados Unidos, el lenguaje es el ingles y la moneda de transacción es el dólar” (Mattelart, 2003, p. 127).
Esta observación hecha por el gerente de Microsoft en Chile al diario “El Mercurio” en el 2000 refleja una verdad que caracteriza a Internet como un medio manejado por intereses primer mundistas. (Mattelart, 2003, p. 127).
Por tal razón la UNESCO organizó el “Diálogo de las civilizaciones”, un conjunto de reuniones regionales sobre los retos éticos, legales y societales del ciberespacio, y en donde se planteó la iniciativa “B@bel” sobre el uso necesario del multilingüismo en la Internet, ya que si no el proceso de globalización sería empobrecedor, desigual e injusto. Por último, plantearon que la educación básica y la alfabetización son prerrequisitos para el acceso al ciberespacio. (Mattelart, 2003, p. 129).
“Internet es un medio que la gente puede aprovechar al máximo; a través de Internet están surgiendo partidos, candidatos, opciones políticas que no están previstas dentro del sistema político, por lo cual la Internet se ha convertido en un nuevo instrumento
que se puede utilizar para que la democracia sea más democrática y exista transparencia”8
“Todo lo que en las instituciones no está suficientemente representado con respecto a lo que es la sociedad, por Internet gana espacio. En gran parte es porque no hay una voluntad política real de las instituciones y los partidos de reformarse a sí mismos. Por tanto, en lugar de utilizar Internet para la necesaria reforma política y de los vínculos con los ciudadanos, confunden Internet con un tablón de anuncios o con un sistema publicitario de televisión y dejan la red a las fuerzas que están en los márgenes o fuera del sistema político”.9
Internet les incomoda a los políticos porque tienen que responder más directamente el control ciudadano.
Con la llegada de las redes sociales a partir de la Internet se supone el diseño de nuevas herramientas y cambios políticos, estos últimos se dan por que se crea u cambio en la estructura de la información que trae la Internet, por lo tanto hay un cambio en la distribución del poder. Antes había un mundo de poder descentralizado, ahora hay un poder distribuido de la información.
“En las redes distribuidas, por definición, nadie depende de nadie en exclusiva para poder llevar a cualquier otro su mensaje. No hay filtros únicos. En ambos tipos de red «todo conecta con todo», pero en las distribuidas la diferencia radica en que un emisor cualquiera no tiene que pasar necesariamente y siempre por los mismos nodos para poder llegar a otros” (de Ugarte, 2007, p. 42).
Así, la red ofrece un espacio completamente autónomo, en el cual la gente puede opinar sin tener que contar con mediación de instituciones externas, ahora son instituciones individuales mucho más libres y con una gran variedad de opciones.