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2. Recent trends in the intersection between technology and WPI

2.2 Crowdsourcing

Se trata de un análisis teórico-empírico que tiene por objeto definir el significado de un submercado residencial, que mediante el uso de técnicas cuantitativas, es puesto a prueba utilizando, como principal novedad, el análisis de las migraciones intramunicipales como componente que modela la realidad del mercado al ser hechos consumados, i

dea por demás potente.

1.2.2.

LA JUSTIFICACIÓN

Al hablar de economía urbana, resulta difícil no tocar el tema de la autoorganización, pues al reflexionar más a fondo sobre la estructuración del mercado, que a priori parece producto de un proceso temporalmente evolutivo y adaptativo al entorno, resulta evidente que en la praxis no es tan simple, ya que esta suposición resulta insuficiente cuando se emula en procesos económicos,

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no parece aplicar en el estado de la cuestión, pues un proceso evolutivo requiere un estado de complejidad que ha heredado su morfología a partir de formas más sencillas inspiradas generalmente en la tradición darwiniana. El fenómeno como tal es más propio de ser descrito como una autoorganización, siendo esta definida por Farley y Clark, (1954) de la siguiente manera “Un sistema de autoorganización es aquel que cambia su estructura básica en función de su experiencia y entorno.

Por su parte, Fritjof Capra sostiene que la autoorganización es la aparición espontánea de nuevas estructuras y nuevos modos de comportamiento en los sistemas lejos del equilibrio; ésta se caracteriza por bucles de retroalimentación internos y además puede ser descrita matemáticamente en términos de ecuaciones no-lineales, Capra (1998).

Siguiendo a H. Decker (2000), es posible definir las principales características de los sistemas complejos con capacidad de autoorganización:

— Son sistemas abiertos11.

— Presentan interacciones locales a diferentes niveles.

— Muestran mecanismos de retro-alimentación (positiva y/o negativa).

— Son por lo general, sistemas con muchos componentes; estos son de naturaleza parcialmente autónoma y tienen distintas pautas de interacción entre ellos.

— No es viable exponer las características dinámicas de un sistema a partir de la dinámica de sus elementos analizados de manera individual, es decir, el sistema presenta propiedades emergentes.

— El comportamiento es dependiente de la trayectoria, está intrínsecamente ligado a la historia del sistema y la irreversibilidad juega un papel central. Cualquier factor que discrimine en un determinado instante a favor de un cierto comportamiento puede seleccionar comportamientos futuros aunque estos pudiesen ser considerados, a priori, menos eficientes. En la evolución se pueden poner en marcha mecanismos de reforzamiento, estos generarán un proceso dinámico irreversible que imposibilite el acceso del sistema a las mejores alternativas. Así pues, el paralelismo que presentan los sistemas complejos con los procesos económicos hacen que la autoorganización sea frecuentemente analizada en el marco de la economía como la

11 En física, significa que son capaces de intercambiar energía con un entorno e importar “entropía negativa”,

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característica reflejante de la conducta de los agentes económicos que, persiguiendo sus propios objetivos, inclinan la balanza hacia propiedades emergentes en el sistema (equilibrio y eficiencia) no perseguidas en los procesos de decisión individuales12. Bajo esta perspectiva, las aproximaciones teóricas al análisis de los procesos económicos serían compatibles con la propiedad de autoorganización13.

En paralelo, es necesario recordar que los procesos económicos urbanos tienen su lugar precisamente en la ciudad y ésta, al ser producto por un lado de una estructura heredada que sufre una constante dinámica de renovación en muchas de sus dimensiones, y por otro lado, de la producción de suelo considerada urbanísticamente potenciable que se integra a la trama urbana, mantiene un rol protagónico en la materialización de los procesos autoorganizativos. Pero además, este proceso urbano, a todas luces de naturaleza intervencionista, es producto de un planeamiento que intenta reflejar lineamientos que encausados a maximizar el uso de las distintas dimensiones urbanas en función de intereses públicos o particulares.

Por lo tanto, visualizar un mercado residencial segmentado es relevante pues permite por ejemplo, definir políticas de vivienda enfocadas al diseño de la oferta de parque inmobiliario que respondan de manera óptima a las necesidades que ese mercado en específico demanda. En este sentido, Barker (2004) publica su reporte acerca de la oferta de vivienda en el cual refuerza la importancia de contar con opciones a la hora de definir sus submercados. El reporte indica que dado el tremendo aumento de la oferta, sería necesario un mejor equilibrio de las tendencias en la vivienda, para de esta manera reducir las dificultades que experimentan los compradores al acceder por primera vez a este mercado. La construcción de nuevas viviendas y una gestión adecuada del suelo pueden también ayudar a resolver los problemas de exceso de parque inmobiliario que en algunas ciudades se presenta, así como la actualización de ese parque a las necesidades dinámicas generadas por los cambios demográficos. La identificación de submercados de vivienda puede, además, llevar a la comprensión del nivel de intervención gubernamental requerida. Por otra parte, los submercados de vivienda suelen tener atributos singulares en comparación con el mercado global. Sobre esta perspectiva el desarrollo de modelos que expliquen la estructura del precio de la vivienda se ha

12 En este sentido “la mano invisible” de Adam Smith se considera como el referente básico de esta propiedad de

autoorganización y de la consideración del orden del mercado como una propiedad emergente.

13 La obtención de resultados no planteados explícitamente en la formalización de la modelización de los

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realizado históricamente desde la perspectiva de la oferta. Lo anterior se concreta por primera vez cuando Rosen (1974) Incorpora los modelos de regresión hedónica capaces de añadir distintas dimensiones significativas que permiten determinar el precio implícito de las características intrínsecas de la vivienda, incluidas las externalidades que afectan la estructura del precio de la misma. En específico, la incorporación del componente social en los modelos de precios hedónicos pretende determinar el impacto de algunas características fundamentales de la sociedad que habita la ciudad, incorporando de cierto modo y de manera muy indirecta la demanda de la población. Sin embargo, la sociedad es mucho más compleja y juega un papel mayor que el de un componente dentro de un modelo.

Lo anterior teoriza acerca de la oferta del mercado residencial y la ventaja de visualizarlo de manera segmentada, sin embargo, si hablamos de la demanda es necesario apuntar hacia una conexión significativa entre los distintos periodos en el ciclo de vida de los individuos (i.e. emancipación, matrimonio, paternidad, retiro) y sus elecciones de vivienda y que se conoce como carrera residencia. El concepto como tal es entendido como “la secuencia de viviendas que un hogar ocupa durante su historia” (Pickles y Davies, 1985). Por tanto, muchas cuestiones están ligadas al concepto de la carrera residencial tales como la movilidad, la localización espacial de los hogares y una estratificación vertical de los hogares durante la ocupación secuencial de sus viviendas son, además de otras, las más destacables14.

Así mismo, Pareja-Eastaway (2007) señala que el proceso de elección de vivienda está intrínsecamente asociado al mercado de la vivienda y la interacción de actores existentes (i.e. desarrolladores, hogares, sector público) determinan la disponibilidad de viviendas. Por otro lado, ciertas características del hogar afectan directamente el proceso en la elección de la vivienda (i.e. edad, tamaño e ingresos son los más significativos). Entretanto, la oferta de vivienda es el espacio en el que los hogares toman decisiones y por lo tanto acceden al bien en cuestión. La presencia de otros aspectos, tales como los mecanismos financieros disponibles o políticas públicas enfocadas a la vivienda y aspectos urbanos, afecta la decisión final. Es claro que las decisiones en el mercado de la vivienda son hechas en un contexto caracterizado por su economía particular y la intervención gubernamental existente.

Es entonces que el proceso de movilidad de una vivienda a otra está relacionado con la carrera residencial y es entendido como una combinación de preferencias del hogar y una variedad de

14 Ver, por ejemplo, Grigsby (1963), Jones (1978) y Kending (1984) para una consulta sobre los desarrollos tempranos de

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limitantes (Pareja-Eastaway y Simó 2005). Las preferencias son ampliamente influenciadas por la edad, educación, ingresos, la situación residencial del momento y la etapa en el ciclo de vida. Las limitantes, por otro lado, son la situación laboral del hogar y las ofertas de vivienda, entre otras; éstas se ven afectadas no solo por las dinámicas del mercado sino también por la implementación de políticas de viviendas tanto pasadas como vigentes.

En otras palabras, la financiación media de un hogar al pagar una hipoteca o renta son esenciales para el cambio de una casa de acuerdo a las preferencias del hogar. Ciertamente como señalan Abramsson et al.

En la cima de las preferencias individuales y recursos, los factores institucionales y estructurales tendrían que ser tomados en consideración. Elementos como la estructura del mercado de vivienda, la relación entre la oferta y la demanda, políticas de vivienda, reglas, estándares, instituciones actuantes, organizaciones y agentes son condicionantes de un mercado de la vivienda en donde los individuos pueden o no escoger sus viviendas.” (2004)

En este sentido Pareja-Eastaway (2007) señala que las hipotecas de largo término que han sido adquiridas por muchos hogares españoles, especialmente gente joven durante su primer acceso a la carrera residencial, determinan su futuro a lo largo de la misma. En muchos casos, ellos seguirán contenidos en una tipología de vivienda y/o localización no deseable. Además este planteamiento pone en evidencia una posible dinámica de autocontención en un vector horizontal de la carrera residencial de los individuos a lo largo de su ciclo de vida, algo que es de interés para esta tesis. Así pues, la necesidad de estudiar una al mercado residencial como una estructura segmentada por los sistemas de afinidad social incorporados a la carrera residencial y sus fenómenos parece tener lógica y es en este sentido que la presente tesis hace su aportación al estado del arte en la línea de investigación.